Brasil activa subsidios a gasolina y diésel para frenar alza de precios

El gobierno brasileño destinará miles de millones de reales para contener el aumento en combustibles y proteger el bolsillo de la población ante la tensión energética mundial.

El gobierno de Brasil anunció un nuevo paquete de subsidios a la gasolina y el diésel para contener el incremento de precios provocado por la crisis en Medio Oriente y el impacto internacional del conflicto en Irán. La medida busca frenar el golpe económico que ha generado el aumento global del petróleo y evitar mayores afectaciones a consumidores y sectores productivos.

A través del Ministerio de Minas y Energía, las autoridades brasileñas informaron que el subsidio a la gasolina será de hasta 0.89 reales por litro, equivalente a unos 18 centavos de dólar, y tendrá una duración inicial de dos meses. En el caso del diésel, el apoyo será de 0.35 reales por litro a partir de junio, cuando concluye la exención temporal de impuestos federales aplicada al inicio de la crisis internacional.

El gobierno brasileño aseguró que estas medidas no representarán un impacto negativo para las finanzas públicas, ya que serán financiadas con los ingresos extraordinarios obtenidos por el propio Estado debido al aumento en los precios internacionales del petróleo. Con este nuevo esquema de apoyo, el costo total de las acciones para contener el precio de los combustibles alcanzará los 13 mil millones de reales, cerca de 2 mil 600 millones de dólares.

La tensión energética mundial se disparó luego de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes el pasado 28 de febrero. Aunque posteriormente se anunció un alto al fuego temporal entre Washington y Teherán, el conflicto provocó afectaciones en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo y gas natural licuado a nivel global.

El bloqueo y la incertidumbre en la región han elevado los precios internacionales del combustible, obligando a varios gobiernos a tomar medidas de emergencia. En ese contexto, Japón también analiza implementar subsidios para las tarifas de electricidad y gas, ante el incremento en el costo del gas natural licuado utilizado en sus plantas termoeléctricas.

Las autoridades japonesas prevén que el consumo energético aumente durante el verano debido al uso intensivo de aire acondicionado, por lo que evalúan nuevas ayudas para contener los recibos domésticos. La decisión final dependerá de la evolución del conflicto en Medio Oriente y de los acuerdos dentro de la coalición gobernante japonesa.

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *