Tras más de nueve horas de marcha y bloqueos, empleados del Seguro Social forzaron la puerta de su sede gremial en la capital. Exigieron la renuncia de su líder, Rafael Olivos, quien no dio la cara.
Pasadas las 19 horas de este jueves, trabajadores del IMSS rompieron las cadenas del acceso principal de su sindicato. Entraron a la sede del SNTSS, en Ciudad de México, tras una jornada larga de protesta. Policías los replegaron del lugar.
La movilización duró más de nueve horas. Los trabajadores avanzaron por varias calles y bloquearon vialidades a su paso. Además, cerraron los cruces de Circuito Interior con Constituyentes y con Juan Escutia, junto a las oficinas centrales del gremio. El tráfico se paralizó durante horas en toda la zona.
Frente al edificio, los manifestantes alzaron la voz contra la dirigencia. Pidieron a los integrantes del comité la renuncia del líder nacional, el doctor Rafael Olivos. Él no apareció en ningún momento de la protesta.
Los inconformes llegaron con una lista clara de demandas. Quieren un congreso extraordinario, mejores condiciones de trabajo y la destitución de Olivos. También rechazan el aumento salarial de 2.9 por ciento. Por último, reclaman insumos y material para atender a los derechohabientes.
Los trabajadores repitieron una frase una y otra vez: la sede sindical es su casa. Recordaron que la pagaron con sus cuotas, así que, en su opinión, nadie debió cerrarles la puerta.
Por la noche, el SNTSS respondió con un comunicado. Aseguró que desde el inicio del conflicto mantiene abierta su disposición para escuchar y dialogar de forma directa, respetuosa y constructiva. Por otro lado, condenó la violencia de la jornada. Mencionó el lanzamiento de piedras y otros objetos, las agresiones contra personas, los daños a las instalaciones y los intentos de entrar por la fuerza al inmueble.


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