Pese a que figuras como Ricardo Anaya, Manlio Fabio Beltrones e incluso el propio expresidente priísta Enrique Peña Nieto han mantenido estrechos lazos con opositores venezolanos, han acusado al partido Morena y a su fundador, Andrés Manuel López Obrador, de querer establecer en México un régimen totalitario.
Desde hace más de una década, la derecha venezolana se ha mantenido cerca de la derecha mexicana, especialmente desde 2015, cuando una segunda ola de protestas en el país sudamericano sacudió al régimen Bolivariano.
La derecha mexicana, encabezada por el PRI y el PAN, no tardó en hacer eco de las demandas de la oposición venezolana, en ese momento encabezada por Leopoldo López, su esposa, Lilian Tintori, Henrique Capriles y una incipiente María Corina Machado.
En 2016, un año después de las fuertes protestas detonadas por la escasez de alimentos en Venezuela, el PRIAN, auspiciado por la entonces canciller mexicana Claudia Ruiz Massieu, y el presidente Enrique Peña Nieto, urdió una prominente visita de Lilian Tintori, esposa del opositor venezolano Leopoldo López, a México.
En aquella ocasión Tintori, quien hoy está exiliada en Europa, luego de que su esposo fuese liberado de la prisión de Ramo Verde en Venezuela, visitó el Senado de la República, Los Pinos e incluso se reunió con distintos políticos, entre ellos Ricardo Anaya, Miguel Barbosa e incluso, el expresidente Peña Nieto.
Desde ahí comenzó una campaña política en la que la derecha mexicana acusó a López Obrador de parecerse a Nicolás Maduro. Esto con miras a desestabilizar las elecciones de 2018, mismas que, finalmente, ganó el tabasqueño.
Anaya insistió en que, de ganar AMLO, México estaba destinado a convertirse en un segundo Venezuela o Cuba.
Pero el tiempo desmintió la acusación cargada de odio y malas intenciones. López Obrador, lejos de sus augurios apocalípticos, dejó el poder al terminar su mandato en 2024 para retirarse voluntariamente en su finca, “La Chingada”, en Palenque.
Sin embargo, el contacto de la derecha mexicana con la derecha venezolana siguió vigente a través de intercambios comunicacionales y presenciales.
Y es que, después de la visita de Tintori, otros personajes como Enrique Capriles o Juan Guaidó, reconocido por Estados Unidos como presidente interino de Venezuela en 2019, dejaron ver su simpatía por la derecha mexicana, llamando a que el entonces presidente se posicionara contra el régimen de Nicolás Maduro.
Un opositor, exasesor de Peña Nieto
Mientras la oposición venezolana crecía alimentada por el disgusto de la población que reclamaba a Maduro el incremento excesivo de la inflación y la escasez de medicinas y alimentos, en México, Enrique Peña Nieto se prepara para integrar a su equipo de asesores a Juan José Rendón Delgado, un publicista buscado por la Interpol que financió un golpe fallido contra Nicolás Maduro.
El llamado “Rey de la propaganda negra” se jactaba de haber llevado a la victoria a Peña Nieto en las presidenciales de 2012, y que desde entonces trabajó para el PRI.
El oriundo de Atlacomulco pagó un millón de dólares al venezolano a cambió de asesorar su campaña presidencial. Un sueldo que provenía, de acuerdo con las afirmaciones del propio Emilio Lozoya, de las millonarias donaciones de la constructora brasileña Odebrech.
Pero Rendón no sólo asesoraba a Peña Nieto, también guiaba la campaña de Juan Guaidó, un joven opositor venezolano que aspiraba a derrocar a Maduro.
De acuerdo con el diario británico The Guardian, Rendón habría ordenado instalar cámaras espía en las sedes de campaña de los opositores de Peña. En ese momento Andrés Manuel López Obrador, Josefina Vázquez Mota y Gabriel Quadri.
El publicista venezolano prometió hacer hasta lo imposible para que Andrés Manuel no ganara la elección. Y así sucedió.
Desde entonces, la derecha mexicana ha equiparado a López Obrador con Nicolás Maduro o Fidel Castro. De hecho, desde entonces la oposición mexicana ha insistido en que el país se encamina a convertirse en una dictadura comunista.
PRI y PAN justifican intervención de EUA
Tras la captura de Nicolás Maduro, Venezuela se ha convertido en el centro de debates que incluso han llegado al Senado mexicano.
Morena y sus aliados respaldaron a la presidenta Claudia Sheinbaum y condenaron la intervención estadounidense, mientras que PRI y PAN justificaron la acción. Señalando que Maduro era un “dictador”.
Lo cierto es que el PRIAN no pierde oportunidad para crear falacias entorno al gobierno que ahora encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum, el morenismo y el futuro del país.
La FIFA ha castigado a países por guerras, discriminación e interferencia política, desde Sudáfrica hasta Rusia. Mientras algunos reciben sanciones estrictas, el organismo guarda silencio ante acciones de figuras como Donald Trump contra Venezuela. ¿Los valores de esta institución son universales o selectivos?
En 1992, el fútbol fue alcanzado de lleno por la guerra en los Balcanes, ya que Yugoslavia, entonces bajo sanciones internacionales, fue excluida de competencias en uno de los primeros casos donde un conflicto armado sacó a una selección del escenario mundial. Décadas después, algo similar ocurrió con Rusia, que en 2022 fue suspendida totalmente tras la invasión a Ucrania, quedando así fuera del Mundial de Qatar y de torneos europeos.
Un caso aún más prolongado fue el de Sudáfrica, nación fue expulsada entre 1958 y 1992 por su política de apartheid, lo que terminó siendo la suspensión más larga registrada en la historia del fútbol internacional.
La FIFA también ha actuado con firmeza frente a la interferencia de gobiernos en las federaciones, como en los caso de Nigeria, que fue suspendida brevemente en 2014; Indonesia, en 2015; y Kuwait en dos ocasiones (2007 y 2015), hasta que las autoridades civiles se retiraron del control directo del futbol.
México aparece en este listado desde un ángulo distinto, dado que en el Mundial de Brasil 2014, la FIFA advirtió formalmente a la Federación Mexicana por el grito de “puto”, el cual consideraron discriminatorio, y dejó abierta la posibilidad de sanciones mayores, incluida la exclusión. Aunque nunca se ejecutó una expulsión, el episodio marcó el inicio de castigos recurrentes, como multas y partidos sin público en años posteriores.
Todos estos casos reflejan un patrón claro: la FIFA interviene cuando percibe violaciones graves a sus principios, ya sea por conflictos bélicos, discriminación o control político del futbol. En algunos países, la amenaza bastó; en otros, el castigo fue inevitable.
Sin embargo, este rigor contrasta con el silencio reciente del organismo, pues mientras Gianni Infantino otorgó a Donald Trump el “Premio de la Paz de la FIFA” en medio de gestos políticos mayores, en días recientes el mandatario ha protagonizado la intervención contra Venezuela y secuestrado al presidente Nicolás Maduro, todo ello sin que que la FIFA haya emitido pronunciamiento alguno.
El premio otorgado a Trump y el silencio ante sus acciones recientes abren un cuestionamiento necesario: ¿la defensa de los valores del fútbol es universal o selectiva? El contraste entre sancionar a unas naciones y guardar silencio frente a otras decisiones de poder erosiona la a一muy poca一 credibilidad moral del máximo organismo del fútbol.
En un país donde buena parte de la población vive al margen del sistema bancario tradicional, empresas como Grupo Elektra se han consolidado como una alternativa y, en muchos casos, como la única opción para acceder a bienes y servicios financieros.
Sin embargo, detrás de la aparente facilidad para obtener créditos en Elektra, se esconde una realidad mucho más compleja y preocupante: la explotación de la vulnerabilidad económica a través de tasas de interés exorbitantes, que empujan a miles de familias a un ciclo de endeudamiento que exacerba y profundiza la desigualdad.
La empresa Elektra, fundada en 1950 por Hugo Salinas Price, padre de Ricardo Salinas Pliego, capitaliza la precariedad y la exclusión financiera, explotando un modelo de negocio que, si bien opera dentro del marco legal, abre una buena cantidad de interrogantes éticas y sociales.
Pero vayamos al meollo del asunto:
El corazón del problema, y donde late el negocio agiotista de Salinas Pliego, reside en que un amplio sector de la población en México carece de servicios bancarios formales.
De acuerdo con el Consejo Nacional de Inclusión Financiera (CONAIF) de México, en 2023, aproximadamente el 40% de la población adulta en México no contaba con acceso a ningún producto financiero formal (cuenta bancaria, tarjeta de crédito, etc.).
Esta brecha, lamentablemente, se ha acentuado en zonas rurales y comunidades con bajos ingresos.
Y es justo aquí, en el terreno fértil de la exclusión, es donde Elektra, a través de su brazo financiero, Banco Azteca, y sus tiendas de bienes de consumo, ha construido su vasto y pernicioso imperio.
De hecho, la CONAIF, en su informe de 2023, dio a conocer que la principal institución dispersora de créditos, ese año, fue Banco Azteca.
En la empresa Elektra, que cuenta con dos razones sociales: Nueva Elektra del Milenio, S.A. de C.V. y Grupo Elektra, S.A.B. de C.V., se ofrecen con bombo y platillo, entre otros servicios, créditos “rápidos” y sin grandes requisitos, que resultan sumamente atractivos para aquellas personas que suelen ser rechazadas por la banca tradicional o, incluso, para aquellos que no cumplen con sus exigencias documentales y de historial crediticio.
Tasas de Interés: un ancla al fondo del endeudamiento
Sin embargo, la contraparte de esta simulada “facilidad” para obtener créditos en Elektra son las elevadísimas tasas de interés.
Y es que, aunque las cifras varían según el tipo de producto (crédito de nómina, préstamo personal, compra a plazos), lo cierto es que los intereses son exponencialmente más altos que las ofrecidas por la banca formal.
Un préstamo de nómina, en Elektra, que es otorgado por Banco Azteca, S.A., tiene un Costo Anual Total (CAT) de 92.9% sin IVA, de acuerdo con el cálculo más reciente (al 31 de marzo de este 2025) dado a conocer por la empresa de Salinas Pliego.
Por ejemplo, si el solicitante obtiene un crédito de 10 mil pesos, sumándole el 92.9% más IVA, al final el prestatario terminará pagando más de 20 mil pesos.
Esta abismal diferencia se traduce en que una persona, por un artículo de mil pesos, por ejemplo, puede terminar pagando 2 mil o 2 mil 500 pesos, simplemente por los intereses.
Y estos préstamos alcanzan tasas de interés anuales que oscilan entre el 80% y el 150%, e incluso más en algunos productos.
Cabe destacar que estos intereses leoninos superan con creces las tasas promedio de créditos personales bancarios, que rara vez superan el 50% anual para clientes con buen historial.
El perfil del cliente: la necesidad como motor de la aceptación
El cliente promedio de Elektra suele ser alguien con ingresos precarios y una necesidad imperiosa.
Las personas que suelen ser las víctimas pérfidas de este conglomerado son los trabajadores informales, las amas de casa con un pequeño emprendimiento, o los adultos mayores con una pensión mínima.
Para estas personas, la compra de un electrodoméstico, una motocicleta, o el acceso a un pequeño préstamo, representa una solución inmediata a un problema urgente, incluso si ello implica asumir condiciones desfavorables.
Y justo de estas necesidades se han aprovechado vorazmente las empresa de Ricardo Salinas Pliego.
El gobernador Mauricio Kuri reparte Querétaro como si fuera herencia; sobrino desaparece empresas de su declaración patrimonial
Por Ricardo Sevilla
En el corazón del Bajío mexicano, el estado de Querétaro se ha consolidado como un bastión de crecimiento industrial y plusvalía inmobiliaria.
Sin embargo, tras la fachada de modernidad, se teje una red de influencias que vincula el despacho del gobernador panista Mauricio Kuri con las notarías y oficinas de desarrollo urbano.
A través de una investigación de Los Reporteros MX, detectamos cómo José Yamil Kuri Soto, sobrino del mandatario panista, fue catapultado a la Secretaría de Desarrollo Urbano de Corregidora con apenas 20 años y un título recién impreso de la Universidad Anáhuac.
Sin experiencia previa, el joven funcionario no solo se dedicó a administrar el crecimiento de la ciudad, sino que, paralelamente, se fue encargando de expandir un imperio inmobiliario personal que decidió omitir sistemáticamente en sus declaraciones de situación patrimonial.
Y aquí el hilo conductor es justo el conflicto de interés: y es que mientras Yamil firma licencias de cambio de uso de suelo en zonas de alta exclusividad como El Refugio, sus propias empresas —donde su tío es socio— se ven beneficiadas por la plusvalía generada por las decisiones gubernamentales.
Y eso no es todo.
La triangulación incluye a personajes clave como Rogelio Vega y a empresas “fantasma”, como Inmobiliaria Santa Fe, que tras dejar una estela de deudas en Puebla, hoy ha encontrado tierra fértil en Querétaro bajo el amparo del “Kurismo”.
De hecho, los datos duros muestran una contradicción estructural en la información dada a conocer por el sobrino del gobernador Kuri:
Ingresos declarados: 67 mil 674 MXN netos mensuales.
Realidad documentada: Socio en al menos 7 empresas y titular de trámites de cambio de uso de suelo en zonas premium.
El panismo en Querétaro (y más concretamente el Kurismo) no quiere que la gente sepa que esta “invisibilidad patrimonial” es una técnica de supervivencia de las élites para evitar el escrutinio público, mientras utilizan el aparato estatal para el rent-seeking (obtención de rentas a través del control de licencias).
Infelizmente, este 2025, en Querétaro, la normalización del nepotismo ha revelado una captura del Estado por parte de grupos panistas de interés inmobiliario.
Desde hace tres meses el presidente municipal de Ixtapaluca, Felipe Arvizu, no se ha presentado a trabajar, sin embargo, continúa cobrando su salario mensual de más de 77 mil pesos; habitantes denuncian un creciente aumento de la violencia así como un permanente abandono.
Por Martha Rojas
Mientras Ixtapaluca se hunde en una creciente crisis de violencia y abandono, el presidente municipal, Felipe Arvizu, desaparece sin dejar rastro.
Desde finales de septiembre pasado el presidente municipal no se ha parado en las oficinas del Palacio Municipal, aunque sigue cobrando su salario como lo ha hecho desde 2021, cuando sucedió a la priísta Maricela Serrano.
Felipe Rafael Arvizu de la Luz continúa embolsándose 77 mil 132 pesos mensuales sin necesidad de pararse en su oficina o explicar su ausencia a sus dependientes y gobernados.
El morenista hizo su última aparición pública el pasado 10 de noviembre de 2025, cuando a través de X compartió una fotografía con Francisco Coca Maldonado, coordinador del Corredor Económico del Bienestar en el Estado de México.
Luego de un mes y medio, Arvizu volvió a dar señales de vida el 18 de diciembre al asistir al funeral de Víctor Hugo Bravo Ramírez, gerente de administración y finanzas de OPDAPAS Ixtapaluca. Luego de eso, el presidente municipal volvió a desaparecer, limitándose a compartir videos navideños en su página oficial de Facebook.
Sin embargo, fuentes cercanas a este diario afirman que el presidente no asiste a las oficinas gubernamentales desde hace meses.
El presidente también ha rehusado explicar si su ausencia se debe a una enfermedad o simplemente a que el municipio no le interesa. Pues desde que tomó el poder en 2021, los cambios positivos en la demarcación han sido pocos o nulos.
En un municipio marcado por la creciente violencia, sólo destaca el aumento desmesurado de los impuestos sobre el predial, el agua e incluso la falta de mantenimiento al drenaje, y de todas las vías principales como la avenida Cuauhtémoc, la principal conexión entre Puebla y Cuautla con la Ciudad de México.
Fue justamente en un tramo de la avenida Cuauhtémoc —a la altura de Santa Bárbara— donde a finales de septiembre iniciaron trabajos de reencarpetamiento.
Una obra que coincidió con la “desaparición” del presidente municipal y que enfureció a vecinos de la localidad. Pues el tramo de 1.4 kilómetros, que lleva tres meses en obra no necesitaba reparación. A diferencia del distribuidor vial hacia Chalco, o la prolongación de la avenida Cuauhtémoc a la altura de Ayotla, donde los baches y el deterioro de la carpeta asfáltica son evidentes.
La falta de mantenimiento y las lluvias de la temporada provocaron fuertes estragos en el municipio. Desde 2024, cuando se tomaron las últimas fotografías de Google Street View, hasta diciembre de 2025, la avenida Cuauhtémoc no ha tenido una sola obra de mantenimiento. Y cada día, la avenida está peor.
Entre el derroche y la corrupción
El mandato de Felipe Arvizu no sólo se ha hecho célebre por su nulo impacto, sino también porque apenas en julio, Nora Chávez, directora de Servicios Públicos de Ixtapaluca, fue captada recibiendo una cuantiosa suma proveniente de la extorsión a recolectores de basura que operan en el municipio.
De acuerdo con los recolectores, la funcionaria recibiría un pago semanal de 15 mil pesos para permitir la operación de dichos camiones. Sumado a ello, recibiría una cuota adicional de 500 pesos por cada una de las 150 unidades que operan en el municipio. Lo cual daría una suma de hasta 75 mil pesos semanales que no forman parte de los ingresos registrados por parte del municipio.
Al respecto, el presidente municipal de Ixtapaluca, Felipe Arvizu, no ha hecho ningún posicionamiento, como tampoco lo ha hecho respecto a su salud o a su capacidad para dirigir un municipio.
¡Ninfa Salinas ingresó al consejo consultivo de la Fundación IMSS!
Por Ricardo Sevilla
“Hoy hay más Fundación Azteca en el IMSS y más IMSS en Fundación Azteca que nunca”, afirmó este 2025, orgulloso, Zoé Robledo, titular del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Y eso no fue todo.
En LosReporteros Mx le dimos a conocer que Robledo firmó convenio para la implementación de la Orquesta y Coro IMSS Esperanza Azteca, a pesar de que el dueño de Elektra adeudaba 74 mmdp al SAT.
El dueño de Grupo Salinas, a través de sus orquestas, entró por la puerta grande en el IMSS y, gracias a ello, ya tiene presencia en la CDMX, Nuevo León, Edomex y Coahuila.
Salinas Pliego puso 110 instrumentos destartalados y el IMSS, pese a que lo negó, se ha dedicado a cargar con todo el paquete; es decir: paga la nómina de los profesores, pone los foros, auditorios y aulas del IMSS.
A través de un reportaje especial, le revelamos que el 5 de julio de 2023 se firmó el Convenio General de Colaboración entre el IMSS y Fundación Azteca de Grupo Salinas, dentro del Teatro Cubierto San Jerónimo Independencia.
Pero eso no fue todo.
Una vez que Salinas Pliego vendió al IMSS la idea de sus coros al Instituto Mexicano del Seguro Social, no se ofreció ni un solo concierto.
No fue sino hasta 2024 cuando el IMSS puso en marcha el Coro IMSS Esperanza Azteca, con un concierto pequeño el cual decidió financiarse con parte del presupuesto del IMSSy concierto supuestos “donativos” gestionados a través de la Fundación Azteca.
El coro, le dimos a conocer en su momento, estuvo integrado por 194 menores. Y aunque el director de la institución, Zoé Robledo, afirma que el coro ha sido un éxito, desde su fundación, lo cierto es que, hasta diciembre de este 2025, solo realizaron una presentación en el foro Independencia.
Lo extraño es que el IMSS, a través de un comunicado, anunció que estaban trabajando para que el IMSS tenga otros 35 coros similares a un costo que, a pesar de las solicitudes de información que hemos pedido al IMSS, la institución aún no ha querido esclarecer.
Lo cierto es que, en años recientes, más de 1,700 millones de pesos del erario público han sido inyectados a los Coros Esperanza Azteca, y otros 10 millones de pesos han sido entregados a sus Planteles Azteca.
De la batuta filantrópica a la caja registradora pública
El caso de los Coros y Orquestas Esperanza Azteca es paradigmático. Su origen se remonta a una iniciativa del violinista Julio Saldaña, quien, ante la necesidad de financiación, se vio obligado a ceder los derechos de su proyecto a Salinas Pliego. Lo que inicialmente se presentó como un mecenazgo de Grupo Salinas, pronto reveló su verdadera fuente de sustento: la Secretaría de Educación Pública (SEP), CONACULTA, la Cámara de Diputados y, más recientemente, el IMSS.
La trama se complejiza con la figura de Esteban Moctezuma Barragán, exdirector de Fundación Azteca, quien posteriormente asumió el cargo de Secretario de Educación Pública. Esta transición no fue fortuita. En 2019, bajo su gestión en la SEP, los Coros Azteca fueron transferidos y renombrados como Orquestas y Coros de la Nueva Escuela Mexicana (ONEM). Sin embargo, antes de esta “millonaria transición”, la Fundación Azteca, en presunto contubernio con Moctezuma, supo explotar el potencial económico de las orquestas.
Un ejemplo terriblemente elocuente es el Fideicomiso Centro de Capacitación Esperanza Azteca en Puebla, creado en 2012 mediante un acuerdo con el gobierno estatal, entonces liderado por Rafael Moreno Valle.
Aquel fideicomiso no solo canalizó recursos públicos, sino que también implicó la cesión de un inmueble de más de 5 mil hectáreas, “La Constancia Mexicana”, a favor de las Orquestas y Sinfónicas Azteca. Entre 2011 y 2018, esta red de “donaciones” y contratos gubernamentales sumó los impresionantes 1,700 millones de pesos.
¿Y sabe qué? Terminó 2025 y el director del IMSS, no se molestó en aclarar esta situación. ¿Seguirá Zoé Robledo al frente de una institución tan importante?
El recalentado navideño sabe mejor gracias a procesos químicos que intensifican el sabor y la textura de los platillos tras el reposo. La ciencia explica por qué pavo, bacalao y romeritos alcanzan su mejor versión al día siguiente, siempre que se sigan medidas de seguridad alimentaria.
Para muchos hogares mexicanos, la verdadera cena de Navidad no ocurre la noche del 24 de diciembre, sino la tarde del 25, cuando el tradicional recalentado navideño se convierte en protagonista.
Lo que durante años fue visto como una simple práctica de ahorro hoy es reconocido como un fenómeno culinario respaldado por la ciencia.
No se trata de nostalgia ni de percepción subjetiva: existen razones químicas y moleculares por las que el pavo, el lomo, el bacalao o los romeritos saben mejor después de reposar una noche en el refrigerador.
La clave está en una serie de reacciones químicas post-cocción.
Cuando los alimentos se enfrían y reposan, las proteínas se relajan, las fibras musculares se estabilizan y los jugos internos se redistribuyen, logrando una integración más uniforme de sabores.
Ingredientes como ajo, cebolla, chile y especias contienen compuestos aromáticos volátiles que, tras el primer calentamiento, continúan reaccionando con las grasas y proteínas, intensificando el sabor umami, considerado el quinto sabor básico.
Desde el punto de vista científico, durante el reposo ocurre la retrogradación del almidón y la estabilización de las emulsiones, procesos que mejoran la textura y profundidad del platillo.
En preparaciones tradicionales como el bacalao, la vizcaína o los romeritos, el colágeno de las carnes se gelifica al enfriarse, atrapando moléculas de sabor. Al recalentarse lentamente, estas estructuras se rompen de forma controlada, liberando una explosión de sabor difícil de lograr en una cocción apresurada.
En términos culinarios, el recalentado es una auténtica maduración del platillo.
Además, estudios en gastronomía molecular señalan que el reposo prolongado permite una mayor difusión de compuestos hidrosolubles y liposolubles, lo que explica por qué los guisos, moles y salsas complejas alcanzan su mejor versión al día siguiente. Por ello, chefs profesionales coinciden en que muchos platillos están diseñados, sin saberlo, para saberse mejor recalentados.
No obstante, disfrutar del recalentado implica hacerlo con seguridad alimentaria.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que las bacterias se multiplican rápidamente entre los 5 °C y los 60 °C, conocida como la zona de peligro. Por esta razón, la comida no debe permanecer más de dos horas a temperatura ambiente antes de refrigerarse y debe conservarse por debajo de los 4 °C.
Al momento de recalentar, los alimentos deben alcanzar al menos los 74 °C en su interior, temperatura suficiente para eliminar patógenos y evitar riesgos a la salud.
El arte del recalentado también exige técnica.
Se recomienda evitar el microondas en piezas grandes de carne, ya que calienta de forma irregular y puede resecar las proteínas. El uso de fuego bajo, una tapa para conservar la humedad y la adición de un poco de caldo, vino o salsa permiten recuperar la textura original sin perder jugosidad.
Así, el recalentado deja de ser sinónimo de sobras y se convierte en la versión perfeccionada de la cena navideña, donde la ciencia y la tradición se encuentran en el plato.
La figura de Roberto Gómez Bolaños, conocido, dentro y fuera de México, como Chespirito, evoca, en el imaginario colectivo, un torrente de risas asociadas con el humor y la inocencia.
Personajes como El Chavo del 8, El Chapulín Colorado o El Chompiras, entre muchos otros, acompañaron y deleitaron a varias generaciones de niños, jóvenes y adultos en toda Latinoamérica.
Pero debajo del traje del Chapulín colorado se escondía un hombre conservador, reaccionario y que simpatizaba con las dictaduras.
Roberto Mario Gómez Bolaños, nacido en la Ciudad de México, en 1929, se jactaba de que la comedia y el humor blanco eran la piedra angular de su trabajo.
Y, en efecto, sus programas no recurrían al lenguaje procaz ni a las vulgaridades, ni a los chistes subidos de tono.
Y ese formato, que se esforzaba mañosamente en adherirse a los valores universales, hacía que su programa fuera apto y consumible para un público de todas las edades.
Bolaños, que se juraba admirador de Shakespeare, diseñó a sus personajes con atributos simplones.
Su fin era tratar de entretener a un público amplio sin complicarse la existencia y recurriendo a temas controvertidos.
El Chavo del 8 nació en una empresa llamada Televisión Independiente de México, que después se convertiría en Televisa, y ahí, en esa empresa, que simpatizaba con el poder político en turno, cuidaban las formas y él lenguaje.
Y justo por eso, Gómez Bolaños cuidaba, en todo momento, que sus personajes no emplearan un lenguaje ofensivo ni incurrieran situaciones inapropiadas.
Gómez Bolaños, que tenía un carácter acobardado, no quería hacer enfurecer a Emilio Azcárraga Vidaurreta ni Eugenio Garza Sada, dueños y fundadores de aquellas empresas.
Se trataba de un humor conservador con una alta dosis de ramplonería.
De hecho, gran parte del humor de Bolaños se basaba en sketches anodinos: caídas, golpes, gestos exagerados y situaciones visualmente cómicas.
Sin embargo, esos componentes no eran originales y, en su mayoría, estaban extraídos de la comedia clásica, especialmente de Charles Chaplin y El Gordo y el Flaco, a quienes Chespirito admiraba y se esforzaba en imitar.
El personaje principal de Bolaños,
El Chavo, era un niño huérfano que vivía en una vecindad.
El personaje presumía tener un corazón enorme y una imaginación desbordante. Todas sus características y sus interacciones eran predecibles, y estaban acompañadas, siempre, por un giro cómico.
El objetivo de Bolaños era generar una conexión inmediata con el público.
Se trataba, en todo caso, de adultos interpretando a niños.
Pero Bolaños tenía un objetivo muy claro: que sus personajes, El Chavo, el Chapulín Colorado, Don Ramón, Quico, Doña Florinda, Jaimito El Cartero y otros que llegaron después, representaran arquetipos fácilmente reconocibles en la sociedad.
Sin embargo, detrás de todos estos velos de comedia e inocencia, se escondía una faceta poco conocida y que, actualmente, sus admiradores se han empeñado en eludir.
Por alguna razón, los biógrafos de Chespirito han pasado de largo ante uno de los aspectos más controvertidos de la vida de Roberto Gómez Bolaños, que es su participación en eventos y espectáculos organizados por dictaduras militares en América Latina.
Como se sabe, durante varias décadas las dictaduras militares sepultaron la democraciabajo un manto de plomo.
Pero eso no pareció importarle al creador de El Chapulín colorado.
Documentos y testimonios de la época confirman que Bolaños no solo realizó giras por diferentes países sudamericanos, sino que, sin oponer ninguna resistencia ni objeción, aceptó presentarse en Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet y en Argentina bajo la Junta Militar de Jorge Rafael Videla.
Y aquí es fundamental contextualizar el periodo de estas presentaciones. En Chile, el régimen de Pinochet, que subyugó a esa nación durante 17 años, de 1973 a 1990, es recordado por una brutal ola de crímenes, una terrible represión política y violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
El Informe Rettig, de 1991, por ejemplo, documentó 3 mil 197 personas asesinadas y desaparecidas por razones políticas, mientras que el **Informe Valech (2004)**registró 38 mil 254 víctimas de prisión política y tortura.
Bolaños sabía perfectamente que la dictadura había prolongado su sombra por todo Chile. Sin embargo, eso no le impidió aceptar la invitación del gobierno de Pinochet y, en 1977, se presentó en el Estadio Nacional de Santiago. Se estima que unas 17 mil personas se dieron cita en el lugar para recibir a Chespirito y sus acompañantes.
Hay voces críticas que aseguran que, antes de aceptar la invitación, Bolaños se enteró de que miles de hombres habían sido recluidos precisamente ahí, en el Estadio Nacional, mientras sus esposas y familiares se reunían en las afueras para saber en qué estado se encontraban sus seres queridos.
Ahí, en el estadio que sirvió como escenario para las chanzas de El Chavo, los detenidos por la dictadura habían sido sometidos a torturas eléctricas, golpes, vejaciones sicológicas, mala alimentación y hacinamiento.
Chespirito supo que en los camarines, salones y baños que utilizaron él y los actores que lo acompañaron habían funcionado como campo de concentración. También supo que, ahí mismo, donde fue vitoreado y aplaudido, habían muerto varias decenas de chilenos.
No obstante, Roberto Gómez Bolaños recibió con indiferencia que aquel estadio hubiera sido utilizado como centro de detención y tortura.
La mañana del el 12 de octubre de 1977, El Chavo y su comparsa, se presentaron en la cancha del Estadio Nacional para ofrecer una función.
Pero vayamos al meollo del asunto:
El objetivo del dictador Augusto Pinochet era que, a través de Chespirito, el pueblo chileno se olvidara de las torturas eléctricas, de los golpes, las vejaciones sicológicas, la mala alimentación, el hacinamiento y la muerte de cientos de personas.
Se calcula que aquella mañana se reunieron, en el Estadio Nacional de Chile, unas 35 mil personas para recibir su dosis de pan y circo, vía Chespirito.
Un año después, en 1978, Gómez Bolaños aceptó la invitación del dictador Jorge Rafael Videla, quien, en ese momento, era miembro de la Junta Militar y presidente de facto de Argentina.
El sombrío Videla, poco después se supo, había sido autor de 469 crímenes de lesa humanidad: 66 homicidios, 306 secuestros, 97 torturas y 26 robos.
Pero esos antecedentes tampoco impidieron que Chespirito y sus comitiva de actores aceptaran actuar en el estadio Luna Park de Buenos Aires, el 9, 10 y 11 de noviembre de ese año, en el Luna Park.
A Gómez Bolaños, que recorrió Latinoamérica intensamente durante esa década oscura, no pareció alterarle que, al igual que Pinochet, la Junta Militar encabezada por Videla, acumulara una espesa nube de sombras a su alrededor.
La Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) en su informe “Nunca Más”, de 1984, estimó cerca de 9 mil desaparecidos, cifra que organismos de derechos humanos elevan a 30 mil.
En ambos contextos, la presencia de una figura de la talla de Chespirito, con su poder de convocatoria y explotando su aura de “inocencia”, fue interpretada por algunos de sus críticos, como un aval implícito o una normalización de dichos gobiernos, o al menos, una manifiesta indiferencia ante las atrocidades cometidas.
Y es que las risas arrancadas por Chespirito en aquellos escenarios fue percibida como una burla hacia las familias de las víctimas de la dictadura.
Hubo quien aseguró que fue una cooptación del entretenimiento para distraer de la represión.
Es importante destacar que el uso de muletillas y la repetición de gags o situaciones cómicas eran una constante en el trabajo de Chespirito. Y este “humor blanco” y simplón fue precisamente el que la ayudó a trascender barreras geográficas y culturales.
Los regímenes dictatoriales suelen buscar la adhesión popular o al menos la pasividad de la población, y la presencia de figuras mediáticas carismáticas ayuda a proyectar una imagen de normalidad, orden y bienestar. Esto desvía la atención de las violaciones a los derechos humanos y el terrorismo de Estado.
La presencia de Chespirito en estos países, incluso si su objetivo era “llevar alegría”, operó dentro de una lógica de legitimación cultural.
La dimensión sociológica de estos eventos radica en cómo la cultura popular puede ser cooptada para fines políticos, consciente o inconscientemente, por parte del artista.
En el marco del concepto de “pan y circo”, descrito por Juvenal, estas presentaciones servían como un mecanismo de distracción masiva, ofreciendo un paliativo emocional que podía atenuar el malestar social y la crítica al régimen.
En ese sentido, el Chavo fue la coartada perfecta para el olvido y la negación.
En algún punto de su carrera, Roberto Gómez Bolaños decidió vender su talento al mejor postor, alzándose de hombros ante el costo humano.
Ahora bien, la trayectoria política de Roberto Gómez Bolaños no se limitó a su presencia internacional.
El apoyo explícito de Chespirito al panista Felipe Calderón en las elecciones presidenciales de México de 2006 es otro punto oscuro en la trayectoria del comediante.
Es importante destacar que mirar a Chespirito desde esta perspectiva no busca “cancelar”su legado, sino comprender cómo las ideologías se entrelazan con el arte y cómo los símbolos culturales pueden ser utilizados para diversos fines, a veces, muy alejados de la inocencia que inicial o hipócritamente proyectan.
Lamentablemente, para Roberto Gómez Bolaños, el antifaz del Chapulín no pudo ocultar sus posturas reaccionarias.
En Los Reporteros Mx revelamos que Alessandra Rojo de la Vega recauda más de 4 mdp por cobro de plaza en Tepito, pero se niega a transparentar el gasto.
Le dijimos, con datos duros, que de enero a diciembre de 2025, la alcaldía Cuauhtémoc recaudó más de 4 millones de pesos en cobro de plazas, el doble de lo que destinó al rubro de salud.
Y la alcaldesa respondió, desde sus redes sociales, que, en efecto, la administración de la CDMX controla Tepito, Zócalo, Bellas Artes. Y trató de jugar a la ironía, diciéndonos que fuéramos serios..
Pero la seriedad es justo el ingrediente que a la alcaldesa le hace falta.
Vayamos a fondo con todo este tema porque, de acuerdo con testimonios de los propios comerciantes de la Cuauhtémoc, la administración de Rojo de la Vega es la que recibe ingresos por “cobro de plazas”.
Mientras la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega sostiene un discurso de austeridad y “falta de presupuesto”, las arcas de la alcaldía Cuauhtémoc han recibido un flujo constante de efectivo proveniente de uno de los sectores más vulnerables y, a la vez, pujantes de la ciudad: el comercio informal.
En Los Reporteros Mx revelamos que, entre enero y diciembre de 2025, la administración recaudó 4,196,687 pesos bajo el concepto de “cobro de plazas” en zonas críticas como Tepito, el Zócalo y Bellas Artes. Sin embargo, este monto —que duplica la inversión anual en salud de la demarcación— ha caído en un “agujero negro” de transparencia.
El Contraste de las cifras
La alcaldía reporta 14 mil comercios informales. Y ojo con eso porque si dividimos el monto recaudado (4.19 mdp) entre el número de puestos, la cifra anual por comerciante resulta sospechosamente baja (aproximadamente 300 pesos al año).
Esto revela dos escenarios alarmantes: o existe una subdeclaración masiva de ingresos, o el grueso del dinero se desvía antes de entrar a la contabilidad oficial.
Clientelismo y presión
Testimonios recogidos en la zona de Tepito indican que el pago no solo es monetario. Los comerciantes denuncian una “cuota política”: la obligatoriedad de asistir a mítines y marchas de “Ale de la Vega” bajo amenaza de perder su espacio de trabajo. La gestión del espacio público se ha transformado, así, en una moneda de cambio electoral.
La relación entre la alcaldía y los comerciantes no es de regulación, sino de transacción. El “cobro de plaza” actúa como un impuesto extralegal que otorga el “derecho a existir” en el espacio público, validando la precariedad laboral a cambio de réditos económicos para la autoridad.
Se observa la transición del “voto libre” al “voto corporativo”. Al condicionar la estancia en la vía pública a la participación en actos políticos, se despoja al ciudadano de su agencia y se le convierte en un activo movilizable para el mantenimiento del poder.
La UNAM cerró 2025 marcada por recortes presupuestales, episodios de violencia extrema, paros y una creciente sensación de impunidad, evidenciando una crisis estructural que puso en jaque su seguridad, autonomía y vida académica.
El 2025 fue un año de turbulencia profunda para la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), marcado por una crisis multidimensional que sacudió tanto su estabilidad académica como su tejido social.
La máxima casa de estudios no solo enfrentó un entorno económico adverso desde la planeación del gasto federal, sino que terminó convertida en epicentro de violencia digital, extremismo e inseguridad, fenómenos que rompieron la normalidad en sus campus.
Bajo la gestión del rector Leonardo Lomelí Vanegas, la UNAM navegó entre la exigencia de mayor presupuesto y la urgencia de contener una ola de violencia que obligó al cierre temporal de facultades y escuelas de bachillerato.
La vulnerabilidad financiera fue el primer golpe del año.
El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación planteó inicialmente un recorte superior a 5 mil millones de pesos, equivalente a casi 10% del presupuesto operativo de la UNAM. Aunque la Secretaría de Hacienda lo calificó después como un “lamentable error” y prometió ajustes inflacionarios, el daño ya estaba hecho: becas en suspenso, proyectos de investigación congelados y planeación institucional paralizada.
El episodio evidenció la fragilidad de la autonomía financiera universitaria, dejando claro que el funcionamiento de una comunidad de más de 370 mil estudiantes sigue atado a decisiones políticas tomadas fuera del campus.
A la crisis presupuestal se sumó un estallido de violencia sin precedentes, vinculado a grupos extremistas y comunidades digitales radicalizadas que operan en los márgenes universitarios.
El caso “Lex Ashton” se convirtió en uno de los momentos más oscuros del año: misoginia, violencia y discursos de odio incubados en internet escalaron hasta una tragedia que desnudó la ineficacia de los protocolos de seguridad.
La respuesta institucional fue duramente cuestionada, pues reportes previos sobre conductas violentas y posesión de armas fueron ignorados o minimizados por autoridades académicas antes del desenlace fatal.
El clima de tensión se agravó con una oleada de amenazas de bomba, falsas pero altamente disruptivas, que paralizaron planteles de Ciudad Universitaria y de las Escuelas Nacionales Preparatorias.
Durante octubre, la UNAM vivió en alerta permanente, con desalojos masivos, suspensión de clases y miedo generalizado. Para el cierre del año, el saldo fue contundente: ocho planteles tomados, seis en paro y más de una decena operando de forma híbrida o en línea, con un impacto directo en la calidad educativa y el avance académico.
En el plano laboral, el fantasma de la huelga recorrió la universidad en el segundo semestre. El STUNAM sostuvo negociaciones tensas con la rectoría, exigiendo aumentos salariales acordes a la inflación y al encarecimiento de la canasta básica.
Aunque se evitó el paro con un incremento del 4%, el descontento de más de 30 mil trabajadores quedó latente. La votación dividida evidenció una fractura interna, donde una parte significativa de la base laboral considera que los salarios ya no alcanzan para sostener el costo de vida.
Finalmente, la UNAM cerró el 2025 enfrentando una “violencia normalizada”, reconocida por el propio rector Lomelí como un problema estructural.
Pese a las semanas de cultura de paz, los talleres de mediación y los discursos institucionales, las denuncias por violencia digital y acoso de género aumentaron.
De acuerdo con la Gaceta UNAM, aunque se reforzaron las comisiones de igualdad, la falta de sanciones efectivas sigue siendo el reclamo central de las universitarias. Denunciar no garantiza justicia, y la impunidad continúa marcando muchos casos de agresión dentro de la máxima casa de estudios.