El Departamento del Tesoro identificó operaciones de lavado ligadas al tráfico de fentanilo, criptomonedas y estructuras vinculadas a Los Chapitos.
El gobierno de Estados Unidos lanzó un nuevo golpe financiero contra el Cártel de Sinaloa al sancionar a 12 personas y dos empresas mexicanas presuntamente relacionadas con operaciones de lavado de dinero y tráfico de drogas, especialmente fentanilo. Las medidas fueron anunciadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, las personas y entidades sancionadas forman parte de dos redes distintas de financiamiento criminal vinculadas al cártel. Una de ellas estaría encabezada por Jesús González Peñuelas, alias “Chuy González”, mientras que la otra operaría bajo el mando de Armando de Jesús Ojeda Avilés, señalado como colaborador cercano de la facción de Los Chapitos.
Según el Departamento del Tesoro, Ojeda Avilés coordinaba la recolección de grandes cantidades de efectivo en territorio estadounidense provenientes de la venta de fentanilo y otras drogas. Posteriormente, ese dinero era convertido en criptomonedas para facilitar su transferencia hacia México y fortalecer las operaciones financieras del grupo criminal.

Las sanciones también alcanzaron a dos empresas mexicanas, entre ellas una compañía de seguridad privada y un restaurante, presuntamente utilizados para mover recursos ilícitos y encubrir operaciones relacionadas con el narcotráfico. Con estas acciones, Washington busca bloquear activos financieros, congelar cuentas y limitar cualquier operación comercial vinculada con los señalados.
Por su parte, Jesús González Peñuelas fue identificado como un operador criminal con casi dos décadas ligado al narcotráfico. Las investigaciones estadounidenses lo relacionan inicialmente con la producción y distribución de heroína y metanfetamina, aunque posteriormente habría expandido sus actividades hacia el tráfico de cocaína y fentanilo, una de las drogas que más preocupa actualmente a las autoridades de ambos países.
El anuncio ocurre en medio del endurecimiento de las estrategias internacionales contra las redes de financiamiento del narcotráfico. El gobierno estadounidense ha incrementado las sanciones económicas y acciones coordinadas contra estructuras vinculadas al tráfico de fentanilo, considerado uno de los principales detonantes de la crisis de sobredosis en Norteamérica. Las investigaciones, advirtió la OFAC, continúan abiertas y podrían derivar en nuevas sanciones contra más operadores financieros y empresas ligadas al crimen organizado.

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