La Profepa aseguró a las aves en una paquetería del aeropuerto de Chihuahua. Los papeles que presentaron tenían irregularidades y no probaron su legal procedencia.
Dos tucanes pico canoa viajaban encerrados en una caja de madera, sin permiso que lo respaldara. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) los encontró en una paquetería del Aeropuerto Internacional General Roberto Fierro Villalobos, en Chihuahua.

Todo comenzó el 18 de septiembre. Ese día, la Guardia Nacional avisó a la Profepa sobre una caja de madera en las instalaciones de la paquetería. Los agentes vieron dos animales silvestres dentro y pidieron la presencia de inspectores para revisar su origen.
Los inspectores llegaron al lugar y abrieron la caja. Adentro estaban dos tucanes pico canoa (Ramphastos sulfuratus), y cada ave llevaba un anillo. Junto a ellas había documentos con los que alguien pretendía demostrar que los ejemplares tenían origen legal.
Los inspectores revisaron esos papeles con cuidado y encontraron irregularidades en la información. Por eso, la Profepa concluyó que no se acreditó la legal procedencia de las aves y procedió a asegurarlas.
Las aves salieron del aeropuerto rumbo a un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre (PIMVS), cerca de la ciudad de Chihuahua. Allí permanecerán bajo cuidado mientras las autoridades deciden su destino final.
El caso preocupa porque el tucán pico canoa enfrenta riesgos. La NOM-059-SEMARNAT-2010 lo clasifica como especie amenazada. Además, aparece en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
Finalmente, la Profepa anunció que seguirá trabajando con otras instituciones. Su meta es reforzar la vigilancia contra la venta ilegal de animales silvestres.


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