Autor: Los Reporteros Mx

  • Shakira y el Zócalo: una noche de nostalgia, amor y sudor

    Shakira y el Zócalo: una noche de nostalgia, amor y sudor

    Shakira reafirmó ante el Zócalo que las leyendas sólo pueden ostentar esa categoría si generan emociones. Pocas provocan llanto, dolor y felicidad en la audiencia al mismo tiempo.

    Disfrazadas, con mochilas, bancos, víveres, pelucas, coronas de cartón y pareos árabes improvisados, más de 400 mil personas acudieron al aullido. Algunas llegaron con hasta dos días de anticipación: acamparon, durmieron y soportaron vientos y temperaturas de entre 24 y 26 grados centígrados.

    Las calles del primer cuadro de la ciudad cambiaron su sentido habitual. No hubo flujo de entrada y salida. La mayoría llenó interminables filas para acceder. Una revisión y detectores de metal de alguno de los tres mil 800 policías desplegados en las inmediaciones fueron los últimos obstáculos.

    La expectativa creció conforme el reloj marcaba la hora crucial. A ratos, el cartel del tour Las Mujeres Ya No Lloran World Tour hacía que las personas acostadas o sentadas lanzaran gritos. Caída la tarde-noche, el rayo de sol fue apartándose para que la magia surgiera entre sombras.

    Ella, la nacida en Barranquilla, Colombia, llegó pasadas las 19 horas por República de Brasil. Un fuerte convoy de camionetas blindadas hizo suponer que la estrella de la noche había arribado. Nadie pudo distinguirla, pero su presencia era perceptible.

    A las 20 horas —media hora después de la anunciada— y tras la proyección de al menos cuatro de sus videos musicales, la persona más esperada de la noche apareció. Emergió desde debajo del escenario sobre una plataforma mecánica, como si saliera de las entrañas del templete colocado frente a la Catedral Metropolitana.

    Caminó lentamente sobre la pasarela desplegada hacia el centro del Zócalo. Vestía inicialmente un pants con brillos y lentes futuristas. Al llegar al extremo más cercano al asta bandera, se detuvo, separó ligeramente las piernas, se quitó las gafas y soltó una risa, mientras las almas gritaron a todo pulmón.

    La audiencia aplaudió y coreó cada indicación de Shakira Isabel Mebarak. Las manos de la gente se iluminaron al ritmo de la música y de los tonos proyectados desde el escenario mediante pulseras luminosas distribuidas por la empresa patrocinadora.

    Desde el inicio evocó el poder femenino y latino. En Girl Like Me rindió homenaje a dominicanas, argentinas, brasileñas, bolivianas, chilenas, peruanas, cubanas, mexicanas y colombianas. Un grito desgarrado acompañó la mención a México, mientras se proyectaba la bandera nacional.

    “Con todo lo que estamos viviendo en el país ahorita, sirve para despejarnos un poquito que venga una artista de esta talla. Toda mi vida he sido fan”, declaró Araceli, residente de Tepito, quien asistió acompañada de su amiga Susana.

    La cantautora, que ha vendido más de 95 millones de discos en el mundo y ha lanzado 12 álbumes, hizo varios llamados a la unidad. Uno de los más contundentes fue dirigido a las mujeres.

    “Ya saben que la vida no ha sido nada fácil estos últimos años. De las caídas nadie se salva, pero nosotras las mujeres, cada vez que nos caemos, nos volvemos un poquito más sabias, un poquito más fuertes, un poquito más triple M. Como dijo una escritora a la que admiro mucho: ‘las mujeres solas somos más vulnerables, pero juntas somos invencibles’”, dijo Shakira, parafraseando a Isabel Allende, antes de interpretar Don’t Bother.

    El recorrido por más de 25 canciones de su carrera fue similar al de sus 13 conciertos anteriores en la capital. Sin embargo, el sello distintivo fue el coro ensordecedor y el llanto que provocaron en más de uno clásicos como Monotonía, Ojos así, Pies descalzos, Waka Waka y Antología.

    La mujer —cuyo nombre significa “agradecida” en árabe— recompensó a quienes han “vencido todos los obstáculos junto conmigo” y soportaron horas para verla este primer domingo de marzo, al interpretar —por única ocasión durante la gira— ¿Dónde estás corazón? Y presentar su nuevo tema Algo tú, junto a su compatriota Beéle.

    “Tengo una mezcla de emoción y nostalgia, porque hoy es el último día aquí, de nuestra gira, en México, mi casa. Esta es la historia de amor y amistad que tenemos, que yo tengo con México. Gracias por todo lo que me han hecho sentir: tan querida, tan acompañada. Hoy, aquí en el Zócalo, y siempre, para siempre, somos uno”, dijo.

    La velada tuvo como testigo privilegiada a la monumental bandera mexicana. En su tela se reflejaron los múltiples colores del espectáculo y destellos de los fuegos pirotécnicos que brotaron desde el escenario. Otros recintos que también albergaron a fanáticos fueron la Alameda Central y la Plaza de la República, donde fueron instaladas pantallas gigantes para transmitir el concierto en tiempo real.

    “Si lo pagó algún político, somos las más felices. Me encanta que la gente que no pudo pagar un boleto a su concierto tenga acceso a este tipo de eventos”, comentó una mujer acompañada de un grupo de amigas disfrazadas con blusas negras, corbatas y pelucas lilas, que adquirieron.

    Hoteles, restaurantes y establecimientos generaron hasta 403 millones 614 mil pesos durante el día.

    Previo al cierre, una inmensa figura de una loba apareció sobre el escenario mientras en las pantallas se proyectaban los ’10 mandamientos de las lobas’. La sudamericana interpretó BZRP Music Sessions. Personas de todas las edades la cantaron al unísono.

    Al terminar la música, ondeó la bandera de México mientras brotaban miles de luces hacia el cielo del Centro Histórico. Después, la Torre Latinoamericana también se coloreó con pirotecnia. En un ambiente de fiesta, alegría y melancolía, Shakira emitió simbólicamente —por ahora— su hasta luego de una complicidad con tierras aztecas que lleva 30 años escribiéndose.

  • La reforma incómoda

    La reforma incómoda

    Mucho se ha hablado respecto a la dichosa reforma electoral propuesta por el Ejecutivo: que si la oposición no está de acuerdo, que si los propios aliados la rechazan, que si a los partidos en formación tampoco les cuadra, etcétera. Lo cierto es que, por más que la presidenta de la República hace hincapié en el verdadero espíritu de la reforma, no existe un solo actor político de la oposición capaz de establecer un argumento sólido sobre puntos específicos que den sustento a su rechazo. En pocas palabras, no existe un debate real que pueda permear hacia los verdaderos destinatarios de la reforma, es decir, el electorado, que —dicho sea de paso— realmente se expresa en contra de ese sector de la clase política tan desprestigiado desde hace muchos años: las y los diputados.

    Para nadie es extraña la opinión negativa de una buena parte del electorado hacia los integrantes de las cámaras alta y baja, como lo demuestran mediciones recientes en las que la confianza en el Congreso se coloca como una de las instituciones con menor confianza pública. Hablamos de no más del 35 % de nivel de confianza, lo que no es otra cosa que la evaluación del trabajo de diputadas y diputados que se traduce en un escaso nivel de legitimidad. De acuerdo con el Latinobarómetro 2023, la confianza en el Congreso mexicano ronda el 32 %, mientras que mediciones del INEGI a través del Módulo de Confianza en la Administración Pública (ENCOAP) ubican a los legisladores entre las instituciones con menor credibilidad social.

    Por esa sencilla razón, resulta incomprensible que los opositores a la reforma apuesten más por descalificar políticamente al Ejecutivo que por debatir el contenido concreto de la reforma, lo que les permitiría demostrar a la ciudadanía su interés por generar una nueva relación entre la clase política y la sociedad. Incluso caen en expresiones por demás ridículas que en nada abonan a una discusión seria, como lo expresado por el nepo baby Enrique de la Madrid, quien afirma que “la reforma constitucional en materia electoral no procede porque deriva de un Congreso ilegítimo”. Si este es el nivel con el que se pretende demostrar que la reforma es un retroceso —como muchos han planteado—, déjenme decirles que van por mal camino.

    Ahora bien, hay quienes expresan que la reforma es innecesaria, que sería un error de la presidenta presentarla a sabiendas de que no pasará. Yo creo que realmente no existe un análisis profundo en dichas aseveraciones, y eso que lo expresan voces con cierta credibilidad. En lo personal creo que, en el fondo, presentarla resulta todo un acierto, pues nadie debe dejar de lado que los que se oponen a la reforma ni son todos los que están ni están todos los que son. ¿Alguien se ha detenido un poco a pensar a qué actores de Morena les incomoda esta reforma? Tendría que caerse de plano en la ingenuidad para no reconocer que existen muchos viejos lobos de mar dentro del morenismo que desde hace tiempo operan para que la reforma no se concrete.

    Por cierto, existe otro elemento que nadie ha estudiado en lo absoluto: con esta reforma, ¿qué papel juegan los probables nuevos partidos? ¿Acaso no es pertinente dedicar un espacio para la reflexión en el que se revise cómo esta reforma puede impactarles profundamente?

    No resultaría nada extraño que la propia presidenta haya esperado un tiempo considerable para saber qué fuerzas de las que aspiran a convertirse en partido político realmente alcanzaron a cubrir los requisitos, aún faltando el proceso de validación y fiscalización por parte del INE. Aquí también habría que ser muy ingenuo para no considerar este elemento, pues para nadie es extraño que entre esas fuerzas hay quienes se identifican, ya sea con el proyecto de Claudia Sheinbaum o con el bloque opositor.

    En fin, creo que estas interrogantes son en las que realmente habría que poner atención, no en el hecho de que se apruebe o no la reforma, sino en las consecuencias que traerá para cada uno de los bandos.

    P.D. Si se trata de disminuir los costos de las elecciones y, sobre todo, de que las posiciones plurinominales dejen de ser para el mundo parasitario de los partidos políticos, yo estoy de acuerdo con la reforma.

    • Luis Tovar
      Secretario General de la Fundación para la Defensa del Medio Ambiente. FUDEMAH

  • Inteligente, Preventiva y Social: la ASF que puede redefinir la próxima década

    Inteligente, Preventiva y Social: la ASF que puede redefinir la próxima década

    En cuestión de días se definirá, en la Cámara de Diputados, el rumbo que podría tomar la fiscalización en México durante el periodo 2026–2034. Tras el registro de 92 aspirantes y en un proceso que incluye revisión de perfiles, entrevistas públicas e integración de una terna con criterio de paridad, la Comisión de Vigilancia deberá remitir su dictamen a más tardar el 11 de marzo a la Mesa Directiva, para que el Pleno vote en esa misma fecha o en la sesión inmediata que corresponda. Lo que estaría en juego no sería únicamente un nombramiento. Se estaría delineando el modelo de Auditoría Superior de la Federación que acompañaría al país en los próximos ocho años: una institución que continúe reaccionando cuando el daño ya ocurrió o una que avance hacia un esquema más inteligente, preventivo y con impacto social tangible.

    La discusión no es técnica en sentido estrecho; es institucional y social. La ASF es el órgano técnico de la Cámara de Diputados encargado de fiscalizar ingresos, egresos, deuda pública y desempeño de programas federales. Sin embargo, su función no debería entenderse como una revisión contable aislada. Cuando una obra queda inconclusa, cuando un hospital no recibe equipamiento o cuando un programa no alcanza sus metas, no se trata de cifras mal registradas; se trata de recursos que no cumplieron su finalidad pública. Y eso impacta directamente la vida de mexicanas y mexicanos.

    Durante años, la fiscalización se ha ejercido de manera predominantemente posterior al cierre del ejercicio fiscal. Se revisa cuando los recursos ya fueron utilizados y cuando la posibilidad de corregir desviaciones suele ser más limitada. Ese enfoque correctivo es indispensable y debe mantenerse. No obstante, frente al volumen, complejidad y dispersión territorial del gasto público actual, podría resultar insuficiente si no se complementa con herramientas que permitan anticipar riesgos y reducir espacios de discrecionalidad.

    La evolución posible no implicaría modificar la Constitución ni ampliar estructuras administrativas. Implicaría aprovechar con mayor inteligencia la información que el propio Estado ya genera. Una ASF más analítica significaría cruzar datos, identificar patrones atípicos, establecer alertas tempranas y orientar auditorías con base en gestión de riesgos. No sería una institución más costosa, sino mejor organizada. No demandaría más aparato, sino mayor especialización técnica y procesos optimizados.

    Ese giro tendría un sentido profundamente social. Prevenir desviaciones no sería un ejercicio abstracto; sería una forma concreta de proteger derechos. Cada peso público proviene del esfuerzo colectivo y debería traducirse en servicios, infraestructura y oportunidades reales. Si la fiscalización actuara con mayor oportunidad, se reducirían pérdidas, se elevaría la calidad del gasto y se fortalecería la confianza ciudadana en las instituciones.

    La coyuntura actual abre esa posibilidad. La Comisión de Vigilancia revisa expedientes, escuchará entrevistas y propondrá una terna que deberá ser votada por el Pleno con el respaldo de las dos terceras partes de las y los diputados presentes. El proceso contempla paridad y acompañamiento académico en la evaluación. Esa combinación de rigor técnico y legitimidad democrática ofrece una oportunidad para reflexionar no solo sobre quién encabezará la institución, sino sobre qué tipo de fiscalización requiere el país en esta etapa.

    El periodo 2026–2034 podría convertirse en un punto de inflexión si se apuesta por una Auditoría más preventiva, más estratégica y más cercana a las personas. No se trataría de sustituir responsabilidades ni de invadir competencias ejecutivas. Se trataría de fortalecer la capacidad del Estado para cuidar el patrimonio colectivo desde su origen, acompañar con criterios técnicos claros y evaluar resultados con mayor oportunidad.

    La Auditoría Superior de la Federación no es un órgano distante ni un ejercicio técnico reservado a especialistas. Es una pieza estratégica del Estado mexicano para asegurar que los recursos públicos cumplan su propósito social. En los próximos días se definirá si la ASF permanece anclada en un modelo predominantemente reactivo o si decide avanzar hacia una institución más inteligente, preventiva y cercana a la ciudadanía. La decisión marcará la forma en que se protege el dinero de todas y todos. Porque, en el fondo, fiscalizar no es revisar papeles: es cuidar oportunidades. Y en una democracia que exige resultados, cada peso público debe regresar íntegro a la sociedad.

  • Reforma electoral: profundizar la democracia sin miedo al cambio

    Reforma electoral: profundizar la democracia sin miedo al cambio

    La iniciativa de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum no puede analizarse desde la superficialidad del debate coyuntural ni desde el reflejo automático de defensa del statu quo. Como toda reforma constitucional de calado, debe leerse en perspectiva histórica y comparada: ¿fortalece o debilita la democracia mexicana? A mi juicio, la fortalece, siempre que su implementación sea rigurosa y técnicamente sólida.

    México construyó su sistema electoral moderno tras décadas de hegemonía y fraudes que marcaron la memoria colectiva. Las reformas de finales del siglo XX dotaron de autonomía al Instituto Nacional Electoral (antes IFE), establecieron reglas de equidad en medios y crearon un robusto sistema de fiscalización. Ese andamiaje fue indispensable para garantizar alternancia y competencia real. Sin embargo, los sistemas institucionales no son piezas de museo; evolucionan conforme cambian las condiciones sociales, tecnológicas y económicas.

    Uno de los núcleos más controvertidos de la propuesta es la reducción del financiamiento público ordinario a los partidos políticos. Desde el punto de vista técnico, el modelo mexicano privilegió históricamente el financiamiento público para evitar la captura privada. Esa lógica sigue siendo correcta. Pero el problema no es el principio, sino la magnitud. La fórmula vigente convirtió a México en uno de los sistemas más costosos del mundo en términos relativos. Ajustar el factor de cálculo no elimina la financiación pública ni rompe la equidad; introduce un criterio de proporcionalidad y austeridad acorde con la realidad social del país.

    Más relevante aún es el fortalecimiento de la fiscalización. La obligación de reportes cotidianos desde el sistema financiero al INE, la prohibición expresa de financiamiento extranjero o ilícito y la eliminación de aportaciones en efectivo configuran un modelo más preventivo que reactivo. En términos comparados, esto acerca a México a estándares de trazabilidad financiera avanzados. La clave estará en garantizar que estas herramientas no se utilicen con sesgo político, sino bajo criterios estrictamente técnicos y con control jurisdiccional efectivo.

    En materia de representación proporcional, la reforma introduce un ajuste interesante: mantiene el sistema mixto (300 mayoría relativa y 200 representación proporcional), pero modifica el método de asignación para que parte de las diputaciones plurinominales recaigan en candidaturas con alto desempeño distrital, aunque no hayan ganado. Esto corrige una distorsión percibida por la ciudadanía: la designación cerrada por cúpulas partidistas. No elimina la proporcionalidad —lo cual sería un retroceso—, sino que la reconfigura para reforzar el vínculo entre voto ciudadano y escaño legislativo.

    La eliminación de la lista nacional de representación proporcional en el Senado y la reducción a 96 integrantes simplifican la arquitectura legislativa. Aquí el debate es más delicado: menos escaños implican ahorro presupuestal, pero también exigen revisar con cuidado los efectos en la pluralidad. La ingeniería electoral no solo debe ser austera; debe preservar el equilibrio entre gobernabilidad y representación.

    Otro aspecto destacable es la regulación del contenido electoral generado o alterado mediante inteligencia artificial. Este punto coloca a México en la discusión global sobre integridad electoral en la era digital. La obligación de etiquetar contenido manipulado y la corresponsabilidad de plataformas son medidas razonables ante el riesgo real de desinformación masiva. El reto será definir técnicamente qué constituye alteración y evitar censura indirecta.

    Finalmente, la expansión de mecanismos de democracia participativa y su carácter vinculante, bajo umbrales claros, refuerza una concepción sustantiva de la soberanía popular. No se trata de sustituir la democracia representativa, sino de complementarla con instrumentos que amplíen la deliberación pública. La prohibición de someter a consulta derechos humanos o materias fiscales preserva límites constitucionales indispensables.

    En síntesis, esta reforma no es una ruptura con el modelo democrático mexicano, sino una actualización. Puede generar resistencias legítimas —toda redistribución de poder lo hace—, pero su espíritu no es concentrar control, sino racionalizar costos, blindar la legalidad financiera, ajustar la representación y modernizar la regulación frente a riesgos tecnológicos.

    El verdadero riesgo no es reformar, sino petrificar las instituciones. La democracia se fortalece cuando se revisa críticamente a sí misma. El desafío ahora no es ideológico, sino técnico: traducir el texto constitucional en leyes secundarias claras, garantizar autonomía efectiva de las autoridades electorales y asegurar que la implementación preserve el pluralismo que tanto costó construir.

  • Tiempo de reflexión electoral

    Tiempo de reflexión electoral

    Si los votos que se destinaron a favor de Xóchitl Gálvez, hubieran sido abstenciones el PRD estaría vivo. No tendría necesidad de disfrazar su desgracia con el remedo del grupo Somos México, que ni con el aval del INE podría convertirse en un verdadero partido político.

    La falta de lógica de algunos al votar por la ex candidata del PRIAN terminó por mostrar que era mejor abstenerse que votar por ella. De haber sido así, tendría México una oposición menos débil y una distribución de curules más robusta.

    Esas abstenciones hubieran evitado la sobrerrepresentación, porque el PRD estaría vivo, perdió su registro por la falta de proporción en los votos a su favor, al no alcanzar el 3 por ciento, de acuerdo con el total. Esto quiere decir que quien en realidad asesinó al PRD fue Xóchitl Gálvez, cuyos votos a favor tuvieron como motivación evitar que perdiera Morena no lo hicieron para que este personaje ganara la Presidencia, nadie la imagina ungida con una responsabilidad tan relevante.

    Nadie en su sano juicio hubiera podido siquiera pensar que podría encarnar una candidatura más que el odio y el resentimiento contra López Obrador.

    En la perspectiva que impone la distancia, ver a la excandidata del PRIAN debe remover sentimientos encontrados en quienes votaron por ella, y una conciencia sobre la fragilidad de una oposición que basó su futuro en un experimento fallido.

    Si la autocrítica no llega a los ciudadanos que votaron por este personaje luego de ver que sobrevive en la vida pública gracias a que los medios la consideran digna de ocupar sus espacios, con gracejadas y torpezas que ofenden la inteligencia de los mexicanos, es que hay graves problemas en las filas de los conservadores mexicanos.

    La votación a favor de la derecha en 2024, puede explicarse no justificarse. El odio, la inconformidad, propia de toda democracia, la disidencia sistemática, la rebeldía pueril pueden darle una visión más o menos humana al exceso de votos a la candidata del PRIAN, pero desde la perspectiva del tiempo, la autocrítica debe ser muy severa, incluyendo la de los votantes, muy cercana a lo imperdonable.

    La decepción de sí mismos debe ser similar a la de quienes tomaron cursos de emprendedores exitosos con Ricardo Salinas Pliego, a costo millonario, o se confesaron con el padre Marcial Maciel, o apoyaron a Javier Milei.

    Reflexión obligada que dicta superación obligada, información real, conciencia de la realidad, lógica apoyada con formación académica, etc.

    La derecha tiene mucho que aprender de las elecciones de 2024, pero cree saberlo todo y no le preocupa su visión anacrónica del país.

    La muestra puede advertirse con deprimente tristeza, en las declaraciones públicas de quien fue su candidata, más cercana a la comicidad que a la lógica o la democracia.

    El simple hecho de haber afirmado que los combustibles fósiles eran obsoletos y ser testigo de una guerra mundial se desata por esta causa, que ella considera perdida, debería forzarla a pensar dos veces abrir la boca en público.

    De haber llegado a la presidencia, México ya tendría soldados en Medio Oriente y la Torre Latinoamericana cambiaría de nombre por Torre Trump.

  • A la sombra de un samán

    A la sombra de un samán

    Tabasco tiene su árbol. Este magnífico árbol era considerado sagrado por los antiguos mayas. La ceiba era sagrada y se le daba la característica de ser pilar del cielo. Sin embargo, otros autores y personajes de esta región, en la que no se sabe dónde empieza la tierra o termina el agua, consideran al samán como el árbol emblemático de Tabasco.

    Se trata de una especie cuya copa llega a medir más de 30 metros de altura y su follaje hasta 40 metros, aunque edtoy seguro de haber visto algunos de mayor talla. Su ramaje se viste de pequeñas hojas y siendo parte del bosque perenifolio, siempre regala sombra y frescura, incluso puede ser refugio de muchas especies cuando llueve y también es su hábitat.

    Las plantaciones cacaoteras más prósperas lo atesoran como refugio de sus cacaoteros, pimientas y canelas. Es, además, un árbol hermoso, como una inmensa sombrilla viva que puede ser resguardo nocturno de loros y otras aves.

    Su fortaleza se parece a la identidad del Pueblo que disfruta de su sombra y de cuando en cuando barre sus hojas. Aquí hemos resistido a los gobiernos más rudos y temibles, como el de el gran Tomás Garrido Canabal, o el del Ciclón del Sureste, Carlos A. Madrazo, o el político de talla inconmensurable,Don Enrique González Pedrero, hasta los más viles y corruptos como los de Roberto Madrazo Pintado, Arturo Núñez, Andrés Rafael Granier Melo solo por citar algunos.

    Hoy día aparece uno de gran talla, cuya gestión desde el territorio, le permite conocer quejas, necesidades, violencias y orígenes de los problemas para generar procesos constantes de soluciones reales partiendo de la participación activa de las comunidades. Javier May Rodríguez resulta ejemplo para muchos y su gestión pinta para ser histórica, porque contrario a lo ocurrido a muchos de sus antecesores, no parece tener compromisos que lo obliguen a ser divergente con la gente.

    Hay un punto que debo criticarle y ver de frente; la construcción de un nuevo Centro de Convenciones parece innecesaria, cuando existe uno subutilizado y todo un enorme parque para la Feria con sus gigantescas naves climatizadas, que bien podrían acondicionarse para usarlas en convenciones que requieran esa talla de instalaciones. ¿Qué tal si en vez de esto se invierten los recursos en la construcción de un nuevo hospital regional de alta especialidad, porque el Juan Graham Casasus, ya es insuficiente, al igual que el HGZ del IMSS, que por cierto cada día está más deteriorado, lo mismo que el Hospital Regional de Alta Especialidad Gustavo A. Rovirosa Pérez, el Hospital del Niño y el Psiquiátrico.

    Se requiere de mucha inversión en ese renglón en todos los municipios del Estado, está claro que algo se está haciendo, pero construir un Centro de Convenciones y no, al menos mejorar la oferta de atención médica de segundo y tercer nivel, tendría que ser prioritario.

    Ojalá que May Rodríguez le dé un buen jalón al Ayuntamiento de Centro, se ocupan del bacheo de algunas avenidas, pero a rancherías como Anacleto Canabal, no le ponen ni gravilla a zonas llenas de baches. Ni siquiera son capaces de darse una vuelta para saber dónde exactamente se necesita la intervención urgente. 

    Es muy importante que a comunidades como esa, se les atienda con prontitud, pues dada su cercanía con la ciudad, el crecimiento demográfico que tienen y la dificultad que genera la carencia de transporte público suficiente, los trabajadores y trabajadoras que ahí habitan pierden tiempo de vida en sus traslados a sus centros laborales.

    Los trabajadores y trabajadoras de Tabasco, al igual que los de todo el país, somos quienes lo movemos, así que la permanencia de gobiernos y partidos en el pider, dependen en mayor medida, de cuánto y cómo se atiendan nuestras necesidades, haya o no denuncias o exigencias para cubrirlas.

  • La Ética Pública en Acción: Transformando a la SEBIEN desde sus cimientos

    La Ética Pública en Acción: Transformando a la SEBIEN desde sus cimientos

    ​La verdadera transformación de la Ciudad de México no solo se decreta, se construye todos los días desde las entrañas de nuestras instituciones. Para que las políticas públicas impacten positivamente en la gente, el servicio público debe estar blindado por la honestidad. Es en este escenario donde el Comité de Ética de la Secretaría de Bienestar e Igualdad Social (SEBIEN) cobra una relevancia histórica.

    ​Lejos de ser una figura administrativa de trámite, el Comité es un órgano democráticamente integrado que funciona como el guardián de nuestra cultura organizacional. Tiene a su cargo una misión vital: implementar acciones de capacitación, sensibilización y difusión de la cultura de la integridad, así como atender cualquier denuncia por presuntas vulneraciones al Código de Ética de la Administración Pública y al Código de Conducta Institucional.

    ​¿Por qué es tan importante defender y fortalecer este espacio? Porque la ética es el motor de la convivencia sana. Este Comité es la herramienta institucional que previene y erradica prácticas nocivas, como el acoso o los conflictos de interés, asegurando un ambiente libre de violencia. Su existencia garantiza que en la Secretaría todas las voces cuenten y que las decisiones se tomen con absoluta transparencia, protegiendo los valores que la ciudadanía nos exige.

    ​Para algunos sectores de la vieja burocracia, los comités de ética son vistos erróneamente como un mero trámite administrativo, una formalidad que genera apatía. Sin embargo, quienes minimizan estos espacios demuestran no comprender la profundidad y el sentido real del Estado. Un Comité de Ética no es una mesa de debate estéril; es, en esencia, el primer y más importante dique contra el abuso de poder y una herramienta insustituible para la gobernanza.

    ​Como bien lo sentenció el expresidente Andrés Manuel López Obrador, la corrupción se debe barrer como las escaleras: de arriba hacia abajo. Bajo esta premisa histórica, el Comité de la SEBIEN adquiere una dimensión mayor. No solo funge como un mecanismo indispensable de defensa para los derechos de los trabajadores frente a cualquier arbitrariedad, sino que se erige como la brújula institucional que dicta el “deber ser” del servicio público. Es el instrumento que nos obliga a recordar que el poder solo tiene sentido cuando se ejerce con integridad y al servicio de los demás, erradicando cualquier resquicio de impunidad.

    ​Pasar del discurso a la acción requiere que nuestras normativas evolucionen a la par de las exigencias ciudadanas.

    Recientemente, durante la revisión del nuevo Código de Conducta Institucional en sesión extraordinaria, tuvimos la valiosa oportunidad de robustecer un proyecto que ya partía del gran esfuerzo y los trabajos realizados al interior del Comité. En mi calidad de miembro titular, asumí el compromiso de sumar a este avance, proponiendo mecanismos de corresponsabilidad mucho más profundos.

    ​Por ello, propuse una adhesión que actualiza nuestra visión del servicio público: establecer que las personas servidoras públicas son responsables no solo por sus actos u omisiones, sino también por aquiescencia. ¿Qué significa esto en la práctica? Que el silencio o el consentimiento tácito ante una irregularidad también importan. Con esto, buscamos transitar de una cultura de trabajo individual a una de verdadera corresponsabilidad, donde todos nos cuidamos y nadie se ve obligado a hacerse de la vista gorda frente a conductas indebidas.

    ​A la par, logramos instaurar que el servicio público de la dependencia deba ejercerse con una perspectiva no solo inclusiva, sino interseccional e intergeneracional. Esto garantiza que las vulnerabilidades se entiendan en toda su complejidad y que el diálogo entre juventudes y adultos mayores sea una constante que enriquezca a toda la Secretaría y a sus órganos sectorizados.

    ​Hoy, este proyecto ya cuenta con el visto bueno del Órgano Interno de Control y está listo para ser suscrito por la titular de la Secretaría. Así, construyendo sobre el trabajo colectivo y sumando visión de Estado, es como quienes impulsamos la verdadera transformación demostramos nuestro compromiso para perfeccionar las instituciones y garantizar un gobierno cada vez más íntegro.

  • Feria Matemática de Campeche 2026

    Feria Matemática de Campeche 2026

    Para algunos parece poco que en México tengamos por primera vez una mujer presidenta y que también, por primera vez, sea una presidenta académica, científica y doctora en ciencias. Sin embargo, no es menor, al contrario, es algo sumamente importante y relevante, no quisiera recordar aquí el nivel de gente que estuvo en el poder hasta antes de la 4T, me da hasta vergüenza mencionarlos, todos hombres, incluso con doctorados en Harvard o en Yale, pero sin principios, ni valores, altamente corruptos y con bajos niveles de ética, sin amor a su patria, ni a su pueblo, ya era hora, México se merecía personas honradas y con dignidad como nuestro presidente AMLO y ahora nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

    Nuestra presidenta estudió Física en la UNAM y desde sus inicios escolares ha luchado por la educación, una educación laica y gratuita, de calidad en nuestro país, en realidad esos son sus orígenes políticos, viene de una familia científica sobresaliente y con una larga trayectoria académica. Desde el primer momento en su gobierno en la CDMX y ahora como presidenta de la república, ha mantenido una lucha incansable por brindarle a los niños, niñas y jóvenes recursos y herramientas que los hagan continuar con sus estudios y cumplir sus sueños. 

    Ella misma, una académica y científica ejemplar, ha reconocido el duro esfuerzo que implica ingresar y continuar los estudios universitarios y más aún en carreras relacionadas con las ciencias, tecnología, ingenierías y matemáticas. En las mañaneras del pueblo, en más de una ocasión, les ha hecho un sincero reconocimiento a todas las mujeres que le han dedicado su vida a la educación, como es el caso de la matemática y luchadora social Manuela Garín Pinillos. 

    Garín pinillos fue una pionera de las matemáticas en México y sostenía que esa ciencia era de vital importancia en una democracia por el hecho de que un razonamiento lógico le permitiría a la ciudadanía no ser engañada tan fácilmente y ser una ciudadanía más libre. Desde esta perspectiva, podemos decir que las matemáticas nos ayudan a ver lo que otros no ven, nos abren la mente y la creatividad, nos dan una mayor seguridad y certeza, son un faro de luz en un mundo lleno de oscuridad. 

    Es en apoyo a esta iniciativa de nuestra presidenta de socializar el conocimiento científico y el gusto por las matemáticas que el Instituto Rojo A.C., y la Biblioteca Pública Central “Lic. Francisco Sosa Escalante” realizaran en todo el mes de marzo la primera Feria Matemática de Campeche 2026, única en su tipo y sin precedentes en el estado. Dicho evento buscara visualizar las matemáticas como parte de nuestra cultura haciendo valido el derecho a la educación, al conocimiento, a la lectura, a la ciencia y a la verdad. Con actividades lúdicas y de divulgación se espera que esta primera edición sea un parteaguas en la enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas en la entidad y sirva de referente para socializar la ciencia y ponerla al servicio del pueblo.

  • Cantinflear con ideológica desideologización

    Cantinflear con ideológica desideologización

    Da gusto que la política mexicana cantinflee y reivindique elementos propios de la idiosincrasia nacional que parecían despreciados por las altas esferas partidistas, que se alejan de aquello que les resulta innegablemente próximo. La carta de presentación de ese baluarte de la democracia y la libertad que constituye Somos México, en proceso de convertirse en partido político nacional, afirmando que “no pertenecen a ninguna etiqueta ideológica tradicional” que “no es un partido de ideologías duras” que no es “de izquierda ni de derecha”, deja tan claro como el lodo cuales son sus principios, y que, si a alguien no le gustan, tienen otros.

    En Somos México convergen tres vertientes distintas que provienen del mismo afluente  de indefinición pragmática y lucha por la recuperación de los privilegios perdidos, se puede encontrar desde ex árbitros electorales que dominaron el arte del gatopardismo democratico para que todo cambiara sin que nada cambiara, mientras se aferraron al IFE/INE como un hueso que no se puede soltar; pasando por ciudadanos apartidistas, más partidistas que los partidarios, defensores del mercado, críticos de las políticas redistributivas, y que privilegian el papel de élites, instituciones y la “racionalidad”, sobre demandas populares; hasta demócratas constipados como Guadalupe Acosta Naranjo, Emilio Álvarez Icaza, Cecilia Soto y Fernando Belaunzarán, aliados del orden institucional jerárquico y de un estilo de política poco participativa, más de élite, autoritarios moderados pues.

    En pocas palabras, nada de ideologías, sino todo lo contrario, una firme ideología no ideológica disfrazada y no declarada. Una ideología encubierta, funcional al statu quo y los privilegios de los privilegiados, que reniega de una visión transformadora y reduce la política a la mera “gestión eficiente”, después de todo, ¿qué necesidad hay de cambiar algo si no hay nada que cambiar? México es un paraíso igualitario, justo y democrático, al que sólo le falta decretar que es primer mundo para ser primer mundo, al que sólo le falta creérsela, imaginar cosas chingonas.

    Entrados en gastos

    Lo bueno, es que esto de no ser de izquierda ni de derecha o ser de izquierda al mismo tiempo que se es de derecha sin dejar de ser de derecha, ni dejar de ser de izquierda, pero no por eso siendo de izquierda o de derecha, no es exclusivo de Somos México. No. Morena cubre todo el pantone político, el PAN sostiene que sus valores son patria, familia y libertad, al mismo tiempo que promueve políticas a favor del mercado que desarticulan la vida familiar, y el PRI y Movimiento Ciudadano como dicen una cosa, dicen otra. México es, afortunadamente y pesele a quien le pese, un país libre de ideologías que navega a la deriva del mercado, protegido por su invisible mano interventora, omnipresente y omnipotente.

    • Carlos Bortoni es escritor. Su última novela es Historia mínima del desempleo.

  • ¿Hasta que la muerte nos separe?

    ¿Hasta que la muerte nos separe?

    Y tú, qué onda, ¿vives solo/sola o emparejado/emparejada? ¿Qué tal evalúas las ventajas y desventajas de los pactos monogámicos con miras a durar toda la vida? Si aún estás soltero/soltera, ¿con qué tantas ganas te imaginas casado/casada? Hay información estadística que permite colegir las respuestas que a estas preguntas está dando cada vez más gente en nuestro país, y las tendencias no permiten apreciar con optimismo el futuro del matrimonio.

    En México, en el periodo 2005-2025, es decir, a lo largo de apenas 20 años, de entre las personas de 15 años y más, las que estaban casadas disminuyeron de 48 a 36%, esto es, más de diez puntos porcentuales. Por su parte, la proporción de la gente que vivía en unión libre aumentó de 11 a 18%. 

    La tendencia observada en México en las últimas dos décadas —un descenso de los matrimonios y un aumento de la unión libre, ambos significativos— sugiere una profunda transformación en las estructuras familiares y en el significado social de la pareja. Desde una perspectiva sociológica, este cambio puede interpretarse como un indicador del avance de la individualización y la secularización en las sociedades contemporáneas, en las que las normas tradicionales (religiosas, jurídicas y comunitarias) pierden peso frente a la autonomía personal y la búsqueda de relaciones más flexibles. La flexibilidad se ha consolidado como pretensión en todo: el trabajo, la dieta, las relaciones humanas. La unión libre, al no requerir un rito de paso formal ni estar sujeta a las mismas obligaciones legales y simbólicas que el matrimonio, se adapta mejor a un contexto de inestabilidad laboral, movilidad geográfica y transformación de los roles de género. Pero, ojo, el hecho de que el incremento de las uniones libres no compense numéricamente la caída del matrimonio (la suma de ambas categorías también se reduce) apunta a un fenómeno complementario: el aumento de personas que permanecen solteras o que transitan por formas de convivencia más efímeras y no captadas por las estadísticas tradicionales. En conjunto, estos datos reflejan un proceso de desinstitucionalización de la vida íntima, donde la pareja ya no es tanto un pilar social establecido de por vida, sino una experiencia afectiva que se construye y disuelve con mayor flexibilidad, aunque también con mayor incertidumbre.

    El mismo panorama puede apreciarse en América Latina: menos casamientos, más parejas viviendo en unión libre, una tendencia, claro, que se observa con matices particulares en cada país. En Brasil, los datos del Censo de 2022 marcan un hito: por primera vez, la proporción de personas en unión consensual (38.9%) superó a la de aquellas casadas por el registro civil y la iglesia (37.9%), fenómeno especialmente pronunciado entre los jóvenes y las personas de menores ingresos . En Argentina, si bien no se dispone de una cifra nacional consolidada, el estudio del Centro de Investigaciones Sociales sobre la ciudad de Buenos Aires revela una dinámica similar: en 2024, las uniones civiles aumentaron (1130) mientras los matrimonios disminuyeron (2711), reduciéndose estos últimos en un 50% desde 1980, lo que evidencia una elección creciente por la convivencia sin casarse. 

    En Estados Unidos la transformación es más acentuada. Según datos del Censo de 2025, los hogares conformados por parejas casadas han caído al 47% del total, lo que contrasta con el 78% que representaban en 1950 y confirma que ya no son la mayoría de los hogares. Paralelamente, la cohabitación se ha normalizado como una etapa vital predominante: el 59% de los adultos de 18 a 44 años ha vivido en unión libre en algún momento, una proporción que supera al 50% que alguna vez ha estado casado. Esta tendencia se ve reforzada por factores económicos, ya que un estudio de 2025 reveló que 1 de cada 4 estadounidenses acelera la cohabitación para ahorrar en renta, especialmente entre la generación Z, donde la proporción asciende al 38%. Además, la edad mediana para contraer primer matrimonio sigue aumentando: los hombres se casan por primera vez a los 30.8 años y las mujeres a los 28.4, según el censo de 2025, lo que implica que una proporción creciente de adultos pospone o incluso descarta el matrimonio. En Canadá, los estudios disponibles apuntan a una diversificación significativa de los modelos de pareja. Una investigación publicada en 2025 sobre hogares canadienses subraya que las diferencias en las formas de unión (matrimonio versus cohabitación) están fuertemente moduladas por el contexto institucional y las protecciones legales. 

    En Europa, se reporta igual un cambio radical, con un declive generalizado del matrimonio y una consolidación de la cohabitación como forma de convivencia predominante. Los datos de Eurostat para 2023 muestran que la tasa bruta de nupcialidad en la Unión Europea se ha reducido a 3.7 matrimonios por cada mil habitantes, mientras que la edad media para contraer primer matrimonio se ha elevado drásticamente: las mujeres españolas, por ejemplo, se casan por primera vez a los 36.9 años y los hombres suecos a los 37, liderando el retraso en el continente.

    Paralelamente, la cohabitación se ha normalizado como alternativa al matrimonio: en 2023, el 41.1% de los nacimientos en la UE ocurrieron fuera del matrimonio. Este fenómeno responde tanto a factores culturales como a determinantes económicos estructurales: el 26% de los jóvenes europeos acelera la cohabitación como respuesta práctica a la crisis de vivienda, pues los precios inmobiliarios han aumentado 5.4% en 2025, y el 37% de quienes viven solos cree que nunca podrá comprar una casa. Estudios recientes en 33 países revelan una brecha generacional significativa: los jóvenes de 18 a 34 años consideran ideal casarse y tener hijos durante sus veinte, pero en la práctica postergan estos eventos más allá de su cronograma deseado.

    Los indicadores globales disponibles apuntan a una tendencia consistente con lo observado en Occidente. La tasa bruta de nupcialidad mundial ha mostrado un descenso generalizado en las últimas décadas, situándose en 2022 en torno a valores que, en la mayoría de los países, oscilan entre 2 y 6 matrimonios por cada mil personas, aunque con enormes variaciones regionales. La edad media para contraer primer matrimonio no ha dejado de aumentar a nivel global: para los hombres se acerca a los 30 años y para las mujeres ronda los 28, según los últimos datos consolidados de la ONU. Este retraso en el matrimonio suele ir acompañado de un aumento de la cohabitación como etapa previa o alternativa, aunque este fenómeno está mucho más documentado y extendido en países de ingresos altos. Obvio: la fotografía global es engañosamente homogénea: mientras en regiones como Europa y América se consolida la desinstitucionalización de la pareja, en amplias zonas de África y Asia meridional el matrimonio sigue siendo universal y temprano, y el matrimonio infantil afecta a una de cada cinco niñas a nivel mundial.

    Y tú, ¿con qué tantas ganas imaginas casarte si aún estás soltero? Al menos en nuestro país las tendencias sugieren que cada vez más personas responden: “prefiero la unión libre” o, simplemente, “prefiero vivir solo”.