Etiqueta: Salvador Allende

  • Kast minimiza el golpe de Estado y justifica no conmemorarlo oficialmente

    Kast minimiza el golpe de Estado y justifica no conmemorarlo oficialmente

    A 53 años del quiebre democrático, el presidente chileno evitó un acto institucional y pidió “mirar al futuro”, aunque reconoció que la dictadura dejó una historia que no puede borrarse.

    José Antonio Kast defendió este viernes la decisión de su Gobierno de no realizar una ceremonia oficial por el 11 de septiembre, fecha que recuerda el golpe de Estado de 1973 en Chile. Desde Corral, el mandatario sostuvo que actualmente su prioridad es atender los problemas que afectan a la población y aseguró que “la historia no la podemos borrar”.

    Kast intentó presentar su ausencia de una conmemoración institucional como una muestra de pragmatismo. Según explicó, su Gobierno debe concentrarse en las políticas públicas que permitan mejorar la calidad de vida de los chilenos. Incluso afirmó que “no hay mejor homenaje para la patria que enfrentar las urgencias de nuestros compatriotas”.

    El argumento, sin embargo, resulta bastante cómodo para un mandatario que durante años ha sido cuestionado por sus posiciones respecto al golpe de Estado y la dictadura de Augusto Pinochet. Ahora, desde la Presidencia, Kast parece querer pasar página sin asumir que recordar un quiebre democrático no significa quedarse atrapado en el pasado, sino impedir que la historia se maquille a conveniencia.

    La historia no la podemos borrar, genera dolores, convicciones”, reconoció el presidente. Pero inmediatamente sostuvo que tampoco puede pedirle a la población quedar “anclada” en ella. La salida resulta peculiar: reconocer que el pasado provoca dolor, pero al mismo tiempo evitar una ceremonia oficial precisamente en una fecha que mantiene abiertas esas heridas.

    Kast justificó además su agenda en Corral, donde se reunió con familias afectadas por la pérdida de sus viviendas y atendió problemas derivados de emergencias. La actividad le permitió insistir en su mensaje de futuro, aunque difícilmente una agenda presidencial sustituye la responsabilidad institucional de preservar la memoria democrática. Porque una cosa es mirar hacia adelante y otra muy distinta pretender que para avanzar conviene mirar hacia otro lado.

  • A 53 años del golpe de Estado contra Salvador Allende respaldado por EUA

    A 53 años del golpe de Estado contra Salvador Allende respaldado por EUA

    La dictadura de Augusto Pinochet duró 17 años y dejó una profunda herida en Chile, mientras organizaciones sociales y sindicales reivindican la memoria, la democracia y el “Nunca Más”.

    Este 11 de septiembre se cumplen 53 años del golpe de Estado en Chile que derrocó al presidente Salvador Allende y abrió paso a la dictadura de Augusto Pinochet. Allende había llegado al poder en 1970 mediante las urnas y emprendió reformas como la nacionalización del cobre y la profundización de la reforma agraria, convirtiéndose en un referente de la izquierda latinoamericana.

    Pero el proyecto de Allende chocó frontalmente con los intereses de Estados Unidos, que durante la administración de Richard Nixon impulsó acciones para impedir la consolidación de su gobierno.

    Documentos desclasificados han dejado constancia del financiamiento estadounidense a sectores opositores y de las operaciones de la CIA destinadas a desestabilizar al gobierno chileno. Washington no quería que el experimento socialista por la vía electoral se convirtiera en un ejemplo para el resto del continente.

    El 11 de septiembre de 1973, las Fuerzas Armadas encabezadas por Pinochet bombardearon el Palacio de La Moneda. Allende murió ese mismo día y comenzó un régimen que durante 17 años persiguió a opositores, clausuró el Congreso y restringió libertades, además de cometer graves violaciones a los derechos humanos. El golpe no fue únicamente una tragedia chilena: se convirtió en uno de los episodios más crudos de la Guerra Fría en América Latina, con Washington respaldando a dictaduras que funcionaran como muro contra la izquierda.

    A 53 años, organizaciones como la ANEF y la CLATE volvieron a rendir homenaje a las víctimas. En el Estadio Nacional, dirigentes colocaron una ofrenda floral frente al Memorial de los Trabajadores y Trabajadoras de los Cordones Industriales, mientras exigieron defender la memoria, verdad, justicia y derechos humanos. También participaron en movilizaciones hacia el Cementerio General de Santiago.

    La historia, sin embargo, sigue siendo incómoda para quienes quisieran archivarla. Estados Unidos intervino para frenar por la fuerza un proyecto que había llegado al gobierno mediante votos, y el resultado fue una dictadura que dejó miles de víctimas. Hoy, recordar a Allende no significa vivir en el pasado: significa recordar lo que ocurre cuando una potencia extranjera, las élites y los militares deciden que las urnas dejan de servirles.

  • Protestas y represión sacuden Santiago por la visita de Milei

    Protestas y represión sacuden Santiago por la visita de Milei

    Manifestantes rechazaron la llegada del presidente argentino al Foro de Madrid en la capital chilena.

    Cientos de manifestantes se movilizaron este jueves por el centro de Santiago para rechazar la presencia de Javier Milei. El mandatario argentino llegó a Chile para participar en el Foro de Madrid, una cumbre de la ultraderecha internacional.

    Los incidentes más fuertes se registraron en la avenida La Alameda, donde la tensión escaló rápidamente. Carabineros utilizó carros lanzaaguas para dispersar a los manifestantes que intentaban avanzar por la zona.

    El ambiente se tensó todavía más después del discurso de Milei durante la apertura del foro. El presidente argentino reivindicó el derrocamiento de Salvador Allende ante los asistentes al evento.

    Además, Milei destacó el periodo iniciado tras el golpe militar de 1973, encabezado por Augusto Pinochet. Sus declaraciones generaron indignación inmediata entre los sectores progresistas y organizaciones sociales chilenas.

    Durante las protestas, los manifestantes gritaron consignas directas contra el mandatario argentino y su visita. También exigieron la renuncia del presidente chileno José Antonio Kast, anfitrión del encuentro ultraderechista.

    El Foro de Madrid reúne en Santiago a figuras destacadas de la derecha internacional durante jueves y viernes. Entre los asistentes también participan representantes de Vox y otros movimientos conservadores de la región.

    Mientras la cumbre avanzaba en el sector oriente de la capital, las calles del centro mostraban una realidad distinta. Afuera del recinto crecía el rechazo popular y la tensión política contra este tipo de encuentros.

    Organizaciones estudiantiles, sindicales y de derechos humanos habían convocado previamente estas movilizaciones en Santiago y Valparaíso. Para estos grupos, la cumbre representa un intento de normalizar discursos autoritarios en la región.

  • Brugada llama a las juventudes a transformar la ciudad y cuestiona las “ideas viejas” entre jóvenes

    Brugada llama a las juventudes a transformar la ciudad y cuestiona las “ideas viejas” entre jóvenes

    Por: Luis Piña 

    En el marco del Día Internacional de la Juventud, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, llamó a las nuevas generaciones a no conformarse con lo establecido y a mantener su capacidad de cuestionar, imaginar y transformar la realidad.

    Durante la entrega del Premio de la Juventud de la Ciudad de México 2026, Brugada destacó que las juventudes deben ocupar un lugar central en la agenda pública, no sólo como beneficiarias de políticas gubernamentales, sino como protagonistas de los cambios que necesita la capital.

    La mandataria capitalina hizo una reflexión sobre el papel que históricamente han desempeñado las nuevas generaciones y expresó preocupación porque actualmente existen jóvenes que reproducen planteamientos que, a su juicio, representan un retroceso frente a derechos y libertades conquistados.

    Foto: LosReporterosMX / Sebastián Juárez

    Recordó una frase del expresidente chileno Salvador Allende sobre la existencia de “jóvenes viejos” y “viejos jóvenes” y señaló que, décadas después, todavía pueden encontrarse jóvenes que defienden ideas que consideró antiguas, como limitar el derecho al voto, colocar los intereses de una potencia extranjera por encima de la soberanía nacional o cuestionar derechos conquistados por las mujeres.

    Foto: LosReporterosMX / Sebastián Juárez

    “Hoy, muchas décadas después, vemos algunos jóvenes divulgando ideas muy viejas”, sostuvo.

    Frente a ello, Brugada afirmó que los jóvenes reconocidos con el Premio de la Juventud representan otra visión de las nuevas generaciones: una juventud capaz de defender derechos, impulsar la ciencia, promover la cultura, practicar deporte, proteger el medio ambiente y trabajar por una sociedad más incluyente.

    Foto: LosReporterosMX / Sebastián Juárez

    La jefa de Gobierno sostuvo que la juventud no debe entenderse únicamente como una etapa de la vida, sino como una fuerza capaz de abrir nuevos caminos. Por ello, pidió a las y los jóvenes mantener su inconformidad frente a los problemas sociales y atreverse a plantear alternativas distintas.

    Foto: LosReporterosMX / Sebastián Juárez

    “Ser joven es negarse a aceptar que el mundo está terminado”, expresó durante su intervención.

    En la ceremonia, realizada este miércoles, fueron reconocidas 19 personas y colectividades de entre 12 y 29 años por su trabajo en ámbitos como los derechos humanos, ciencia, tecnología, innovación, cultura, deporte, participación cívica, medio ambiente, diversidad sexual e igualdad de género. El premio contempla una bolsa total de 437 mil pesos y un estímulo de 23 mil pesos para cada postulación ganadora.

    Foto: LosReporterosMX / Sebastián Juárez

    Brugada también aprovechó el acto para anunciar que agosto será considerado como el Mes de las Juventudes en la capital, con talleres, actividades culturales y deportivas, conciertos y rodadas. Entre el 13 y el 16 de agosto se realizará además el Festival de las Juventudes en la Utopía Mixiuhca.

    La administración capitalina, añadió, mantiene distintos programas dirigidos a este sector, entre ellos apoyos para proyectos de juventudes autogestivas, vivienda en renta asequible, atención de bienestar emocional y acciones para ampliar la oferta educativa.

    Uno de los temas que destacó fue precisamente el bienestar emocional. De acuerdo con la jefa de Gobierno, el programa “Vida Plena, Corazón Contento” cuenta con 200 profesionales y ha brindado atención psicológica gratuita a más de un millón de jóvenes, además de intervenir en la prevención de 150 casos de riesgo suicida.

    También anunció una convocatoria dirigida a jóvenes para participar en una jornada de reforestación urbana con la meta de plantar medio millón de árboles en la Ciudad de México.

    Durante la ceremonia, la directora del Instituto de la Juventud capitalino, Marcela Fuente Castillo, coincidió en que las nuevas generaciones no deben ser vistas como un problema que el gobierno deba controlar, sino como una fuerza capaz de organizarse y generar cambios desde sus comunidades.

    La entrega del premio tuvo además como protagonistas a jóvenes que, desde distintas realidades, han convertido sus propias experiencias en proyectos para ayudar a otras personas. Entre ellos estuvieron Sandra Michelle Gómez Tenorio, la galardonada más joven, con 12 años, y Abel Vázquez Méndez, quien habló sobre su origen indígena y la importancia de mantener viva la lengua tzeltal.

    Con estos reconocimientos, el Gobierno capitalino buscó poner el acento no sólo en los logros individuales de los premiados, sino en las causas que representan y en la capacidad de las nuevas generaciones para participar activamente en la construcción de la ciudad.

    Para Brugada, el reto está en que esa capacidad de imaginar un futuro diferente no se pierda con el paso del tiempo. “Toda gran transformación necesita una juventud capaz de caminar un paso adelante de su tiempo”, afirmó.

  • CIA en América Latina: golpes, guerras y décadas de terror

    CIA en América Latina: golpes, guerras y décadas de terror

    Nathael Pérez

    Diversas operaciones encubiertas de la CIA marcaron la historia de América Latina durante la Guerra Fría. Bajo el argumento de frenar el comunismo, Washington impulsó golpes de Estado, financió guerrillas y desestabilizó gobiernos democráticos, dejando cientos de miles de muertos.

    En Guatemala, la CIA ejecutó en 1954 la Operación PBSUCCESS para derrocar al presidente Jacobo Árbenz, quien impulsaba una reforma agraria que afectaba tierras de la United Fruit Company. El gobierno de Dwight D. Eisenhower aprobó una campaña de propaganda, bombardeos y entrenamiento militar para apoyar al coronel Castillo Armas

    Árbenz renunció el 27 de junio de 1954 y comenzó una etapa de terror que derivó en 36 años de guerra civil. Más de 200 mil personas fueron asesinadas o desaparecidas y el 83% de las víctimas eran indígenas mayas. La intervención resultó en uno de los conflictos más sangrientos de América Latina.

    En Chile, la Operación FUBELT tuvo como objetivo impedir y después destruir el gobierno democrático de Salvador Allende. Tras su triunfo electoral en 1970, Washington consideró peligrosa la nacionalización del cobre y las reformas socialistas impulsadas por Allende. La CIA financió huelgas, campañas mediáticas y operaciones clandestinas, además de participar en maniobras que terminaron con el asesinato del general René Schneider

    El 11 de septiembre de 1973, el golpe militar encabezado por Augusto Pinochet bombardeó el Palacio de La Moneda y dio inicio a una dictadura de 17 años. Más de 3 mil personas fueron ejecutadas o desaparecidas y más de 40 mil sufrieron tortura. Décadas después, documentos desclasificados confirmaron la participación de la CIA y de Henry Kissinger.

    En Brasil, la Operación Brother Sam respaldó el golpe militar de 1964 contra el presidente João Goulart, quien promovía reformas agrarias, límites al capital extranjero y ampliación de derechos políticos. La CIA financió grupos opositores, empresarios y medios de comunicación, mientras la Marina de EUA movilizaba un portaaviones y destructores frente a la costa brasileña para garantizar el triunfo militar.

    El golpe derivó en una dictadura de 21 años caracterizada por persecuciones, censura y tortura sistemática. La Comisión Nacional de la Verdad documentó 434 asesinatos y desapariciones, además de miles de víctimas de tortura. Aunque menos visible internacionalmente que otras dictaduras sudamericanas, el régimen dejó secuelas institucionales que aún afectan a Brasil.

    En Nicaragua, durante la década de1980, la CIA organizó y financió a la guerrilla de “La Contra” para combatir al gobierno sandinista surgido tras la caída de la dictadura de Somoza. El gobierno de Ronald Reagan veía al sandinismo como una amenaza comunista en Centroamérica y autorizó operaciones encubiertas pese a las prohibiciones del Congreso estadounidense

    La agencia entrenó combatientes, minó puertos nicaragüenses y participó en el escándalo Irán-Contra, donde armas vendidas ilegalmente a Irán financiaron la guerra. El conflicto dejó más de 30 mil muertos y devastó la economía nicaragüense. La Corte Internacional de Justicia condenó a EUA y ordenó reparaciones que nunca fueron pagadas. El escándalo también golpeó la imagen de Washington, al exhibir violaciones a sus propias leyes y alimentar la desconfianza internacional hacia la política exterior estadounidense.

  • ¿Quién fue Salvador Allende?

    ¿Quién fue Salvador Allende?

    El legado de un idealista

    Por Ricardo Sevilla

    La mañana del 11 de septiembre de 1973, los cielos de Santiago se abrieron no para una lluvia, sino para el estruendo de los aviones de combate Hawker Hunter que bombardeaban el Palacio de La Moneda. Adentro, un médico socialista, Salvador Allende Gossens, se negaba a rendirse.

    Salvador Allende no fue un hombre de guerra, sino de ideas.

    Allende, un médico que se hizo político a la manera de otros tantos escritores como Mariano Azuela o Jaime Sabines en México, creía en la justicia social y en que la riqueza de una nación debía ser para su gente.

    Su gobierno, el de la Unidad Popular, fue un torbellino de cambios audaces.

    La nacionalización del cobre, el “sueldo de Chile”, fue su obra maestra, un acto de soberanía que arrancó de manos extranjeras el mineral que fluía como sangre dorada por las venas de la cordillera.

    Pero sus aportaciones no pararon ahí.

    Salvador también se aceleró la reforma agraria, buscando devolver la tierra a quienes la trabajaban, rompiendo el yugo de los latifundios que habían dominado por siglos.

    Allende era un soñador que creía en la palabra, en las urnas, en la fuerza de las ideas por encima de la de las armas.

    Y justo por eso, su legado es tan importante: fue el primer presidente marxista del mundo en llegar al poder por la vía democrática, con el voto de un pueblo que creyó en su visión.

    El golpe del nefasto Augusto Pinochet no solo derrocó a un presidente, sino que aniquiló la esperanza de toda una generación.

    El adiós de la moneda

    La moneda, herida de muerte por el fuego de los tanques, fue testigo del último acto de Allende.

    No hubo un escape, no hubo un exilio. Solo la decisión final de un hombre que prefirió morir con sus ideales que vivir sin ellos. El disparo que puso fin a su vida marcó el fin de una era, pero su sacrificio se convirtió en un símbolo de la resistencia.

    Un día como hoy, 11 de septiembre de 1973, las grandes alamedas de Chile no se abrieron, sino que se cerraron con un cerco de terror y dolor.

    Pero las palabras de Allende, su sueño de un país más justo, quedaron sembradas como semillas en la memoria de un pueblo, esperando el día en que florecieran de nuevo. Su historia es un recordatorio de que la política puede ser un campo de batalla para las ideas, pero también un altar donde los líderes ofrendan su vida por lo que creen.

    Allende fue un socialista comprometido con la democracia y se convirtió en el primer marxista en ser elegido presidente mediante el voto popular en una democracia liberal en América Latina.

  • Salvador Allende en la memoria del obradorismo

    Salvador Allende en la memoria del obradorismo

    “Compañero Salvador /Allende el niño/ 
    Allende el hombre / Tú regresaras en cada nombre…” 

    Disculpen que hable a título personal pero evoco una canción interpretada por algún irreverente trovador de los años ochenta en el Jardín Borda de Cuernavaca, cuya letra fue afamada por Oscar Chávez en 1975; letra que sintetizaba los sentimientos de nuestra generación participe de los movimientos sociales del cambio de siglo, y que en los años más tardíos del milenio padecía la desolación de estar “tan lejos de Dios y tan cerca del Imperio”.

    Descubrir que en un país del sur de la Patria más grande latinoamericana, existió en Nuestra América un presidente socialista al pie de la cordillera de los Andes, que había llegado al poder por la vía electoral y pacífica, significó una luz infinita ante la pesadumbre de estar condenados a la vecindad con el gobierno más capitalista, intervencionista e imperialista del mundo, más cuando la caída del Muro de Berlín supuso falsamente “el fin de la historia”, y la preponderancia de un mundo unipolar en plena década de los noventas.

    Pero ahí estaban las gafas rotas de Salvador Allende, tiradas y quebradizas tras el asalto militar solapado por la CIA al Palacio de la Moneda, donde el 11 de septiembre de 1974 perdió la vida el legítimo Presidente del pueblo hermano chileno. Esas gafas que son los lentes de otra mirada del mundo, de otras posibilidades para acabar con la terrible explotación del hombre por el hombre, esas gafas y el rostro de ternura y a su vez de firmeza que presidían potentes discursos para llamar a la liberación de los pueblos, la emancipación de los trabajadores por ellos mismos y el compromiso de los estudiantes con los menos favorecidos.

    Entonces con su muerte en manos de la mezquindad de los oligarcas locales, y la ruindad de los invasores norteamericanos, por la congruencia de ideales y acciones en su existir hasta el final, Salvador Allende se ha convertido en un símbolo para todo el continente, un verdadero faro de esperanza, trascendiendo la muerte desde todos los actos de su vida como médico cirujano, diputado, senador, ministro y  militante de la  izquierda socialista chilena.

    Las banderas rojinegras con el rostro de Allende y sus características gafas, el nombre de decenas, quizá cientos de colectivos estudiantiles, comunidades de base, organizaciones sociales, frentes de trabajadores y otros espacios de lucha popular y colectiva, condujeron a convertir la figura de este Salvador chileno en un sinónimo de resistencia y sed de justicia para las mejores causas de la izquierda en América Latina.

    La vía democrática al socialismo fue la utopía inaugurada por ese gigante llamado Allende. Su caminar político le implicó militar desde que era estudiante universitario en contra de la dictadura del militar Carlos Ibáñez del Campo. Más tarde, como joven trabajador de la salud que superaba la pérdida de su padre, participó fundando el Partido Socialista de Chile en 1933.

    La política de alianzas entre las organizaciones de izquierda lo lleva a presidir el Frente Popular, al que se integran los socialistas; llegando a desempeñar su primer cargo de elección popular como diputado en 1937, escaño que dejó en 1939 para integrarse como ministro de salud en la presidencia de Pedro Aguirre Cerda. Pero los conflictos al interior del Frente Popular y luego dentro de su propio partido, lo llevaron a convencerse de la necesidad de una política de alianza con el Partido Comunista. 

    Siendo senador desde 1945, emprende su primera campaña por la presidencia de Chile en 1952 en la que consigue un magro 5.45% de la votación. Pero su constante participación en la vida pública lo llevaron a repetir esa candidatura en 1958 y 1964, avanzando en porcentajes y convenciéndose más de la necesidad de aglutinar a las fuerzas de izquierda bajo un proyecto común, que no negara sus particularidades.

    En 1969 los partidos Socialista y Comunista convocan a conformar la Unión Popular (UP) sumando a 4 partidos más de todas las tendencias de izquierda. Sorteando dificultades dentro de su propia organización logra ser nominado a su cuarta elección donde tampoco figuraba como el favorito, pero lograba superar por menos de 2 puntos porcentuales al candidato de la derecha. Siendo un resultado tan apretado, su designación es votada por el pleno de Congreso quien lo elige por mayoría de votos.

    Este intricado camino para alcanzar la presidencia en noviembre de 1970 no puede perderse de vista, cuando en nuestro presente presenciamos que las nuevas fuerzas de derecha de todo el continente siguen apelando al miedo de las clases más despolitizadas para descalificar cualquier alternativa al orden dominante impuesto para beneficio de las minorías económicas y sus sequitos que les lavan la cara.

    Y es urgente volver a afirmar que Allende nunca rompió la institucionalidad democrática en los 1000 días que ejerció legítimamente la Presidencia de Chile, siendo ratificado su proyecto por el pueblo en las elecciones intermedias de marzo de 1973 cuando alcanzó el 43.5% de los votos en la cámara, que lo brindaron de los intentos de la derecha por destituirlo.

    La opción que tomaron sus detractores fue echar a andar el golpe militar bajo auspicio de la CIA que se concretó con el bombardeo a la sede de gobierno el 11 de septiembre de 1973. La fecha que quedó marcada con sangre en la memoria del pueblo chileno dio la pauta a una dictadura militar de 17 años que fue justificada por las fuerzas tradicionales de derecha, las oligarquías económicas y los medios de comunicación quienes ayer como ahora, justifican los crímenes perpetrados en una supuesta intransigencia de Allende.

    Hoy la felonía se repite cuando se pretende culpar a las víctimas de las dictaduras. La vieja y nueva derecha latinoamericana acude al negacionismo para evitar que se castiguen a los torturadores y ejecutores de una política de exterminio contra los opositores políticos; o pretende relativizar sus crímenes en una supuesta polarización de la sociedad que ellos mismos administran. 

    Nuestro deber no solo es mantener la esperanza en tiempos oscuros, sino más aún difícil, mantener la brújula de la memoria y el sacrificio de los caídos que no presenciaron el futuro que seguimos construyendo.  

  • México, el abrazo humanitario para los asilados chilenos

    México, el abrazo humanitario para los asilados chilenos

    El 11 de Septiembre de 1973 en Chile se instauró un régimen  de terror, una vez destituido el gobierno de la Unidad Popular y tras la muerte del Presidente Salvador Allende, quien prefirió suicidarse en el Palacio de la Moneda antes de rendirse, miles de chilenos enfrentaron una grave crisis política y sufrieron en carne propia la tiranía de la Junta Militar encabezada por el General Augusto Pinochet y apoyada por los grupos de ultraderecha.

    Las calles de Santiago de Chile estaban plagadas de militares y tanques, una vez que los golpistas sacaron del Palacio de Gobierno el cuerpo del destituido Presidente Salvador Allende se apuraron en darle pronta sepultura en una tumba anónima, sin ningún tipo de ceremonia fúnebre, en un ataúd sellado y al entierro, celebrado las primeras horas de la mañana del 12 de Septiembre, solamente permitieron la presencia de su viuda Hortensia Bussi Soto y  de un primo suyo, quienes no pudieron asegurarse que estaban enterrando a Salvador Allende porque no se les permitió identificarlo, ni siquiera sabían con certeza en qué cementerio se encontraban.

    Hortensia Bussi y su primo regresaron a la capital y entre el shock de lo que acababan de vivir no estaban seguros de lo que vendría, la familia Allende Bussi se encontraba dispersa, Carmen Paz, sus dos hijos, su hermana Isabel y también con sus dos hijos, fueron auxiliados por el Embajador Mexicano Gonzalo Martínez Corbalá, quien también estaba dispuesto a trasladar a la Ciudad de México a doña Hortensia Bussi, quien al principio se negó a abandonar su casa en Guardia Vieja pero finalmente fue convencida de trasladarse a la Embajada de México en Chile, ya  que corrían el riesgo de ser detenidas y hasta ejecutadas, era urgente brindar apoyo y sacarlas del país.

    Beatriz “Tati” Allende, su esposo y su hija Maya Fernández salieron rumbo a La Habana, el marido de ella era cubano y gracias a la intervención de Fidel Castro, pudieron volar a Cuba el 13 de Septiembre de 1973, con ellos viajaron también algunos compatriotas. Beatriz “Tati” Allende era sumamente cercana a su padre Salvador, a quien llamaba cariñosamente “El Chicho”, ella lo acompañó en muchas de sus actividades políticas, compartiendo incluso la profesión de la medicina y los ideales revolucionarios, ella estuvo presente en el Palacio de la Moneda pero su padre, le exigió que saliera, junto a otras mujeres que ahí se congregaron, porque Tati estaba embarazada, tenía siete meses cuando ocurrió el Golpe de Estado y él no iba a arriesgar la vida de sus hijas. 

    El hijo de Beatriz, a quien llamaron Alejandro Salvador Fernández Allende, nacería en La Habana dos meses después, este pequeño fue muy querido  por Fidel Castro, quien brindó todo el apoyo a la familia de Salvador Allende, incluso años después, también acogerá a Laura Allende Gossens, la hermana del presidente.

    Las noticias del golpe de Estado y la muerte del Presidente Allende llenaban los titulares de los periódicos en todo el mundo, pero también prevalecía la confusión, el Presidente Luis Echeverría Álvarez era muy cercano tanto a su homólogo chileno como a su familia y giró instrucciones para poder salvaguardar sus vidas, curiosamente, una semana antes de los funestos acontecimientos en la capital chilena, la Primera Dama Hortensia Bussi estuvo en México brindando apoyo solidario a los damnificados por el terremoto de Orizaba, acaecido a finales de Agosto y que dejó múltiples daños, principalmente en Puebla y Veracruz, nadie iba a imaginar que justamente el 16 de Septiembre de 1973, ella junto a sus dos hijas y sus cuatro nietos llegarían a nuestro país ahora en calidad de asilados.

    El Presidente Echeverría instruyó a los funcionarios de la Secretaria de Relaciones Exteriores, al Embajador Gonzalo Martínez Corbalá que hicieran las gestiones necesarias para rescatar a la familia Allende, a los empleados de la Embajada de México y sus familias y a todo aquel ciudadano chileno o extranjero que necesitará ayuda para salir de Chile, mandó un avión de Aeroméxico para que los trasladaran a nuestro país y literalmente con lo que traían puesto, arribaron a la Ciudad de México el 16 de Septiembre de 1973 los primeros chilenos, quienes jamás imaginaron que en México encontrarían una segunda patria. 

    La Embajada de México en Chile, después del golpe de Estado se convirtió en la esperanza de vida de cientos de hombres , mujeres y niños chilenos, ahí se congregaron cientos de personas a lo largo de dos años, fue un campamento y la gente ocupaba tanto las habitaciones como los jardines, las condiciones de vida eran precarias pero el estar ahí era la tabla de salvación, hubo incluso fusilamientos en la calle pues los militares impedían que llegaran más personas a la embajada. 

    No todos los que llegaron ahí obtuvieron sus salvoconductos para poder abandonar su país pues los miembros de la Junta Militar no les permitió salir de Chile, muchas personas fueron desaparecidas o encarceladas, hubo varios vuelos cientos de exiliados que se establecieron en México que fue el ejemplo de solidaridad y fraternidad al país sudamericano, desde septiembre de 1973 hasta 1974 brindó apoyo a los chilenos, hasta que se rompieron las relaciones diplomáticas con el gobierno de Augusto Pinochet por diferencias irreconciliables.

    La familia de Salvador Allende, dirigida por Hortensia Bussi se convirtió en la voz de los chilenos en el mundo, desde México el grito de la Resistencia expresaría al mundo las atrocidades de la dictadura y enaltecieron la memoria del Presidente Salvador Allende, estableciendo también la Casa de Chile en México y desde ahí se harían múltiples actividades culturales y políticas.

    México fue la Luz de esperanza cuando la penumbra de la Dictadura asoló a Chile, muchos exiliados jamás volvieron a su patria, algunos sí regresaron, los hijos y nietos volvieron también cuando el plesbicito decidió que el pueblo chileno no iba a permitir que el General Augusto Pinochet siguiera en el poder, incluso doña Hortensia Bussi y sus hijas volvieron a Chile e hicieron, por fin, un funeral de Estado para Salvador Allende y trasladaron sus restos a la capilla familiar.

    Fueron recibidos con gran ovación, sin embargo nada podría compensar el sufrimiento del exilio, pero al menos, se recuperaría la dignidad.

  • AMLO acudió a la ceremonia de conmemoración de los 50 años del golpe de estado de Chile (FOTOS Y VIDEOS)

    AMLO acudió a la ceremonia de conmemoración de los 50 años del golpe de estado de Chile (FOTOS Y VIDEOS)

    Este 11 de septiembre, se conmemoran los 50 años del golpe de estado de Chile en contra del Presidente Salvador Allende, por ello, el primer mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, acudió a la ceremonia de conmemoración en el Palacio de la Moneda en la mañana de este lunes.

    Aproximadamente a las 8 de la mañana, Andrés Manuel y su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, llegaron al Palacio de la Moneda para realizar su participación en la ceremonia.

    Posteriormente, López Obrador emitió un mensaje para la ciudadanía chilena y desde luego, para los mexicanos en donde expresó el respeto y cariño que tiene por el Presidente Salvador Allende, quién actualmente influye a los gobiernos con su ejemplo, recalcó que es el apóstol de la democracia chilena, así como un símbolo de la dignidad en todo el mundo.

    Destacó que este día es para conmemorar una fecha histórica, también reiteró la unión entre el pueblo de Chile y el pueblo de México, afirmó que son hermanos unidos por los ideales de libertad, justicia, democracia y respeto.

    López Obrador se pronunció en redes sociales y expresó la unión entre ambos países:

    Reafirmamos el profundo respeto y cariño al presidente Salvador Allende, símbolo de la dignidad de los servidores públicos en todo el mundo, que aún gobierna con su ejemplo.

    Los pueblos de México y Chile seguirán unidos por ideales compartidos de libertad, justicia, democracia y soberanía.

    Expresó AMLO en sus redes

    Debido a que en el golpe de estado, hubieron múltiples actos violentos en contra de los chilenos, esta mañana cientos de chilenos salieron a manifestar y a recordar a Salvador Allende en un acto de conmemoración de los sucesos.

    También la ciudadanía chilena recordó a las personas fallecidas y les rindieron un homenaje, asimismo, se destacaron los actos de injusticia e impunidad ocurridos en el golpe de estado, recalcaron que “la memoria debe mantenerse viva”.

    En la ceremonia, acudió la senadora e hija de Salvador Allende, Isabel Allende, quien también expresó las intenciones de su padre, las cuales siempre giraron alrededor de las personas pobres de Chile, destacó algunos de los logros del fallecido, como el desarrollo de la medicina, el análisis y mejoramiento de la reforma agraria, la estabilidad económica al establecer igualdad salarial y el aumento de becas, entre otros sucesos emblemáticos.

    Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía y a los funcionarios públicos a no repetir los hechos ocurridos de hace 50 años y expresó su solidaridad con los familiares de las personas desaparecidas y asesinadas.

    Imagen: @PiensaPrensa

    Isabel Allende agradeció a AMLO por su presencia y por el apoyo brindado por parte de México a la ciudadanía Chilena el día de los hechos.

    A las 11:52 horas de Chile, se realizó un minuto de silencio, ya que ese fue el momento exacto en el que ocurrió el golpe de estado hace 50 años, por ello, el momento fue recordado y conmemorado.

    Por otro lado, el Presidente chileno, Gabriel Boric, emitió unas palabras para la ceremonia y destacó que la democracia nunca será una garantía, por ello, debe construirse todos los días para recordar su importancia y que no vuelva a ser atentada, tal y como lo fue en el golpe de estado.

    Boric expresó que la violencia nunca debe sustituir la convivencia democrática: “Hoy decimos ante Chile y el mundo: Democracia hoy y siempre”, expresó.

    Invito a las nuevas generaciones a mantener viva la memoria histórica porque las generaciones mayores no estarán ahí para defender a su gente, por ello, es importante recordar siempre la historia, porque una historia que deja de contarse se puede olvidar y agregó que le corresponde transmitir ese mensaje a las y los jóvenes chilenos y del mundo.

  • Pese a que lo asesinaron en un golpe de Estado, Sergio Sarmiento acusa que Salvador Allende “destruyó” la democracia de Chile; en redes tunden al columnista

    Pese a que lo asesinaron en un golpe de Estado, Sergio Sarmiento acusa que Salvador Allende “destruyó” la democracia de Chile; en redes tunden al columnista

    Este lunes 11 de septiembre se cumplen 50 años de que se orquestó un golpe militar en contra del presidente de Chile, Salvador Allende, evento que dió pie a una dictadura militar que se dedicó a la represión, desaparición y tortura, sin emabrgo en México, columnistas como Sergio Sarmiento se esfuerzan por tratar de justificar a Augusto Pinochet. 

    En su columna del Reforma, Sarmiento acusa que Salvador Allende tenía buenas intenciones pero “destruyó” la economía y la democracia en Chile, palabras que de inmediato causaron molestia debido al reduccionismo y simplismo con el que Sergio trata de tergiversar la historia con aparentes fines políticos. 

    Usuarios de X aseguran que no es raro que los fachos salgan en defensa de dictaduras y que significaron la tortura, desapariicón y muerte de miles de chilenos. 

    Sergio Sarmiento ha sido tachado como un ignorante que deja en claro que no conoce nada de la historia de América Latina, característica que comparte con sus colegas de la derecha que desearía un golpe en México contra AMLO. 

    Igualmente le preguntan al columnista cómo es que Allende pudo destruir a Chile en su corto periodo previo a ser asesinado tras un golpe, que para no variar, se sospecha fue organizado desde Washington.