El descarado Moreno

Qué fuerte es ver a un hombre que parece inteligente que parece capaz, pero que nada más es violento, acusar sin bases, gritar sin conocimiento, enfurecerse a la menor provocación, sin ningún indicio de que haya detrás inteligencia o capacidad de razonamiento fuerte y seria, sin que se le vean bases políticas reales, sino nada más capacidad porril, violencia, falta de ingenio y de creatividad.

Un político así, vive de amenazar, de demostrar poder por la vía de la fuerza física, por la vía de la amenaza, por la vía de poner al otro contra la pared usando los puños no usando la inteligencia, no usando la razón, no usando argumentos sino solamente siendo violento, amenazador y comportarse como un individuo que pretende imponer su pensamiento y su voluntad a los demás por la fuerza. ¡Cómo se parece a Donald Trump!

Esos individuos en política son peligrosos y deben de ser anulados, deben de ser quitados de cualquier poder, no pueden tener facultades políticas o legales para tomar decisiones que afectan a todo un partido político, aunque este esté en vías de desaparecer; en franca extinción producto exactamente de individuos como ese dirigente, que por la vía de la fuerza por y no de la inteligencia han llegado a donde están, personajes sin integridad.

Encima, este individuo trata de acusar de cualquier cosa a periodistas rectos y honestos, limpios con conocimiento, que investigan, que buscan y encuentran información y hechos concretos que van denunciando, de frente a ciertos poderes, todo aquello que debe ser denunciado y detenido, que representan una fuerza combativa en favor de la democracia, en favor de la verdad, en favor de la libertad de expresión, en favor del pueblo.

Pudimos o no estar de acuerdo con con las concepciones de estos periodistas, pero no podemos, de ninguna manera, permitir que sean callados. 

Cualquiera que tenga una voz en libertad y que en ese ejercicio se atreva contra el poderoso, contra los dueños del dinero, contra los grandes capitales, contra los mentirosos, contra los tramposos y corruptos, no puede ser callado. Al contrario, debe ser escuchado y su voz debe convertirse en estridente para que todos escuchemos, para que todos veamos, para que todos cobremos conciencia y nada ni nadie tiene derecho a callarnos.

En México se están dando muchas luchas constantemente; aquellos que luchan contra reformas legales con las que no están de acuerdo, porque efectivamente, van en contra de sus intereses como los compañeros de #YoPorLas40Horas, o los trabajadores de Tornel, o los Telefonistas, que ya no quieren reelección en su sindicato, o todos aquellos que pelean y luchan denunciando contra el outsourcing que todavía existe, incluso en el gobierno de la Ciudad de México, o quienes no se detienen para tratar de evitar que se siga desalojando a gente de sus hogares para convertirlos en airbn,  o para que sean rentados durante el Mundial del despojo y así, los dueños rentistas obtengan mejores rendimientos rentas e ingresos.

Todos estos luchadores sociales que se enfrentan a un modo de producción explotador y esclavizante, no se detienen y no se detendrán. Parece que MORENA y sus aliados no tienen conciencia y no quieren ver que ellos existen y que se debe también trabajar para ellos porque son una parte importante de la fuerza que mueve este país.

Todos los partidos políticos parecen haber olvidado Cuáles son los verdaderos intereses del pueblo y solamente parecen velar por sus propios intereses y sus ingresos por su dinero eso es lo que los mueve y eso los hace actuar igualito que a los llamados neoliberales que se dice son del pasado pero que siguen vivos y enquistados en el poder, en el Congreso de La Unión, en la Suprema Corte de Justicia, en todo el Poder Judicial, y por supuesto, en el Poder Ejecutivo Federal.

Se mira con tristeza, pero parece que el legado de Andrés Manuel López Obrador empieza a perderse en la neblina del tiempo y de la falta de conciencia y de valentía para caminar en verdad con el Pueblo.

Ya ni siquiera estamos entregando petróleo a Cuba sujetos a la amenaza de Donald Trump. Cómo quisiera ver que se tuviera, desde el Estado, el valor enorme, la valentía que tuvo Lázaro Cárdenas o que tuvo López Mateos o qué tuvo Emiliano Zapata y el mismísimo Madero. Ellos fueron valientes porque tenían el apoyo del pueblo y hoy el gobierno tiene el apoyo de la mayoría del pueblo de una mayoría abrumadora que no tiene casi antecedentes en el pasado de nuestro país y que seguramente sería íntegro si se hicieran las cosas enfrentando a Trump sin miedo. Cómo diría el ilustre y siempre extrañado Tomás Mojarro, ¿Hasta cuándo mis valedores?

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