Ese bloqueo inexistente que sin bloquear bloquea

Nada demuestra mejor la inexistencia del bloqueo a Cuba que la amenaza del gobierno trumpista —que es lo mismo que cualquier gobierno  de EE.UU., pero sin la hipocresía de los demócratas y con un tono de piel anaranjado— de imponer aranceles a las exportaciones de los países que envíen petróleo a Cuba. La cual fue lanzada junto con una orden ejecutiva que califica a Cuba como “amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad y la política exterior estadounidenses”. Y es que no hay nada más amenazante que lo inusual cuando lo inusual es extraordinario. La idea es simple y clara: estrangular a Cuba, acelerar su colapso.
Se que a más de uno esto le parecerá un acto de bravuconería, pero nadie obligó al Gobierno Cubano a “alinearse con países y actores malignos adversos a Estados Unidos” y difundir “ideas, políticas y prácticas comunistas por todo el hemisferio occidental”.

Como con sabia sabiduría, ni definición de lo que significa ser un actor maligno adverso, afirmó el siempre anaranjado Donald. Si la Mayor de las Antillas no insistiera en preservar su dignidad y soberanía, nada de esto sucedería, tan fácil que es agachar la cabeza y someterse sumisamente. Pero no, los cubanos insisten en ser libres, ¿hay algo más maligno que ello?

Lo interesante no es que exista un inexistente bloqueo que apuesta por ahogar a Cuba en su propia libertad. No. Lo  interesante es que la amenaza trumpetera se hiciera el 29 de enero y Cuba no haya recibido combustible desde diciembre. La amistosa amenaza anaranjada sólo confirmó lo que ya era un hecho luego de que a Maduro lo adujeron en un operativo de ICE a la inversa y con ello terminará el envío de 27,000 barriles diarios desde Venezuela. Lo interesante es que, tras el éxito del no neoliberal gobierno de izquierda neoliberal mexicano al consolidarse como el principal socio comercial del imperio, México cada vez esté más atado de manos, y no tenga forma de ser soberano y solidario al mismo tiempo, teniendo que cancelar los 17,000 barriles diarios que enviaba a Cuba. Lo interesante es que China y Rusia cumplieron con la expectativa de no cumplir su promesa y no han enviado nada a la isla caribeña.

Entrados en gastos

Puede que sean muy pocos quienes tengan la estatura suficiente para ver las cosas desde las alturas de Don Donald Trump, santo patrono de la libertad imperial y la democracia sumisa, pero el nuevo bloqueo que no es bloqueo pero que sí bloquea, acarrea un sinfín de beneficios para los cubanos. De entrada, socava esa terrible idea de la libre determinación de los pueblos, demostrando que los pueblos no se determinan libremente, los determina el mandamás o termina con ellos, y reafirma la idea de libertad, democracia,y justicia del infinitamente limitado entendimientos de quienes entendiendo los límites se limitan a ellos.

  • Carlos Bortoni es escritor. Su última novela es Historia mínima del desempleo.

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