Etiqueta: opinión

  • LA BESTIA

    LA BESTIA

    No se puede ocultar la inquietud que en la mayoría de la sociedad se percibe a causa del conflicto bélico entre Irak e Israel, provocado por la ambición del gobierno de Estados Unidos.

    La más recientes evidencias de los abusos en contra de menores emanados de los archivos Epstein, nos dan muestra de lo que son capaces las mentes de personajes enfermos de poder con el síndrome de Hubris, enfermedad que provoca la pérdida de la realidad como se ha mostrado en la declaraciones de sus víctimas.

    El narcisismo desmedido, el abuso, el comportamiento destructivo, que pueden llegar incluso a atentar en contra de la vida de sus víctimas, sin el mínimo sentimiento de culpa. Por esa razón es entendible la violencia que ejercen personajes en su mayoría vinculados con la ideología conservadora, incluso en nombre de Dios. Que son capaces de comerte actos criminales, ocultarlos, mentir… Cómo se demostró en el caso de Donald Trump sentenciado por 34 delitos cometidos incluyendo abuso sexual y difamación.

    Sí, el máximo líder del gobierno norteamericano es un delincuente, sentenciado culpable.

    Por esa razón suena lógica la actual situación de odio y violencia que se vive en el mundo a causa de un personaje tan siniestro, rodeado de un grupo reducido de ambiciosos, que seguramente comparten el mismo problema mental del presidente gringo, al parecer es de quiénes depende la paz mundial.

    ¿Y la democracia que presumen la autoridades del que se dice país del primer mundo, de las libertades, el más avanzado, el más rico?

    Es un hecho de que esto solo existe en sus mentes, en sus super producciones cinematográficas y sus series televisivas con la idea de que la felicidad se consigue a través del abuso desmedido del poder.

    La pregunta es: ¿Quién detendrá a la bestia?

  • Cuando el río suena…

    Cuando el río suena…

    En los últimos días comenzaron a circular versiones sobre un posible padecimiento médico del expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Como suele ocurrir en la vida pública mexicana, cuando el río suena no necesariamente significa que el agua esté desbordada, pero sí que existe interés y preocupación en torno a la figura de quien encabezó uno de los proyectos políticos más trascendentes del país en las últimas décadas.

    Más allá de rumores o especulaciones, lo que resulta pertinente es reconocer el papel histórico que desempeñó López Obrador al llegar a la presidencia en 2018. Su gobierno se planteó como el inicio de lo que él mismo denominó la Cuarta Transformación, un proyecto político que buscó modificar las estructuras tradicionales del poder en México.

    Durante su administración se impulsaron programas sociales de gran alcance, como las pensiones universales para adultos mayores y las becas para estudiantes, políticas que ampliaron la cobertura del Estado en sectores históricamente desatendidos. Asimismo, su gobierno apostó por proyectos de infraestructura considerados estratégicos para el desarrollo regional.

    Entre ellos destacan el Tren Maya, concebido como un motor turístico y económico para el sureste del país; el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, diseñado para fortalecer la logística y el comercio entre los océanos Atlántico y Pacífico; y la recuperación del sistema ferroviario de pasajeros, una infraestructura que México había abandonado durante décadas.

    Para sus simpatizantes, estas obras representan un cambio en la visión del desarrollo nacional. Más allá de los proyectos concretos, uno de los elementos más destacados por quienes apoyaron su gobierno fue la narrativa de austeridad republicana y la reducción de privilegios dentro de la administración pública.

    En términos políticos, el mayor legado de López Obrador podría encontrarse precisamente en esa redefinición del ejercicio del poder: un discurso orientado a combatir la corrupción, reducir las élites burocráticas y colocar en el centro del debate a los sectores populares.

    Tras el cierre de su administración en 2024, la continuidad del proyecto político quedó en manos de la actual presidenta, Claudia Sheinbaum, quien ha reiterado en múltiples ocasiones su compromiso de dar seguimiento a los programas sociales y a las obras estratégicas iniciadas durante el sexenio anterior.

    En el ámbito de seguridad, uno de los funcionarios más visibles de la nueva administración es el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien enfrenta uno de los retos más complejos del país: reducir los niveles de violencia y fortalecer las instituciones encargadas de garantizar la paz pública.

    La seguridad sigue siendo uno de los temas más sensibles para la sociedad mexicana. Sin embargo, desde el gobierno federal se ha insistido en que la estrategia actual busca consolidar avances mediante coordinación institucional, inteligencia y fortalecimiento de capacidades operativas.

    Hoy, mientras el expresidente López Obrador mantiene un retiro político desde su rancho en Palenque, Tabasco, su figura continúa siendo un punto de referencia dentro de la vida pública del país. Para muchos representa el inicio de una etapa distinta en la política mexicana; para otros, un proyecto aún en debate.

    Lo cierto es que, como suele suceder con los liderazgos que marcan época, su legado seguirá siendo analizado durante años.

    Por ahora, ante las versiones sobre su salud, queda el deseo genuino de que se encuentre bien y continúe disfrutando de esta nueva etapa de su vida. Desde la tranquilidad de su tierra natal, seguramente seguirá observando el rumbo de un país al que dedicó gran parte de su vida política. Y mientras tanto, México continúa su camino.

  • El Espejo Roto del “Mundo Libre”: Hipocresía y Vasallaje ante el Ataque a Irán

    El Espejo Roto del “Mundo Libre”: Hipocresía y Vasallaje ante el Ataque a Irán

    La geopolítica contemporánea ha dejado de ser un tablero de ajedrez para convertirse en un escenario de representaciones teatrales donde las máscaras caen ante la pólvora. El reciente ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán no solo representa una escalada bélica de proporciones alarmantes, sino que funciona como un reactivo químico que deja al desnudo la verdadera composición ética de las élites occidentales. Bajo la premisa de “dime cómo reaccionas y te diré quién eres”, el análisis de las respuestas internacionales revela una realidad incómoda: el “mundo libre” no se rige por el derecho, sino por el vasallaje.

    Resulta imposible ignorar la asimetría moral con la que la élite occidental procesa los conflictos. Mientras que la intervención rusa en Ucrania fue catalogada como una violación flagrante de la soberanía, el ataque contra Irán es recibido con una mezcla de aplausos silenciados y retórica defensiva. Esta doble vara de medir no es un error de cálculo, sino la prueba de que los valores universales de “libertad” y “soberanía” son, en manos del primer mundo, herramientas de conveniencia política y no convicciones firmes.

    El análisis de las reacciones del bloque occidental permite identificar tres niveles de respuesta que, aunque distintos en forma, convergen en un mismo resultado: el fortalecimiento del agresor.

    1. Complicidad Abierta: Un sector de las élites no busca excusas. Apoyan la agresión de manera explícita, validando el uso de la fuerza como una herramienta legítima de su hegemonía. Para este grupo, el derecho internacional es una sugerencia opcional cuando los intereses estratégicos están en juego.
    2. Complicidad Disimulada: Aquí encontramos a los maestros de la ambigüedad. Intentan ocultar su apoyo o justificar la acción mediante argumentos velados, utilizando eufemismos para evitar la palabra “agresión”. Es el apoyo técnico disfrazado de neutralidad.
    3. La Condena Funcional: Quizás el tipo de respuesta más insidioso. Son críticas que, al ser formuladas, validan el relato de los victimarios. Al equiparar la responsabilidad de la víctima con la del agresor, estas condenas terminan siendo funcionales a los intereses de Washington y Tel Aviv. Es, en esencia, una “condena contra victimarios… y víctima” que diluye la culpa original.

    Las élites político-mediáticas del autoproclamado “primer mundo” han renunciado a cualquier atisbo de independencia. En lugar de actuar como contrapesos ante una escalada que pone en riesgo la estabilidad global, muestran una actitud de vasallaje que despoja de humanidad a sus discursos oficiales.

    En este panorama de sumisión, destaca la posición de México. El gobierno mexicano ha mantenido una postura de firmeza, condenando los ataques a pesar de las implicaciones geopolíticas que conlleva oponerse a la agenda de una administración autoritaria como la de Donald Trump. Esta respuesta subraya que la dignidad diplomática es posible, incluso frente a la sombra del autoritarismo, y resalta aún más la debilidad de las democracias europeas que prefieren el silencio cómodo al riesgo de la verdad.

    Como conclusión, podemos decir que el ataque a Irán es el certificado de defunción de la superioridad moral de Occidente. Las respuestas de los poderosos revelan que, más allá de la retórica pro-derechos humanos, existe una estructura de poder que solo reconoce la ley del más fuerte. Cuando el “mundo libre” se convierte en cómplice, por acción u omisión, de acciones bélicas injustificadas, pierde el derecho de erigirse como juez del comportamiento ajeno. La lección es clara: las crisis no solo definen el futuro de las naciones atacadas, sino que retratan definitivamente a quienes observan y reaccionan.

    Hoy, el espejo de la diplomacia occidental está roto, y lo que refleja es una élite que ha cambiado sus principios por la conveniencia de los agresores.

  • ¿Irán a ganar?

    ¿Irán a ganar?

    Traición

    La guerra actual en Irán comenzó formalmente en la madrugada del 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva aérea y naval conjunta de gran escala. Los agresores denominaron al ataque la Operación Furia Épica. Fue un ataque a traición porque Irán y Estados Unidos se encontraban en jornadas de negociación en Ginebra: las hostilidades estallaron en un momento de intensa actividad diplomática que sugería una distensión.

    Riqueza quemada

    Las cifras oficiales y las filtraciones del Pentágono revelan que el costo de la guerra para Estados Unidos es estratosférico. Según un informe reciente del Pentágono entregado al Congreso estadounidense:

    • Durante las primeras 48 horas del conflicto, el gasto fue de casi 2,800 millones por jornada debido al lanzamiento masivo de misiles para destruir la infraestructura de defensa iraní.
    • Municiones: sólo en los dos primeros días se consumieron 5,600 millones de dólares en municiones.
    • Gasto diario: se estima en unos 900 millones de dólares al día.
    • Costo de la primera semana: superó los 11,300 millones de dólares sólo en los primeros seis días de conflicto.

    Uno de los puntos más críticos es la ineficiencia económica del gasto bélico por parte de Estados Unidos:

    • Interceptores vs. drones: mientras Irán lanza drones o misiles que cuestan entre 20,000 y 50,000 dólares, EE. UU. utiliza interceptores Patriot o misiles de defensa que cuestan entre 1 y 4 millones de dólares cada uno.
    • Debido al alto “ritmo de quema” (burn rate) de su inventario, el Pentágono ha comenzado a racionar sus armas más sofisticadas, optando por kits de guiado JDAM (munición más económica) para reducir el costo por impacto

    ¿Quién paga los platos rotos?

    • Pérdidas proyectadas: expertos fiscales, como Kent Smetters de la Universidad de Pensilvania, advierten que la economía de Estados Unidos podría acumular pérdidas de hasta 210 mil millones de dólares debido a la interrupción de cadenas de suministro y la inflación.
    • Pérdida de equipo: se estima que el valor del equipo militar perdido o destruido en bases frente al Golfo Pérsico ronda los 2,000 millones de dólares.

    ¿Quiénes ganan entonces?

    Rusia ha sido señalado por la Unión Europea como el único ganador hasta ahora de la ofensiva a traición de Estados Unidos contra Irán, por dos razones:

    • Con el barril de crudo Brent rozando los 120 USD, los ingresos de Rusia se han disparado, permitiéndoles financiar su propia maquinaria de guerra con una facilidad que no tenían a finales de 2025.
    • La distracción en Medio Oriente obliga a Washington y a la UE a desviar recursos, municiones y atención política lejos de Ucrania, lo que otorga a Rusia una ventaja estratégica en Ucrania.

    Para China, esta guerra es una oportunidad para consolidar su influencia sin disparar un tiro.

    • Mientras Estados Unidos agota sus inventarios de misiles de alta tecnología, China conserva los suyos; se debilita la capacidad de respuesta estadounidense en el Indo-Pacífico (Taiwán).
    • Al quedar Irán aislado de Occidente y bajo ataque, China queda como su único socio comercial y tecnológico, intercambiando inversiones en infraestructura por petróleo barato y control estratégico.

    La economía de Estados Unidos sufre por la inflación, mientras la industria militar ha visto sus acciones subir entre un 4% y 7% desde el 28 de febrero:

    • Compañías como Northrop Grumman, Leonardo DRS y Palantir están recibiendo contratos masivos para reponer el arsenal que el Pentágono está quemando a un ritmo récord en territorio iraní.
    • Empresas vinculadas a la protección de infraestructuras críticas también han visto un repunte ante el temor de represalias asimétricas iraníes.

    Ahora, desde una perspectiva puramente de seguridad, ¿puede considerarse que Israel está ganando? Me parece que ni siquiera quienes crean que Irán es realmente una “amenaza existencial” para el estado israelí podría defender esto.

    ¿Y Trump cómo queda?

    Trump gana poderío potencial porque da cada vez más miedo, pero pierde en consenso. En suma, se hace más y más un oligarca al servicio de una camarilla de plutócratas. Con la guerra contra Irán, Estados Unidos pierde, Trump y sus cuates o jefes ganan.

    La racionalidad oculta

    Hay analistas que dicen que la guerra contra Irán en realidad es un movimiento contra China, que lo que se pretende es cortarle el suministro de petróleo iraní, como hicieron con Venezuela, para que tengan que negociar con Estados Unidos… Creo que esa explicación es buscarle la racional oculta a una decisión impulsiva e irracional tomada por una punta de psicópatas voraces… Quizá nos da menos miedo pensar que hay un plan racional subyacente que aceptar que el mundo está en manos de una panda de psicópatas.

  • Cuando el PT y el Verde prefirieron el negocio

    Cuando el PT y el Verde prefirieron el negocio

    El PT y el Partido Verde volvieron a hacer lo que mejor saben, salvarse a sí mismos. Cuando se trató de apoyar una reforma electoral para reducir el despilfarro, terminar con privilegios y acercar el poder al ciudadano, decidieron frenar todo. No por el país, no por la democracia, por ellos.

    Porque cuando una reforma amenaza las plurinominales, los negocios políticos y los partidos satélite que viven del presupuesto, entonces aparecen los “principios”… pero curiosamente siempre coinciden con conservar el dinero y las posiciones.

    Millones votamos por cambiar un sistema electoral obscenamente caro, lleno de burocracia dorada y partidos que sobreviven no por votos, sino por acuerdos en lo oscurito, y justo cuando había que demostrar compromiso con esa transformación, el PT y el Verde prefirieron proteger su pequeño feudo. Que no se disfracen de aliados del pueblo. Hoy dejaron claro de qué lado están.

    Cuando se trata de cambiar el sistema, se dicen progresistas. Pero cuando el cambio toca sus privilegios, se vuelven los mejores guardianes del viejo régimen. Traición política, simple y llana.

    Se dicen aliados del proyecto, pero cuando llega la hora de limpiar la casa… prefieren apagar la luz.

    Les mando un abrazo fraterno.

  • Las mujeres y su derecho a la maternidad

    Las mujeres y su derecho a la maternidad

    En la segunda parte del punto siete de la Cartilla de Derechos de la Mujer se afirma que tenemos el  derecho a una maternidad libre y voluntaria. Sin embargo, el tema se limita  solamente al derecho a recibir atención médica en el proceso de ser madres. El asunto del derecho a decidir el momento en el que quieres ser madre, el método anticonceptivo, si estás preparada  o quieres interrumpir el embarazo, queda fuera. Incluso, hace falta poner en la mesa el derecho de una pareja a decidir cuántos hijos quieren tener y cuándo. La obligación del hombre a involucrarse en todo el proceso y ser responsables juntos.  

    El artículo dice textualmente: “La maternidad digna es esencial para una sociedad que reconoce y respeta los derechos de las mujeres que deciden ser madres. La lucha por este reconocimiento no solo ha sido una necesidad sino que es clave para avanzar hacia la igualdad y la justicia.

    Las mujeres tenemos derecho a recibir atención integral antes, durante y después del embarazo. Asimismo a recibir trato digno, incluyente, confidencial y respetuoso durante la atención médica en dicho proceso.

    Tienes derecho a recibir información suficiente, adecuada, veraz y comprensible para decidir libremente  y otorgar consentimiento sobre la atención que vas teniendo y las sugerencias que en el proceso te van realizando. 

    En nuestra Constitución se establece que tenemos derecho a espacios que cuenten con lo necesario para la atención del embarazo, parto y puerperio (es decir, el periodo de tiempo en el que el cuerpo de una mujer vuelve a la normalidad después del parto); también a recibir información clara y oportuna sobre nuestro estado de salud y el de la persona recién nacida, además de  saber sobre sus cuidados, lactancia y esquema de vacunación.

    En caso de no ser atendida correctamente tienes derecho a expresar tu inconformidad ante las autoridades de la unidad médica o bien ante la Comisión de Derechos Humanos de tu entidad o en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos”.

  • La Reforma

    La Reforma

    Con la novedad, de que la dichosa, casi emblema de logros de la Presidente, no fue aprobada, por falta de votos del PT y del Verde, ambos aliados de la 4T, del PRI, PAN y MC era obvio que votarían en contra. Ahora esta falta de votos a favor, se debe a falta de negociación política de la presidencia hacia la cámara, negativa por razones individuales, políticas y económicas de los partidos aliados de Morena, tal vez un 50/50. 

    Lo que se deja ver, en primera instancia, es la falta de ese colmillo político para las negociaciones, ese colmillo, que algunos políticos tienen, a esos políticos, que la Presidenta está dispuesta a sacar de la vida política del país (quién sabe por qué) como Adán Augusto; esa falta de colmillo que al final demuestra la capacidad de negociar – dentro de la política- de la Presidente. 

    Porque escudarse en que es lo que pueblo quiere y es mandato del pueblo, el pueblo también pidió la jornada laboral de 40 horas y con 2 días de descanso a la semana, lo antes posible, y sólo se “negoció” las 40 horas hasta el 2030 y de los 2 días, ni hablemos, porque a la palabras de la Presidente, “eso no pidieron desde el principio” y no está en la ley, independientemente de que a la Presidente está en contra del home office y derechos de los trabajadores, aunque muchos se digan lo contrario, una cosa es decirlo, y otra cosa es hacerlo, y la segunda le falla. 

    Y como era de esperarse, ahora los nuevos chayoteros, acusan de traidores a los que votaron en contra de la Reforma Electoral, traidores a la patria, casi por su culpa la democracia acabará, y yo pregunto… si hablamos de traidores, quién será la principal traidora, por querer vender/ darle concesiones del agua a empresas como la Coca cola, nuevamente, cuando AMLO se los quitó, por atentar contra el país, quién será también traidora, al no velar por los intereses y derechos de los trabajadores, digo porque la reforma laboral es una auténtica burla, quién será también traidora, al creer y operar como un priísta o panista en los viejos tiempos, donde el Presidente decía algo y los diputados tenían que decir que si a todo. Quién traiciona al pueblo, al privilegiar legalmente a las mujeres sobre los hombres, que no, para la ley, mujeres y hombres, somos iguales. 

    Por qué usar a la Secretaría de la Mujer, para intentar afectar la decisiones del Poder Judicial y favorecer a las mujeres imputadas y que son delincuentes y/o agresoras. Sólo porque según la Presidente y Citlalli Hernández (titular de la Secretaria de la Mujer a nivel federal), las mujeres no son capaces de aprovecharse de ninguna circunstancia para joder al hombre y menos para usar la ley como forma de desquitarse. Porque eso no ha pasado nunca de los nuncas en el país. 

    Y hablando de eso, porque esa necesidad de que este gobierno sea misándrico, y al mismo tiempo violar la Constitución (viola la Carta Magna en este sentido, también es un acto de traición a la patria). Sí, se tiene que cuidar a la mujer, sus derechos, obligaciones, pero no pisando y violentando los derechos de los hombres. Porque a la larga lo único que generan es más odio hacia las mujeres. 

    Y para rematar, muchas mujeres están en contra de estas leyes que favorecen a las mujeres, que son violentadoras de los derechos de sus propios hijos y de los hombres. 

    No se les olvide, este texto está plagado de opiniones, cuestionamientos personales, algunos hechos reales y chunga. 

    Gracias.

  • El nuevo mapa político de Colombia

    El nuevo mapa político de Colombia

    Las elecciones legislativas recientes en Colombia representan uno de los momentos más significativos en la transformación del sistema político del país en las últimas décadas. Más que una simple renovación del Congreso, los resultados evidencian un cambio profundo en la correlación de fuerzas que durante años favoreció a los sectores tradicionales del poder. El avance de la coalición progresista Pacto Histórico, el retroceso del bloque uribista y la consolidación del liderazgo político de Gustavo Petro confirman que Colombia atraviesa una etapa de reconfiguración ideológica dentro de su democracia.

    Desde una perspectiva politológica, el crecimiento del Pacto Histórico dentro del Congreso representa la consolidación de un nuevo polo de poder dentro del sistema partidista colombiano. La coalición logró capitalizar el descontento social acumulado frente a la desigualdad, las limitaciones del modelo económico y la percepción de agotamiento del sistema político dominado por partidos tradicionales. Este avance no debe interpretarse únicamente como un resultado electoral favorable, sino como la expresión institucional de un proceso social y político más amplio que se ha desarrollado durante la última década.

    Las movilizaciones sociales, el fortalecimiento de organizaciones territoriales y la irrupción de nuevas generaciones en la política han contribuido a transformar el escenario político colombiano. En ese contexto, el Pacto Histórico consiguió articular a diversos sectores progresistas —movimientos sociales, liderazgos regionales, organizaciones juveniles y fuerzas de izquierda— en una coalición con vocación de gobierno. Esta capacidad de convergencia explica en gran medida su éxito electoral y su posicionamiento como una de las principales fuerzas dentro del Congreso.

    En contraste, los resultados electorales reflejan un retroceso importante del uribismo, corriente política asociada al expresidente Álvaro Uribe y representada institucionalmente por el partido Centro Democrático. Durante más de dos décadas, este sector fue uno de los ejes centrales de la política colombiana, especialmente a partir de su narrativa centrada en la seguridad democrática y la confrontación con los grupos armados insurgentes.

    Sin embargo, el desgaste político acumulado, diversas controversias públicas y el cambio generacional en el electorado han reducido su capacidad de movilización electoral. La disminución de su representación en el Congreso no implica la desaparición del uribismo como actor político relevante, pero sí marca el fin de su condición de fuerza predominante dentro del sistema legislativo colombiano.

    Al mismo tiempo, la nueva configuración del Congreso revela una creciente fragmentación política. Aunque el Pacto Histórico emerge como la fuerza con mayor peso, el parlamento colombiano continúa caracterizándose por la presencia de múltiples partidos y bloques intermedios. Esta diversidad obliga a construir acuerdos parlamentarios amplios para aprobar reformas estructurales, lo que introduce una dinámica política basada en la negociación permanente.

    En este escenario, el liderazgo de Gustavo Petro adquiere una relevancia estratégica. La consolidación de su proyecto político dependerá no solo del respaldo electoral obtenido, sino también de su capacidad para traducir ese apoyo en gobernabilidad efectiva. La articulación de mayorías legislativas, la negociación con sectores moderados y la gestión de las altas expectativas sociales serán factores clave para determinar el alcance de las reformas impulsadas por su gobierno.

    Asimismo, el desempeño del Pacto Histórico dentro del Congreso será determinante para el futuro del nuevo ciclo político colombiano. Si la coalición logra mantener cohesión interna y construir alianzas estratégicas, podría impulsar transformaciones significativas en áreas como la política social, la transición energética, la reforma agraria y el fortalecimiento institucional del Estado.

    En síntesis, las elecciones legislativas recientes no solo redefinieron la composición del Congreso en Colombia, sino que también reflejan una transición política de mayor profundidad. El avance del Pacto Histórico, el retroceso del uribismo y la consolidación del liderazgo de Gustavo Petro sugieren la emergencia de un nuevo equilibrio político en el país. Se abre así una etapa en la que las demandas por mayor igualdad, participación y justicia social ocupan un lugar central en el debate público, marcando el inicio de una posible transformación en la historia política colombiana.

  • “Tláhuac te quiero bonito”

    “Tláhuac te quiero bonito”

    En los últimos años se ha vuelto cada vez más evidente una paradoja en la vida pública de México: mientras los partidos políticos conservan el monopolio formal de la representación, buena parte de la energía social que podría revitalizar la democracia difícilmente se encuentra dentro de ellos. Esta situación evidentemente corresponde al desgaste de las estructuras partidistas tradicionales, casi siempre atrapadas en disputas internas y una lógica electoral permanente; frente a ello, lo malo es que poco se ve que emerjan actores de la sociedad civil capaces de movilizar a la comunidad desde causas concretas, que nazcan fuera de los partidos sí, pero que a la par estén profundamente conectados con la vida cotidiana de sus comunidades.

    No obstante, en el sur-oriente de la Ciudad de México, el tejido comunitario sigue siendo fuerte pues contrario al resto de la capital, allí surgen movimientos vecinales que impulsan acciones de recuperación de espacios públicos, organización comunitaria o cuidado del entorno urbano; estos movimientos reflejan una realidad que la política institucional a veces pareciera olvidar, es decir, que frente a la distancia institucional de cualquier nivel, sea por los motivos que sea, la sociedad siempre encontrará nuevas formas de organizarse por sí misma como hoy lo hace la iniciativa “Tláhuac te quiero bonito”, que más allá del nombre o de su liderazgo visible, representan la idea profunda de que la comunidad puede recuperar la capacidad de actuar colectivamente para mejorar su propio entorno.

    Ahora bien, la historia política nos ha enseñado que los movimientos sociales se enfrentan a un dilema recurrente, pues su capacidad de transformación suele depender de si logran o no, encontrar cauces institucionales que permitan traducir la energía social en cambios duraderos. Claro, la sociedad civil puede generar presión, organizar causas e incluso modificar la agenda pública, pero la realidad es que las decisiones estructurales son las que pasan inevitablemente por el sistema político. Por eso resulta relevante que nuevas expresiones partidistas, especialmente aquellas que buscan construirse desde abajo, abran espacios para canalizar este tipo de iniciativas dado que, si los partidos emergentes logran vincularse con movimientos sociales reales, no sólo estarían en condiciones de fortalecer su legitimidad, sino que contribuirían a que la participación ciudadana tenga continuidad más allá de las coyunturas y del cálculo electoral.

    Este punto adquiere especial importancia en alcaldías como Tláhuac, donde las acciones ciudadanas han comenzado, en algunos casos, si no a rebasar la capacidad de respuesta de las instituciones, si a demostrar que cuando los vecinos organizan jornadas de limpieza, rescatan parques o impulsan actividades comunitarias sin esperar necesariamente la intervención gubernamental, se está produciendo un fenómeno político silencioso pero significativo en el que la comunidad ocupa el espacio que históricamente le corresponde como protagonista de la vida pública. En lo personal considero que lejos de visualizarlas como una confrontación con el gobierno, este tipo de iniciativas deben entenderse como un recordatorio de que la gobernabilidad democrática también depende de la participación activa de la sociedad.

    Muchas de las transformaciones políticas más significativas en el mundo han surgido precisamente de esa interacción entre sociedad civil organizada y nuevas expresiones políticas. En el caso de la Ciudad de México, la articulación entre iniciativas ciudadanas y organizaciones sociales podría convertirse en uno de los caminos más prometedores para reconstruir la confianza pública y fortalecer la participación democrática.

    Al final, el desafío no consiste únicamente en renovar partidos o sustituir liderazgos. El verdadero reto es recuperar la idea de que la política debe volver a estar al servicio de la comunidad porque si logramos que la sociedad civil se organice y los vecinos se reconozcan como parte de un proyecto común y sus iniciativas encuentran cauces institucionales que respeten su autonomía y su espíritu comunitario, por fin se logrará que la democracia deje de ser un ejercicio exclusivamente electoral y logre convertirse nuevamente en un proyecto colectivo. Y quizás ahí, precisamente ahí, se encuentre la clave para imaginar una ciudad más participativa, más solidaria y, sobre todo, más en paz.

    • Luis Tovar
      Secretario General de la Fundación para la Defensa del Medio Ambiente. FUDEMAH
  • Las críticas se desvanecen

    Las críticas se desvanecen

    Desde hace siete años puede observarse que las críticas de conservadores hacia la 4T son cada día más insulsas.
    Los cuestionamientos estructurales pasaron de ser coyunturales y luego fueron frívolos hasta convertirse en ridículas observaciones sobre una interpretación subjetiva de “Los vio feo la presidenta”, “Estaba enojado el senador”, tenía cara de culpable el secretario,” no le quiso dar la mano al comandante”, etc.

    Luego de la VII Sesión Ordinaria del Consejo Nacional, se buscó desesperadamente una rendija desde donde pudiera observarse una división digna de tomarse como escisión; sin embargo, no la encontraron, a pesar de anuncios de comentócratas que pronosticaban lo peor en esa reunión. Todo ahí fue aprobado por unanimidad, como muestra de unidad.

    Un rumorólogo que deja su piel de comentócrata, García Soto, había previsto el derrocamiento de Luisa María Alcalde, de la presidencia del partido, quien según su imaginación, sería sustituida por Citlali Hernández. Días antes había anunciado la salida de Rosa Isela Rodríguez de Gobernación, y señaló a Sergio Salomón Céspedes, como sucesor.

    La derecha advierte que sus argumentos contra el gobierno pierden fuerza no sólo por intrascendentes sino por repetitivos y se ven en la necesidad de inventar. En este intento por ser audaces y recuperar credibilidad frente a un público que se le escurre de las manos a los medios convencionales.

    Las mentiras acaban por descubrirse, a veces muy tarde ante el sabotaje de los medios, otras casi de inmediato. Los personajes que los crean siguen apareciendo en las pantallas sin el menor sonrojo, que es lo que más sorprende esta manera de practicar una comunicación basura.

    Ante esta necesidad de sobrevivencia surge otro remedo de periodismo, a la usanza de la derecha que tiene en sus manos esos medios y nada menos que el chileno Jorge Fernández Menéndez, da a conocer una noticia falsa, sobre el estado de salud del ex presidente, a quien ubica en el hospital militar, casi agonizando.

    La intención no es nueva ni la práctica reciente. Así, con este tipo de avisos repentinos y movimientos extraños, el periodismo en México se fortaleció como empresa, pero no como instituciones informativas.

    En ese espectro noticioso, la condena fue inmediatamente contra su hijo Andrés Manuel López Beltrán, a quien vieron comer en una taquería de la colonia Roma.

    Los medios señalaban la falta de sensibilidad de López Beltrán, por estar tranquilamente comiendo mientras su padre agonizaba.

    Todo un acontecimiento que debería quedar en la memoria de los mexicanos, pero este tipo de difusión trata de ocultarse. Se difunde el rumor, pero el desmentido se desvanece entre los rincones de los medios, para que nadie se dé cuenta de algo que todos saben: los medios convencionales mienten.

    Si un médico se equivoca, se le retira la licencia, se le juzga y a veces llega a purgar penas corporales. Pero la impunidad en el periodismo es un alarde de prepotencia, complicidad practicada sin piedad todos los días contra sus consumidores.

    Porque no engañan a los informados, sino a una clase acostumbrada a creer ciegamente en lo que dicen los medios convencionales. Medios que han quedado en el pasado por sus excesos y no por las nuevas tecnologías.