Donald Trump propuso cambiar el nombre del estrecho de Ormuz por “estrecho de Trump”, en medio de la escalada militar con Irán y de nuevas tensiones por el control de esta estratégica ruta petrolera. La ocurrencia se suma a otros intentos del mandatario por rebautizar territorios y cuerpos de agua, como el Golfo de México y el lago Ontario.
El presidente estadunidense Donald Trump planteó este miércoles que el estrecho de Ormuz sea rebautizado como “estrecho de Trump”, argumentando que, al estar supuestamente bajo control de Estados Unidos, el nuevo nombre sería “más sexy”. La propuesta fue publicada en su red Truth Social, justo cuando esta vía marítima permanece en el centro del conflicto con Irán.
El estrecho es una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo, pero Irán mantiene bloqueado el paso desde los ataques de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero, que desencadenaron la actual guerra. En las últimas semanas, Trump incluso ha insistido en reivindicar la soberanía estadunidense sobre la zona y difundió un mapa en el que aparecía como “nuevo territorio estadunidense”.
La propuesta no llega sola. Trump ya impulsó el cambio de nombre del Golfo de México por “Golfo de América” y recientemente ordenó rebautizar el lago Ontario como “lago América”, decisiones que México y Canadá no han reconocido. Ahora, en plena crisis internacional, el mandatario parece dispuesto a ampliar su colección de nombres geográficos, aunque esta vez se trata de una vía marítima ubicada entre Irán y Omán.
Mientras Trump habla de nombres y soberanía, el conflicto tiene consecuencias bastante menos simbólicas: los precios del petróleo volvieron a subir después de los nuevos ataques estadunidenses cerca del estrecho, realizados, según Trump, en respuesta a intentos iraníes de colocar minas. Así, entre mapas, amenazas y rebautizos, una de las principales arterias energéticas del planeta vuelve a convertirse en un foco de tensión internacional.


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