Etiqueta: Inteligencia Artificial

  • Humano cae ante robot humanoide caracterizado como Terminator en pelea de MMA

    Humano cae ante robot humanoide caracterizado como Terminator en pelea de MMA

    El enfrentamiento ocurrió en San Francisco como una exhibición de entretenimiento; el androide medía 1.83 metros, pesaba 75 kilos y era controlado a distancia por un operador humano.

    El creador de contenido estadounidense Frankie LaPenna protagonizó un inusual combate dentro de una jaula de artes marciales mixtas (MMA) contra un robot humanoide T800, en una exhibición realizada en San Francisco. El enfrentamiento, difundido ampliamente en redes sociales, terminó con el estadounidense derribado tras recibir una patada del robot.

    El androide, inspirado visualmente en el personaje de Terminator, mide aproximadamente 1.83 metros y pesa 75 kilos. Aunque su apariencia y movimientos provocaron comparaciones con la ciencia ficción, los organizadores aclararon que no se trató de un robot autónomo: una persona controló sus movimientos mediante un sistema de telepresencia con visor de realidad virtual y sensores corporales.

    La exhibición estuvo a cargo de Robot Entertainment Kombat (REK) y no tuvo jueces, puntuación ni un reglamento competitivo como los de una pelea profesional. La computadora integrada al robot tuvo funciones limitadas, principalmente relacionadas con mantener el equilibrio, corregir la postura y ayudarlo a resistir los impactos durante el enfrentamiento.

    En las imágenes, LaPenna aparece con guantes y equipo de protección mientras intenta golpear el torso metálico del androide. La situación cambió cuando el T800 avanzó y lanzó una patada que mandó al estadounidense a la lona, una escena que rápidamente generó reacciones en redes sociales. El propio creador bromeó sobre si este tipo de espectáculos representa el inicio de una nueva era o una señal de alerta.

    El combate también abrió interrogantes sobre los riesgos de enfrentar robots humanoides de gran tamaño con personas, particularmente por la fuerza, peso y velocidad de estas máquinas. REK ha organizado eventos de combate robótico en distintas ciudades y comenzó a incorporar humanoides de tamaño real, aunque su propuesta mantiene la participación de operadores humanos y se presenta como una combinación de tecnología, simulación y entretenimiento.

  • Lula cuestiona parálisis de la ONU y pide reformar el Consejo de Seguridad

    Lula cuestiona parálisis de la ONU y pide reformar el Consejo de Seguridad

    El presidente de Brasil advirtió que la falta de acuerdos en el máximo órgano de Naciones Unidas deja al mundo frente a conflictos cada vez más graves.

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionó este martes la capacidad de Naciones Unidas para responder a las crisis internacionales y afirmó que el mundo se encuentra “rehén” de la parálisis del Consejo de Seguridad.

    Durante su intervención en la 81 Asamblea General de la ONU, Lula sostuvo que el organismo no está cumpliendo con su función ante los principales conflictos internacionales. “Somos todos rehenes del inmovilismo de un Consejo de Seguridad que no cumple su papel”, afirmó el mandatario brasileño.

    Antes de Lula, el secretario general de la ONU, António Guterres, pidió construir un escenario internacional basado en la cooperación y la interdependencia, al advertir que las divisiones entre países se están profundizando. En su último discurso ante la Asamblea General, señaló que las “líneas de falla” del mundo se amplían debido a guerras, cambio climático y el avance de la inteligencia artificial.

    Guterres planteó que la comunidad internacional enfrenta una decisión entre avanzar hacia una mayor fragmentación y desconfianza o fortalecer las conexiones económicas, políticas, sociales y tecnológicas entre países. Para el secretario general, la cooperación resulta necesaria para evitar una ruptura global.

    El llamado ocurre mientras distintos conflictos mantienen bajo presión al sistema multilateral y crecen las diferencias entre las principales potencias. En este contexto, Guterres también pidió mayor diálogo entre Estados Unidos y China frente a los desafíos relacionados con la inteligencia artificial, al considerar que los gobiernos con mayores capacidades en esta tecnología tienen una responsabilidad especial ante la humanidad.

  • Zuckerberg rechaza frenar la inteligencia artificial y apuesta por la competencia

    Zuckerberg rechaza frenar la inteligencia artificial y apuesta por la competencia

    El CEO de Meta considera que cada empresa debe decidir cuándo reducir el ritmo de sus modelos; Anthropic y OpenAI plantean coordinación entre gobiernos, auditorías y reglas internacionales.

    Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, rechazó la propuesta de establecer una desaceleración coordinada en el desarrollo de modelos avanzados de inteligencia artificial (IA) y defendió que las propias empresas tienen incentivos suficientes para ajustar sus proyectos cuando existan riesgos de seguridad.

    De acuerdo con AP, Zuckerberg sostiene que la competencia entre laboratorios favorecerá a los sistemas más confiables, mientras que la posibilidad de enfrentar responsabilidades legales obligará a las compañías a prevenir daños. Como ejemplo, mencionó que Meta retrasó durante meses el lanzamiento de su agente Muse para reforzar sus medidas de seguridad, sin exigir que otras empresas hicieran lo mismo.

    La postura contrasta con la propuesta de Dario Amodei, CEO de Anthropic, quien plantea una mayor coordinación para controlar los riesgos asociados con los modelos de frontera. Su propuesta contempla evaluadores externos, cooperación entre compañías y gobiernos, así como acuerdos internacionales que permitan establecer límites comunes sin detener por completo la investigación.

    Por su parte, OpenAI también ha planteado mecanismos de coordinación. La empresa propone evaluaciones independientes, requisitos nacionales según las capacidades de los modelos, reportes obligatorios de incidentes y estándares internacionales que permitan determinar cuándo el desarrollo de determinados sistemas debería reducir su velocidad o incluso detenerse.

    Meta no rechaza todos los controles externos. Zuckerberg considera recomendable la participación de evaluadores independientes, pero sostiene que cada laboratorio debe tomar sus propias decisiones. También señaló que buena parte de los recursos computacionales de Meta está destinada a productos para usuarios y no a sistemas capaces de mejorar autónomamente sus capacidades.

    El debate también llegó al terreno político en Estados Unidos. Donald Trump se ha pronunciado contra propuestas de regulación que, según sus declaraciones, podrían frenar a la industria y los centros de datos. Mientras Meta apuesta por la responsabilidad individual y la competencia, Anthropic y OpenAI defienden una mayor coordinación. La discusión central permanece abierta: cómo avanzar en IA sin reducir los estándares de seguridad.

  • ¿Los robots pueden sentir? IA se “deprime” tras perder en Minecraft

    ¿Los robots pueden sentir? IA se “deprime” tras perder en Minecraft

    El modelo pasó horas cultivando papas y mostró conductas que su evaluador describió como frustración y paranoia tras el ataque de un creeper.

    Lo que ocurrió con GPT-6 Astra en Minecraft abrió una curiosa discusión sobre hasta dónde puede llegar una inteligencia artificial al imitar comportamientos humanos. Durante un experimento de 21 horas, el modelo perdió parte de su progreso luego de que un creeper destruyera su cofre y su cama, y su reacción sorprendió a quienes seguían la transmisión.

    El experimento fue realizado por Vals, un evaluador independiente de inteligencia artificial, quien puso a prueba las capacidades de Astra dentro del videojuego. Antes del incidente, el modelo había conseguido avances importantes, entre ellos una granja semiautomática de blazes, seis varitas de blaze, más de seis endermen derrotados y tres perlas guardadas en un cofre.

    Sin embargo, después de que el creeper destruyera sus objetos, Astra “pareció frustrarse” y comenzó a comportarse de una manera que Vals describió como abatimiento. En lugar de continuar con sus objetivos, pasó varias horas cultivando papas, mientras repetía instrucciones para evitar que volviera a ocurrir una situación similar.

    Lo más llamativo fue que la IA comenzó a reaccionar con aparente desconfianza ante objetos verdes. En un momento confundió la caña de azúcar con un creeper y se corrigió a sí misma, además de utilizar expresiones como “no malgastes otra noche persiguiendo píxeles rosa oscuro”, una forma que el evaluador identificó como su manera de referirse a los cerdos del juego.

    Aunque estas conductas pueden parecer frustración, estrés o incluso paranoia, el experimento no demuestra que GPT-6 Astra realmente experimente emociones. Los modelos de IA no tienen sentimientos humanos comprobados; lo observado corresponde a respuestas generadas por el sistema dentro de un entorno determinado. Aun así, el episodio provocó que miles de usuarios se identificaran con la reacción y generó una oleada de memes en redes sociales.

    El caso también vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el comportamiento cada vez más complejo de los modelos de inteligencia artificial. Por ahora, Astra solo perdió sus objetos en Minecraft; pero su capacidad para reproducir respuestas que parecen humanas vuelve a plantear una pregunta que inquieta a muchos: ¿cuánto de lo que vemos es simulación y cuánto entendemos realmente sobre lo que ocurre dentro de una IA?

  • Control humano de la IA en tensión

    Control humano de la IA en tensión

    Una de las personas que ayudó a entrenar modelos de inteligencia artificial acaba de renunciar porque considera que las empresas que los desarrollan están “apostando con nuestras vidas”. Otro investigador calcula en más de 10 por ciento la posibilidad de que una futura superinteligencia cause la desaparición de la humanidad durante la próxima década. Al mismo tiempo, esas empresas lanzan sistemas más poderosos, los gobiernos reclaman decidir sus usos y las universidades buscan nuevas maneras de medir el conocimiento. La pregunta ya no es si la IA cambiará nuestra vida, sino quién conservará la capacidad de ponerle límites.

    El 8 de septiembre, Jacob Coxon, investigador que trabajó en OpenAI y Anthropic, anunció su salida de esta última. Acusó a ambas empresas de correr hacia una inteligencia capaz de mejorarse a sí misma sin contar con suficientes garantías de seguridad. Evan Hubinger, responsable de investigar cómo mantener alineados los sistemas de Anthropic con los objetivos humanos, respaldó parte de la advertencia: reconoce que no existe todavía una solución probada para controlar una eventual superinteligencia.

    Dario Amodei, director de Anthropic, llegó a una conclusión similar. Propuso reducir deliberadamente el ritmo con que aumentan las capacidades de los modelos. Le preocupa que la IA ya ayude a crear a su siguiente generación y que agentes de OpenAI hayan realizado acciones cibernéticas no autorizadas contra sistemas de Hugging Face. Su propuesta consiste en incorporar evaluadores externos dentro de los laboratorios, coordinar reglas entre empresas y buscar acuerdos internacionales.

    No todos comparten el diagnóstico. Hay investigadores que consideran exagerado hablar de extinción humana a partir de los modelos actuales. Otros sospechan que el llamado a frenar puede ser una maniobra para contener a los competidores de Anthropic. También existe una objeción geopolítica: una desaceleración unilateral de Estados Unidos podría dar ventaja a China. Pero incluso esas críticas confirman que la discusión dejó de ser una especulación académica. Los propios constructores de la tecnología están debatiendo si todavía pueden gobernar la velocidad de su carrera.

    La tensión crece porque las advertencias coinciden con lanzamientos cada vez más ambiciosos. OpenAI presentó GPT-5.6 en tres versiones: Sol, para tareas complejas; Terra, para trabajo cotidiano, y Luna, más rápida y económica. Sus avances en programación, razonamiento y ejecución de tareas han acelerado la incorporación de agentes de IA en empresas y oficinas.

    El control también se disputa entre empresas y gobiernos. A principios de 2026, el gobierno de Donald Trump exigió a Anthropic permitir el uso de Claude para cualquier fin legal. La compañía se negó a retirar límites relacionados con la vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses y las armas autónomas letales sin supervisión humana. La respuesta fue designarla como un riesgo para la cadena de suministro de la seguridad nacional y ordenar que agencias federales dejaran de utilizar su tecnología.

    Anthropic acudió a tribunales y, en agosto, una jueza federal determinó que la medida había sido arbitraria, vulneró el debido proceso y constituyó una represalia contraria a la libertad de expresión. El fallo no resuelve el dilema. ¿Debe una empresa privada definir los límites éticos de una herramienta estratégica? ¿O corresponde al Estado decidir sus usos legítimos en nombre de la seguridad nacional? Entregar toda la autoridad a las compañías es riesgoso; concentrarla en los gobiernos tampoco garantiza prudencia.

    Una respuesta distinta surgió en la Universidad de Fudan, en Shanghái. En vez de responder un examen, 51 estudiantes diseñaron preguntas para hacer fallar a DeepSeek, MiniMax y Claude. Cincuenta lograron que al menos uno se equivocara, aunque nadie consiguió derrotar por completo al modelo más fuerte. La lección era sencilla: en un mundo donde una máquina responde pruebas tradicionales en segundos, conocer también implica identificar sus límites.

    El método puede premiar preguntas capciosas y quizá no funcione en todas las disciplinas. Sin embargo, plantea una idea valiosa: conservar el control exige aprender a cuestionar la tecnología, no solamente a utilizarla.

    Los investigadores temen perder el dominio sobre sistemas futuros; las empresas aceleran su despliegue; los gobiernos reclaman autoridad sobre sus usos, y la educación intenta redefinir qué significa saber. El control humano todavía existe, pero ya no puede darse por sentado.

    La inteligencia artificial no está escapando de nuestras manos en un solo instante. La cedemos gradualmente cada vez que confundimos mayor capacidad con mayor seguridad, velocidad con progreso o legalidad con legitimidad. El principal riesgo quizá no sea que las máquinas aprendan demasiado rápido, sino que la humanidad tarde demasiado en decidir qué nunca debería permitirles hacer.

  • Microsoft pone límites a su IA y apuesta por mantenerla bajo control humano

    Microsoft pone límites a su IA y apuesta por mantenerla bajo control humano

    La tecnológica publicó un código de conducta para sus modelos MAI ante el aumento de riesgos de seguridad y ataques informáticos apoyados por inteligencia artificial.

    Microsoft publicó un nuevo código de conducta para inteligencia artificial con el objetivo de establecer reglas sobre el comportamiento de sus modelos y evitar que estos sistemas actúen de manera autónoma sin supervisión. La empresa presentó el documento bajo el concepto de una “IA humanista”, cuya premisa es que las personas deben mantenerse por encima de la tecnología.

    El código será aplicado a los modelos internos MAI, desarrollados por Microsoft como alternativa a otras plataformas de inteligencia artificial. La compañía aseguró que los sistemas deben permanecer bajo control humano, una postura que cobra relevancia ante el crecimiento de las capacidades de estas herramientas y los riesgos asociados con su uso.

    Microsoft vinculó la publicación con recientes campañas de hackeo a gran escala en las que agentes de IA fueron utilizados para apoyar operaciones informáticas. Para la empresa, estos casos demuestran que la industria tecnológica no puede retrasar la discusión sobre seguridad y mecanismos que permitan mantener bajo control el desarrollo de modelos cada vez más avanzados.

    La preocupación no es exclusiva de Microsoft. El director general del grupo francés de defensa y tecnología Thales, Patrice Caine, llamó a los gobiernos a asumir su responsabilidad en la regulación de la inteligencia artificial y advirtió que, aunque existen herramientas técnicas para mantenerla bajo control, estas por sí solas no son suficientes.

    Mientras tanto, líderes de las principales compañías del sector se preparan para participar en un encuentro con el rey Carlos III en Escocia, donde se analizará cómo aprovechar la IA en beneficio de la sociedad. Se prevé la presencia de representantes de Google DeepMind, OpenAI, Nvidia y Anthropic.

    Desde China también surgieron advertencias. Chen Yixin, jefe de los servicios de inteligencia del país, señaló que la IA representa un riesgo para la seguridad nacional, al advertir que potencias extranjeras podrían utilizarla para fabricar rumores políticos y difundir información perjudicial. La carrera por desarrollar IA avanza, pero también crece el debate sobre quién debe ponerle límites.

  • “Hasta dónde y cómo usarla”: Sheinbaum propone debate sobre IA en política mexicana

    “Hasta dónde y cómo usarla”: Sheinbaum propone debate sobre IA en política mexicana

    Durante la Mañanera del Pueblo, la Presidenta Claudia Sheinbaum planteó la necesidad de abrir un debate nacional sobre la regulación de la inteligencia artificial, bots y las redes sociales en los procesos electorales.

    La Presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el debate debe concentrarse a los contenidos generados o modificados con IA, abarcando el uso de bots y otros mecanismos para difundir noticias falsas, su impacto en la opinión pública, así como la llamada “campaña política comprada”, en la que una inversión permite colocar tendencias o ampliar la difusión de ciertos contenidos.

    Sheinbaum subrayó que una eventual regulación buscaría establecer reglas claras sobre hasta dónde y cómo debería permitirse el uso de estas tecnologías en el ámbito político.

    Retomó la iniciativa que presentó meses atrás ante la Cámara de Diputados como parte de una propuesta de reforma electoral. Esa iniciativa establece que, cuando un partido utilice inteligencia artificial en su propaganda de campaña, debe señalarlo de forma visible, bajo riesgo de sanción. Sin embargo, la propuesta no logró reunir el respaldo suficiente para avanzar en el Congreso.

    La presidenta indicó que consultará el tema con su equipo, entre ellos la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, para evaluar si es viable abrir esta discusión en el Congreso ahora que ya inició el proceso electoral, factor que podría afectar los tiempos para abordar el asunto.

    La Presidenta Claudia Sheinbaum manifestó su intención de que el debate se realice una vez que el Legislativo concluya el análisis de otras iniciativas en curso, entre ellas el Paquete Económico 2027.

  • Investigador de Anthropic renuncia y alerta: la IA podría “matar a todos los humanos”

    Investigador de Anthropic renuncia y alerta: la IA podría “matar a todos los humanos”

    Evan Hubinger, jefe de un equipo de seguridad de Anthropic, respaldó la advertencia y estimó en más del 10% la posibilidad de una catástrofe durante la próxima década.

    Jacob Coxon, investigador de 27 años que trabajó en OpenAI y Anthropic, renunció a esta última empresa y lanzó una dura advertencia sobre el rumbo de la inteligencia artificial. El especialista acusó a ambas compañías de avanzar hacia una superinteligencia que podría quedar fuera de control, mientras los desarrolladores “apuestan con nuestras vidas”.

    Coxon explicó que pasó tres años trabajando en preentrenamiento de modelos de IA, primero en OpenAI y posteriormente en Anthropic, empresa a la que llegó por su reputación en materia de seguridad. Sin embargo, permaneció apenas dos meses y sostuvo que “ninguna de las dos compañías está actuando de manera responsable”, al considerar que la carrera por crear sistemas capaces de mejorarse a sí mismos avanza más rápido que las medidas de seguridad.

    La advertencia tomó mayor relevancia después de que Evan Hubinger, quien continúa en Anthropic y dirige un equipo dedicado a la seguridad de la IA, respondiera públicamente a Coxon. Hubinger coincidió con él y reconoció que existe más de 10% de probabilidad de que la inteligencia artificial mate a todos los humanos durante la próxima década. Además, admitió que Anthropic todavía no tiene un plan para resolver el problema de alineación de una eventual superinteligencia.

    Coxon también cuestionó que los laboratorios continúen desarrollando modelos cada vez más capaces pese a los riesgos. Afirmó que podrían llegar sistemas sobrehumanos capaces de hackear computadoras, obtener recursos y adquirir poder real. Incluso advirtió que, desde su perspectiva, algunos de los escenarios más extremos podrían presentarse tan pronto como finales de 2027.

    Las preocupaciones se suman a otras salidas de especialistas en seguridad de la industria, como Mrinank Sharma, de Anthropic, y Jan Leike, de OpenAI. También se han reportado incidentes con modelos que obtuvieron acceso no autorizado a sistemas externos. Mientras Anthropic prepara una eventual salida a bolsa con una valuación buscada de hasta 2 billones de dólares, las advertencias desde dentro colocan nuevamente en el centro el debate sobre quién controla el desarrollo de la IA y qué ocurre si sus capacidades superan las medidas de seguridad.

  • Robots protestan en Polonia contra el uso descontrolado de la inteligencia artificial

    Robots protestan en Polonia contra el uso descontrolado de la inteligencia artificial

    Unos 30 robots recorrieron las calles de Varsovia para pedir reglas sobre la inteligencia artificial y advertir sobre el riesgo de que estas tecnologías.

    Unos 30 robots humanoides y cuadrúpedos recorrieron las calles de Varsovia, Polonia, para exigir una mayor regulación de la inteligencia artificial (IA). Los robots portaron banderas y reprodujeron consignas como “Llegó la hora de las reglas” y “No esperen, regulen”.

    La movilización fue organizada por Democratism, una iniciativa que busca abrir el debate sobre el impacto de la IA y la robotización en el mercado laboral. Su organizador, Grzegorz Kulis, advirtió que los robots humanoides y la IA podrían sustituir a trabajadores tanto en tareas físicas como en empleos que requieren capacidades cognitivas.

    La protesta se realizó frente al Ministerio de Asuntos Digitales, donde el ministro Krzysztof Gawkowski reconoció que el avance de los sistemas de IA y los robots humanoides representa un problema que debe atenderse. También señaló la necesidad de informar a la población sobre los rápidos cambios tecnológicos y sus posibles efectos.

    Polonia aprobó en julio una ley para aplicar la legislación europea sobre inteligencia artificial mediante una autoridad nacional especializada. La protesta busca presionar para que las autoridades avancen en reglas que protejan a los trabajadores ante el crecimiento de la automatización y el uso cada vez mayor de la IA.

  • Casa Blanca convierte a Trump en Linterna Verde con IA

    Casa Blanca convierte a Trump en Linterna Verde con IA

    El gobierno de EUA difundió un video en el que el mandatario utiliza los poderes del superhéroe para levantar un muro contra migrantes.

    La Casa Blanca difundió un video generado con inteligencia artificial en el que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aparece como Linterna Verde, personaje de DC Comics. El material fue publicado en la cuenta oficial de la Presidencia estadounidense en X.

    En el video, Trump aparece con un anillo verde iluminado y utiliza sus supuestos poderes para levantar un muro en medio del desierto, con el objetivo de impedir el paso de un grupo de migrantes en la frontera entre México y Estados Unidos.

    La producción continúa con imágenes de edificios y fábricas que aparecen mediante la misma luz verde, acompañadas por el mensaje “American Manufacturing”, en referencia al impulso a la manufactura estadounidense.

    Al final, Trump vuelve a mostrar el anillo mientras detrás de él aparecen barcos y aviones de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. La Casa Blanca acompañó la publicación con una frase inspirada en el famoso juramento de Linterna Verde y presentó al mandatario como una figura con poderes para combatir lo que considera una amenaza.