Una nube de gases tóxicos cubrió Teherán tras bombardeos de Estados Unidos e Israel contra instalaciones petroleras.
Luego de que las fuerzas de Estados Unidos e Israel bombardearan cinco instalaciones petroleras en Irán, este domingo se generó una espesa capa de humo que cubrió Teherán. Una nube gris que nublaba el camino que, según el gobierno iraní, contenía gases tóxicos para la población.
El ataque a cuatro depósitos de crudo y un sitio logístico dejó al menos seis muertos y 20 heridos, un hecho que el portavoz de la cancillería, Esmaeil Baghaei, calificó como “crímenes de guerra y contra la humanidad”, y que también dañó miles de estructuras civiles.
Además, generó la gigantesca nube de gases que oscureció la capital, por lo que el gobierno instó a los ciudadanos a permanecer resguardados, pues se trata de gases que pueden causar problemas respiratorios e irritar los ojos. La Sociedad de la Media Luna Roja de Irán informó que se trata de “cantidades significativas de hidrocarburos tóxicos, óxidos de azufre y nitrógeno”.
Este domingo marcaba el regreso de los iraníes tras la semana feriada que tuvieron debido al luto por la muerte de su líder, Ali Jamenei, asesinado durante los ataques estadounidenses e israelíes. Sin embargo, amanecieron en oscuridad. Además, se tuvo que interrumpir “temporalmente” la distribución de combustible y se limitó la venta de gasolina a 20 litros por vehículo.
Mientras Teherán define al sucesor del ayatolá Ali Jamenei tras su muerte en ataques militares, el presidente de Estados Unidos advirtió que el próximo líder iraní necesitará el visto bueno de Washington para mantenerse en el poder.
La tensión internacional aumentó luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que el próximo líder supremo de Irán “no durará mucho” si no cuenta con la aprobación de su gobierno. Las declaraciones ocurren en medio de la crisis generada tras la muerte del ayatolá Ali Jamenei, quien falleció el 28 de febrero durante ataques atribuidos a fuerzas de Estados Unidos e Israel.
En una entrevista con la cadena ABC News, Trump fue directo al advertir que el futuro dirigente iraní “tendrá que obtener nuestra aprobación”. El mandatario republicano remató que, de no contar con ese respaldo, “no durará mucho en el cargo”, declaraciones que han generado fuerte polémica a nivel internacional por sugerir una posible injerencia en el proceso político iraní.
El presidente estadounidense también defendió la ofensiva militar lanzada contra Irán, asegurando que su objetivo es evitar que Teherán consolide su influencia en Medio Oriente. Incluso describió al país persa como un “tigre de papel”, al afirmar que las capacidades defensivas iraníes han sido debilitadas tras las recientes operaciones militares.
Mientras tanto, en Teherán, la Asamblea de Expertos de Irán —el órgano clerical encargado de elegir al líder supremo— ya habría realizado la votación para designar al sucesor de Jamenei. Sin embargo, el nombre del nuevo ayatolá aún no ha sido revelado oficialmente, aunque medios estatales aseguran que el anuncio se realizará en las próximas horas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Aragchi, rechazó tajantemente cualquier intento de interferencia extranjera en el proceso de sucesión. En entrevista con NBC News, el diplomático subrayó que la decisión corresponde únicamente a las instituciones de la República Islámica, y que nadie fuera del país tiene derecho a influir en la elección.
En medio de las especulaciones, uno de los nombres que ha circulado como posible sucesor es Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido líder supremo. No obstante, las autoridades iraníes han evitado confirmar candidatos, insistiendo en que la decisión final será anunciada oficialmente por la Asamblea de Expertos, en uno de los momentos políticos más delicados para el país en décadas.
La paralización del tráfico en el estratégico estrecho de Ormuz —por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial— ha encendido las alarmas en los mercados energéticos globales.
El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, que ya involucra a al menos 15 países, provocó un fuerte impacto en los mercados internacionales de energía, impulsando el precio del petróleo por encima de los 90 dólares por barril, un nivel que no se registraba desde 2023. Analistas advierten que la escalada militar está elevando los riesgos de interrupción en el suministro global de crudo.
El Brent del mar del Norte cerró la jornada en 92.69 dólares por barril, con un aumento superior al 8% en un solo día y un salto semanal de 27.88%. Por su parte, el WTI estadounidense terminó en 90.90 dólares, lo que representa un incremento diario de 12.21% y de 35.63% en la semana, reflejando la creciente tensión geopolítica.
En tanto, la mezcla mexicana de exportación se ubicó en 83.64 dólares por barril, con un alza de 11.16% frente a la sesión previa y un avance semanal de 31.79%, impulsada por la incertidumbre que domina el mercado energético internacional.
Especialistas señalan que el repunte responde principalmente a la prima de riesgo geopolítico generada por la guerra. De acuerdo con analistas financieros, el mercado teme posibles interrupciones en el suministro de hidrocarburos, más que una escasez inmediata del recurso.
Uno de los factores clave es la paralización del tráfico en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde transita aproximadamente el 20% de la producción mundial de petróleo. Economistas advierten que el cierre prolongado de esta vía marítima podría tensionar aún más el mercado energético global.
Incluso algunos bancos de inversión prevén que, si el conflicto escala, el precio del Brent podría acercarse a los 120 dólares por barril, e incluso alcanzar niveles extremos de hasta 150 dólares, lo que tendría efectos directos en la inflación mundial y en el costo de los combustibles.
La operación incluye 12 mil carcasas de bombas y apoyo técnico militar, mientras Washington invoca una “emergencia” para evitar la aprobación del Congreso.
El Departamento de Estado de Estados Unidos aprobó una venta de armamento de emergencia a Israel por 151.8 millones de dólares, en medio de la creciente escalada militar en Medio Oriente y el enfrentamiento directo entre Israel e Irán. La autorización contempla la entrega de 12 mil carcasas para bombas de mil libras (unos 470 kilogramos) destinadas a reforzar las capacidades militares del gobierno israelí.
De acuerdo con la oficina de Asuntos Político-Militares del Departamento de Estado, la transacción busca fortalecer la defensa del territorio israelí frente a amenazas actuales y futuras, además de servir como elemento de disuasión ante actores regionales. El paquete también incluye servicios de apoyo técnico, logístico y de ingeniería, proporcionados por el gobierno estadounidense y contratistas del sector defensa.
La operación fue autorizada mediante una dispensa de emergencia emitida por el secretario de Estado, Marco Rubio, lo que permitió evitar el proceso habitual de aprobación del Congreso, mecanismo que normalmente revisa este tipo de ventas de armas al extranjero bajo la Ley de Control de Exportación de Armas.
Según Washington, la medida responde a intereses de seguridad nacional de Estados Unidos, en un contexto de creciente tensión militar en la región tras los primeros ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán.
En paralelo, el presidente Donald Trump aseguró que las principales empresas de defensa estadounidenses acordaron cuadruplicar la producción de armamento avanzado, con el objetivo de abastecer las necesidades militares derivadas del conflicto regional.
La decisión, sin embargo, generó críticas en el Congreso. El legislador demócrata Gregory Meeks, miembro del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, cuestionó que el gobierno haya recurrido a la figura de emergencia para evadir la supervisión legislativa, lo que —dijo— contradice la narrativa oficial de que Washington estaba preparado para el conflicto.
Rusia estaría proporcionando información de inteligencia a Irán sobre la ubicación de buques y aviones de EUA, lo que habría permitido a Teherán ejecutar ataques más precisos en medio del conflicto en Medio Oriente.
Rusia ha estado proporcionando a Irán información de inteligencia sobre la ubicación de fuerzas y activos militares de EUA, incluidos buques de guerra y aviones, lo que ha facilitado ataques más precisos contra objetivos estadounidenses en el golfo Pérsico y otras zonas del conflicto.
De acuerdo con reportes citados por el diario estadounidense The Washington Post, Moscú habría compartido coordenadas en tiempo real de embarcaciones militares estadounidenses, lo que habría permitido a Teherán dirigir mejor sus ofensivas desde que comenzó la guerra tras las acciones militares de EUA e Israel el fin de semana pasado.
Expertas citadas en el reporte señalaron que Irán carece de una constelación satelital militar suficiente, por lo que el apoyo de las capacidades espaciales rusas representaría una ventaja clave. La posible cooperación complica el escenario para el Pentágono, que enfrenta un uso acelerado de interceptores y armamento de precisión en el conflicto.
Donald Trump afirmó que no habrá negociaciones con Irán y que la única salida al conflicto será su “rendición incondicional”, en medio de bombardeos en Teherán y ataques contra posiciones de Hezbollah en Beirut.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no buscará ningún acuerdo con Irán para detener la guerra iniciada el sábado pasado y que la única opción será una “rendición incondicional” del gobierno iraní.
El mensaje fue publicado en su plataforma Truth Social mientras Israel bombardeaba objetivos en Teherán y posiciones del grupo Hezbollah en Beirut, en medio de advertencias del Pentágono de que los ataques estadounidenses contra Irán podrían intensificarse.
Trump añadió que, tras la capitulación iraní y la elección de nuevos líderes “aceptables”, Washington trabajaría con sus aliados para reconstruir la economía del país, rematando su mensaje con la frase “Make Iran Great Again (MIGA)”, en referencia a su lema político.
EUA ha participado en ataques militares contra al menos ocho países durante sus mandatos, no obstante, el presidente Trump ha hecho berrinche por no recibir el Premio Nobel de la Paz.
Al menos 8 países han sido atacados directamente por Estados Unidos durante los mandatos de Donald Trump: Irak, Nigeria, Somalia, Siria, Venezuela, Yemen, Afganistán e Irán, sin olvidar los bombardeos que ha realizado en el Mar Caribe y el apoyo balistico que ha otorgado a Israel y Ucrania. Sin embargo, pese a esto, el mandatario estadounidense quería ganar el Premio Nobel de la Paz, e incluso lo recibió “simbólicamente” de la venezolana ganadora, Maria Corina Manchado.
Entre su primer mandato, que fue de 2017 a 2021, y lo que lleva del segundo, que empezó en 2025 y terminará en 2029, el presidente de Estados Unidos ha comenzado y/o continuado 8 ataques directos a otros países. El caso más reciente es el ataque contra Irán, iniciado el 28 de febrero de este 2026, donde junto a Israel ha dejado hasta ahora al menos mil muertos y más de 5 mil heridos. Una ofensiva que ha alcanzado 2 mil objetivos iraníes y ha terminado con la vida del ayatolá, Alí Hoseiní Jameneí.
Tan sólo casi dos meses antes, Estados Unidos realizó un operativo el 3 de enero de 2026 en Venezuela, donde tras bombardear una zona de Caracas, secuestró a Nicolás Maduro, presidente venezolano, y se lo llevó para su encarcelamiento. Pero no para ahí, pues en 2025 el mandatario llevó a cabo ataques en varios países de Asia, Medio Oriente y África.
Somalia fue un objetivo cuando en febrero de 2025 llevó a cabo ataques aéreos contra supuestos objetivos del Estado Islamico (EI), “el planificador principal de ataques de ISIS y otros terroristas que reclutó y dirigió en Somalia”, declaró Trump en su momento. Yemen también fue el escenario de más de 900 bombardeos en marzo de 2025 por parte de Washington con la “Operación Jinete Duro”, una ofensiva que, según declaraciones, fue en contra el grupo extremista “los hutíes”.
En Nigeria, el 25 de diciembre, en plena Navidad, EUA bombardeo supuestos campamentos del Estado Islamico en el estado de Sokoto, un “regalo de Navidad”, llegó a decir Trump, no obstante, el gobierno nigeriano aclaró que fue una operación antiterrorista autorizada, sin detallar daños ni víctimas. En cuanto a lo que Irak se refiere, desde 2017 Estados Unidos realizó multiples ataques contra supuestos grupos de ISIS y milicias pro-Israel.
Fue en su primer periodo de gobierno que Donald Trump continuó con los ataques en Afganistán, en 2019, un conflicto que se remontaba hasta 2001 y que tuvo su retirada en 2021, Estados Unidos lanzó más de 7 mil bombas, una cantidad que superó las lanzadas en años anteriores. En Siria, entre 2017 y 2018, como parte de la respuesta al supuesto uso de armas químicas por parte del gobierno sirio y presencia del grupo Estado Islámico, fuerzas estadounidenses lanzaron misiles, ataques aéreos, operaciones especiales y apoyo a fuerzas aliadas en el terreno.
En el caso del Mar Caribe, Estados Unidos realizó ataques contra embarcaciones, bajo el argumento del combate al narcotráfico: más de 100 personas murieron en los bombardeos sin que Washington demostrara públicamente su vínculo con actividades ilícitas. Además está el apoyo que EUA ha otorgado a Israel y Ucrania en sus respectivas guerras, con donación de miles de millones de dólares y ayuda militar, con envío de sistemas de defensa, misiles y hasta entrenamiento militar.
Pese a todos estos ataques en los que ha participado Estados Unidos, país que se encuentra bajo sus órdenes como comandante en jefe, Trump también fue crítico con otros gobiernos, como el de Barack Obama, a quien acusó de realizar ataques contra Irán. “Recuerden que predije hace mucho tiempo que el presidente Obama atacaría a Irán debido a su incapacidad para negociar adecuadamente; ¡no es hábil!”, escribió en Twitter en 2013.
Remember that I predicted a long time ago that President Obama will attack Iran because of his inability to negotiate properly-not skilled!
Incluso, mostró su descontento por no haber recibido de Praga el ya cuestionado reconocimiento del Nobel de la Paz: “Nadie ha hecho más por la paz que este gobierno”, llegó a declarar. De hecho, por meses Donald Trumpinsistió en que su administración merecía el reconocimiento internacional por sus acciones diplomáticas y militares, señalando que “hemos evitado guerras mayores y hemos hecho más que cualquier otro gobierno para mantener la estabilidad”.
El tema volvió a aparecer en el debate público cuando en enero de este 2026 la líder opositora venezolana, María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, entregó su presea al presidente Trump durante una reunión en la Casa Blanca. Trump aceptó la medalla y calificó el acto como un gesto de respeto mutuo, aunque el Instituto Nobel aclaró que el premio en sí no puede transferirse ni compartirse, por lo que el título de laureada sigue perteneciendo únicamente a Machado.
El veterano Brian McGinnis fue retirado por la fuerza de una audiencia legislativa; denunció que Washington pretende enviar tropas a un conflicto que, asegura, “nadie quiere pelear”.
Un veterano del Cuerpo de Marines de Estados Unidos fue retirado por la fuerza de una audiencia del Senado luego de manifestarse contra una posible intervención militar de Washington en Irán, en un hecho que quedó captado en video y que rápidamente se viralizó en redes sociales.
De acuerdo con reportes de CBS News, el ex marine identificado como Brian McGinnis, quien además es candidato del Partido Verde al Senado por Carolina del Norte, interrumpió una sesión del Subcomité de Preparación y Apoyo a la Gestión de las Fuerzas Armadas para expresar su rechazo a la escalada bélica.
En imágenes difundidas en la red social X se observa el momento en que agentes de la Policía del Capitolio lo levantan y lo sacan por la fuerza del recinto, mientras el veterano grita: “¡Nadie quiere luchar por Israel!”. Diversas fuentes señalaron que durante el forcejeo McGinnis habría sufrido la fractura de un brazo, aunque hasta el momento no existe un reporte oficial sobre su estado de salud.
Durante el altercado intervino el senador republicano Tim Sheehy, quien posteriormente aseguró que su intención fue “ayudar a calmar la situación” dentro de la sala.
Horas antes del incidente, el propio McGinnis había difundido un video en redes sociales donde explicó que se encontraba en Washington para protestar contra la posibilidad de una guerra con Irán. En su mensaje advirtió que el gobierno estadounidense pretende enviar tropas al conflicto pese a que, según dijo, los funcionarios electos habían asegurado que no habría una guerra mundial.
Cabe señalar que la audiencia donde ocurrió el incidente no estaba relacionada con la votación reciente del Senado en la que se rechazó una resolución destinada a limitar los poderes del presidente Donald Trump en el conflicto con Irán, ya que dicho procedimiento legislativo se realizó en una sesión separada.
Volodimir Zelenski encabezó una ceremonia en la Catedral de Santa Sofía junto a líderes de la Unión Europea, al cumplirse cuatro años de la invasión rusa a gran escala.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, conmemoró el cuarto aniversario del inicio de la guerra con una ceremonia religiosa en la Catedral de Santa Sofía de Kiev y una ofrenda en la Plaza de la Independencia. En el acto participaron la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y el mandatario finlandés, Alexander Stubb, entre otros dirigentes del bloque.
Durante un mensaje por videoconferencia ante el Parlamento Europeo, Zelenski admitió que “no es tarea fácil” mantener la unidad entre Europa y EUA en las circunstancias actuales, pero subrayó que solo con ambos aliados cohesionados será posible frenar el avance ruso y alcanzar garantías de seguridad duraderas. A lo largo del día, líderes europeos participaron también en reuniones de la llamada Coalición de Voluntarios para reforzar el respaldo político y militar a Kiev.
Desde Moscú, el Kremlin afirmó que la operación militar continuará hasta cumplir sus objetivos estratégicos en territorio ucraniano. El portavoz Dmitri Peskov sostuvo que aún no se han alcanzado todas las metas planteadas, mientras Kiev reiteró que Rusia no ha logrado doblegar al país. Cuatro años después del inicio de la invasión, el conflicto se mantiene como uno de los principales focos de tensión geopolítica a nivel mundial.
A más de 15 años del inicio del conflicto armado en Siria, las minas terrestres y artefactos explosivos sin detonar continúan representando un riesgo mortal para civiles que intentan regresar a sus hogares o retomar actividades cotidianas en amplias zonas del país.
Según informes de organizaciones especializadas, hasta 300 mil artefactos explosivos sin detonar, incluidas minas antipersonales, proyectiles y otros restos de guerra, permanecen dispersos por pueblos, campos y carreteras, poniendo en peligro a millones de personas, especialmente niños y familias desplazadas que regresan a territorios antes controlados por facciones en conflicto.
La contaminación por restos explosivos, que incluye municiones sin estallar, bombas improvisadas y minas no marcadas, no solo ha causado numerosas víctimas civiles desde el final del conflicto principal, sino que también obstaculiza la reconstrucción, la agricultura y la entrega de ayuda humanitaria en áreas previamente devastadas por la guerra.
Los niños se encuentran entre los grupos más vulnerables. Agencias como UNICEF han documentado que solo en periodos recientes se han registrado decenas de víctimas infantiles, incluyendo muertos y heridos por explosivos ocultos en entornos aparentemente seguros como campos, caminos rurales o zonas residenciales.
A pesar de los esfuerzos de desminado realizados por organizaciones, la magnitud de la contaminación y la falta de fondos suficientes han limitado la rapidez con la que pueden ser limpiadas las áreas peligrosas.
La presencia continua de artefactos explosivos sin detonar representa no solo un peligro letal en sí misma, sino también una barrera para el retorno seguro de desplazados, la reconstrucción de infraestructura crítica y la reactivación de actividades económicas en un país que busca recuperarse de más de una década de devastación.