Transformación y Bienestar en Iztacalco: De la Agrícola Oriental… y con orgullo 

Por Lourdes Paz

Hablar de la Agrícola Oriental es hablar de identidad, de historia viva y de una comunidad fuerte, solidaria y profundamente orgullosa de sus raíces. Lo digo también desde la experiencia personal, ya que viví más de cinco años en esta colonia, donde recorrí sus calles y aprendí a conocer de cerca a su gente y el profundo sentido de comunidad que la distingue; y conozco sus afectaciones perfectamente.   

No es solo una de las colonias más grandes de la Ciudad de México, con más de 114 mil habitantes; es también el corazón de Iztacalco que late con fuerza, un territorio donde cada calle, parque y espacio público cuenta una historia de esfuerzo y pertenencia, como las aguas de alfalfa de la Sur 12; los tacos “El Teco” y las tortas de Sur 12, conocida por sus grandes tortas de pierna y al pastor con quesillo; o pasar un momento agradable con la familia en el Kiosco de Sur 16. 

Quienes vivimos aquí sabemos que la identidad de la Agrícola Oriental también se construye en sus lugares más entrañables, como la tradición de recorrer el Mercado Leandro Valle, las tardes en sus parques y deportivos, en los tianguis que llenan de vida sus calles y en los encuentros cotidianos entre vecinas y vecinos que se saludan por su nombre. Son esos pequeños momentos los que convierten a la Agrícola Oriental y con orgullo, por ello, la transformación de esta colonia es un compromiso de mi gobierno con su historia y su futuro.  

Estamos brindando bienestar a nuestras calles para tener un Iztacalco seguro, iluminado y con Paz, con seis “Caminos de Paz” con la instalación de 660 luminarias tipo vela de 90 watts abarcando 11, 380 metros lineales, donde también se hicieron trabajos de poda, balizamiento, banquetas por donde no se podía caminar, reencarpetado si lo requiere, cambio de drenaje para el bienestar de nuestros vecinos y vecinas de la Agrícola Oriental y con orgullo. 

También recuperamos espacios públicos para devolverlos a las familias. En el parque de Sur 8, entre Rojo Gómez y Oriente 245, así como en el parque de Oriente 245, entre Sur 8 y Sur 4C, realizamos la rehabilitación de 2,300 metros cuadrados, colocamos 45 luminarias de 100 watts, podamos 47 árboles, plantamos 16 nuevos ejemplares e incorporamos más de 2 mil plantas. Además, rehabilitamos la imagen urbana del módulo de Parques y Jardines, porque recuperar un parque significa también recuperar espacios para la convivencia, el encuentro y el bienestar de quienes viven en la Agrícola Oriental. 

Como parte de estas acciones se realizó la rehabilitación de la alberca “Leandro Valle” representa justamente eso: un acto de justicia urbana para una comunidad que durante décadas esperó ver renovado uno de sus espacios más emblemáticos. Después de más de 50 años sin una intervención integral, hoy es un espacio digno, moderno y seguro. 

Con una inversión superior a 19 millones de pesos, no solo se renovó la infraestructura; se recuperó un punto de encuentro. La nueva techumbre, la iluminación moderna, los materiales de alta calidad y la rehabilitación integral de sus instalaciones no son únicamente mejoras físicas: son condiciones que permiten que la vida comunitaria florezca nuevamente. 

Pero la transformación de la Agrícola Oriental no se detiene ahí. 

Trabajamos en una Comunidad Segura que impacta directamente en la calidad de vida de sus habitantes. Con más de 100 jornadas de poda, el fortalecimiento del alumbrado público con más de 700 luminarias, cerca de 70 acciones de desazolve y el mantenimiento permanente de la infraestructura hidráulica que son parte de una estrategia integral para dignificar el entorno. 

A ello se suman obras fundamentales como el reencarpetado de vialidades, la sustitución de banquetas y del drenaje, que no solo mejoran la movilidad, sino que hacen más seguras y accesibles nuestras calles. 

Por muy pequeña que parezca cada acción traza un mismo objetivo: que la seguridad la sientan en el día a día, en su trayecto a casa, en el espacio público, y caminar por una colonia con bienestar.  

La Agrícola Oriental y con orgullo es grande en corazón. Y esa grandeza merece espacios públicos a la altura de su gente. 

Hoy, más que nunca, estamos convencidas y convencidos de que gobernar es estar cerca, escuchar y responder. Es transformar desde lo local para construir bienestar colectivo. 

Porque cuando se transforma una colonia como la Agrícola Oriental, no solo se mejora el entorno: se fortalece el orgullo de pertenecer. 

Ese orgullo también nace de haber llamado mi hogar a esta colonia durante más de cinco años. Aquí confirmé que la fuerza de la Agrícola Oriental y con orgullo, no está solamente en sus calles o en sus espacios públicos, sino en la solidaridad de su gente y en esos lugares que forman parte de la memoria de generaciones enteras.

Y ese orgullo es el motor más poderoso de cualquier transformación. 

Que se escuche fuerte: 

De la Agrícola Oriental… y con orgullo.

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