Sudáfrica y Malasia lideran una coalición de 40 Estados que exige justicia para Palestina, mientras Netanyahu llama “cobardes morales” a los diplomáticos que abandonan la sala.
Un grupo de 40 países se reunió este viernes en la sede de Naciones Unidas para respaldar el derecho internacional frente al genocidio israelí en Palestina. Doce cancilleres y otros representantes de rango ministerial asistieron a la cita, organizada por el Grupo de La Haya.
Sudáfrica y Malasia impulsaron el encuentro junto con Bolivia, Colombia, Cuba, Honduras, Namibia y Senegal. España se sumó con un representante diplomático. La Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia, ambas con sede en La Haya, ocupan el centro del debate: la primera juzga a personas por crímenes graves y la segunda resuelve disputas entre Estados.
La reunión llegó tres días después de que Donald Trump atacara a la Corte Penal Internacional desde la tribuna de la Asamblea General. El presidente estadounidense calificó al tribunal de “grupo de personas malvadas” y pidió a los países miembros que se retiraran de inmediato. Washington ya había sancionado a jueces y fiscales de la institución.
Los ministros reunidos en Nueva York respondieron con un mensaje de rendición de cuentas para Palestina, Líbano y Sudán. Ronald Lamola, canciller de Sudáfrica, explicó que su país acudió a la Corte Internacional de Justicia para denunciar la violación de la Convención sobre el Genocidio. Además, subrayó que el silencio ante la injusticia equivale a complicidad.
Varsha Gandikota, secretaria ejecutiva del Grupo de La Haya, pidió acciones concretas. Entre ellas mencionó frenar las transferencias de armas, negar el acceso portuario a cargamentos militares y revisar los contratos vinculados a la ocupación. También recordó que la Corte Internacional de Justicia declaró ilegal la ocupación israelí y ordenó a los Estados no prestarle ayuda.
La Asamblea General fijó un plazo de doce meses para que Israel pusiera fin a la ocupación. Ese plazo venció hace un año y la Corte Penal Internacional ya emitió órdenes de detención contra Netanyahu.
Mientras tanto, el primer ministro israelí enfrentó una protesta masiva en la propia Asamblea General. Antes de su discurso, numerosos delegados abandonaron la sala. Netanyahu reaccionó pidiendo a “los cobardes morales” que también se retiraran.
En su intervención, Netanyahu defendió los ataques contra Irán y calificó de “la mentira más grande del siglo” las acusaciones de genocidio contra Israel. Aseguró que su país impidió un genocidio en lugar de cometerlo, pese a que la ofensiva sobre Gaza dejó 80 ml muertos, la mitad mujeres y niños.
En paralelo, cientos de personas realizaron una sentada frente a la sede de Naciones Unidas. La policía detuvo a varios manifestantes por bloquear el paso en la Primera Avenida. Entre los arrestados figuraron las actrices Susan Sarandon y Hannah Einbinder, además de nueve dirigentes progresistas.
Una manifestación paralela recorrió las calles de Nueva York desde Bryant Park hasta las inmediaciones de la ONU. Miles de personas gritaron consignas contra el genocidio israelí y en apoyo al pueblo palestino.


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