El aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, Waldo Fernández, criticó el Quinto Informe de Gobierno del gobernador Samuel García, titulado “Hechos y No Palabras”, para el senador con licencia, lo que realmente hay en Nuevo León son “desechos”.
“El término correcto sería desechos, no palabras. Todo el estado está remendado, hay desechos de todo, no ha terminado ni una sola obra”, afirmó Waldo Fernández, quien cuestionó que los actos de anuncio de obras se confundan con su conclusión efectiva. “Poner el leoncito para anunciar una obra, no es terminar una obra. Terminar una obra es que esté funcionando y operando como debe de ser.”
El aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, Waldo Fernández, extendió su crítica más allá de la infraestructura, al señalar un deterioro institucional generalizado. La falta de presupuesto ha afectado tanto a los municipios como a organismos clave del estado.
“No solamente los desechos de las obras, están los desechos de las instituciones”, dijo, apuntando que los alcaldes han visto rezagado su trabajo por la entrega tardía de recursos. Mencionó también al Organismo Público Local Electoral, que enfrenta carencias para operar los procesos electorales, así como al Poder Judicial, la Fiscalía y otros órganos autónomos. “Ha acabado y erosionado las instituciones”, sentenció Waldo Fernández.
En su balance sobre el legado de la administración estatal, Waldo Fernández fue crítico con el eje discursivo del gobierno de Samuel García. Recordó que el lema de campaña fue “la nueva política”, pero consideró que ésta terminó siendo “peor que la vieja”. Como ejemplo, citó la promesa de salir del pacto fiscal para darle “justicia” a Nuevo León, compromiso que no se cumplió.
Fernández también acusó que, en materia de pobreza, la estrategia del gobierno estatal no ha sido combatirla sino ocultarla.
Finalmente, el aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, Waldo Fernández, cuestionó los negocios en torno a la administración estatal, y señaló de manera particular el manejo del agua, al que calificó abiertamente como “un negocio”.

Deja un comentario