Etiqueta: Cártel Inmobiliario

  • La ruta del despojo en Querétaro: la historia detrás del Ejido Bolaños

    La ruta del despojo en Querétaro: la historia detrás del Ejido Bolaños

    Documentos notariales, huellas digitales, poderes irrevocables, una dación en pago y una deuda que terminó convirtiendo a dos campesinos en presuntos deudores millonarios forman parte de una historia que hoy sigue generando preguntas en Querétaro.

    Por Neri Torres, Luis Piña y Frank Alvarado

    El tránsito no se detiene. A cualquier hora del día, miles de vehículos recorren el Anillo Vial Fray Junípero Serra, una de las arterias que mejor simboliza la transformación económica de Querétaro. A sus costados se levantan desarrollos residenciales, plazas comerciales, complejos habitacionales y terrenos cuyo valor se ha multiplicado de forma extraordinaria durante las últimas dos décadas. En este corredor se concentra una parte importante del crecimiento inmobiliario del estado y también algunos de los proyectos más rentables construidos en años recientes.

    Desde la superficie, todo parece contar una historia de prosperidad. Sin embargo, detrás de las fachadas comerciales, del concreto y de la plusvalía, existe otra historia. Una que comienza en el campo, entre parcelas ejidales y adultos mayores que dedicaron su vida a trabajar la tierra. Una historia que hoy es reconstruida a partir de testimonios, expedientes judiciales y escrituras notariales que permiten seguir la ruta mediante la cual dos terrenos terminaron fuera del patrimonio de sus propietarios originales para convertirse en parte de uno de los desarrollos más importantes de la zona metropolitana de Querétaro.

    La historia gira alrededor de J. Guadalupe Campos Olvera y Flavia Herrera Maldonado, una pareja de ejidatarios del Ejido Bolaños. Según los testimonios recabados por el activista Manuel Zamorano y la documentación a la que tuvo acceso Los Reporteros MX, ambos vivieron durante años de las actividades agrícolas y enfrentaban una condición que los colocaba en una posición particularmente vulnerable frente a abogados, empresarios y operadores inmobiliarios: no sabían leer ni escribir.

    Esa circunstancia aparece una y otra vez en los relatos que sobreviven alrededor del caso. Porque mientras para la mayoría de las personas una firma representa una decisión consciente, para quienes no saben leer el contenido de un documento, la huella digital se convierte en un acto de confianza. Confianza en quien explica el documento, confianza en quien lo redacta y confianza en quien promete que aquello que se firma corresponde a lo acordado verbalmente.

    De acuerdo con la versión que sostienen familiares de los afectados, alrededor del año 2000 Mauricio Kuri González y Humberto Palacios Alcocer acudieron personalmente al domicilio de la pareja para negociar la adquisición de las parcelas. La escena, reconstruida a partir de los testimonios obtenidos por Manuel Zamorano, describe la llegada de ambos hombres con cien mil pesos en efectivo: cincuenta mil para cada propietario.

    Para una familia campesina, aquella cantidad resultaba difícil de imaginar. Según los relatos, la propuesta consistía en adquirir las dos parcelas por un millón de pesos cada una. El dinero entregado era presentado como un anticipo y el resto sería cubierto posteriormente mediante pagos sucesivos. Los propietarios aceptaron bajo esa promesa. Sin embargo, los familiares sostienen que esos pagos nunca llegaron.

    Lo que sí continuó, afirman, fue la firma de documentos. O más exactamente, la colocación de huellas digitales en papeles cuyo contenido los propietarios originales no podían leer por sí mismos. En esa visita, aquellas huellas quedaron estampadas en distintos instrumentos legales que eventualmente tendrían consecuencias definitivas sobre la propiedad de la tierra.

    Con el paso del tiempo, el valor de las parcelas aumentó de manera acelerada. La apertura del Anillo Vial Fray Junípero Serra modificó completamente la dinámica económica de la zona. Lo que durante décadas había sido tierra agrícola comenzó a convertirse en uno de los puntos más codiciados para el desarrollo urbano. El dinero llegó a la región. Las constructoras llegaron a la región. Los grandes proyectos llegaron a la región. Pero los propietarios originales jamás vieron reflejada esa prosperidad.

    Los documentos revisados permiten observar que para 2013 ya existía una compleja estructura jurídica alrededor de las parcelas. La escritura pública número 20,446, otorgada el 30 de septiembre de ese año ante el notario Francisco Pérez Rojas, constituye una de las piezas centrales del expediente. En ella comparecen Mauricio Kuri González y Humberto Palacios Alcocer como apoderados y representantes legales de J. Guadalupe Campos Olvera y Flavia Herrera Maldonado.

    Sin embargo, la misma escritura contiene un elemento que ha llamado la atención de quienes han revisado el caso. Mientras Mauricio Kuri y Humberto Palacios aparecen representando jurídicamente a los propietarios originales, Humberto Palacios figura también como la persona que recibe el inmueble mediante una operación de dación en pago. Es decir, una misma estructura documental coloca a Palacios en una posición donde participa tanto dentro de la representación legal de los propietarios como en la adquisición final del terreno.

    La operación no se presenta como una compraventa tradicional. Los documentos establecen expresamente que se trata de un Convenio de Cumplimiento de Transacción y Dación en Pago. En términos jurídicos, una dación en pago ocurre cuando una persona no puede cubrir una deuda y entrega un bien para extinguirla. Dicho de otra manera, el terreno no cambia de manos porque sea vendido directamente, sino porque sirve para saldar obligaciones económicas previamente reconocidas.

    Es precisamente ahí donde aparece el elemento más desconcertante de toda la historia.

    La escritura incorpora antecedentes relacionados con el Juicio Sumario Hipotecario 1207/2010 del Juzgado Octavo de Primera Instancia Civil de Querétaro. Dentro de esa documentación aparecen obligaciones económicas atribuidas a los propietarios originales. Una de ellas corresponde a once millones de pesos, actualizados conforme al Índice Nacional de Precios al Consumidor desde 2001. A ello se agregan otras cantidades vinculadas al valor comercial del terreno.

    Conforme esas cifras fueron actualizadas durante años, los montos crecieron de manera exponencial. Según la información recabada por los denunciantes, la suma total de las obligaciones terminó superando los 214 millones de pesos.

    La cifra resulta difícil de ignorar. No sólo por su magnitud, sino porque genera preguntas que hasta ahora permanecen sin respuesta pública. ¿Quién entregó originalmente esos recursos? ¿Dónde se encuentran los comprobantes de recepción? ¿Cómo una pareja de adultos mayores dedicada al campo adquirió obligaciones económicas capaces de alcanzar cientos de millones de pesos? ¿Cuál fue el destino de ese dinero? Son interrogantes que constituyen el núcleo de la denuncia.

    Los documentos muestran además que para 2013 el inmueble ya tenía un enorme valor económico. El propio expediente incorpora un avalúo bancario que asignaba a la parcela un valor superior a los 58 millones de pesos. Para entonces, la transformación urbana de la zona era evidente y el corredor del Fray Junípero Serra se perfilaba como uno de los espacios más rentables para el desarrollo inmobiliario de Querétaro.

    La escritura también contiene cláusulas mediante las cuales la parte enajenante se declara pagada y recibida de las cantidades relacionadas con la operación. Asimismo, se extinguen derechos y obligaciones previas, se cancelan reclamaciones y se establecen desistimientos relacionados con acciones futuras sobre el inmueble.

    No obstante, para quienes cuestionan la legalidad y legitimidad de todo el proceso, la existencia de esos documentos no resuelve el problema. Por el contrario. Lo profundiza.

    La discusión no gira únicamente en torno a la validez formal de las escrituras, sino alrededor de una pregunta mucho más sencilla y al mismo tiempo mucho más importante: ¿comprendían realmente Guadalupe Campos y Flavia Herrera lo que estaban autorizando cuando colocaban sus huellas digitales?

    Esa pregunta adquiere mayor relevancia si se considera que ambos fallecieron sin ver resuelto el conflicto. Ella murió años después de iniciados los procedimientos. Él enfrentó problemas de salud durante el desarrollo de los litigios y falleció en 2014. Hoy ninguno puede explicar qué entendió cuando firmó, qué le prometieron, qué recibió realmente o qué ocurrió durante cada una de las etapas que terminaron con la pérdida de sus tierras.

    El 19 de abril de 2016 aparece otra escritura relevante dentro de la cadena de operaciones. Para entonces, Humberto Palacios Alcocer ya figura como propietario de la parcela y posteriormente la transmite a la empresa Cabi Paseos Querétaro, vinculada al desarrollo inmobiliario de la zona donde actualmente se encuentra Paseo Querétaro.

    La tierra había cambiado definitivamente de manos.

    Hoy, donde alguna vez hubo parcelas ejidales, circulan miles de automóviles cada día. Donde antes trabajaban campesinos, se levantan desarrollos comerciales y habitacionales que representan millones de pesos en inversión. El paisaje cambió por completo.

    Lo que permanece sin resolverse es la pregunta de fondo: si esa transformación fue el resultado de una operación plenamente comprendida y aceptada por quienes eran dueños de la tierra o si, como sostienen quienes denuncian el caso, una combinación de poderes notariales, juicios, deudas, documentos firmados con huellas digitales y figuras jurídicas complejas terminó arrebatando a una familia campesina el patrimonio construido durante toda una vida.

    Los Reporteros MX buscó obtener testimonios directos de familiares de los propietarios originales. Sin embargo, las personas consultadas manifestaron temor a hablar públicamente sobre el caso. Esa negativa, respetada por este medio, impidió incorporar sus voces de manera directa en este reportaje. Aun así, los documentos existentes, los expedientes revisados y los testimonios recabados por quienes han acompañado la denuncia permiten reconstruir una historia que continúa esperando respuestas.

  • Gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, evita rendir cuentas a la FGR

    Gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, evita rendir cuentas a la FGR

    La mandataria panista es acusada de evadir su responsabilidad en la investigación sobre la participación de agentes extranjeros en el estado.

    La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, enfrenta serias críticas por eludir su responsabilidad de presentarse ante la Fiscalía General de la República (FGR). Este llamado surge en el contexto de una investigación sobre la posible participación de agentes extranjeros en territorio mexicano.

    Campos Galván es respaldada políticamente por Jorge Romero Herrera, un personaje controvertido que ha sido vinculado con el “Cártel Inmobiliario”. A pesar de haber sido citada como testigo en Ciudad Juárez, la gobernadora ha optado por evitar el encuentro con las autoridades. En lugar de acudir, eligió comunicarse a través de los medios desde la Ciudad de México.

    Es importante destacar que esta situación no se trata de un acto de persecución política. Lo que se busca es aclarar hechos que pueden comprometer la soberanía nacional y el pacto federal del país. Nadie, ni siquiera una autoridad local, debe actuar por encima de la Constitución. Las áreas de política exterior y seguridad nacional son prerrogativas exclusivas del Estado mexicano.

    La Constitución establece que la soberanía nacional pertenece al pueblo de México. Es responsabilidad del Estado garantizar su defensa y mantener el principio de no intervención extranjera. En este contexto, los mexicanos merecen explicaciones claras sobre cualquier actuación de agentes extranjeros en su territorio, especialmente si están vinculadas al gobierno estatal de Chihuahua.

    Por otro lado, el partido Morena reitera que todos los servidores públicos, sin importar su cargo o afiliación política, deben rendir cuentas cuando surgen hechos que requieren una investigación. No estamos en tiempos de impunidad ni del viejo régimen.

    Finalmente, la gobernadora María Eugenia Campos debe dejar de usar su fuero y los tecnicismos legales para evitar la rendición de cuentas. Es imperativo que comparezca ante la FGR y se dirija al pueblo de México con la transparencia que todos merecen.

  • Jorge Romero, líder del Cártel Inmobiliario, abraza y llama hermano a palero de TV Azteca

    Jorge Romero, líder del Cártel Inmobiliario, abraza y llama hermano a palero de TV Azteca

    El dirigente panista apareció abrazando al conductor Irving Pineda, mientras TV Azteca insiste en venderse como prensa imparcial pese a su abierta confrontación política con el gobierno federal.

    El dirigente nacional del Partido Acción Nacional, Jorge Romero Herrera, volvió a dejar en evidencia la estrecha relación entre el panismo y TV Azteca, luego de aparecer abrazando y llamando “hermano” a Irving Pineda, trabajador del usurero Ricardo Salinas Pliego.

    La imagen rápidamente se viralizó porque contradice el discurso de supuesta imparcialidad que la televisora del Ajusco intenta sostener ante la audiencia. Mientras conductores y comentaristas de la empresa aseguran que “critican parejo”, los vínculos públicos con figuras del PAN y operadores de la derecha mexicana siguen acumulándose frente a las cámaras y fuera de ellas.

    La polémica ocurre en medio del choque entre el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo y el evasor fiscal Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca, por las millonarias deudas fiscales de Grupo Salinas. La presidenta ha señalado que la televisora mantiene una campaña permanente de ataques y desinformación luego de que las autoridades fiscales obligaran al conglomerado a pagar adeudos acumulados desde hace más de una década.

    Incluso, el propio gobierno federal confirmó que empresas de Salinas Pliego mantienen pagos millonarios al SAT derivados de litigios fiscales que se arrastraban desde 2008 y 2013. Mientras TV Azteca insiste en presentarse como víctima de “censura”, la administración federal ha reiterado que no se retirarán concesiones y que simplemente se ejerce derecho de réplica ante información falsa o tendenciosa.

    La cercanía entre Jorge Romero y figuras de TV Azteca también revive cuestionamientos sobre el papel político de algunos comunicadores que actúan más como operadores mediáticos que como periodistas.

    En redes sociales, usuarios criticaron que los mismos personajes que se presentan como prensa crítica aparezcan públicamente celebrando su amistad con líderes partidistas del PAN, partido que además carga con escándalos como el llamado “Cártel Inmobiliario” en la Ciudad de México, ligado al propio Romero.

  • Morena señala a Jorge Romero como líder del “Cártel Inmobiliario” en Benito Juárez

    Morena señala a Jorge Romero como líder del “Cártel Inmobiliario” en Benito Juárez

    Ariadna Montiel aseguró que durante gobiernos panistas se construyeron 130 inmuebles irregulares con más de 264 niveles excedentes.

    La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, denunció al presidente nacional del Partido Acción Nacional, Jorge Romero, por ser “el promotor principal” del “Cártel Inmobiliario” en la alcaldía Benito Juárez. Durante conferencia de prensa, la morenista aseguró que el PAN encubre una red de corrupción inmobiliaria que operó durante varias administraciones panistas y que salió a la luz pública en 2021.

    Montiel presentó cifras sobre las irregularidades detectadas en desarrollos inmobiliarios construidos entre distintos gobiernos panistas en Benito Juárez. De acuerdo con los datos exhibidos, durante la administración de Mario Alberto Palacios Acosta, entre 2008 y 2011, se detectaron cinco inmuebles irregulares y 12 niveles excedentes. Con Jorge Romero, entre 2012 y 2015, la cifra aumentó a 27 inmuebles con 68 niveles excedentes. 

    Posteriormente, bajo el gobierno de Christian Von Roehrich, de 2016 a 2018, se identificaron 58 inmuebles irregulares y 118 niveles fuera de norma. Finalmente, durante la administración de Santiago Taboada, entre 2019 y 2022, se contabilizaron 40 inmuebles y 66 niveles excedentes.

    La líder morenista afirmó que en total existen 130 inmuebles construidos de manera irregular, con más de 264 niveles adicionales a los permitidos por la normatividad urbana de la Ciudad de México. Según explicó, la corrupción inmobiliaria habría generado afectaciones superiores a 7 mil 142 millones de pesos y provocado una crisis urbana en la demarcación. Además, señaló que al menos 50 personas, entre exfuncionarios y servidores públicos, han sido procesadas por estos hechos, incluyendo casos de detenidos, sentenciados y prófugos.

    Montiel sostuvo que el Cártel Inmobiliario operaba mediante presuntas cuotas exigidas a constructoras para autorizar obras o permitir irregularidades, así como aportaciones económicas destinadas a campañas políticas de personajes ligados a esta red. También afirmó que Morena continuará denunciando casos de corrupción vinculados al PAN. “Son delincuentes defendiendo delincuentes”, declaró la dirigente nacional morenista.

  • Taboada pide mantenimiento para CDMX, pero dejó una Benito Juárez descuidada y llena de baches

    Taboada pide mantenimiento para CDMX, pero dejó una Benito Juárez descuidada y llena de baches

    Por Nathael Pérez

    En redes sociales, el panista Santiago Taboada exige infraestructura y mantenimiento para la CDMX, sin embargo, su gestión en la Benito Juárez estuvo marcada por ciclovías deficientes, baches eternos, banquetas descuidadas, así como la expansión del cártel inmobiliario.

    El panista Santiago Taboada publicó en X que la CDMX no necesita ajolotes ni pintura morada, sino “cruces seguros, que las personas puedan caminar sin peligro, que no haya baches y que ya no se inunden las calles”. Sin embargo, cabe recordar que su administración en Benito Juárez dejó una delegación deficiente en cuanto a infraestructura.

    Durante el gobierno de Santiago Taboada, la alcaldía Benito Juárez impulsó una deficiente “modernización” urbana con programas de reencarpetado, bacheo y expansión de ciclovías. Sin embargo, los ciudadanos denunciaron haber recibido obras de baja calidad, mantenimiento deficiente y proyectos que no resolvían problemas de fondo, solo relucían en fotos.

    Uno de los puntos más cuestionados fue la infraestructura ciclista, pues aunque la administración presumió haber construido la mayor red de ciclovías de la CDMX, organizaciones como Bicitekas y especialistas de la UNAM señalaron que muchas rutas eran inseguras, demasiado angostas o simples líneas pintadas sobre el pavimento sin protección real para los usuarios. Funcionarios de la propia alcaldía reconocieron que varias ciclovías se construyeron por debajo de los estándares mínimos recomendados.

    El deterioro de las calles fue una constante de su paso por la Alcaldía. Aunque su gabinete reportó miles de baches atendidos, vecinos y medios documentaron que los trabajos eran apenas “parches exprés” que se deshacían tras cada temporada de lluvias. Colonias como Narvarte, Nápoles y Ciudad de los Deportes denunciaron que las reparaciones se concentraban en zonas visibles o transitadas, mientras otras calles permanecían abandonadas durante meses. Habitantes también reportaron banquetas destruidas, charcos permanentes y espacios públicos deteriorados sin atención real.

    Pero el señalamiento más grave llegó por el tema del Cártel inmobiliario. Investigaciones de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda detectaron múltiples irregularidades en construcciones dentro de Benito Juárez. De 108 obras revisadas, varias carecían de permisos obligatorios y otras excedían el número de pisos permitidos. El propio titular de SEDUVI acusó que funcionarios de la alcaldía habrían permitido, “por omisión, negligencia o complicidad”, un esquema irregular de desarrollos que afectó el territorio y la red hídrica de la zona.

    Por otro lado, colectivos vecinales denunciaron banquetas invadidas por restaurantes y comercios, falta de vigilancia sobre estructuras ilegales y abandono en colonias menos mediáticas. De hecho, la administración posterior tuvo que retirar más de 100 estructuras irregulares en apenas un mes, dejando en evidencia la permisividad que predominó durante el gobierno de Taboada.

    Lo que se vendió como modernización terminó exhibiendo problemas estructurales, supervisión débil y decisiones enfocadas más en el impacto político y visual que en garantizar infraestructura segura y duradera para todos los vecinos.

  • Taboada llega al INE y le sacan el expediente del cártel inmobiliario

    Taboada llega al INE y le sacan el expediente del cártel inmobiliario

    El panista debuta como suplente en el Consejo General entre señalamientos, carteles y un intercambio que evidenció la vieja polémica por corrupción inmobiliaria en la CDMX.

    El arribo de Santiago Taboada al Instituto Nacional Electoral (INE) no pasó desapercibido. Representantes de Morena lo recibieron sin filtro: “cuiden sus carteras, llegó el cártel inmobiliario”, dejando claro que el panista no llegó precisamente entre aplausos.

    El ahora representante suplente del PAN —en sustitución de Víctor Hugo Sondón— se estrenó en medio de una sesión clave donde se discutirían cambios internos del blanquiazul, pero lo que realmente acaparó la atención fue el incómodo recordatorio del historial que arrastra la llamada trama inmobiliaria en la alcaldía Benito Juárez.

    Desde Morena, el representante Guillermo Rafael no se guardó nada y exhibió una cartulina en plena sesión para señalar que personajes ligados a permisos irregulares, construcción ilegal y beneficios inmobiliarios hoy buscan espacio en el árbitro electoral. Y sí, el mensaje iba con dedicatoria directa.

    El señalamiento no es menor: el llamado “cártel inmobiliario” acumula detenciones de exfuncionarios panistas y múltiples investigaciones, por lo que la presencia de Taboada en el INE fue vista como una especie de “invitado incómodo”. En pocas palabras: pasar de los escándalos urbanos al escritorio electoral no borra antecedentes.

    Pero Taboada, lejos de quedarse callado, intentó devolver el golpe asegurando que si de corrupción se habla, Morena también tiene lo suyo. Incluso lanzó acusaciones contra funcionarios capitalinos, en un intento por repartir culpas que sonó más a defensa desesperada que a argumento sólido.

    El INE no solo será escenario electoral, sino también ring político donde algunos llegan con más equipaje que credibilidad. Y Taboada no llega limpio.

  • Detienen a presuntos líderes del cártel inmobiliario en Tijuana por despojo de viviendas

    Detienen a presuntos líderes del cártel inmobiliario en Tijuana por despojo de viviendas

    Autoridades acusan a los detenidos de apropiarse de al menos 50 casas mediante violencia; operaban con grupos armados en Playas de Tijuana.

    La Fiscalía General del Estado de Baja California (FGE) asestó un golpe contra el llamado “cártel inmobiliario” en Tijuana, tras la detención de Christian Pablo “N” y Emmanuel Aurelio “N”, señalados como presuntos líderes de una red dedicada al despojo violento de viviendas en la ciudad fronteriza.

    De acuerdo con la investigación de la Agencia Estatal de Investigación, ambos sujetos están vinculados con la apropiación ilegal de al menos 50 unidades habitacionales, ubicadas principalmente en el fraccionamiento Laderas del Mar, en Playas de Tijuana.

    Las autoridades detallaron que los detenidos encabezaban grupos de hombres armados que arribaban en varios vehículos para desalojar a los ocupantes de los inmuebles, tomando control de las propiedades mediante intimidación y violencia, en una operación sistemática que operaba bajo esquemas de asociación delictuosa.

    La captura de los presuntos implicados se realizó en operativos distintos: uno en la colonia Cumbres de Juárez y otro en la colonia Revolución, donde fueron ubicados tras labores de inteligencia y seguimiento por parte de las corporaciones estatales.

    Ambos enfrentan cargos por extorsión agravada, despojo y asociación delictuosa, delitos que podrían derivar en sanciones severas. Tras su detención, fueron puestos a disposición de la autoridad judicial para continuar con el proceso legal correspondiente.

  • Suman 459 denuncias por obras irregulares bajo gestión de Luis Mendoza

    Suman 459 denuncias por obras irregulares bajo gestión de Luis Mendoza

    Vecinos alertan aumento de construcciones ilegales, violaciones al uso de suelo y posible tolerancia de autoridades en la alcaldía gobernada por el PAN.

    La alcaldía Benito Juárez enfrenta un repunte alarmante de construcciones irregulares durante la administración de Luis Mendoza, con un total de 459 denuncias ciudadanas acumuladas desde 2024, lo que evidencia que el problema no solo persiste, sino que va en aumento.

    Datos reportados ante la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) revelan que en 2024 se registraron 198 quejas, equivalentes al 24% de los asuntos atendidos en la demarcación. Sin embargo, lejos de contenerse, la situación empeoró en 2025 con 221 denuncias, un incremento de más del 11%.

    Para 2026, el panorama no mejora: ya suman al menos 40 reportes adicionales, lo que confirma una tendencia sostenida de irregularidades en obras que incluyen violaciones al uso de suelo, falta de permisos y afectaciones ambientales, como la tala de árboles.

    Vecinos acusan que estas prácticas se han vuelto recurrentes, mientras que autoridades locales no han logrado frenar el fenómeno, lo que ha generado sospechas sobre posibles omisiones o tolerancia institucional frente a desarrollos fuera de la ley.

    El concejal Hugo Torres Zumaya advirtió que persisten redes vinculadas al llamado “cártel inmobiliario”, señalando que estas operarían con respaldo político dentro de la alcaldía y bajo el liderazgo panista, encabezado también por Jorge Romero Herrera.

    Así, la Benito Juárez vuelve a colocarse en el centro de la polémica urbana, donde el crecimiento inmobiliario irregular no solo impacta el orden urbano, sino que revive un escándalo que el PAN no ha logrado sacudirse.

    Con información de Diego Raya para Basta.

  • ¡Entre panistas se tiran! Calderón acusa a Jorge Romero de secuestrar al partido y operar como “jefe de camarilla”

    ¡Entre panistas se tiran! Calderón acusa a Jorge Romero de secuestrar al partido y operar como “jefe de camarilla”

    Mientras Acción Nacional presume unidad, sus propios expresidentes exhiben un PAN cerrado, controlado por grupos internos y atrapado en pleitos que lo siguen debilitando frente a Morena.

    El Partido Acción Nacional (PAN) volvió a demostrar que su mayor adversario no está afuera, sino dentro de sus propias filas.

    El expresidente Felipe Calderón arremetió contra el dirigente nacional panista, Jorge Romero Herrera, a quien acusó de controlar el padrón de militantes, bloquear nuevas afiliaciones y paralizar la vida interna del partido.

    En entrevista con W Radio, Calderón calificó a Romero como un “jefe de camarilla”, señalando que una cúpula cerrada mantiene secuestrado al PAN, particularmente en la Ciudad de México, donde —denunció— no se han impartido cursos de formación política en al menos cinco años, como si al partido ya no le interesara formar cuadros… sino solo conservar el control.

    El espurio expresidente aseguró que esta estrategia ha permitido a un pequeño grupo usar el padrón como herramienta de poder, impidiendo la entrada de ciudadanos honestos que buscan militar, mientras el PAN se consume en pleitos internos y ajustes de cuentas.

    Las declaraciones revivieron viejas rencillas. Calderón ya había señalado a Romero por presuntas irregularidades durante su gestión en Benito Juárez, acusaciones que incluso fueron retomadas por la presidenta Claudia Sheinbaum en 2024. A ello se suman señalamientos mediáticos sobre el llamado “cártel inmobiliario”, que Romero ha negado, mientras el partido sigue empantanado en escándalos.

    El choque ocurre en un momento incómodo para el PAN, que carga aún con el lastre de Genaro García Luna, exsecretario de Calderón condenado en Estados Unidos, y que hoy aparece más ocupado en pelearse entre panistas que en construir una oposición real.

  • Vivir, resistir, salir: desalojos en Miguel Hidalgo y Benito Juárez

    Vivir, resistir, salir: desalojos en Miguel Hidalgo y Benito Juárez

    Por Nathael Pérez

    En los últimos tres años, colonias emblemáticas de Miguel Hidalgo y Benito Juárez han sido escenario de desalojos que vecinos y organizaciones vinculan con el cártel inmobiliario y la gentrificación. Detrás del crecimiento urbano, se repite una historia de desplazamiento, litigios irregulares y comunidades fragmentadas.


    En calles donde antes los vecinos convivían y el sonido cotidiano era el de la vida barrial, hoy predominan las vallas, los sellos judiciales y la maquinaria. En alcaldías como Miguel Hidalgo, familias de colonias como Popotla, Tacuba y Anáhuac han denunciado desalojos forzados tras años —incluso décadas— de habitar los mismos inmuebles. Los procesos, narran los afectados, comenzaron con avisos legales confusos y terminaron en expulsiones que los dejaron sin la vivienda que los vio crecer.

    En Benito Juárez, el fenómeno se entrelaza con el llamado cártel inmobiliario, una red de corrupción que facilitó permisos irregulares para desarrollos de alta densidad. En colonias como Narvarte, Del Valle y Nápoles, vecinos relatan presiones constantes, juicios civiles acelerados y desalojos ejecutados en horarios intempestivos, todo con un mismo objetivo: liberar predios para nuevos proyectos y elevar el valor del suelo.

    Más allá de los casos puntuales, el patrón se repite. La gentrificación avanza empujada por la especulación inmobiliaria, el aumento de rentas y la transformación del uso habitacional. Adultos mayores, inquilinos históricos y familias de ingresos medios han sido los más vulnerables, obligados a abandonar zonas donde construyeron su vida y formaron comunidad.

    Mientras el paisaje urbano se verticaliza y el discurso oficial presume modernización, en estas alcaldías persiste una pregunta incómoda: ¿para quién se está construyendo la ciudad? Entre edificios nuevos y banquetas relucientes, quedan las historias de quienes fueron desplazados, recordando que el desarrollo, cuando ignora a sus habitantes, se convierte en una forma de despojo.