Una encuesta de El Financiero revela que el 57% de los chihuahuenses desaprueba a la gobernadora panista, mientras Morena se consolida como la principal fuerza política en la entidad.
Las alarmas ya se encendieron en el Palacio de Gobierno de Chihuahua. A poco más de un año de la elección para renovar la gubernatura, una encuesta de El Financiero coloca a Morena con el 45% de las preferencias electorales, mientras que el PAN apenas alcanza el 25%, una diferencia de 20 puntos que refleja el desgaste de la administración encabezada por María Eugenia Campos Galván.
Los números no sólo muestran un escenario complicado para el panismo rumbo a 2027, sino también un fuerte rechazo ciudadano hacia la mandataria estatal. De acuerdo con el estudio, 57% de los encuestados desaprueba la gestión de Maru Campos, una cifra que confirma el creciente malestar social en una entidad marcada por problemas de inseguridad, cuestionamientos sobre transparencia y la reciente polémica por la presencia de agentes de la CIA en territorio chihuahuense.
El sondeo también evidencia que la estrategia de victimización impulsada por la gobernadora ante las investigaciones relacionadas con el caso CIA no parece haber convencido a la mayoría de la población. De hecho, 58% de los consultados se manifestó a favor de la solicitud de juicio político promovida bajo el argumento de posibles violaciones a la soberanía nacional. Mientras Maru Campos intenta cambiar la conversación pública, los indicadores reflejan que la ciudadanía sigue preocupada por los resultados de su gobierno.

La inseguridad continúa siendo el principal reclamo de los chihuahuenses. Según la encuesta, 50% considera que la violencia y el crimen son los problemas más graves del estado, muy por encima de temas como la corrupción, la economía o el desempleo. Además, 59% rechaza la presencia de agentes estadounidenses en Chihuahua, asunto que colocó nuevamente a la administración panista en el centro de la controversia nacional.
En contraste, Morena llega fortalecido al arranque de la carrera por la sucesión estatal. Del lado panista, el alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, encabeza las preferencias internas, aunque también registra niveles importantes de opinión negativa.
A medida que se acerca el proceso electoral de 2027, los números dibujan un panorama cada vez más complicado para el PAN. Mientras Morena amplía su ventaja y capitaliza el desgaste gubernamental, la administración de Maru Campos enfrenta una realidad difícil de ocultar: los ciudadanos parecen cada vez menos convencidos por los discursos y más preocupados por los resultados. Y en Chihuahua, las encuestas comienzan a parecerse más a una boleta anticipada que a una simple fotografía del momento.

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