Bally Bagayoko frenó un forcejeo durante las protestas en Francia y pidió respuestas políticas, no represión, a las demandas educativas de los jóvenes.
El alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko, se interpuso este martes entre policías y manifestantes durante las protestas estudiantiles en Francia. En videos difundidos en redes se le ve con traje y corbata, de brazos extendidos frente a los jóvenes, gritando “¡Paren!” a los agentes. Después fue captado recibiendo gotas en los ojos para aliviar el efecto del gas lacrimógeno.
Su gesto logró separar a estudiantes y antidisturbios en un momento de alta tensión, y fue reconocido como una acción valiente en medio de la violencia. Bagayoko pidió a los jóvenes no caer en provocaciones y mantener la protesta pacífica. También advirtió que, con la forma en que interviene la policía, se corre el riesgo de “un drama humano”, y responsabilizó al presidente Emmanuel Macron y al ministro del Interior por no buscar la calma.
Su actuación, sin embargo, no está libre de polémica. La semana pasada fue acusado de incendiar un bote de basura frente a una escuela, algo que negó, y aseguró que intentó apagar el fuego. Un video en el que aparece junto a estudiantes mientras arde mobiliario urbano alimentó las críticas de sectores del gobierno y la derecha contra su partido, La Francia Insumisa. Él sostiene que se trata de una campaña para desacreditar al movimiento estudiantil.
Las protestas, las más grandes en décadas, exigen más recursos para la educación pública, más maestros y mejores escuelas. Hay más de seis mil detenidos, en su mayoría menores, y cientos de heridos, entre ellos dos adolescentes que perdieron una mano y la vista de un ojo.

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