Etiqueta: opinión

  • El futuro nos alcanza

    El futuro nos alcanza

    EN 1984, el director de cine estadounidense James Cameron llevó a la pantalla grande la película “El Exterminador”, obra que narra las peripecias de una pareja que es perseguida por una máquina asesina con forma humana, guiada por inteligencia artificial, la cual decidió que la humanidad debía ser eliminada del mundo.

    Por supuesto, no es la primera vez que se trata el tema de la desaparición del hombre, sin embargo nadie, ni la misma IA, contaban con Donald Trump.

    NO ES FICCIÓN, ES LA DURA REALIDAD.

    • @Pablo_OcampoEsc
  • “One Of Ours All Of Yours”

    “One Of Ours All Of Yours”

    ¿Ya no les importa guardar las formas o es una estrategia para negociar frente a “enemigos” temerosos? Altos funcionarios de Estados Unidos comenzaron a utilizar viejos emblemas nazi-fascistas en momentos que saben que serán fotografiados o grabados. El epitome de esto lo tenemos en la conferencia de prensa de Kristi Noem, quien mientras defendía las acciones de agentes federales tras la muerte de una ciudadana estadounidense, el podio frente a ella mostraba la frase “One of ours, all of yours”, frase que se asocia al castigo colectivo históricamente asociado a regímenes fascistas, ocupaciones militares y estructuras paramilitares del siglo XX.

    Sin embargo, este no es un caso aislado. También podríamos mencionar la icónica fotografía de Gregory Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza, cuya indumentaria fue ampliamente comparada con la de un agente de las Schutzstaffel alemanas (insto al lector a buscar la imagen). Otro episodio impoirtante ocurrió en 2025, cuando el empresario y hombre más rico del mundo, Elon Musk, durante un evento de celebración por el triunfo electoral de Donald Trump, realizó un gesto corporal que numerosos observadores interpretaron como el clásico saludo nazi.

    Estos eventos no deben ser tomados de forma aislada, ocurren en torno a una administración que en la política internacional está retomando el “destino manifiesto”, la “Doctrina Monroe”, el proteccionismo clásico de los Estados Unidos del S. XIX, las lógicas racistas de los sesenta (hacia atrás); además de estar reconfigurando la relación con Europa, Canadá, México y demás “circulo de influencia”. Empero, no solo es lo externo, en lo interno se están haciendo redadas dignas de los años treinta en Europa, se está asesinando a opositores (como el valiente Alex Jeffrey Pretti), además de validar las acciones violentas del sector ultraderechista de la potencia norteamericana. 

    Aquí es donde surge una pregunta que yo mismo me he hecho desde hace semanas: ¿acaso Donald Trump y su administración realmente se están destapando como neonazis en pleno siglo XXI, o todo esto responde a una estrategia deliberada para negociar desde la intimidación frente a una contraparte temerosa, tanto en el ámbito nacional como en el internacional?

    Quizá lo más fácil sea responder que todo esto se veía venir si analizamos su primera presidencia y decir que ahora tiene vía libre por su nuevo circulo como presidente numero 47 (a diferencia de su presidencia 45). Sin embargo, no hay que ser tan simplistas, recordemos que Donald Trump tiene la estrategia de negociar con presión desde los 90´s, que trasladado a una presidencia (y siendo una persona con tan pocos escrúpulos), podría entenderse.

    “Lo peor que puedes hacer en una negociación es parecer desesperado por cerrarla. Eso hace que el otro huela sangre, y entonces estás muerto. Lo mejor que puedes hacer es negociar desde una posición de fuerza.” –  Donald Trump en su libro The Art of the Deal, 1987

    Otra postura que podría sugerir que todo esto se trata de una estrategia es la expuesta por el expresidente de México, Lopez Obrador, quien en su libro A la mitad del camino (2021) menciona (parafraseando) que Trump muchas veces realmente no piensa así, únicamente ocupa ese discurso con fines de negociación y electoreros.

    Es por ello por lo que es válida la duda de si todo esto es una estrategia para lograr intereses (ocupar practicas fascistas para lograr intereses internos y mantener un orden geopolítico hegemónico) o si el propio actuar actual es un fin en sí mismo (realmente quiere Groenlandia, busca que Canadá sea el Estado 51, quiere deportar a todos los inmigrantes “ilegales”, etc). Sea cual fuere la respuesta, hay que concentrarnos en una idea que concentra la que debe ser la estrategia actual de la izquierda global “¡NO PASARÁN!

  • Gestos que cuentan y cambios que comienzan a notarse en Reynosa

    Gestos que cuentan y cambios que comienzan a notarse en Reynosa

    En un momento de alta carga política y social, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, envió un mensaje claro de institucionalidad y responsabilidad pública al tender su mano al alcalde de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, durante un mitin de impacto directo para la población: la entrega de las Casas del Bienestar a sus beneficiarios.

    El gesto no es menor. En tiempos de polarización, la coordinación entre niveles de gobierno más allá de colores o diferencias es una señal positiva cuando el objetivo central es el bienestar social. En el caso de Reynosa, las viviendas entregadas destacan por su buena ejecución y funcionalidad, cumpliendo con el propósito de ofrecer soluciones dignas a quienes más lo necesitan.

    A este hecho se suma algo igualmente relevante: los cambios que comienzan a percibirse en la ciudad. En un recorrido reciente por Reynosa fue posible observar mejoras graduales pero constantes en infraestructura urbana: nuevos semáforos, señalización vial renovada y alumbrado público en distintos puntos, particularmente en el centro. Son acciones que, aunque básicas, impactan directamente en la seguridad, la movilidad y la imagen urbana.

    Reynosa empieza a mostrar una transformación que contrasta con la percepción de abandono que durante años acompañó a muchas ciudades fronterizas. El avance es paulatino, pero visible. En ese contexto, resulta pertinente reconocer el trabajo que se viene realizando.

    Cuando hay coordinación institucional y enfoque en resultados, la diferencia se nota. Por ello, el reconocimiento tanto al equipo de la presidenta como a la administración municipal es válido. El reto, sin duda, será mantener el rumbo y convertir estos avances iniciales en una transformación sostenida que responda a las expectativas de la ciudadanía.

  • De Davos a la Junta de Paz: Trump y el nuevo orden mundial sin la ONU al centro

    De Davos a la Junta de Paz: Trump y el nuevo orden mundial sin la ONU al centro

    Cada enero, el mundo pone la mirada en el Foro Económico Mundial. Davos no firma tratados ni impone reglas, pero sí cumple una función clave: anticipa hacia dónde se mueven las decisiones globales. Lo que ahí se discute suele convertirse, meses después, en política pública, alianzas estratégicas o nuevos equilibrios de poder. En 2025, como analicé en mi columna México en Davos 2025: Oportunidades estratégicas en un contexto de transformación global, el foro fue un espacio de diagnóstico. En 2026, en cambio, fue algo más: una vitrina donde comenzaron a mostrarse soluciones paralelas.

    En ese escenario apareció la Junta de Paz (Board of Peace). Impulsada por Donald Trump, la propuesta partió de un diagnóstico que hoy resulta fácil de entender incluso para quienes no siguen la geopolítica de cerca: los conflictos armados se prolongan, las crisis humanitarias se agravan y los mecanismos tradicionales tardan demasiado en responder. La Junta de Paz se presentó, así, como un intento por acelerar decisiones, coordinar actores y pasar del acuerdo político a la acción en el terreno.

    Para dimensionar el alcance del anuncio conviene explicar, sin tecnicismos, cómo se plantea su funcionamiento. La Junta de Paz no sería un organismo universal como la ONU. Sus estatutos prevén membresías por invitación, reglas propias y una dirección central fuerte. La permanencia y el peso dentro del mecanismo estarían ligados al compromiso político y financiero de cada integrante. En términos simples, se trataría de un esquema más cerrado, diseñado para actuar rápido, aunque eso implique renunciar al consenso amplio.

    Las reacciones no tardaron en evidenciar tensiones. Algunos países aceptaron participar desde el inicio; otros prefirieron declinar o mantener distancia. Esa división refleja una preocupación legítima: para ciertos actores, la Junta de Paz podría ser una vía pragmática frente a la parálisis; para otros, un riesgo de fragmentar esfuerzos y debilitar reglas comunes. No es un debate menor, porque de fondo está la pregunta sobre quién decide, con qué legitimidad y bajo qué controles.

    Este punto conecta directamente con otra reflexión previa. En Es tiempo de mujeres: capítulo ONU advertí que la Organización de las Naciones Unidas mantiene legitimidad normativa, pero enfrenta límites operativos cada vez más visibles. Vetos, bloqueos y procesos prolongados han dificultado que sus resoluciones se traduzcan en resultados concretos. Davos 2026 confirmó esa lectura: ya no solo se habla de reformar al multilateralismo, sino de rodearlo con mecanismos alternativos.

    Desde México, donde en los últimos años se ha insistido en que las instituciones deben servir a las personas y ofrecer resultados tangibles para mexicanas y mexicanos, este debate resulta especialmente relevante. La eficacia importa, pero también importan las reglas, la inclusión y la rendición de cuentas. El desafío consiste en encontrar un equilibrio que no sacrifique legitimidad en nombre de la rapidez, ni condene a la inacción por exceso de procedimientos.

    La Junta de Paz no es una anomalía ni un gesto aislado. Es, más bien, el síntoma más visible de un sistema internacional en plena transición. Su aparición confirma que, frente a la parálisis operativa, el orden mundial comienza a ensayar reemplazos funcionales que privilegian la ejecución sobre el consenso y el liderazgo sobre la colegialidad. En este escenario, la Organización de las Naciones Unidas no pierde su legitimidad normativa ni su valor histórico, pero sí enfrenta el riesgo real de quedar desplazada en la práctica si no logra adaptarse a un mundo que ya no espera. El mensaje de fondo es claro: la ONU no será sustituida por un solo actor, sino rodeada progresivamente por mecanismos alternativos que, sin derrocarla, podrían volverla prescindible. Ese es el verdadero punto de inflexión que deja Davos 2026.

  • El dictador Trump

    El dictador Trump

    Donald Trump es una especie de reencarnación de Adolf Hitler, no le envidia nada al austriaco nazi, sus paralelismos son increíbles. No es casualidad esto, son síntoma de la misma enfermedad: capitalismo. Y entre lo común una parte central es que son dictadores, de eso hablaremos ahora, del dictador naranja.

    Es bastante raro que a gobernantes de derecha les lleguen a llamar dictadores, pero a los de izquierda siempre los tachan de eso sin hacer distinciones ni matices, nada de eso importa. Eso se debe a que la derecha normalmente cuenta con el apoyo de los grandes medios de comunicación que ven por sus intereses y ayudan a construir esas narrativas.

    Así vemos que si un Nicolás Maduro o Evo Morales se reeligen les llaman dictadores, pero si lo hace la alemana Angela Merkel es producto de una gran maduración democrática del pueblo alemán. Con solo ese ejemplo vemos el doble rasero con que se miden a los gobernantes según su sino político.

    Eso lo vemos muy claro con Donald Trump, un personaje detestable que no respeta el derecho internacional, que secuestra presidentes de otros países, que violenta su constitución al no pedir permiso al senado como lo estipula la ley para acciones de guerra, que tiene su Gestapo con el ICE donde violenta a la ciudadanía estadounidense con acciones de terrorismo y justifica la Casa Blanca los asesinatos y represión con mentiras.

    Además, ese personaje es un delincuente sentenciado y está involucrado con los casos de pedofilia y explotación sexual de Epstein, a eso le podemos agregar que es anticientífico, niega la ciencia con aseveraciones preocupantes como que no existe el cambio climático y más cosas.

    En fin, aún con todos esos adjetivos que mencionamos (y podemos mencionar muchos más) no es suficiente para que un medio de comunicación se dirija a él como dictador. Pero no por eso vamos a dejar de decirle así, a partir de ahora no es el presidente Trump, es el dictador estadounidense y los grandes medios de comunicación son sus cómplices.

    Redes sociales

  • El Instituto Rojo y la Inteligencia para el Bienestar

    El Instituto Rojo y la Inteligencia para el Bienestar

    El mundo actual en el que vivimos se encuentra inmerso en graves problemas. La pasada pandemia del COVID-19 nos alejó del alcance de los Objetivos de Desarrollo Social (ODS) de la ONU, recrudeciendo la desigualdad e incrementando la deuda, además de las decenas de miles de muertes que dejó a su paso. La guerra entre Urania y Rusia disparó la inflación mundial y recientemente Estados Unidos ha invadido a Venezuela con el mismo argumento de siempre de ser el “vigilante” de la supuesta democracia y paz mundial. Estamos a la entrada de un nuevo orden global donde el imperialismo norteamericano mueve sus piezas para tomar ventaja y una posición privilegiada en materia de territorio y de recursos en esta nueva geopolítica internacional junto con Rusia y China. 

    Sumado a los conflictos armados y a las confrontaciones geoeconómicas y comerciales, en diversas partes del mundo se han agravado los fenómenos climáticos y desastres naturales que han provocado hambrunas y una migración masiva de personas en busca de mejores niveles de bienestar. Lo anterior ha traído tanto el rompimiento de las relaciones diplomáticas entre naciones como el serio cuestionamiento en el cumplimiento de las garantías fundamentales en materia de derechos humanos y la validez del actual derecho internacional. 

    Esta convulsión mundial se da en un escenario de avance tecnológico donde la Inteligencia Artificial (IA) avanza a pasos agigantados y con ella su “promesa” de prosperidad, productividad y crecimiento económico. Sin embargo, alguien tiene que hacerse cargo del estudio y cuestionamiento de esta falacia, y es aquí donde surge el Instituto Rojo como una organización social formal (legal y legítimamente constituida) que tiene como propósito el impulso de la educación y del pensamiento crítico para analizar y entender los grandes y graves problemas de México y el mundo, así como una alternativa seria para la investigación de la IA y su verdadero impacto en el bienestar humano. 

    El Instituto Rojo concentra científicos humanistas que retoman las líneas de investigación científica en materia de los efectos adversos de la IA. Actualmente, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo ha impulsado como nunca el avance de la IA en México con la propuesta del Laboratorio Nacional, los distintos convenios nacionales e internacionales para el uso y desarrollo de las supercomputadoras, así como con la alta capacitación y formación de recursos humanos para el análisis de información y el manejo de ciencia de datos. Es en este sentido en el que el Instituto Rojo se encuentra alineado con los planes nacionales de desarrollo de largo plazo en materia de avance tecnológico e innovación que ponen a la ciencia al servicio de la sociedad.  

    Enhorabuena al Instituto Rojo por atender la demanda social de que existan organismos con honestidad intelectual que nos ayuden a entender cuál es el impacto real de la IA en el bienestar humano.

  • Narco, el origen del mal

    Narco, el origen del mal

    Estados Unidos considera que el narcotráfico es el origen de todos los males, como si se tratara de una pandemia contagiosa que inunda el mundo de maldad, enfermedad y muerte, a pesar de que en su territorio habitan más de 50 millones de adictos, muchos de ellos sobrevivientes de las guerras que su gobierno impone al mundo.

    Esta visión que debe ser particular de ese país ha contaminado inexplicablemente a los mexicanos. El narcotráfico es el peor de los pecados para los religiosos y el peor de los delitos para los jueces.

    La adicción, venta, producción o distribución de drogas, si bien no puede ser menor que un homicidio, sí puede equipararse, pero no ser más grave.

    Muestra de esta mancha que permea en México, contamina a todos los que están alrededor y cercanos del suceso, gracias a los medios.

    El narcotráfico afecta a quienes participan en este delito, los demás salvo muy mala suerte. Pero el peligro es generalizado de manera artificial.

    Por ejemplo, si un abogado defiende a un violador, nadie lo califica de pederasta, si defiende a un homicida, nadie le imputa complicidad, pero si defiende a un narcotraficante, se le califica de narcoabogado.

    A este abogado no le queda otra alternativa que seguir en la misma línea, porque está señalado por el gremio y la sociedad. Incluso se le llama abogado del diablo, cuando son sólo narcos, aunque sea sólo por esa ocasión que lo asiste.
    El abogado crea un bufet con esa especialidad y la industria del narco crece.

    Nadie que combata el narcotráfico habla de la prohibición de series de televisión o películas con ese tema, corridos, música ropa alusiva, etc. Cuando se trata de regular esto los medios brincan argumentando Ley mordaza, porque son arte del negocio.

    La conversión de los valores, la distorsión de la moral, la alteración de la economía, los conceptos básicos, fueron impuestos desde el otro lado de frontera.

    El concepto de vida o muerte no es el mismo. Sin embargo, Estados Unidos intenta unificar sentimientos alrededor de la vida y la muerte, elementos que dan identidad a los pueblos. Nuestra concepción de la muerte es famosa en el planeta entero, por su originalidad y manera de ser adoptada y honrada.

    Ese concepto de muerte no es el mismo en Europa o Medio Oriente; sin embargo, la sumisión de los regímenes del pasado permite que el vecino del norte influya hasta en la manera de llorar en un velorio, nuestra manera de asumir el duelo penetró hasta la médula en los sentimientos más profundos de los mexicanos ahora celebramos el Halloween y no conmemoramos a la muerte.

    Ahora se trata de manipular los valores, los juicios legales, las condenas penales, la culpabilidad y la responsabilidad social que arroja la historia contemporánea.

    Ni el narcotráfico es el peor mal del mundo ni la inseguridad es el conflicto de mayor envergadura en el país. Son temores que intentar dominar, a través del miedo, pretextos para la represión y causas de homicidios “legales”. Sólo hay algo peor que los narcotraficantes en Estados Unidos: quienes los combaten.

  • Draco: La avaricia, la soberbia, la envidia, la lujuria, la pereza, la gula, la ira

    Draco: La avaricia, la soberbia, la envidia, la lujuria, la pereza, la gula, la ira

    Frentes diversos

    En algunos ámbitos los llaman defectos de carácter, en otros, pecados capitales. Todos ellos llevan a lo mismo; la maldad y el daño constante al entorno en el que se vive. Si soy una persona común y corriente, el daño será en mi entorno más cercano, generalmente mi familia, mi trabajo, mis vecinos y quizás un poco más. ¿Pero qué ocurre si soy un Jefe de Estado muy poderoso y me comporto como hijo del mismísimo Draco, que no es otro que el demonio? Y no escribo sobre mí.

    Seguramente hay quién se resiste a creer que aquel existe o actúa en nuestro mundo, porque aceptar que hay un mundo espiritual más allá de lo visible y comprobable por la ciencia, es simplemente algo que no existe. 

    En una discusión sabrosa con algún amigo incrédulo y duro de convencer, se me ocurrió preguntarle si creía en el amor, o si lo había sentido alguna vez y debo decir que yo estaba seguro de que su repuesta tendría que ser afirmativa, pues conocía la calidez de su relación con su esposa y sus 2 hijas. Por supuesto que asintió y entonces le pregunté si alguna vez lo había visto, además de haberlo sentido. Obviamente dijo que no, que era solo un sentimiento y una emoción constante.

    Esa es la naturaleza de lo espiritual, tal vez no podamos verlo, pero sí veremos las consecuencias de su actuar. Hoy mismo podemos constatar la presencia y dominio del mal, sin maniqueísmos ramplones, en cada acto y decisión del portador del chuchuluco, individuo anaranjado desprovisto de toda moralidad y claramente sociópata, al que llaman Presidente Trump.

    El personaje, servidor del citado destructor de todo lo que parezca producto del amor por la vida y por el prójimo, que se escuda en haber evitado no sé cuántas guerras, de las que hay que agregar, sus intereses eran protagonistas, ha generado una terrible cantidad de frentes de batalla económica y militar, en las que el mismo Pueblo de su país es la víctima, lo que lo hace parecer imparable, pero al que lo derrotará la conciencia y la movilización constante de ese Pueblo que corrige el error de haber votado por él, en un sistema electoral en el que no todos los votos pesan igual y al que les gusta llamar democracia, pero que es una en la que gobierna la oligarquía.

    Tiene frentes enfrentados con Europa y, aunque en la Cumbre de Davos de la semana pasada, reculó, irá golpeando a uno por uno de los Jefes de Estado y a puntos clave de sus economías para obligarlos a aceptar que Groenlandia debe ser suya, así que habrá frentes en toda Europa, con el argumento falaz de proteger a Groenlandia (a la que por cierto confunde con propósito de otro frente con Islandia) de posibles ataques de China o Rusia. 

    Otros frentes abiertos en los que parece que ha vencido, están en Nuestra América porque este monstruo anaranjado se metió en la elección de Honduras, en Ecuador, en Perú, en Bolivia, en Argentina, en Venezuela con fuerzas militares, amaga y abre otro frente en Colombia y en Panamá, no cesa de golpear a Cuba y Nicaragua y sigue amagando a Brasil y a México, donde la oposición tiene muy poca fuerza, por lo que no logra golpear con suficiente fuerza y apuesta a que la derecha, con la vileza que acostumbra, cree una narrativa que facilite el cambio de opinión de estos dos últimos Pueblos, con los que no podrá avanzar porque ya no confían en la derecha y sus gobiernos progresistas han generado avances importantes, tanto en la economía como en la política. 

    El frente mexicano mundialista

    Diversos movimientos que solidarizan unos con otros desde la misma perspectiva y que cuestionan a la Cuarta Transformación como verdaderamente de izquierda y en favor del Pueblo, han abierto el expediente contra la gentrificación y el despojo de habitantes de zonas en las que el cártel inmobiliario ha puesto los ojos y en las que quiere poner sus garras malignas, sin importarles despojar de todo a quienes las habitan desde hace años y que pagan sus rentas puntualmente.

    En tanto, el Gobierno de Clara Brugada está inmóvil y mira para otro lado convirtiéndose en cómplice de las atrocidades de este cártel, que deja en la calle a quién sea. Para eso solidarizan los compañeros del Colectivo #TenemosQuehablar, Frente Nacional #YoPorLas40Horas, Frente Contra la Gentrificación y otros, todos con una convicción y corte de auténtica izquierda, más allá de la social democracia de MORENA y a los que el Gobierno de la CDMX y las Alcaldías que la componen, parecen empeñados en reprimir, violentar e ignorar, como si esa problemática no existiera y fuera una pura fantasía de unos cuántos.

    La movilización constante de estos compañeros va creciendo y tal vez sea lo que espera este gobierno para tratar de cooptar a sus líderes para desactivar los movimientos, pues sigue actuando como el viejo y agonizante PRI, pero que no cuente con ello, la convicción y consecuencia de los movilizados en estos frentes, no es corruptible y seguirán luchando con la frente en alto y el compromiso de lograr que la Transformación se haga hacia la izquierda revolucionaria.

    Tal vez sea el momento perfecto para que Claudia Sheinbaum mire hacia allá y vuelva a tomar el compromiso de caminar y luchar junto a ellos. 

    Centro, Tabasco

    Una nota sencilla, que ojalá llegue a oídos receptivos, necesitamos que el Bachetón llegue a nuestras calles pronto, en especial en las Rancherías.

  • TERRORISMO EN ESTADOS UNIDOS

    TERRORISMO EN ESTADOS UNIDOS

    La estrategia para controlar la aparente problemática de la inmigración se ha convertido en una lucha por el control de la inconformidad en la población a causa de la represión que reciben los migrantes, sobre todo los latinos.

    Hasta donde llegará la irresponsabilidad del Agente Naranja en contra de sus propios gobernados, después del asesinato de dos ciudadanos norteamericanos a manos de la ICE o “Gestapo gringa” cómo se ha dado a conocer a la agencia encargada de reprimir Ciudadanos e inmigrantes.

    Aunque en la mayoría de la sociedad en nuestro país esos asesinatos han sido criticados y señalados como parte de una estrategia equivocada y violenta de un gobierno represivo, en contraste, la mayoría de los miembros de la oposición en nuestro país, de los comentócratas y los medios corporativos a su servicio, siguen con la propuesta absurda de agacharse ante el gobierno represivo del presidente Donald Trump solicitando su intervención dentro de nuestro país en contra de los grupos del crimen organizado.

    Por cierto organismos criminales, creados, fomentados y financiados por los últimos gobiernos de los Estados Unidos, sin duda cómplices y aliados de la oposición Prianista, grupos opositores a la cuarta transformación con el único objetivo de regresar al poder y seguir entregando los recursos de nuestro país al vecino del norte, mostrando su verdadero rostro como Traidores a la Patria.

  • El oligarca y su pobre plutócrata

    El oligarca y su pobre plutócrata

    ¿Quién será realmente el malo de la película?

    Este jueves 22 de enero el dólar gringo amaneció a 17.47 pesos. No traigo a cuento el dato para burlarme de los Chuecos, los Chumeles, los Zuckermans y compañía, lo apunto para preguntarle a usted ¿qué tal le caería que, de la nada, le entregaran 4,368 pesos? Son 250 dólares al tipo de cambio actual. Quizá, y para usar la consabida cantaleta de la aburrida retahíla conservadora mexicana, esa suma no vaya a sacar de pobre a nadie, pero estará de acuerdo conmigo al menos en dos cosas: a usted mal no le caerían —¿cenita de lujo?, ¿pago de la tarjeta?, ¿una colegiatura pendiente?— mientras que a mucha gente, a la mayoría, le cambiarían el futuro inmediato, para bien, drásticamente. Quizá a usted no le caigan nada mal, pero para cientos de millones de personas 250 dólares harían la diferencia entre comer o no comer varios días. Bueno, ahora imagine que mañana le lleguen 250 dólares no sólo a usted sino a todos y todas, o sea, no a los más de 130 millones que habitamos México, sino a los más de 8,270 millones de hombres y mujeres que vivimos en el mundo…

    Cuesta trabajo dimensionar la monstruosa concentración de la riqueza que el sistema capitalista ha generado. Es cuestión de escala. Más difícil resulta comprender la velocidad a la que se sigue acumulando el dinero en las manos de menos personas. Quizá este dato ayude:

    La cantidad de riqueza ganada por los multimillonarios en el último año es suficiente para darle a cada persona en el mundo 250 dólares estadounidenses y aún dejar a los multimillonarios más de 500 mil millones de dólares más ricos.

    Subrayo: para repartir 250 dólares a cada uno de los más de ocho millardos de personas que plagamos la Tierra sería suficiente, no la fortuna de los multimillonarios, sino nada más lo que incrementaron sus haciendas durante 2025.

    Oxfam no se anduvo por las ramas a la hora de titular su más reciente reporte anual, dado a conocer esta misma semana: Resisting the Rule of the Rich, Protecting freedom from the Billionaire power / Resistiendo el gobierno de los ricos, protegiendo la libertad del poder multimillonario.

    Lo dice clarito, con todas sus letras: el gobierno de los ricos, luego, el gobierno no es de la gente común y corriente, de la mayoría de la población: el gobierno es de los ricos, el gobierno les pertenece a los ricos… Ahora, ¿qué gobierno? ¿Todos los gobiernos del mundo? Sí, prácticamente todos. Gobiernos que representan a sus pueblos, como el de México desde 2018, son insólitas excepciones. Y en cuanto al resto: así como hay de ricos a ricos, hay de gobiernos a gobiernos, y Oxfam no esconde ni su postura ni a quiénes está señalando. En el texto de presentación de su reporte anual apuntan —traduzco—:

    Desde la elección de Donald Trump en noviembre de 2024, las fortunas de los multimillonarios han crecido a un ritmo tres veces superior al de los cinco años anteriores. Mientras los multimillonarios estadounidenses han registrado el mayor crecimiento de sus fortunas, los del resto del mundo también han experimentado aumentos de dos dígitos. El número de multimillonarios ha superado por primera vez los 3.000, y el nivel de riqueza de los multimillonarios es ahora mayor que en cualquier momento de la historia. Mientras tanto, una de cada cuatro personas en el mundo se enfrenta al hambre.

    Y nada más para que no quede duda: “el nivel de riqueza de los multimillonarios es ahora mayor que en cualquier momento de la historia” significa, en pocas palabras, que nunca antes en la historia de la Humanidad la concentración de la riqueza había sido tanta.

    Los oligarcas apañan cada vez más riqueza. Los oligarcas poseen cada vez más gobiernos. Con dinero, los más ricos compran gobiernos. Con sus gobiernos, los más ricos apañan más riqueza. Una espiral desenfrenada, mejor: una desquiciada fuerza centrípeta cuya tendencia se frasea fácil: la tendencia sistémica se dirige a que uno tenga todo.

    Elon Musk se convirtió en el primer ser humano que acumula una fortuna por encima de los 500 mil millones de dólares —más de medio billón de dólares—. Mientras tanto, una de cada cuatro personas en el mundo sufre hambre.

    Ahora, le ruego que medite usted: ¿quién será el hombre más poderoso del orbe? Considere usted que si está pensando en quien se supone que gobierna al país más poderoso del mundo —el que tiene la economía más grande y más poderío militar—, esto es, el Mega-Anómalo Megalómano, estará de acuerdo en que para el míster anaranjado el dinero vale o vale todo o casi todo… Bueno, se estima que la fortuna de Trump asciende a 6.7 mil millones de dólares… Un dineral, por supuesto, pero una suma que seguramente no le quita el sueño al señor Musk. Piénselo… Si Trump gastara 1 millón de dólares al día, tardaría unos 18 años en quedarse sin dinero; si Musk hiciera lo mismo, tardaría más de 1,300 años. 

    Pienso que los oligarcas no ejercen desde sus oligarquías, los oligarcas compran plutocracias (del griego ploutos, “riqueza”, y kratos, “poder” o “gobierno”). Como suele pasar, los sistemas plutocráticos no sean formales, es decir, todavía no existe una constitución que diga “gobiernan los ricos”, sino que operan de facto. Por lo demás, no necesitan cambiar la legislación, pueden comprar los gobiernos o incluso ocuparlos: “Los multimillonarios tienen más de 4,000 veces más probabilidades de ocupar cargos políticos que las personas ordinarias.”

    Hoy el planeta pende de los caprichos absurdos, pueriles, irracionales de un puñado de hombres —no de hombres y mujeres, sólo de hombres—: los doce multimillonarios más acaudalados del mundo tienen más riqueza que la mitad más pobre de la humanidad (aproximadamente 4,600 millones de personas). Las distancias son absolutamente insalvables: si un trabajador, ya no digamos en Sur global, sino un trabajador estadounidense con salario mínimo ($7.25/hora) tendría que trabajar unos 1.05 millones de años para igualar la fortuna del plutócrata Trump, la condición y poderío del oligarca sudafricano es de otra dimensión: para igualar la de Musk, ese mismo trabajador necesitaría unos 78 millones de años (desde la época de los dinosaurios hasta hoy). Y así, millones votaron por Trump, millones admiran a Musk…