Trump y su respaldo a Noboa en medio del escándalo de droga

Donald Trump recibió al presidente ecuatoriano Daniel Noboa en Mar-a-Lago poco antes de las elecciones. Al mismo tiempo, documentos vinculan a Noboa con una empresa offshore que controla una exportadora de bananos envuelta en tres casos de tráfico de cocaína hacia Europa. La familia del presidente niega cualquier responsabilidad directa.

El presidente Donald Trump dio un fuerte respaldo público a Daniel Noboa. El mandatario estadounidense lo recibió en su residencia de Mar-a-Lago el 29 de marzo de 2025. Ambos hablaron de cooperación en seguridad. Noboa buscaba apoyo para combatir la violencia en Ecuador.

Días después, Noboa ganó la reelección. Trump lo felicitó y lo describió como un gran líder. Esta cercanía política ocurre mientras surge una grave acusación contra el presidente ecuatoriano.

Documentos de los Pandora Papers revelan que Noboa y su hermano John son los dueños finales de Lanfranco Holdings, una empresa offshore en Panamá. Esta compañía posee el 51% de Noboa Trading Co., la exportadora familiar.

La policía ecuatoriana interceptó droga en contenedores de Noboa Trading en tres ocasiones. En 2020 hallaron 160 kilos de cocaína ocultos en costales de banano con destino a Croacia. En 2022 detectaron 320 kilos dentro del sistema de refrigeración del contenedor. Y en 2024, durante la presidencia de Noboa, incautaron 76 kilos más escondidos en el techo de otro contenedor.

La familia Noboa controla toda la cadena de producción. Ellos poseen las fincas, manejan la cosecha, el transporte con GPS y hasta las cajas de cartón. También influyen en operaciones portuarias. Esto hace que muchos se pregunten cómo la droga llegó a sus envíos.

En un debate presidencial, la candidata Luisa González acusó directamente a la empresa familiar. “Exportó plátanos mezclados con drogas”, dijo. Noboa respondió que miembros de su familia participan en la empresa, pero insistió en que la compañía cooperó con las autoridades y que ningún funcionario resultó implicado.

Los documentos muestran que Noboa no declaró su participación en Lanfranco al postularse. La ley ecuatoriana prohíbe a los funcionarios tener empresas en paraísos fiscales. Esta omisión podría afectar la validez de su mandato.

Expertos como Fernando Carrión explican que los narcotraficantes suelen contaminar exportaciones de banano sin que los dueños lo sepan. “La droga puede infiltrarse en cualquier etapa del proceso”, afirma. Ecuador exporta muchos contenedores de banano a Europa, y más de la mitad de la cocaína incautada allí viaja dentro de esta fruta.

A pesar de las explicaciones, la revelación genera dudas entre los ecuatorianos. Muchos padres de familia ven con preocupación cómo la violencia creció en el país. La tasa de homicidios subió de forma dramática desde 2020. Familias enteras viven con miedo en barrios que antes eran tranquilos.

Noboa promete mano dura contra el crimen. Su reunión con Trump refuerza esa imagen de aliado en la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, el escándalo toca directamente a su imperio familiar bananero, construido por su padre Álvaro Noboa.

Hasta ahora, el gobierno no ha respondido a las solicitudes de entrevista sobre estos documentos. La ciudadanía espera claridad. Mientras tanto, el presidente continúa su segundo mandato con el apoyo visible de Donald Trump y una sombra de duda sobre los negocios de su familia.

Los ecuatorianos, cansados de la violencia y la corrupción, observan con atención cómo se resuelve esta historia. Al final, lo que más desean es un país más seguro para sus hijos y un gobierno que actúe con total transparencia.

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