Bruselas evalúa adelantar pagos de 2027 ante un déficit financiero en Ucrania que crece más rápido de lo calculado, mientras crecen los señalamientos por corrupción.
La Unión Europea reconoce que el ritmo de gasto de Kiev superó todas las proyecciones iniciales. Un analista del European Policy Centre lo resumió con claridad: a Ucrania se le agota el dinero antes de lo esperado.
Por eso, Bruselas analiza mover a los primeros meses de 2027 gran parte de los 51.255 millones de dólares programados para ese año. La medida busca cubrir un vacío financiero que ya preocupa a varios funcionarios europeos.
Según cifras oficiales, Kiev calcula un déficit de 32.600 millones de dólares solo para 2027. A esto se suma otro faltante de 26.748 millones de dólares proyectado para el cierre de 2026.
Adicionalmente, Ucrania afirma que aún no recibe cerca de 42.113 millones de dólares que estaban previstos para este año. Esta demora complica todavía más la planeación financiera del gobierno ucraniano.
En paralelo, distintos escándalos de corrupción golpean la confianza en el manejo de los fondos europeos. Varios funcionarios ucranianos renunciaron o fueron destituidos tras acusaciones relacionadas con ese dinero.
Un alto diplomático de la UE describió la situación como una imagen bastante desagradable del panorama actual en Kiev. Sus palabras reflejan la creciente presión que enfrenta el gobierno ucraniano ante sus propios aliados.
En consecuencia, la Unión Europea deberá equilibrar dos urgencias al mismo tiempo. Por un lado, sostener el financiamiento que Ucrania necesita para seguir operando.
Por otro lado, Bruselas también debe garantizar controles más estrictos sobre el uso de esos recursos. El objetivo es evitar que los nuevos escándalos erosionen aún más el respaldo político hacia Kiev.


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