Por Nathael Pérez
El exgobernador Alfredo Del Mazo Maza mantiene pendiente la aclaración de más de mil millones de pesos del ejercicio 2023, observados por la Auditoría Superior de la Federación.
La administración de Alfredo Del Mazo Maza dejó un pendiente millonario tras su salida del gobierno del Estado de México en 2023. Más de mil millones de pesos de recursos federales siguen sin comprobarse, clasificados como daño hacendario por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), de acuerdo a una investigación de Reporte Índigo.
De acuerdo con el sistema de auditorías, su gobierno acumuló observaciones por más de 2 mil 586 millones de pesos, de los cuales mil 64 millones continúan sin aclararse. Estos recursos permanecen en la categoría de “por recuperar o aclarar”, sin evidencia sobre su destino final.
Las irregularidades incluyen falta de documentación que respalde bienes y servicios, así como inconsistencias en registros financieros. Parte del dinero habría sido transferido a otros entes, como municipios y el Poder Judicial local, aunque sin comprobación adecuada del gasto.
Uno de los focos principales fue la Comisión del Agua del Estado de México, donde se detectó un faltante de 623 millones de pesos, pese a contratos millonarios para enfrentar la crisis hídrica. A pesar de la inversión, los problemas de desabasto y contaminación persisten en múltiples municipios.
El caso mantiene bajo observación el cierre del sexenio de Del Mazo, marcado por un boquete financiero que, a tres años, sigue sin resolverse, dejando abierta la exigencia de rendición de cuentas sobre el uso de recursos públicos.
Pero no es lo único que legó su gobierno…
Durante su gobierno, el panorama de corrupción fue bastante grave. The Guardian, en colaboración con la OCCRP, publicó que entre 2018 y 2022 el gobierno del Estado de México habría contratado alrededor de 15 empresas fantasma mediante 40 contratos, y que la periodista que encabezó la investigación fue amedrentada y secuestrada mientras indagaba los contratos públicos.
En cuanto a seguridad, el sexenio de Del Mazo fue un fracaso rotundo, especialmente para las mujeres. Durante su administración, los feminicidios crecieron 78% según legisladoras y colectivas feministas. El Estado de México acumuló más de 500 feminicidios documentados desde que tomó el poder, colocándose como la entidad número uno a nivel nacional en violencia feminicida. Del Mazo había prometido en campaña que el Estado de México sería el más seguro del país en sus primeros tres meses de gobierno, algo que, sobra decir, no cumplió.
El PRI y el gobierno federal desplegaron todas sus herramientas para garantizar su triunfo en 2017, convirtiendo la campaña en una “elección de Estado”, y el propio Del Mazo junto con todo su equipo de campaña fueron registrados en la plataforma de espionaje Pegasus. Al final del sexenio, la entidad acumulaba mayor deuda que la heredada en 2017, alta percepción de inseguridad y corrupción entre la ciudadanía, y quejas generalizadas por escasez de medicamentos y falta de transparencia.
Aunque su escándalo más grande sucedió en 2012, pues el diario español El País reveló que ocultó en ese año una cuenta con 1.5 millones de euros en la Banca Privada de Andorra, figurando como representante de la sociedad instrumental holandesa Abeodan Corporation. Al ser descubierto, Del Mazo primero negó categóricamente tener la cuenta, pero al día siguiente tuvo que admitirlo, declarando que “no fue la mejor decisión” abrirla ahí.
El PRI expulsó a Del Mazo, poniendo así fin a 94 años de dominio ininterrumpido del partido en el Estado de México.


Deja un comentario