Las cifras exhibidas por Ariadna Montiel confirmaron el desplome electoral del PAN en Chihuahua, mientras Morena consolidó un crecimiento que dejó a la oposición atrapada entre derrotas, pleitos y discursos reciclados.
El panismo en Chihuahua atraviesa uno de sus peores momentos políticos y los números ya no alcanzan a ocultarlo. Durante una conferencia de prensa, la dirigente de Morena, Ariadna Montiel Reyes, presentó datos que exhiben cómo el PAN pasó de presumir fuerza electoral a convertirse en un partido cada vez más debilitado bajo el gobierno de la panista María Eugenia Campos Galván.
Las cifras hablan por sí solas y son un auténtico balde de agua fría para los blanquiazules. Morena pasó de obtener 401 mil 372 votos en 2021 a 680 mil 733 en 2024, consolidando un crecimiento contundente en el estado. Mientras tanto, el PAN sufrió una caída estrepitosa al desplomarse de 561 mil 285 votos a apenas 370 mil, dejando claro que cada elección le cuesta más mantener a flote un proyecto político desgastado.
El derrumbe panista no llegó por accidente. Durante los últimos años, Acción Nacional se dedicó más a la confrontación mediática, al golpeteo político y a reciclar los mismos discursos de siempre, mientras Chihuahua acumulaba problemas de inseguridad, corrupción y una administración cada vez más cuestionada. Entre pleitos internos, figuras quemadas y estrategias improvisadas, el partido terminó alejándose incluso de sectores que antes lo respaldaban.
La administración de Maru Campos tampoco ayudó demasiado. Escándalos como la Plataforma Centinela, los señalamientos de opacidad y el creciente descontento social terminaron por golpear la credibilidad del PAN, que hoy parece más ocupado en controlar daños que en recuperar la confianza ciudadana. Ni las campañas mediáticas ni las alianzas de emergencia han logrado frenar la caída.
La gráfica presentada por Morena dejó un mensaje demoledor para la oposición chihuahuense: el PAN pasó de sentirse invencible a convertirse en un partido sin narrativa, sin rumbo y cada vez más cerca de quedarse viendo las elecciones desde la banca. Mientras Morena avanza, en el blanquiazul parece que ya ni las porras alcanzan para levantar el ánimo.

Deja un comentario