El estado suma 79 casos activos en menos de tres semanas, mientras la gobernadora panista responsabiliza al gobierno federal por la crisis.
La plaga del gusano barrenador ganadero avanza sin freno en Chihuahua y ya no distingue entre especies. Lo que comenzó como un problema exclusivo de bovinos ahora alcanza también a caballos, ovejas, cabras, cerdos y hasta perros.
Según el reporte más reciente del Senasica, actualizado al 5 de agosto, el estado acumula 79 casos activos confirmados. De ese total, 72 corresponden a ganado bovino, mientras el resto se distribuye entre las otras cinco especies afectadas.
El brote se detectó por primera vez hace apenas tres semanas en un becerro de Hidalgo del Parral. Desde entonces, la plaga se extendió a once municipios y llegó incluso a la capital del estado este 5 de agosto.
Coronado se mantiene como el municipio con mayor número de contagios, con 16 casos confirmados hasta ahora. Le siguen Matamoros con nueve, Camargo con siete y Allende con seis registros positivos.
Ante el avance de la plaga, la gobernadora panista Maru Campos responsabilizó directamente al gobierno federal por la propagación. Aseguró que la falta de un cierre oportuno en la frontera sur permitió el ingreso del parásito al territorio nacional.
Campos afirmó también que solicitó personalmente a la presidenta Claudia Sheinbaum el cierre preventivo de esa frontera. Según su versión, la petición no recibió respuesta y el silencio federal agravó la crisis sanitaria que hoy enfrenta el estado.
Mientras las autoridades intercambian responsabilidades, el sector ganadero de Chihuahua sigue expuesto. Las medidas actuales incluyen la dispersión de moscas estériles y llamados constantes a revisar cualquier herida sospechosa en los animales.


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