Vértigo, el cielo de Guanajuato en la noche inaugural del Cervantino: Francia y México en una espléndida y asombrosa utopía de circo aéreoVértigo es una poesía suspendida entre las alturas, el horizonte y la superficie del suelo. Ahí el vértigo se vuelve abrazo y el riesgo se transforma en confianza colectiva.
Una coreografía del aire que nos recuerda que caer suele ser miedo, pero sostenerse juntos es un acto de libertad.
La noche del 3 de octubre, el Festival Internacional Cervantino (FIC) estrena en México Vértigo, el espectáculo de circo aéreo y música que transportará a la Plaza Allende de la Ciudad de Guanajuato a una dimensión colectiva suspendida en el aire.
Vértigo es una travesía artística creada por el coreógrafo francés Rachid Ouramdane, el compositor Christophe Chassol y el highliner (poseedor de récords mundiales) Nathan Paulin, en colaboración con la Compañía de Chaillot – Théâtre National de la Danse y artistas circenses mexicanos.
La obra se presentó originalmente en junio de 2025 en el marco del festival inaugural del Grand Palais de París. Allá se llamó Vertige. Concebida como una obra adaptable e itinerante, ahora llega en una dimensión excepcional a México: acróbatas y highliners suspendidos en el aire que exploran la sensación de ingravidez como metáfora de la trascendencia colectiva y la solidaridad.
Para esta versión mexicana el trabajo se realizó en estrecha colaboración con la maestra Andrea Peláez, figura principal del circo contemporáneo en México y cofundadora de Cirko de Mente. La recreación in situ reunirá a 16 artistas mexicanos junto a los provenientes de Francia, en un gesto de profundo intercambio poético.
ElencoHighliners: Nathan Paulin (Chaillot) y, por México, Andrea Dattoli, Erándeni, Roflou y Tláloc Moctezuma.
Paulin, nacido en 1994, posee una docena de récords mundiales, entre ellos una travesía de 2.240 metros hasta el Mont Saint-Michel y cruces sobre la Torre Eiffel.
Acróbatas Chaillot: Joaquin Bravo, Lóric Fouchereau, Peter Freeman, Maria Celeste Mendozi, Arnau Povedano, Lucas Tissot.
Acróbatas México: Alberto Cardeña (Betito), Daniel Axolote, Evelyn Zatarain, Jason Gael Vivas Viruete, José Aurelio Acevedo Ortega, Jonathan Francisco Márquez Santillán, Karen Valeria Flores Rodríguez, Metztli Albalat Alfaro, Oscar Luis Oliveros Celallos, Solène Albores y Rodrigo Hernández (Dúo Cardio), Ximena Hernández Guerrero.
Música original: Christophe Chassol y Japhet Boristhene.
Chassol es conocido por sus “ultra scores”, viajes musicales que fusionan música con sonidos cotidianos. Ha colaborado con Frank Ocean, Solange y Phoenix.
Producción y coordinación artística en México: maestra Andrea Peláez González (Cirko de Mente).
Dirección técnica: Leonardo Costantini (Karpa de Mente).
Este espectáculo es un viaje íntimo que va entretejiendo, un viaje unipersonal que terminará siendo colectivo. Con elementos con presteza y poética empleados, tanto de circo, como de comedia, teatro físico, clown y malabarismo. Una creación de la compañía : Qué Risa tu Risa. Monoambiente narra la historia de un artista nómada que convierte las tareas cotidianas y los objetos comunes en un juego poético sobre los viajes y la vida itinerante.
Un monoambiente como se le conoce en Argentina o bien en Uruguay por influencia rioplatense, es la vivienda nómada por excelencia: la del estudiante que llega a la ciudad, la del artista de gira, la del migrante. No tienes cuartos de más porque no te puedes dar el lujo de tenerlos. Se abre entonces la compuerta poética y de la destreza. En el circo contemporáneo el malabar ya no es demostración de destreza, es un sistema de signos. Como plantea Bouissac, el circo opera con un doble código: el técnico y el espectacular, y el objeto deja de ser utensilio para volverse signo en escena. En ese marco, la pelota, el balde o el plato no significan por lo que son, sino por lo que hacen en el aire.
Ziethen lo define con precisión: el malabar es la dramatización del aplazamiento del fracaso. Cada objeto lanzado es una crisis pospuesta y lo que el público celebra no es el éxito final, sino la continuidad. El malabar es, por eso, tiempo suspendido, gravedad negociada y trabajo visible.
En el circo contemporáneo latinoamericano, el tiempo suspendido en un espacio se vuelve código. Como señala Infantino ( no el de la FIFA) , la tradición nómada no se retoma como estética sino como condición material: la casa se vuelve escenario y los objetos domésticos se vuelven aparato. El malabar, entonces, es hacer que lo cotidiano no se caiga. El escenario no necesita cruzar una frontera para hablar de migración, porque ya es migración.
Un mueble blanco que es ropero, cocina y casa a la vez condensa lo que Paul Bouissac llama:” el paso del objeto útil al signo escénico”, y lo que Seibel documentará como la condición histórica del artista circense: ser migrante por oficio, donde la casa no es un lugar sino el trayecto. Por eso el monoambiente funciona sin divisiones: como dice Abdelmalek Sayad de la doble ausencia, no se está del todo allá ni del todo acá, y todo tiene que pasar en el mismo metro, a la vista.
Este montaje es perfecto para ejemplificar toda la teoría que ha llegado a exponer y plantear investigación por lo bien logrado del discurso “monoambiental” del Maestro Guglielmone . Tras una función con lleno total en el hermoso teatro Sergio Magaña en la Ciudad de México, como parte del programa “Ciudad escena”, esperamos encontrar a un corto plazo más fechas o una larga temporada a la que siga otra y otra más para compartir el espacio , la mesa , la luz de una vela y el traslado épico gracias al arte del Clown, a la habitación interior de la belleza.
En entrevista, el creador de MONOAMBIENTE reflexiona:
¿Cómo construyes dramatúrgicamente la animación del objeto para que deje de ser utilería y se vuelva partenaire escénico?
La construcción dramatúrgica viene de la curiosidad del viajero, de esa perspectiva peculiar de mirar con otros ojos lo que me rodea. Trasladé esa mirada a lo pequeño de un monoambiente, donde el espacio reducido me obligó a enfocarme en los detalles y en lo simple. Así, el objeto dejó de ser utilería para volverse partenaire; dejó de ser un adorno inanimado en el momento en que el cuerpo entró en diálogo con sus características físicas, retóricas, simbólicas e imaginarias, animando los objetos para generar coreografías de acciones cotidianas.
¿Qué herramientas específicas del circo contemporáneo operan como dispositivos de investigación en el Monoambiente?
La relación con los objetos nace de la técnica tradicional del malabarismo, pero trasladada a los objetos cotidianos. Mi proceso fue traducir los principios técnicos de los objetos tradicionales —clavas, pelotas, aros— a la naturaleza y usabilidad de los objetos comunes de cualquier hogar.
¿Cómo trabajas la relación cuerpo-espacio-objeto?
En la gran pista te mantienes en constante atención hacia los espectadores; el virtuosismo tiene que ser constante. En cambio, el espacio de un monoambiente tiene límites muy precisos y lo íntimo te da la oportunidad de profundizar y de observar con atención. Cuando se detiene la aventura literal, no se detiene la curiosidad.
Ángel Villarreal fotos interior: @fotoyvagancia y Alexandro Guerrero.
El Teatro del Centro Cultural Helénico presenta: “Salto mortal al Xib’alb’a“, un relato del Popol Vuh desde la mirada de la Compañía Tránsito Cinco.
Esta notable producción, por su nivel de realización y grado de ejecución, nos ofrenda trazos e imágenes bien conceptualizados , ensoñados. Esa articulación se consolida con brillantes secuencias en sus distintas especialidades, que atrapan a las infancias con asombro.
La obra toma un relato de la tradición k’iche’ del Popol Vuh. Los gemelos Ixb’alanke y Junajpú descienden al Xib’alb’a, el inframundo, para enfrentar las pruebas impuestas por sus señores y vengar la muerte de sus padres.
En “Salto mortal al Xib’alb’a“, el cuerpo es el enunciado mismo en tanto sintaxis del relato. Muy afortunado el modo en que conforme se da la progresión en los actos del mito, se corren riesgos también en la búsqueda por plantear un carácter semiótico desde circo contemporáneo con estos personajes. No obstante, encontramos momentos de cohesión de la escena en su totalidad planteados como oscuros o intervalos que en cuanto a convención podrían replantearse con el fin de no desdibujar el viaje en la imaginación y la relación con el poder de los protagonistas ya emprendido. El aparato circense es el objeto con el que el cuerpo dialoga y la determinación del aparato es un signo con una materialidad propia. En este caso encontramos la metáfora en cada decisión corporal controlada y cada aparato corresponde a una de las Casas del Xib’alb’a, por eso el concepto plástico tiene mucho sentido en sus enormidades y perspectivas.
El peso compartido es otro signo central. La acrobacia en dúo y el mano a mano son interdependencia, dos cuerpos que sostienen, cargan y equilibran un peso común. El elemento poético se conforma en el contacto y comunica vínculo y corresponsabilidad, la hermandad a nivel de cosmogonía en los gemelos.
La altura en esta pieza como signo, esa distancia respecto al suelo genera profundidades que acrecentan su dimensión con el excelente trabajo musical. Volviendo al discurso , aquí la verticalidad indica tránsito entre niveles. La altura por su parte es el significante del descenso al inframundo; así el espectador es parte del sistema, su respiración, su silencio y su reacción completan la producción de sentido, especialmente para el público de las infancias.
Interesante además esta propuesta porque más allá de una ilustración del mito, hay búsquedas de la mímesis con apuesta deconstruida del mito desde el escenario a un sistema de signos corporales que también es de altísimo nivel de ejecución condensando y complejizando la idea general y que logra concretarse. Abriendo aún más el espacio de interés acerca de la investigación en torno a la puesta en escena en el circo contemporáneo.
Elementos como el aro suspendido con los dos intérpretes formando una sola figura, código del riesgo compartido; la suspensión capilar (una de las técnicas más exigentes), que aquí es el signo del sacrificio final; El gran cráneo del árbol del Xib’alb’a con los señores del inframundo, que es una somo espectacular y agradecible al teatro de gran formato con títere gigante nos abrazan, sorprenden y guian con generosidad. El vestuario luce especialmente desde lo ritual, trabajo de Azucena Galicia . En la iluminaciónEdgar Mora, lograda en lo espectacular protagonistas del tono general. Mención especial merece la contorsión sobre la isla verde con la pelota azul del juego de pelota maya, la flexibilidad extrema como signo de las pruebas físicas del inframundo.
“Salto mortal al Xib’alb’a“ Autoría y dirección: Jorge Díaz Mendoza Elenco: Alejandra Palestina, Jessica González, Nayeli Ramos, Ricardo Díaz y Yareli Reyes Iluminación: Edgar Mora / Vestuario: Azucena Galicia / Producción ejecutiva: Jessica González / Producción operativa y audio: Eduardo Martínez / Gestión y logística: Silvia Lozano / Asistencia de dirección: Fernanda Palacios / Foto y video: Enid Hernández. ( interior nota). Compañía: Tránsito Cinco Artes Escénicas S.C. Proyecto apoyado por el Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales (SACPC). Imagen de la obra para portada: Luis Quiroz. Teatro del C.C. Helénico, Av. Revolución 1500, Guadalupe Inn, CDMX. Temporada: Hasta el 11 de octubre de 2026, sábados y domingos 13:00 h. Boletos en taquilla y en http://helenico.gob.mx
Un thriller doméstico que bien puede ser una metáfora de la desaparición y del silencio La dramaturgia y dirección de Emanuel Ureña no operan bajo el régimen de la sorpresa, propio del “jump scare” del teatro comercial de terror, si no bajo el régimen del suspense como información compartida.
Por: Alexandro Guerrero
En este sorprendente texto, el espectador conoce la existencia de la norma doméstica y su consecuencia punitiva antes que la víctima la transgreda como motor fundamental de la trama y la progresión de la historia. La duración de la escena se convierte en el significante principal, se genera una ocularización interna secundaria: el público ve más que el personaje, y esa asimetría de saber produce angustia, no susto. La focalización espectatorial superior acontece y con trabajo sumamente comprometido del elenco, nos brinda una experiencia muy intensa.
La instalación del dispositivo voyeurista en El huésped nos convierte en cómplices actantes. Algo cercano a lo que hoy testificamos con la vigencia de programas y contenidos que se especializan en situaciones de violencia , delincuenciales e historias de violencia estructural cotidiana. El dispositivo escénico de esta pieza a estrenarse en el Teatro Emilliere, opera como cámara de vigilancia muda e inútil. El espectador es posicionado como voyeur involuntario de la intimidad y las consecuencias extremas en este devenir de la existencia doméstica en un lugar recóndito.
El Huésped no es un agente externo que invade, sino una presencia endógena latente. Se subvierte el tópico de la invasión del hogar (home invasion): el monstruo es cohabitante y posee legitimidad contractual dentro de la diégesis.Hay transferencia de culpa y construcción del vértigo espacial.
La víctima internaliza la responsabilidad de la violencia como cuando en narrativas que conocemos de hace décadas quién desaparece es así mismo culpable de no ser encontrado: la falta no es del agresor por agredir, sino de quienes infringido la norma del control o de romper el silencio. Sempiterno plantea su estética en el significante de la vigilancia mesa las llaves ,el orden, la precisión amenazante de un mal riguroso casi quirúrgico como clausura perversa.
El horror no es la ruptura, es la revelación a renormalizar. Estructuralmente y hasta las últimas consecuencias, la estructura que planeta Ureña es la permanencia. Su protagonista ejecuta el ritual doméstico de forma impecable después del castigo. Un cierre en falso qué ha sido cíclico es el imaginario donde la diégesis se restablece para que el espectador quede expulsado de esa normalidad y reconstruyendo hechos que ya no son aislados. Es lo que Wood denomina “el retorno de lo reprimido normalizado”, no obstante desde el terror psicológico ya podemos ver la serialidad del mal completada.
En esta puesta en escena, las “reglas de la casa” implican un vacío semántico. Su contenido específico es irrelevante para la trama. Su función es puramente estructural: es el pretexto que activa el dispositivo punitivo pues permite desplazar el foco de qué se prohíbe, a quién y lo más notable. El cuestionamiento por el atributo de desde dónde y porqué se tiene el poder de prohibir.
La contención expresiva El terror se produce por disonancia entre la pulcritud externa y el colapso interno. La actriz no gritará por ser inducida al sopor qu es torturante; el espectador guarda el eco, y los sumará hasta verlo desbordarse.
Vale la pena mencionar que el principio de mise-en-scène aquí, consiste en nunca iluminar el objeto de la angustia si no iluminar el umbral.” El huésped “ debe permanecer mayormente fuera de campo visual y en campo sonoro acusmático. Es el espectador quien proyecta su propio huésped en esa sombra. La dirección acierta en su eficacia en cuanto a economía de medios, dando así, máxima eficacia semiótica.
“El huésped ” no pertenece al género del terror sobrenatural, sino al del thriller doméstico de suspense psicológico. Su estructura no busca la catarsis aristotélica por purga, sino la incomodidad por reconocimiento. El dispositivo final no ocurriría en el Teatro Emilliere, sino en el domicilio del espectador cuando, al volver, verifica “quizá” si su propia casa también tiene reglas, muchas no dichas.
En entrevista exclusiva con el creador de la obra de la Cía. Sempiterno Artes Escénicas para Los Reporteros MX. Emanuel Ureña refiere que la pregunta más difícil acerca de este su proceso fue el cómo delinear dramatúrgicamente a el mal.
“Como dramaturgo y amante del terror, el mal es una palabra dificil. En las peliculas es muy obvio, es el villano. Pero el mal verdadero es cuando se hacen cosas destructivas fisicas, mentales, emocionales teniendo TODA la conciencia de ello y que no afecte en nada o no nazca de nada. El mal común es hasta infantil, el del villano con traumas que lucha contra un sistema. El mal verdadero es cuando una persona, una compañía, un ente busca con paciencia, hasta con un cierto disfrute, destruir sin correr. Un asesino en serie que solo busca eliminar por necesidad, un gobierno que busca llenarse su ego con destrucciones obvias, un ser que quiere mantener su ego, estatus, poder porque es su única forma de sentir. En nuestra realidad no existen super héroes que puedan luchar contra eso, y la humanidad está dormida por la comodidad. El mal sabe usar el universal “divide y vencerás”. ¿De qué autores te alimentaste para escribir EL HUÉSPED?
Harlan Ellison “No tengo boca y debo gritar” (1967): Ciencia ficción oscura donde una IA llamada AM toma conciencia, odia a la humanidad por crearla y extermina a todos, dejando vivos a cinco humanos con inmortalidad para torturarlos por miles de años hasta que intentan matarse entre ellos. El último queda convertido en una babosa humana que se arrastra para siempre.
“Siempre quise escribir algo con esa idea por lo inhumano y lo cruel. Al inicio la obra sería en un cuarto donde varias personas se llevarían a la locura sin saber por qué estaban ahí, hasta que se dan cuenta que hay una persona manejándolos como títeres y viendo al público”.
Excelente paráfrasis a setenta años de la obra de Amparo Dávila escrita en 1956, un cuento en primera persona que situa a una ama de casa infeliz que vive con su marido, hijos y sirvienta en un pueblo abandonado. El marido lleva un ente ( el huésped, que nunca se especifica si es hombre, animal o ser), que todos ven como peligro menos él.
“Yo me río con el terror, lo disfruto desde lo más profundo, me da una sensación de poder por analizar las emociones que genera. No busco usar referencias, leo y releo el guión como si yo fuera todos los personajes, hasta que siento esa sensación”.
¿Cómo fue tu proceso de dramaturgia?
“Quería generar una sensación de desolación al perder la esperanza. Noté que la cabaña como encierro abierto, el patriarca dominante asesino, la mujer con poder pero empequeñecida eran la solución, pero no servirían sin un catalizador. Así nacieron la hermana, la amiga, el esposo y la esposa. Para darle mayor poder, una representación de lo que quería decir, que representa a una IA, nació la sirvienta, que aunque no dice mucho, mueve toda la historia y da profundidad al patriarca. Por último nace la hija, que vive su propia lucha por ser joven”.
“Investigué cada personaje desde lo psicológico: El narcisista, Vínculo traumático, Síndrome de Estocolmo, Disonancia Cognitiva, hipervigilancia y cohesión extrema. Después creé la imagen completa, todas las escenas, y empecé a trabajar escena por escena sin que los personajes se rompieran”.
Ureña cuenta con dos adaptaciones y dos obras de autoría que fueron clave para llegar a este próximo estreno.
Adaptaciones:“El suicidio perfecto”, de “75 Puñaladas” de Martín Ginner, comedia fantástica sobre un espía en escena de suicidio, adaptada a un México con agencia de espionaje mundial. Y “Las Costureras”, de “El censo” de Emilio Carballido, versión más oscura y trágica sobre dos costureras con taller clandestino en 1945.
Autoría: “Amor, Guerra y Clown”, en un México inexistente en 1940 donde un vagabundo y una enfermera encuentran el amor antes de la guerra, y “La Princesa y la Pirata”, comedia infantil sobre equidad donde una princesa y una pirata vencen a su dragón para ser libres.
“Con La Princesa y la Pirata quiero contar que la libertad está en nuestra decisión. Con Amor, Guerra y Clown quiero expresar lo que significa el amor sincero sin prejuicios, inexistente hoy pero no inalcanzable”.
¿Buscas provocar políticamente al espectador?
“No. Dionisio Leiva, gran actor y dramaturgo costarricense, me dijo: escribe lo que quieras contar, luego piensas en lo que significa y eso hice. Mis metáforas son inconscientes porque mi superyó quiere hablar. No quiero enfocarme en cambiar a las personas. Si soy fiel a lo que quiero expresar, el público sentirá y reflexionará desde su mundo”.
“Con El Huésped busco decirles que tenemos el poder de cambiar las cosas malas. TODOS entendemos la realidad pero hacemos la vista gorda hasta que es demasiado tarde y ahí radica el verdadero terror, no en un monstruo, en lo desconocido, sino en nuestro interior, en que sabemos la verdad de todo pero miramos al otro lado por miedo a sentir”.
EL HUÉSPED Dramaturgia y dirección: Emanuel Ureña Compañía: Sempiterno Artes Escénicas / Acarus-Art Producciones Elenco: Korey Rivera, Mayr, Ely Rodríguez, Yaretth Dávila, Roma, Denisse García Música original: Adair Mendoza
Temporada: 3, 10, 17, 24 y 31 de octubre de 2026 – 18:00 h Sede: Teatro Emilliere. Unión postal #171. Alcaldía B.J. Ciudad de México. Boletos:http://elhuespedterror.boletopolis.com
En”La Noche de las Divas”, la Ciudad de México será escenario de un encuentro excepcional entre dos universos musicales que comparten una misma búsqueda: la belleza de generar con su virtuosismo y emocionar a través de la voz a sus espectadores, con un espléndido acontecimiento estético y sonoro.
Por Alexandro Guerrero
La soprano internacional María Katzarava, la única soprano mexicana que ha cantado en los cinco continentes, y la reconocida intérprete Alejandra Ávalos unirán sus voces en “La Noche de las Divas”.
Todos los testimonios y declaraciones de Alejandra Ávalos citados en esta colaboración fueron compartidos en entrevista exclusiva para Los Reporteros MX. Ella nos comparte: ” Lo particular de esta producción cobra una gran importancia en este momento de mi carrera , ya que es una propuesta que comienza a presentarse en diversos escenarios del país y seguramente trascenderá fronteras”.
Alejandra Ávalos fue la voz que engalanó el programa previo al primer Grito de Independencia del segundo piso de la transformación en 2025 encabezado por la primera Presidenta de México, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, ante un Zócalo capitalino repleto, en una noche histórica para el país. Su participación se convirtió en uno de los momentos más emotivos de la ceremonia, al interpretar el repertorio popular mexicano ante más de 280 mil asistentes.
Con más de 40 años de trayectoria, es una de las intérpretes más versátiles de México. Cantante, actriz, compositora y productora, ha participado en más de 15 telenovelas como El padre Gallo, Tal como somos, Tenías que ser tú, La antorcha encendida, Soñadoras, Siempre te amaré, Apuesta por un amor y Que te perdone Dios. En el cine protagonizó junto a José José la película “Perdóname todo” (1995, dir. Raúl Araiza), el último trabajo cinematográfico del Príncipe de la Canción y una de las más taquilleras de la última década del siglo XX en México. Interpreta a Teresa Montes e incluye el dueto “Te quiero así”: Su formación lírica inició a los 16 años con el Mtro. Józef Olechowski.
“La noche de las divas” representa un interesante despliegue vocal comenta Alejandra, pues ella adoptó el registro de mezzosoprano siendo soprano como decisión estilística en su trayectoria; lo que para este espectáculo permite además una serie de combinaciones muy ricas y complejas con María, así como articular duetos con destacados intérpretes del ensamble.
Por su parte, María Katzarava ha sido reconocida como una de las voces verdianas más importantes del siglo XXI. Inició su formación a los 4 años como violinista. Egresada de la Escuela Superior de Música del INBAL, del SIVAM y de Los Angeles Opera, ganó el primer lugar en ópera y zarzuela en Operalia 2008, el concurso fundado por Plácido Domingo.
Ávalos nos comparte respecto a su compañero en escena, que fue Plácido Domingo, quien promovió la carrera de María, fue quien apoyó el lanzamiento de su carrera como cantante de ópera a nivel mundial. Ahí Katzarava comenzó a ser reconocida y galardonada, recibió el “Oscar de la lirica” en la Arena de Verona, Miami Life Awards y Premio Crónica, ha cantado en los teatros más importantes del mundo: Royal Opera House Covent Garden de Londres, La Scala di Milano, Gran Teatre del Liceu de Barcelona, Teatro Real de Madrid, Los Angeles Ópera y Bellas Artes, junto a figuras como Andrea Bocelli y Plácido Domingo. Es fundadora del Concurso Internacional de Canto María Katzarava y del Studio Katzarava, cuyo ensamble vocal inauguró el propio Teatro Varsovia y fue directora artística de la Ópera de Bellas Artes.
A este espectáculo se sumó un maestro muy especial: el Mtro. Józef Olechowski, quien fue su primer maestro de ópera cuando ella tenía apenas 16 años.
Nació en Polonia e inició sus estudios musicales a los cinco años bajo la dirección de su padre, y más tarde cursó estudios superiores en la Academia de Música Karol Szymanowski de Katowice. Recibió por dos años consecutivos la beca por concurso de la Sociedad Federico Chopin de Varsovia.
Reside en México desde hace más de 36 años, donde ganó el IV Concurso Nacional de Piano en Puebla y concluyó con mención honorífica la Maestría en Composición en la Universidad Veracruzana. En 1988 fue nombrado “Mejor pianista extranjero residente en México” por el periódico Claridades.
Es fundador y director de la Sociedad Cultural Federico Chopin de México, integrante del grupo de Concertistas de Bellas Artes del INBAL y ha grabado más de 40 discos dedicados exclusivamente a compositores mexicanos. Destacan su grabación de la obra de cámara de Manuel M. Ponce en dos volúmenes con la que obtuvo el premio de la Unión de Cronistas de Teatro y Música, así como los cuatro volúmenes de la obra completa para piano de Ernesto Elorduy. Se ha presentado como solista con las orquestas más importantes del país: Sinfónica Nacional, Filarmónica de la Ciudad de México, Carlos Chávez, de Jalapa y Aguascalientes.
Como reveló Alejandra Ávalos en entrevista exclusiva para Los Reporteros MX, la historia comenzó en la radio, en el programa que hoy se llama Orbe, cuya idea era dar voz a deportistas y a distintos grupos sociales. Ahí se dio el primer encuentro personal entre ambas y nació un vínculo muy cercano y familiar.
Años después vino el reencuentro en Madrid. En plena temporada alta, Alejandra hizo un cambio de vuelo para alcanzar a María y a Cristian Castro. El momento clave ocurrió después de un recital de María en la Casa de México en España. Al terminar se organizó una tertulia y un cóctel que se convirtió en un karaoke improvisado con piano. Ahí cantaron los tres juntos y en dueto. Fue en esa noche cuando María le propuso generar un espectáculo donde se unieran la ópera, el bolero y el pop.
Alejandra Ávalos considera que el concepto es lo más puro en términos de interpretación y sonoridad que puede haber: un concierto acústico vocal, haciendo armonía con sus voces. Algunas piezas serán a dueto, otras con el ensamble vocal del Studio Katzarava y otras destacando los registros más dramáticos de María.
Como Alejandra nos compartió, la idea es presentar canciones tan antiguas y tan populares que todo el mundo conoce, sin necesidad de una orquesta grande, solo con piano y voces.
Primera parte – Bolero y Romance Eterno:Contigo en la distancia, Verdad amarga, Reloj, Sabor a mí, Encadenados, Piel Canela, Flor de azalea, La nave del olvido.
Segunda parte y homenaje a los grandes: a José José con Amar y querer, Te quiero así y El Triste; y a Juan Gabriel con Amor eterno, De mi enamórate y Abrázame muy fuerte.
Tercera parte- Pasión Contemporánea: los éxitos de Alejandra Ávalos: Lluvia de invierno, Ámame y No renunciaré, en versiones inéditas con arreglos para piano y armonía vocal a dos voces, más duetos operísticos sorpresa del repertorio de María. Funciones: sábado 26 de septiembre – 19:00 h / domingo 27 de septiembre – 18:00 h.
Teatro Varsovia: Varsovia 9, Col. Juárez, Ciudad de México. Acompañamiento al piano del Mtro. Józef Olechowski y participación especial del Ensamble vocal del Studio Katzarava. Boletos en taquilla y Ticketmaster. Cupo limitado a 300 localidades por función.
No vengo a cantar como esperan que cante una mujer.
¿Qué pasa cuando una mujer deja de cantar para complacer y empieza a cantar para decir lo que quiere? Esa es la pregunta que atraviesa el concierto “Ross, a voz abierta: Desde mi raíz y hasta la punta de mis alas”, de la cantautora, guitarrista, escritora y gestora Ross Cruz López, que se presentará este 26 de septiembre a las 17:00 hrs en FARO Cosmos. Acceso libre.
En entrevista exclusiva para LosReporterosMx, Ross habla de voz, raíz, cuerpo, género y territorio. Un concierto que es cierre de ciclo y apertura a la vez.
1. De la sombra al canto
> Yo pienso que lo más difícil de recuperar es la voz auténtica. Y dentro de ella vive un universo infinito: la voz de la ternura, del deseo, de la furia, de la memoria, del miedo. Llegar a esa voz es una experiencia al mismo tiempo bellísima y dolorosa, porque implica trascender los miedos y mirarse sin máscaras, sin filtros, sin la necesidad de responder a lo que los demás esperan de una. Eso es muy difícil. Se requiere mucho valor, pero también mucho amor.
2. Volver a la raíz sin renunciar a las alas
> La raíz es el origen, la génesis. Mi madre y mi padre, mis abuelas y mis abuelos, todo lo que me heredaron: desde el canto hasta las patologías familiares. Muchas de esas herencias he decidido curarlas en mí. Conmigo toparon con pared. Hasta aquí llegaron. Mi raíz también es mi barrio y todo lo que me ha heredado: su groove, su furia ñera —como dice mi adorado Carlos Ballarta—, y ese anhelo profundo de que algún día la vida sea diferente, de que deje de ser tan ocre. Mis alas son mi capacidad de imaginar el escenario más bello desde el contexto más hostil. Son mi capacidad de crear sin límites: desde la nada, desde el dolor, incluso desde el pronóstico más negativo, crear belleza.
3. No cantar como esperan que cante una mujer
> Desde el momento en que fui consciente de la necesidad de habitar mi cuerpo con mi voz, entendí que esa voz era transgresora en muchos sentidos: en su contenido, en su sonoridad y también al margen de la técnica. Estoy completamente abrazada a la contemplación de mi cuerpo y de su sentir. Mi cuerpo es quien me dicta desde dónde quiere sonar y con qué palabras quiere vestir ese sonido. Creo que ahí empezó una forma distinta de cantar: no desde lo que se supone que debe cantar una mujer, sino desde lo que una mujer puede decir cuando finalmente se escucha a sí misma.
4. El género como herramienta, no como etiqueta
> Para mí, el género es un vehículo, una atmósfera que visita mis estados de ánimo y mis distintas etapas de vida. La historia de las mujeres no puede contarse con un solo matiz. Es como la luz de un día: a cada hora es diferente. Las canciones pueden inducirse, pero cuando te dispones verdaderamente a que una canción nazca con libertad, nace como quiere. Soy muy intuitiva y estoy abierta a lo que mi historia, mi cuerpo y mi presente quieren expresar. Y sí, también reconozco mis limitaciones en términos de técnica y conocimiento musical. Por eso me apoyo, como una enredadera, en quienes pueden ayudarme a expandir aquello que quiero expresar: mi equipo de músicos y colaboradores. Respecto a la génesis heteropatriarcal, creo que vale la pena preguntarnos también quiénes construyeron los lenguajes musicales, quiénes fueron legitimados dentro de ellos y quiénes quedaron fuera. Yo no pretendo escapar de esa historia: quiero habitarla, cuestionarla y hacerla sonar desde otro lugar.
5. Del libro al escenario
> El libro encontró en el escenario otra forma de movimiento. Para mí siempre ha sido primero la palabra escrita, después el sonido, luego el movimiento y finalmente todos los elementos escénicos que refuerzan esa palabra: la iluminación, el espacio, los silencios, los cuerpos. El libro y el escenario se complementan. El libro extiende y expande la disertación; la amplía. El escenario y la canción la siembran para que después florezca en más palabras, en nuevas disertaciones y en otras experiencias de vida. Es un diálogo permanente entre lo que se escribe, lo que se canta y lo que se vive. Y sí: para mí es magia pura.
6. FARO Cosmos como territorio
> Para mí cantar en FARO Cosmos tiene un valor profundamente comunitario y político porque significa llevar estas canciones, estas palabras y estas preguntas a un espacio que pertenece a la gente, no solamente al circuito comercial. Hablar ahí de cuerpo, deseo, memoria y autonomía es una manera de decir que nuestras historias también merecen ocupar el espacio público; que nuestros cuerpos, nuestras contradicciones y nuestros deseos no tienen que esconderse para ser escuchados. También es un llamado a la gente que durante años me ha seguido, me ha escuchado y ha encontrado resonancia en alguna cosa que he dicho. Es un llamado a sostener y continuar esta vocación de cantora y palabrera, librepensante, que no puede dejar de disertar ni de escribir. Es un llamado a acompañarme a cerrar un ciclo y abrir otro, desde nuevas dinámicas que me obligan a modificar mis tiempos creativos, pero no a desaparecerlos. Políticamente, es mi propio llamado a no dejar de ser quien soy.
Ross llega al escenario con una propuesta musical que no pretende pedir permiso. Su repertorio transita por el blues, jazz, funk, bolero y música mexicana, pero sobre todo por las historias de las mujeres: sus deseos, sus pérdidas, sus contradicciones, sus cuerpos, sus amores y esa parte de sí mismas que muchas veces aprendieron a mantener en silencio.
“A voz abierta” es también una declaración personal. Después de años de construir una trayectoria sólida como extraordinaria cantautora, Ross coloca nuevamente la música en el centro para hablar desde un lugar profundamente suyo: una mujer que ha decidido cantar desde su experiencia y no desde el molde que otros construyeron para ella.
“Ross, a voz abierta desde mi raíz y hasta la punta de mis alas”
26 de septiembre de 2026 | 17:00 h |.
FARO Cosmos. Calz México-Tacuba, Tlaxpana, Miguel Hidalgo, 11370 Ciudad de México, CDMX
Seven Waves Productions y Grupo Morsa presentan el estreno mundial de una superproducción sinfónica sobre el legado del cuarteto de Liverpool; Con más de 40 años de trayectoria, presentaciones en The Cavern Club y grabaciones en Abbey Road Studios, Grupo Morsa lidera este recorrido junto a una orquesta sinfónica en vivo bajo la batuta del maestro Arturo Rebolledo.La cita será el viernes 25 de septiembre de 2026 a las 19:30 horas, en coincidencia con la fecha de conmemoración del lanzamiento de Abbey Road.
La Sala Silvestre Revueltas, uno de los recintos sinfónicos de mayor tradición y prestigio en la Ciudad de México y sede del Centro Cultural Ollin Yoliztli, recibirá el estreno mundial de The Beatles Symphonic Tribute.
El concierto, programado para el viernes 25 de septiembre de 2026, coincide con la fecha de conmemoración del lanzamiento de Abbey Road_ (26 de septiembre de 1969), el último álbum grabado por The Beatles y una de las obras más influyentes de la música popular.
A casi seis décadas de aquel lanzamiento, ese patrimonio musical alcanzará una nueva escala estética gracias a esta superproducción firmada por Seven Waves Productions y Grupo Morsa, que propone una ambiciosa sinergia entre la fuerza del rock en vivo, la suntuosidad armónica de una orquesta sinfónica y una infraestructura de vanguardia dotada de iluminación arquitectónica y despliegue visual en alta definición.
The Beatles Symphonic Tribute huye del tributo convencional para adentrarse en la reinterpretación de gran escala. La propuesta parte de un rigor absoluto: mantener intacta la esencia melódica y el carácter visceral de las composiciones originales, mientras se expanden sus fronteras sonoras mediante los recursos tímbricos de la música de cámara y orquestal.
Bajo la dirección concertadora del maestro Arturo Rebolledo, la orquesta en vivo dialogará en tiempo real con la ejecución de Grupo Morsa, construyendo un mapa sonoro repleto de matices, texturas e intensidades dramáticas inéditas.
Un encuentro entre la tradición sinfónica y la cultura popular en un recinto emblemático
La elección de la Sala Silvestre Revueltas no es casual. Inscrita dentro del Centro Cultural Ollin Yoliztli, cuna de la formación musical en México y hogar de las orquestas y ensambles más representativos de la ciudad, esta sala aporta la acústica, la solemnidad y la carga simbólica ideal para un proyecto de esta envergadura. Llevar el cancionero de Lennon-McCartney al formato sinfónico en este espacio significa tender un puente entre dos mundos que a menudo se perciben como distantes: la música académica y el rock como fenómeno cultural masivo.
El programa ha sido curado con un criterio musicológico, respetando las armonías originales y las orquestaciones que George Martin concibió en su momento, pero potenciándolas con una plantilla orquestal completa. No es un concierto de covers, es una relectura que busca revelar la complejidad compositiva que siempre estuvo en The Beatles y que los ha hecho materia de estudio en conservatorios de todo el mundo.
Grupo Morsa: Cuatro décadas de maestría y sello de autenticidad
El respaldo técnico y artístico recae en Grupo Morsa, agrupación mexicana fundada en 1984 que suma más de cuatro décadas dedicada al estudio, preservación y ejecución meticulosa de la obra de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr. La banda ha actuado en el legendario The Cavern Club de Liverpool y ha plasmado su trabajo en los míticos Abbey Road Studios en Londres.
Sol nos invita a un recorrido por sus diferentes discos y algunas perlitas del cancionero popular latinoamericano.
En entrevista exclusiva para Los Reporteros MX, Sol ahondó en el sentido de este formato sin banda:
“En realidad el beat está, de otra manera, más orgánico, lo llevará el pulso de la guitarra, y en el caso de este set, también lo suma la percusión. Lo que se genera sin banda, es que todo suena y se desenvuelve de manera más orgánica y maleable, las velocidades pueden cambiar porque la emoción de la canción así lo va dictando, como cuando el corazón se acelera más o menos por algo que nos pasa, es un set con el beat marcado por el corazón.”
Después de 16 años de escenarios y giras por América y Europa, volver a la esencia se volvió necesario:
“Volver a las canciones en su esencia es algo que me resulta necesario, sobre todo en estos tiempos donde todo está tan superficial, sobrecargado, sobre excitado y exitista. Empecé a sentir la necesidad de volver a la raíz, al germen del acto creativo, de cantar, de decir y de comunicar y conectar con eso.”
Sobre su vínculo con México, donde nació su proyecto solista:
“Mi proyecto solista nació y se forjó en México, luego salió a dar vueltas por el mundo y siguió creciendo, pero para mi es siempre muy importante volver a tocar en México porque siento que es un territorio sagrado para mi como artista, vuelvo con muchas ganas siempre, agradecida y feliz de traer nuevas canciones, formatos, shows. Siempre me emociona tocar en México.”
En tiempos de algoritmos y dispersión, detenerse a escuchar una canción contada con anécdota y pausa, de cerquita, es para ella un acto político:
“Le veo un valor inmenso a detenerse a escuchar y compartir la música y el arte de otra manera que no sea la dictada por algoritmos e industrias de entretenimiento. Nos quieren máquinas, con inteligencias artificiales y estupidez humana y yo creo que el arte siempre nos rescata de eso y nos conecta con la parte verdadera y sensible de nuestra humanidad.”
¿Habrá creaciones nuevas?
“Si, encontrarán canciones de mi repertorio de todos los discos que ya conocen y algunas más viejitas que compuse en mi proyecto anterior a hacerme solista y también algunas nuevas que aún no salieron en ninguna plataforma y que no voy a apurar porque quiero que sean un tesorito que sólo se encuentre en el vivo.”
Tras su gira por Italia, Francia y España, donde germinó el concepto de su futuro disco, reflexiona sobre el contexto global:
“Tuve una gira hermosa en Europa, compartí música y escenarios en distintos puntos de Italia, Francia y España, compuse con artistas que hablan lenguas distintas a la mía. Y al lado de todo esto, el mundo parece ir hacia lugares que no entiendo y que me duelen mucho. Desde mi lugar estoy empecinada en ir sembrando canciones y buenos gestos con cuanto ser me cruce en este camino.”
Instagram: @solpereyraoficial CONCIERTO ÍNTIMO Y ACÚSTICO Jueves 17 de septiembre · 9:00 pm Teatro Bar El Vicio Calle Madrid 13, Colonia Del Carmen, Coyoacán, CDMX http://boletopolis.com y en taquilla de El Vicio
La palabra de María Sabina vuelve como ritual en el CENART
Por Alexandro Guerrero
El CENART estrena una obra de Marcela Rodríguez y Jesusa Rodríguez que recupera la oralidad mazateca y transforma la ópera en ceremonia colectiva.
Más que una ópera, lo que presenta la compañía Ópera Portátil es un oratorio escénico y un ritual músico-teatral dedicado a María Sabina Magdalena García, la sabia mazateca de Huautla de Jiménez.
Su estreno mundial corre del 10 al 13 de septiembre en el Foro Experimental Black Box del Centro Nacional de las Artes, dentro del ciclo “Del color de la sandía”, y parte de una decisión estética central: restituir la voz.
La compositora Marcela Rodríguez trabajó durante años con fuentes primarias. El eje es el testimonio recogido en lengua mazateca por Álvaro Estrada en Vida de María Sabina, la sabia de los hongos, donde Estrada, paisano de Sabina, la deja hablar en primera persona. A ello se suman los cantos transcritos por el micólogo Gordon Wasson y los registros sonoros y cinematográficos de Nicolás Echeverría.
De ahí que el libreto no sea una biografía inventada, sino un tejido de letanías de la propia curandera: Soy la mujer aerolito, soy la mujer agua, soy la mujer estrella, soy la mujer cielo.
En escena, la figura de Sabina se encarna en coro. Como solistas participan Catalina Pereda y Lydia Rendón, y como tejedoras del micelio, *Graciela Morales, Narda Belinda Moreno e Ingrid Fuentes. Las cinco voces emergen del micelio para sostener el canto como tecnología de sanación.
Las acompañan en una dotación íntima Mariana Chávez en la flauta, Nabani Aguilar en el violín, Virna Lanza en el violonchelo y Andrea Yañez Centeno en la percusión, bajo la dirección musical de Gonzalo Gutiérrez y con puesta en escena de Jesusa Rodríguez. La producción general es de Catalina Pereda.
La puesta propone el teatro como espacio liminal, lo que Sabina nombraba como el lugar sin orificios para el humo, umbral del viaje. Desde una lectura antropológica, la obra desplaza la noción de los llamados niños santos: no como sustancia psicodélica, sino como medicina sagrada, como recurso para transformar el hambre y la orfandad en visión.
En tiempos de Fiestas Patrias, esta invocación recuerda que hay memorias ancestrales que no piden ser representadas, sino escuchadas.
Invocación operística a la sabia de los hongos Compañía Ópera Portátil Música: Marcela Rodríguez Puesta en escena: Jesusa Rodríguez Dirección musical: Gonzalo Gutiérrez Solistas: Catalina Pereda, Lydia Rendón Tejedoras: Graciela Morales, Narda Belinda Moreno, Ingrid Fuentes Las imágenes son de: Abraham Goldsmit Karakowsky / Secretaría de Cultura.Foro Experimental Black Box, Cenart Del 10 al 13 de septiembre
C C Helénico, CENART y CONAPRED abren curso gratuito de Teatro Afromexicano: memoria, resistencia y cultura viva.
El Centro Cultural Helénico, en colaboración con el Centro Nacional de las Artes (CENART) y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), abrieron inscripciones para el curso en línea y gratuito “Teatro afromexicano. Memoria, resistencia y cultura viva”.
La propuesta fue diseñada por el actor, productor y creador escénico Adrián Makala— Adrián B. McCalla Rivera, artista afromexicano de ascendencia panameña con más de 25 años de trayectoria en teatro, cine y TV, con la revisión académica de Ginna Diédhiou Bello, pedagoga afrofeminista, decolonial e interseccional, directora de Educación del CONAPRED y referente del Movimiento Afromexicano con 15 años de trabajo.
“Hacer teatro es una manera de poner en escena aquello que no tendría por qué estar oculto. Hacer buen teatro también es una forma de hacer país”, afirma Makala.
Makala conoce el costo del silencio. Él mismo ha relatado que en los años 90, por su condición de persona afromexicana, recibió “todo tipo de maltrato psicológico, emocional, físico y de humillaciones, incluyendo que cuestionaran la autenticidad de sus documentos. Tres décadas después, esa experiencia se convierte en currículo.
El temario se organiza en cuatro unidades:
Hacia un teatro afromexicano
Dos Méxicos, tres repúblicas
Teatralidades africanas y sus resonancias en América
Posibilidades escénicas en el México contemporáneo
El objetivo no es solo histórico. Según sus organizadores, busca reconocer los aportes afrodescendientes como parte del patrimonio cultural nacional, romper el silencio histórico y fomentar la inclusión de personas afrodescendientes en las dramaturgias mexicanas para contar historias silenciadas.
El dato que lo justifica: en el Censo 2020, 2.57 millones de personas se reconocieron como afromexicanas (2% de la población), pero 35.6% reportó haber sufrido discriminación en 2022. México aún no cuenta con una medición sistemática de cuántos artistas afrodescendientes participan en teatro, cine y TV.
El curso otorga certificado autogestionado al finalizar y forma parte del programa de Educación en Línea del Helénico, que busca democratizar el conocimiento escénico en todo el país.
Datos prácticos: Curso: Teatro afromexicano. Memoria, resistencia y cultura viva **Modalidad:**En línea / Gratuito Duración: *20 horas Inscripción: Hasta el 24 de septiembre de 2026 Informes:http://[email protected] / 55 4155 0900 ext. 7422 f90fc4f3