Autor: Los Reporteros Mx

  • El PRI se diluye en Veracruz

    El PRI se diluye en Veracruz

    El PRI muere en un estado donde consideró su bastión invencible: Veracruz. El Veracruz de los Gutiérrez Barrios, de los Velasco, de los caciques imperturbables y represivos quedó como pieza de museo en la entidad.

    La renuncia de Héctor Yunes Landa como diputado local, a ese partido, retrata la verdadera condición del tricolor.

    De un total de 50 diputados locales solo dos pertenecían al PRI. Cuando todavía eran dos insistían en llamarle bancada a dos legisladores sin más proyecto que hacerse notar a como diera lugar, cuando no hay bancada de menos de cinco legisladores, tanto en la Cámara de Diputados como de senadores, pero les hacía sentir importantes nombrándole de esa manera aunque no fuera la designación correcta.

    Los priístas en Veracruz crean una serie de escándalos para que parezca que están en todas partes pero son tan pocos que no pueden ocultar sus actividades ante los demás.

    En un ataque de remembranza al pasado, los priistas llegaron a afirmar que la gobernadora les había solicitado apoyo para aprobar el presupuesto estatal 2025, lo cual no sólo rechazó Rocío Nahle sino que es una visión absurdo solicitar el apoyo de 2 diputados teniendo 30 de Morena, seis del Verde y 5 del PT.

    Los priistas terminaron por creerse sus mentiras, Morena tiene en el Congreso local mayoría absoluta con 36 diputados, cuenta con 41.

    El PRI suele reconocer sus limitantes porque no tiene otra alternativa para poder figurar en los medios, y en Puebla, por ejemplo, donde ha cerrado varias oficinas, se ha vuelto una especia de grupo de colonos, en rebeldía permanente, que lo mismo protesta ante el municipio y el gobierno del estado exigiendo que barran las calles o rechazan la colocación de parquímetros. A eso se reduce su labor como partido político muy minoritario.

    El presidente del Comité Directivo Municipal del tricolor en Puebla Jorge Amador, señaló que se han recibido diferentes quejas de ciudadanos contra el programa de estacionamiento rotativo.

    De acuerdo con cifras del Ayuntamiento de Puebla, durante el primer trimestre del año hubo ingresos por 14 millones 770 mil pesos, cantidad que también contempla el pago de sanciones. En administraciones anteriores era la cantidad que se embolsaban diariamente.

    Antes les sobraban militantes para incorporar a sus listas de candidatos en todo el país, ahora ofrecen candidaturas sin afiliarse, aparentando que el pueblo se integra a sus filas de manera independiente, el caso es que nadie quiere perder el tiempo en campañas que implican una derrota desde ahora.

    De Puebla y Veracruz han salido presidentes de la República dejando en las sociedades de esas entidades una huella importante de proselitismo. Eran considerados casi santos en esos días, ahora reciben el desprecio de la gente, una vez descubiertas todas sus rapacerías cometidas durante sus gestiones en todos los niveles de gobierno.

    La estructura priista en el país está en ruinas. Su soporte son las declaraciones de una veintena de ellos, con espacios en los medios, porque la relación con la población simplemente nunca ha existido y esta falta de comunicación con sus víctimas podrá verse reflejada en una de las votaciones más bajas de su historia dentro de un año.

  • El Estado mexicano está hecho por seres humanos

    El Estado mexicano está hecho por seres humanos

    ¿A quién le gustaba la historia en la escuela? Sobre todo la historia de México, un montón de fechas y nombres de héroes que te tienes que aprender, una cantidad inmensa de lugares y acontecimientos que en la mayoría de los casos no nos dicen nada cuando somos niños. Acabamos de conmemorar la batalla de Puebla, una gesta heroica que, de no ser porque va acompañada siempre de un día de asueto, nunca lo consideraríamos como algo relevante.

    Sin embargo, para los mexicanos que viven en el extranjero es un acontecimiento que conmemoran con mucho orgullo, el símbolo de que nuestro país ha ganado soberanía gracias a la valentía y fuerza de su pueblo. Pero escribirlo así todavía nos resulta muy lejano, sin alma, ¿qué es eso que últimamente está muy en boca de los políticos denominados pueblo? Diría Adolfo Gilly, somos esos seres humanos, que nos involucramos en la conformación de un proceso histórico que conforma una sociedad particular.

    En esta entrega quisiera invitar a nuestros seguidores a que lean “Historia a contrapelo. Adolfo Gilly y el oficio de historiar” Un libro publicado por la Secretaría de Cultura, el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) y la UNAM. El pasado jueves 23 de abril, en el marco de la Fiesta del libro y la rosa de la UNAM, mi muy estimada Tatiana Pérez Ramírez, junto con José Antonio Albarrán e Israel Jurado Zapata; presentaron el libro de una forma emotiva. Los participantes realizaron una reconstrucción del docente, académico, activista e historiador que fue Gilly. Un gran lector de poesía, pero también un pensador y formador de la sensibilidad del estudiante a través de ese género literario.

    Gilly, nos dice Tatiana, decía que “la historia se construye de pequeños datos, historias breves que sufren, viven y sienten  convulsivamente las personas”. ¿No nos sentimos así de interpelados cuando escuchamos, vemos o leemos las noticias? Me pregunto si ustedes como yo, sintieron esa efervescencia cuando salimos a la calle a exigir cosas, a gritar, a acompañar a nuestros jóvenes que defendían sus escuelas. Eso nos formó, yo como otros crecí en medio de las crisis económicas, de los fraudes electorales de la venta indiscriminada del territorio, de una guerra contra el narco que no cede; de las crisis de derechos humanos, de los movimientos sociales, las huelgas y de los despidos masivos, conformaron este sentimiento de agravio” que nos muestra Gilly. El agravio construyó nuestra subjetividad.

    La subjetividad, continúa Tatiana, “se construye a partir del contexto social; y la vida, obra, activismo y docencia de Gilly, nos da una idea de este proceso maravilloso y complejo”.  Estoy disfrutando mucho el texto, sobre todo la parte donde nos describen la cotidianeidad del historiador, porque me hace recordar a mis profesores, esos que no se opacan si no antecede a su nombre el grado académico, esos que te obligan a trabajar por tu propio deseo de aprender, esos que se quedan en el camino y un día hablamos de ellos y les hacemos homenajes. Que ese interés por la historia, por el otro y que el diálogo con el mundo, pueda gestar las decisiones colectivas que nuestro momento histórico requiere.

  • ​Entre el Mandato Institucional y el Corazón de la Militancia

    ​Entre el Mandato Institucional y el Corazón de la Militancia

    El reciente Congreso Nacional de Morena ha definido la arquitectura y trazado la hoja de ruta para la etapa de profundización que nos aguarda. Los reacomodos estratégicos al más alto nivel responden a una lógica de continuidad que exige una operatividad probada. En este escenario, la posición de Ariadna Montiel responde a una lógica de fortalecimiento territorial. Su labor representa el reconocimiento a una forma de hacer política que regresa a la organización primaria del movimiento: esa estructura que se construye casa por casa y que ha permitido que el engranaje del Estado mantenga una cercanía genuina con la gente. Es la validación de que el trabajo a ras de suelo y el mando institucional son, en nuestra realidad política, las dos caras de la misma moneda sobre la cual descansa la continuidad de nuestro proyecto de nación.

    ​Sin embargo, para que esta maquinaria institucional mantenga su vigor, es indispensable alimentar los procesos de democracia interna que fortalecen la legitimidad de todas las voces. La lucha democratizadora al interior de un partido no es un síntoma de división, sino el ejercicio necesario para garantizar que la inserción de nuevos cuadros y liderazgos responda a un reconocimiento genuino del trabajo realizado. En la política de altura, la presencia en los espacios de decisión debe ser el resultado natural de una militancia que aporta solvencia ética y resultados tangibles.

    ​Acompañando esta solidez estructural, el pulso de la militancia se hace presente a través de ejercicios de reflexión necesarios. El pronunciamiento reciente “Giro a la Izquierda”, presentado por el compañero Eduardo Cervantes, adquiere una dimensión constructiva y debe leerse como un diálogo necesario entre militantes que buscan preservar la mística fundacional. Sus planteamientos sobre la formación política y la mística del servicio público aportan una visión que nutre nuestra democracia interna, enriqueciendo el debate y asegurando que los incentivos colectivos sigan siendo la brújula que guía nuestra organización, en perfecto equilibrio con la operatividad técnica.

    ​Bajo la óptica del “Príncipe Colectivo” de Antonio Gramsci, la salud de un movimiento radica en su capacidad de síntesis orgánica. Las definiciones internas deben ser el reflejo de una militancia viva y activa, donde la representación no sea un dictado fortuito, sino el resultado de un arraigo real en el territorio. En este sentido, la democratización del partido se fortalece cuando los cauces institucionales permiten que el mérito y la lealtad al proyecto sean los que guíen nuestro crecimiento.

    ​Esta visión de un movimiento cohesionado es la que permite que, en el ejercicio del gobierno, la autoridad moral se traduzca en bienestar para todas y todos. La Ciudad de México es el ejemplo más nítido de este principio: el gobierno que encabeza Clara Brugada demuestra que es posible ejercer una administración con visión universal —gobernando para cada habitante de esta capital— sin desdibujar los principios de justicia social que nos dieron origen. Su legitimidad política es innegable precisamente por su arraigo en las luchas populares. De cara a las definiciones que se avecinan, el reconocimiento natural a liderazgos con ese peso específico será fundamental para asegurar que los procesos de consulta y encuestas reflejen fielmente el sentir de una militancia que busca ser representada por perfiles con solvencia ética y grandes resultados.

    ​Al final, el territorio sigue siendo el gran validador. El reto será reconocer la madurez de una militancia que no solo acompaña, sino que propone y construye sus propios espacios de representación. El éxito de nuestro proyecto dependerá de nuestra capacidad para integrar todas las visiones, garantizando que quienes han sostenido la esperanza con honestidad y fiereza en cada rincón de nuestra ciudad y nuestro país, encuentren en el partido un espacio de participación legítimo y natural para fortalecer la estructura desde adentro.

  • 5 de mayo: cuando México derrotó a un imperio (y por qué no debemos olvidarlo)

    5 de mayo: cuando México derrotó a un imperio (y por qué no debemos olvidarlo)

    Cada 5 de mayo no celebramos una efeméride vacía ni un acto folclórico reducido a desfiles escolares y militares. Recordamos una lección histórica que incomoda a los poderosos: México, con recursos limitados pero con dignidad intacta, fue capaz de derrotar al ejército más poderoso del mundo. La Batalla de Puebla no solo fue una victoria militar; fue un golpe directo al corazón del imperialismo.

    En 1862, el ejército francés —sí, el mismo que presumía ser invencible en Europa— llegó a tierras mexicanas con la arrogancia típica de los imperios. Bajo el mando de Ignacio Zaragoza, un ejército compuesto en gran medida por campesinos, indígenas y ciudadanos comunes resistió y venció. No era solo una batalla por territorio: era una lucha por la soberanía, por el derecho de un país a decidir su destino sin imposiciones extranjeras.

    Aquella victoria no terminó la intervención, pero marcó el inicio de una resistencia que años después lograría lo impensable: expulsar definitivamente al invasor. El imperio francés, que pretendía instaurar una monarquía a modo en México, terminó derrotado por un pueblo que nunca aceptó la subordinación.

    Hoy, más de 160 años después, el eco de Puebla sigue resonando. Por que aunque las formas cambian, las intenciones imperiales persisten. La injerencia extranjera no siempre llega en forma de ejércitos; ahora se disfraza de “cooperación”, de “inteligencia compartida” o de acusaciones mediáticas que buscan desestabilizar.

    Ahí están los reportes recientes sobre operaciones encubiertas de la CIA en Chihuahua, actuando en coordinación con autoridades locales, pero al margen de la soberanía nacional y la constitución. Ahí están también las filtraciones y señalamientos contra funcionarios de Sinaloa, muchas veces sin pruebas concluyentes, pero con un claro impacto político y mediático. ¿Casualidad? Difícil creerlo.

    Estados Unidos ha perfeccionado una forma de intervención menos visible, pero igual de peligrosa. No necesita invadir con tropas cuando puede influir con agencias, presionar con narrativas o condicionar con acuerdos y aranceles.

    Por eso, recordar la Batalla de Puebla no es un acto nostálgico: es un acto político. Nos obliga a preguntarnos si hoy estamos defendiendo la soberanía con la misma firmeza que aquellos soldados que, con fusiles precarios, enfrentaron a un imperio. Nos confronta con la realidad de que la independencia no es un estado permanente, sino una lucha constante.

    México ya demostró que puede derrotar imperios. Lo hizo cuando parecía imposible. Lo hizo cuando todo estaba en contra. Y lo volvió a hacer al expulsar a los invasores años después.

    Hoy, la batalla no se libra en los fuertes de Loreto y Guadalupe, pero sigue en pie. Está en la defensa del territorio, en la autonomía de las decisiones políticas, en la resistencia frente a cualquier forma de injerencia extranjera.

    Porque si algo nos enseñó Puebla es esto: los imperios no son invencibles. Y los pueblos que defienden su soberanía, tampoco.

  • Zunzunegui y los youtuberos que se volvieron mercenarios

    Zunzunegui y los youtuberos que se volvieron mercenarios

    La derecha ahora tiene un profundo interés por imponer una narrativa que le limpie la cara a los españoles de la supuesta “Conquista” en México y les ha gustado la versión inventada por el comunicólogo (que no historiador) Juan Miguel Zunzunegui. El matraquero de Ricardo Salinas Pliego ahora es financiado por la derecha española y el conservadurismo en México abriéndole todos los micrófonos y colocándolo como producto chatarra en todas las ferias y festivales de libro, musicales y conferencias magistrales, así, al estilo Milei en Argentina haciendo de un Don Nadie un Rock Star.

    Como al Tío Richie no le funcionó su fiasco de videograbaciones de la “Revolución de la Libertad”, entonces ha optado por mandar a Zunzunegui a “BBVA Aprendemos juntos México”, al podcast de Marco Antonio Regil y hasta con el clasista de Franco Escamilla. Pero la lista de espacios mercenarios no termina ahí, también lo han enviado con supuestos “influencers” que hablan estupideces y/o se creen genios por usar ChatGPT como en el caso de Adrián Marcelo, o los “Chicos Tec – Whitexican” como Roberto Martínez, Farid Dieck, o los hermanos Mateus y Diego Ruzzarin.

    Salinas Pliego ha encontrado en las redes sociales un espacio altamente corrompible por el cual con su dinero pueda crear una narrativa golpista, de esa manera, un youtubero con millones de seguidores como Lusito Comunica puede crear contenidos “buena ondita” y de la noche a la mañana convertirse en especialista en refinerías o en comercio internacional hablando idioteces con un sesgo favorable para la oposición en México. Hay que tener cuidado con esta doble cara de los personajes famosos supuestamente apolíticos o “neutrales” que suelen ser los peores y los que más daño hacen a la población, la confunden y desorientan y cumplen con su objetivo de la desinformación o la construcción virtual del caos. 

    Recuerdo claramente cuando ocupaban la televisión y le preguntaban a Andrea Legarreta sobre economía y salía diciendo sandeces lavándole la cara a Peña Nieto sobre la devaluación del peso o el alza de los precios de la gasolina, ahora al Tío Richie le atraen más las redes sociales y ahí es cuando sale la mercenaria Eva María Beristain o Julio Cesar Fuentes Cruz “Yulay” que se hacen pasar por creadores de contenido social cuando en realidad cuando han pasado tragedias en el país como temblores, huracanes o inundaciones como en Acapulco y Veracruz salen como Santa Fe Klan golpeteando al gobierno con una clara miopía y sesgo conservador y de derecha. 

    Vendidos al mejor postor, en el mismo cajón está el Oso Trava, el Master Muñoz y Jorge Carrillo de Albornoz Torres “Jordi Wild”, por citar sólo algunos. Sin duda Zunzunegui es el ejemplo de lo que puede hacer la derecha y el conservadurismo con las redes sociales y con youtuberos mercenarios sin valores y sin principios, sin duda, el pueblo ha de estar más vigilante frente a estos lobos con piel de oveja.

  • Craig Venter: cuando el ADN dejó de ser ciencia y se volvió poder

    Craig Venter: cuando el ADN dejó de ser ciencia y se volvió poder

    En estos días se confirmó la muerte de Craig Venter en Estados Unidos, y con ello se abre una discusión que va mucho más allá de la despedida de un científico. No se trata solo del cierre de una trayectoria brillante, sino del inicio de una nueva etapa en la que la vida misma comienza a entenderse también como un campo de disputa. Venter no solo investigó el ADN, cambió la forma en que lo vemos: dejó de ser algo que se estudia en laboratorios y comenzó a entenderse, además, como información que puede leerse, almacenarse y usarse.

    Para dimensionarlo en términos simples: el genoma humano es el conjunto completo de instrucciones que hacen posible la vida. Algo así como el manual con el que se construye y funciona el cuerpo. Cuando ese “manual” fue leído por primera vez a inicios de los años dos mil, la humanidad dio un salto histórico. Por primera vez nos vimos a nosotros mismos con un nivel de detalle que antes era impensable. Pero ese logro no solo amplió el conocimiento, también cambió la lógica de la ciencia.

    Y ahí es donde aparece Venter como figura clave. Mientras el proyecto público avanzaba paso a paso, él apostó por acelerar el proceso con un método más rápido, aunque en su momento fuera visto como arriesgado. La idea era sencilla de explicar: en lugar de leer el ADN de forma ordenada, lo fragmentó en millones de piezas y después reconstruyó el rompecabezas con ayuda de computadoras. Ese cambio convirtió la velocidad en un factor decisivo. La ciencia dejó de ser solo precisión y se volvió también capacidad de ejecución.

    Esa decisión abrió otro frente igual de importante: la relación entre lo público y lo privado. Hasta entonces, la ciencia de gran escala era principalmente financiada por gobiernos. Venter tensó ese esquema al llevar la investigación al terreno empresarial. No fue una guerra como muchas veces se cuenta, fue algo más complejo: competencia, sí, pero también colaboración. El proyecto público aportó mapas y orden; el privado aportó velocidad y volumen de datos. El resultado fue conjunto, pero las reglas cambiaron para siempre.

    A partir de ese momento, el ADN dejó de ser solo biología para convertirse también en información. Y esto es clave explicarlo bien: si algo es información, se puede copiar, analizar, almacenar y utilizar. Eso transformó por completo el panorama. La vida dejó de ser únicamente un fenómeno natural y comenzó a verse también como un recurso con valor científico, tecnológico y, en ciertos casos, económico. Así se consolidó una industria global alrededor de los datos genéticos.

    El siguiente paso fue todavía más disruptivo. Si el ADN puede leerse como información, también puede escribirse. Es decir, no solo entender la vida, sino intervenir en ella. Venter y su equipo lograron crear una célula controlada por un genoma construido en laboratorio. Dicho en palabras simples: demostraron que es posible diseñar instrucciones biológicas desde una computadora y hacer que funcionen dentro de un organismo. Con eso, la biología dejó de ser solo ciencia y se acercó a la ingeniería.

    Este punto es el que hoy debería preocuparnos y ocuparnos. Porque el debate ya no es solo científico, es también político. ¿Quién controla esos datos? ¿Quién decide cómo se usan? ¿Quién puede acceder a sus beneficios? No es lo mismo que el conocimiento genético esté abierto para investigación pública, que concentrado en empresas o potencias tecnológicas. Ahí se juega una nueva forma de poder.

    La muerte de Craig Venter no marca el final de una era científica, sino el inicio de una disputa por el control de la vida misma. Su legado demuestra que el genoma humano no fue solo un descubrimiento, sino el punto de partida de una transformación profunda: el ADN dejó de ser únicamente biología y se convirtió también en información y en recurso. Hoy, la verdadera pregunta ya no es si podemos entender la vida, sino quién decide cómo usarla, quién accede a sus beneficios y bajo qué reglas se define su futuro. En esa respuesta podría estar en juego no solo el rumbo de la ciencia, sino el equilibrio político, económico y social del siglo XXI.

  • Llámenme Mike Flowers

    Llámenme Mike Flowers

    Como en la preprimaria, el gobernador de Nuevo León se esfuerza por ser el primero en todo, lo es en estulticia política también, donde su alumno, el secretario general de gobierno, se ganó a pulso ese lugar, tanto que mueve a risa.

    El secretario general de gobierno Miguel Ángel Flores Serna, autodenominado Mike Flowers, exige una explicación de Tatiana Clouthier sobre la responsabilidad y posible complicidad con Rubén Rocha Moya, por el simple hecho de haber nacido también en Sinaloa.

    Mike asegura que la acusación de Estados Unidos debe tomarse en serio, tomando en cuenta laos señalamientos del Departamento de Justicia como totalmente ciertos, aunque carezcan de pruebas.

    La falta de imaginación, por decir lo menos, de los emecistas raya en el absurdo. La falta de experiencia política y el exceso de improvisación caracteriza a los miembros de Movimiento Ciudadano salta a la vista. Queren hacer una política joven y desconocen la vieja política, tanto que la repiten por ignorancia.

    El caso de Mike es muy clara su despersonalización que es la condición para entrar al mundo del malinchismo, donde el chamaco considera, al igual que su jefe, una injusticia biológica haber nacido de este lado de la frontera.
    Pero su corazón y alma, están con Estados Unidos, y sus presidentes.

    Movimiento Ciudadano está desesperado porque vive su peor momento, precisamente en Nuevo León, donde el gobernador, que quiere ser el primero en todo, también ha ganado el primer lugar en corrupción al ser descubierto desviando recursos por más de mil millones de pesos al despacho familiar Firma Jurídica y Fiscal, para captar recursos públicos.

    La pueril advertencia de Mike sobre la fantasiosa complicidad de la supuesta responsabilidad de Rubén Rocha Moya, inicia un proceso de guerra sucia muy similar a la que tuvo por objetivo desestabilizar la campaña electoral de Rocío Nahle. Argumentar que no nació en Nuevo León, sino en Sinaloa como consigna de campaña.

    Pero Movimiento Ciudadano sí puede proponer a Luis Donaldo Colosio como candidato a gobernador, a pesar de que nació en Sonora, o convertirse en candidato a la gubernatura de esa entidad, aunque no haya vivido en ella los últimos 32 años.

    La guerra con balas de salva de la oposición emecista raya en el absurdo, su tarea ahora consiste en magnificar, en los medios a su alcance todo lo que de malo sucede en el gobierno. Y los difunden como si buscaran la perfección en el gobernó federal, de la cual ellos estuvieron más lejos que el actual régimen.

    El huachicol donde culpan al expresidente, los nexos con el crimen organizado, el desvío de fondos, el nepotismo, que se ha reconocido, investigado y castigado, es para ellos el mayor reclamo, cuando en su momento, eran incapaces de sancionar a sus correligionarios a pesar de las enormes cantidades de dinero que robaron, quienes dice que sí saben gobernar.

    La admiración, dependencia y sumisión que muestran personajes como Mike Flowers, Samuel, Luis Donaldo y la exigencia de actuar en consecuencia a los mandatos de Estados Unidos añade a la larga lista de deficiencias la traición a la patria, que para ellos no es delito, ni pecado ni falta administrativa sino una conducta congruente con su condicionamiento que desde la más tierna infancia les inculcaron sus padres.

  • Envejecer

    Envejecer

    Sin ánimo de deprimir a nadie y en cambio sí con toda la intención de hacer conciencia, enseguida apunto qué debemos entender por envejecimiento, según el glosario que integra el documento conceptual de la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México 2024:

    Proceso natural, continuo e irreversible de cambios biopsicosociales que ocurren a lo largo de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte, caracterizado por una acumulación de daño celular que lleva a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales.

    Apostillemos… Envejecer es un proceso que ocurre por sí mismo, como parte del funcionamiento normal de la vida o del mundo, sin necesidad de intervención externa. Es algo “que simplemente sigue su curso porque así está determinado por naturaleza. Es continuo porque no ocurre en saltos ni en momentos aislados ni a resultas de eventos específicos, sino que avanza todo el tiempo, día tras día. Desde que nacemos, el cuerpo está cambiando constantemente: crecemos, maduramos y luego, poco a poco, nuestras funciones van disminuyendo. No hay pausas en ese proceso, aunque no lo notemos. Es irreversible porque esos cambios no pueden deshacerse. Puedes mejorar tu salud, retrasar ciertos efectos o compensarlos (con ejercicio, buena alimentación, medicina), pero no puedes regresar el organismo al estado biológico de una etapa anterior. Es como una vela que se consume: puedes hacer que dure más, pero no puedes devolverle la cera que ya se quemó.

    El envejecimiento se presenta como una serie de cambios biopsicosociales porque no afecta nada más al cuerpo, sino a tres dimensiones que están íntimamente conectadas: el organismo cambia (crecimiento, maduración, desgaste de órganos y células), pero también evolucionan la memoria, las emociones, la forma de pensar y de afrontar la vida. De igual modo, a lo largo del tiempo, cambian los roles y relaciones (ser estudiante, trabajador, padre/madre, jubilado, cuidar y ser cuidado, etc.) de cada persona. Y todos esos cambios suceden todo el tiempo, desde el nacimiento hasta la muerte, porque no empiezan en la vejez: desde que nacemos ya estamos en un proceso de transformación constante. Lo que cambia es el tipo de transformación: al inicio predominan el crecimiento y desarrollo; después, el mantenimiento; y más adelante, el declive gradual. Las células que nos integran trabajan, se dividen y se reponen y reparan constantemente. Pero ese trabajo continuo va dejando pequeñas fallas: daños en el ADN, desgaste en sus estructuras y la capacidad de corregir errores se va desgastando. Con el tiempo, esos daños se acumulan porque el sistema ya no logra repararlos con eficacia. Esa acumulación va afectando cómo funcionan los tejidos y órganos. Por eso, de manera gradual, el cuerpo y la mente pierden parte de su capacidad para responder, adaptarse y mantenerse en equilibrio.

    ¿Y qué tanto cambiamos? ¿Qué tanto queda de lo que fuimos, de lo que hemos sido, conforme vamos envejeciendo? Se estima que al nacer en un ser humano hay del orden de decenas de miles de millones de células (≈10¹⁰), aproximadamente dos billones de células, y que y hacia los 80 años el cuerpo tiene alrededor de 30–40 billones de células. El aumento con la edad se debe al crecimiento en tamaño y número de células (por ejemplo, músculo, grasa, tejido conectivo, etc.). Ahora, ¿algunas de esas células duraron vivas a lo largo de toda la vida o todas se renovaron? ¿algunas de esas células duraron vivas a lo largo de toda la vida o todas se renovaron? La mayoría gran de nuestras células (piel, sangre, intestino, hígado, etc.) se renueva constantemente. Pero no todas se renuevan: neuronas, células del cristalino, miocardiocitos y células del oído interno son ejemplos de células que pueden durar toda la vida (desde el nacimiento o incluso desde el desarrollo fetal). ¿Qué tantas permanecen? Científicamente, se estima que entre el 1% y el 4% de las células del recién nacido siguen vivas en la vejez. La mayoría de los biólogos aceptan que el porcentaje es inferior al 5%, siendo las neuronas las principales protagonistas de esa longevidad celular.

    Lo anterior resulta fascinante, porque si algo tiene que ver nuestra identidad con nuestra dimensión biológica, descansaría entonces en ese no más de 5% de células, el soporte material de la continuidad. Claro, hay otra respuesta: quienes tienen la fortuna de llegar a la vejez, en realidad han sido muchas versiones de sí mismos.

  • Extraños enemigos

    Extraños enemigos

    Desde los primeros días de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien tomó el poder en diciembre de 2018, se han venido dando distintas protestas contra el nuevo régimen, utilizando casi como si de un manual prediseñado se tratara, los mismos argumentos que se llegaron a utilizar contra distintos líderes de izquierda a lo largo de la historia reciente.

    Me tocó vivir muy de cerca el movimiento FRENAAA, que dentro de su enrevesado acrónimo decía ser un “movimiento anti AMLO”.

    Era sumamente difícil tomarlos en serio, empezando por su histriónico líder, el manipulador y contradictorio empresario regio Gilberto Lozano, quien ya llevaba desde 2015 haciendo videos contra Peña Nieto y enarbolaba las banderas del poder de los ciudadanos y que los políticos “son nuestros empleados”. Las traiciones a sus propios adeptos hicieron que su movimiento se diluyera. Aunque el odio hacia el régimen de la 4T no ha hecho más que crecer y volverse más rancio dentro de los sectores reaccionarios.

    En uno de los fallos de marketing más caros y ridículos de la historia, postularon a Xóchitl Gálvez en 2024 y a ella misma la hicieron creer que su personalidad disruptiva sería suficiente para embaucar al grueso del electorado para volver a votar por la derecha. Durante su campaña, prometía la privatización de las paraestatales y se burlaba del concepto de soberanía, que fue cultivado y reacuñado durante el mandato de AMLO.

    La actual consigna de la derecha, y que se nota más descarada en facciones como el PAN o Salinas Pliego (de las cuales Lilly Téllez es el vértice), es recurrir a llamar la atención del gobierno estadounidense para buscar una intervención que deponga al gobierno de Morena, legítimamente elegido por el pueblo.

    En 2023, la politóloga española Arantxa Tirado publicó su libro El lawfare: Golpes de Estado en nombre de la ley. Ya desde entonces daba cuenta de cómo los poderes fácticos, encabezados por el gobierno estadounidense, sin importar si era demócrata o republicano, retorcían la ley a su gusto para golpear a los gobiernos de izquierda. Explicaba también cómo, cuando las redes hicieron ya inoperantes las campañas negras de propaganda contra gobiernos como el de Hugo Chávez, de la nada aparecían acusaciones de nexos con el narcotráfico, lo cual, en el imaginario colectivo suele surtir efecto para lograr el repudio generalizado de cualquier figura pública.

    Otro título clave para entender la dinámica que se vive actualmente es Los cárteles no existen. Se trata de un profundo trabajo de investigación publicado en 2018 por el periodista mexicano Osvaldo Zavala. Con base en testimonios de agentes estadounidenses antinarcóticos, así como de muchos otros informantes y pesquisas en documentos, Zavala prueba su hipótesis de que los cárteles, así como muchos movimientos terroristas o contrainsurgentes alrededor del mundo, son una creación del propio EEUU, el Estado corruptor por excelencia, que, sin embargo, goza de inmunidad ante el mundo en general, por todos los intereses involucrados, así como en el imaginario colectivo, gracias a su perenne inversión en propaganda para asentar como verdad histórica la versión de que ellos son los buenos.

    La derecha mexicana actual no supera el hecho de que uno de sus integrantes, antes promocionado como una especie de prócer combatiente del crimen, esté refundido precisamente por narcotráfico en una cárcel gringa. Y, aprovechando la coyuntura actual, es decir; la presencia de uno de los seres humanos más aberrantes que han ocupado la oficina oval, no paran de hacer cabildeos de todo tipo, incluyendo las ridículas entrevistas de Fox News, para clamar por la tan anhelada intervención.

    Maru Campos ya dio cínicamente un paso que los tiene muy orgullosos. Y los más sensatos esperamos que enfrente la ley, por el bien de nuestra soberanía y para sentar precedente. Y si Rocha Moya debe algo, que se dirima en las investigaciones, primero de la fiscalía mexicana. El que nada debe, nada teme.

    El “extraño enemigo” contra el cual nos arengaba el himno nacional, tal vez no sea tan extraño. Los vendepatrias están a la orden del día, y a lo mejor saben que tienen hasta las intermedias de noviembre para lograr algo. Sigamos muy atentos.

  • La papa caliente

    La papa caliente

    México vuelve a estar en el centro de una tensión internacional que, lejos de ser nueva, hoy simplemente ha sido expuesta con mayor intensidad. Las recientes acusaciones provenientes de agencias del gobierno de los Estados Unidos en materia de narcotráfico y seguridad no descubren un problema reciente: ponen sobre la mesa una realidad que por años ha existido y que distintos gobiernos enfrentaron con resultados diversos.

    Medios nacionales como Reforma, El Universal y Milenio han documentado durante décadas la evolución de la violencia en México, evidenciando que se trata de un fenómeno estructural, no coyuntural. Las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reflejan incrementos importantes en distintos periodos, particularmente desde años previos a la actual administración, lo que confirma que el problema tiene raíces profundas.

    Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se adoptó una estrategia distinta: priorizar la vida, contener la violencia y evitar confrontaciones que pudieran escalar en tragedias mayores. Esta visión partió de una premisa clara: ningún gobierno puede construir paz sobre montañas de muertos. Más allá del debate político, esta postura representó un cambio de paradigma frente a modelos anteriores centrados en la confrontación directa.

    Hoy, bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, se enfrenta una etapa particularmente compleja: contener una inercia acumulada por años, estabilizar regiones con alta presión criminal y, al mismo tiempo, mantener el equilibrio político en un entorno nacional e internacional altamente sensible. No es un escenario sencillo. Sin embargo, es claro que se está haciendo el mayor esfuerzo posible por contener esta ola de violencia y el desajuste político que la rodea, apostando por la coordinación institucional, la inteligencia y la continuidad de una estrategia que privilegia la estabilidad social.

    Sería simplista atribuir la seguridad del país a una sola administración. México es una federación compleja, donde la responsabilidad recae también en gobiernos estatales y municipales, con realidades, capacidades y, en muchos casos, visiones políticas distintas. Esta fragmentación institucional ha sido señalada por organismos como México Evalúa como uno de los principales retos para lograr resultados homogéneos en seguridad.

    A esto se suma un fenómeno recurrente: el incremento de la violencia en periodos electorales. Estudios de Integralia Consultores han identificado patrones donde la disputa territorial y política coincide con repuntes en homicidios y agresiones, lo que abre cuestionamientos sobre intereses que van más allá de lo estrictamente criminal.

    Hoy, además, enfrentamos una realidad social compleja: en diversas regiones del país, actores vinculados al crimen han logrado infiltrarse en dinámicas económicas y sociales, normalizando su presencia en espacios públicos y actividades empresariales. Reportajes de medios como Proceso han documentado este fenómeno, que refleja no solo un problema de seguridad, sino también un desafío cultural.

    En este contexto, los señalamientos recientes incluido el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya deben analizarse con responsabilidad. México es un país de instituciones, y cualquier acusación, nacional o internacional, debe resolverse conforme a derecho, con pruebas, procesos claros y respeto absoluto al debido proceso.

    Es fundamental entender que la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad es necesaria, pero también lo es el respeto a la soberanía. Las decisiones internas no pueden responder a presiones externas, sino a la aplicación firme de la ley.

    México no parte de cero. Se han sentado bases importantes para una transformación en materia social, económica y de seguridad. Pero el reto sigue siendo enorme y exige continuidad, coordinación y responsabilidad compartida.

    La “papa caliente” no es de un solo actor. Es de todos: de las instituciones, de los distintos niveles de gobierno y de una sociedad que debe rechazar la normalización de la violencia.

    Porque la paz no es solo la ausencia de guerra. Es la presencia de justicia.