La campaña de Morena en Zacatecas tendrá como principal contrincante la herencia de una secuela de vicios arraigados por varias administraciones anteriores.
La estrategia de Morena en la candidatura de Zacatecas debe ser seleccionada desde las bases, diseñada con la precisión quirúrgica de un médico.
El estado exige una reconstrucción del tejido social, y conocer la manera de solucionarlos problemas no sólo entenderlos, hay que actuar con decisión aunque se trastoquen intereses políticos y económicos, para lo que se requiere la sensibilidad de una persona del pueblo.
Imposible depositar la confianza en empresarios o a egresados de escuelas del extranjero que han mostrado que sólo alejan o aplazan soluciones urgentes a los grandes problemas de la entidad y del país. Tampoco en ex funcionarios públicos que sólo dejaron denuncias penales a su paso.
Ya México vivió la pesadilla de la corrupta tecnocracia que ocasionó la debacle de la economía por actos, desde el sexenio de Miguel de la Madrid, los egresados de otros países consideraron que su paso por las aulas de universidades extranjeras y hablar inglés les ayudarían a entender problemas muy concretos y de urgente solución.
A nadie le interesa conocer la tecnología de punta de la agricultura, sin los campesinos en Zacatecas añoran una yunta primitiva para poder trabajar. De nada sirve conocer la cotización en bolsa de productos del campo si el precio de garantía mata de hambre a los campesinos.
Hay líderes frijoleros que pueden dar a conocer, con precisión matemática la situación del campo en Zacatecas, desde luego hay otros que se dicen líderes frijoleros que sólo quieren alcanzar cargos públicos.
Hay líderes frijoleros como Fernando Galván, ex perredista, con denuncias penales por desviar subsidios agrícolas y cerrar acopios. Es señalado por agricultores de apropiarse de subsidios gestionados por ellos y ahora quiere ser presidente municipal de Río Grande, amparado en las siglas de Morena.
José Narro Céspedes, diputado federal por Zacatecas, ha recorrido el estado no sólo haciendo política estrechando manos y mirando a los ojos a los habitantes del campo sino prestando servicios de salud, desde hace muchos años, advirtió que los problemas en el campo zacatecano persisten, pese a los ajustes en los programas federales, señaló que los mecanismos actuales de comercialización del frijol están generando distorsiones que afectan directamente a los productores.
Narro Céspedes sostuvo que el precio planteado actualmente no cubre los costos reales de producción, por lo que planteó que el kilogramo de frijol debería ubicarse entre los 22 y 23 pesos, a fin de garantizar un margen de ganancia digno, porque los 16 pesos que ahora se pagan están por debajo de los costos de producción y en la desesperación llegan a venderlo a 8 pesos.
Narro denunció a intermediarios que se benefician del esquema actual, al comprar el producto a precios bajos para posteriormente venderlo a costos más elevados, lo que impacta negativamente en los productores.
Propone auditorías que garantices la efectividad del esquema de los programas que apoyan ala campo, porque en la entidad hay una serie de viejos vicios que nadie ha podido erradicar.
Zacatecas cruza la puerta que divide el pasado con el futuro y seguramente conocerá la mejor manera de designar a su candidato y a su gobernador.
Hacemos comunicación al servicio de la Nación y si así no lo hiciéramos, que el chat nos lo demande.

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