Para conocer las actividades que realiza el gobierno del estado de Veracruz, debe acudirse a los medios nacionales, debido a que pareciera que se trata de hacer un hueco informativo en la entidad.
La intensidad de las críticas desde los medios se convierte en la continuación de la guerra sucia que trataba de impedir el triunfo de Rocío Nahle hacia la gubernatura.
Desde luego cualquier hecho que pueda afectar la imagen de la gobernadora son contenidos de primeras planas y espacios destacados en los medios que aúllan por un convenio de publicidad con el gobierno como sucedía en los regímenes priistas.
Recordemos aquellas agresiones contra el gobierno estatal producto de montajes que realizaban los medios estatales coordinados por TV Azteca, medio en decadencia que todavía insiste en desgastar con mentiras al gobierno del estado, con gente que decía que al gobernadora no había visitado sus parajes, colonias o pueblos cuando las lluvias afectar el norte de la entidad. El contrato de chamacos priistas que enfrentaban no sólo a la gobernadora sino a la Presidenta misma para, supuestamente, reclamar atención.
Ahora dicho espectáculo se repite contratando personas que, disfrazados de pescadores, insisten en que debe ir personalmente la gobernadora a escucharlos, cuando en realidad la atención no la ofrece la gobernadora sino los encargados de dar apoyo a los damnificados por el derrame. Lo que quieren es una presencia política contra la cual puedan actuar los supuestos colonos, para dar a conocer su reclamo en los medios.
Los veracruzanos saben de sobra que los medios de la entidad sólo quieren subsidio inmerecido y que su información respecto al gobierno del estado es relativa, por decir lo menos. Sin embargo, están los que quieren que este gobierno termine, que van desde los caciques hasta los misóginos, pasando por una oposición que desde su mínima expresión hacen comparsa a los medios y muchas veces les dan línea.
Los medios en ese estado se acostumbraron a cobrar por hablar bien del gobierno. Los gobiernos priistas fueron muy generosos con los comunicadores y los medios. Fidel Herrera dio de alta a todo aquel que trabajaba en un medio, como periodista titulado, aunque no hubiera terminado la primaria y los beneficiarios se la creyeron. Ahora, con todo y su analfabetismo, hasta presumen premios nacionales de periodismo.
La inversión en Veracruz por 1,186 millones de dólares, de 17 empresas que generarán 22 mil empleos en agro industria, acero, comercio, energéticos, fue omitida por los medios estatales como muestra de una guerra que no termina, y que es la expresión más clara del odio que mantienen vivo por la derrota de quienes hubieran querido revivir al PRI en las elecciones pasadas.
Lo importante para los medios son las noticias que intentan desgastar al gobierno para que ya no gane más espacios en las urnas de Veracruz y pueda renacer el chayote para los medios, cuyos propietarios se hicieron millonarios alabando a los priistas, con mentiras, desde luego.
Así, se comprueba la adicción a la mentira que es un modelo que han seguido puntualmente la mayoría de los periodistas de la entidad con mucha ortodoxia.
Hacemos comunicación al servicio de la Nación y si así no lo hiciéramos, que el chat nos lo demande.

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