La Ciudad de México y el desorden

Por desgracia parece que siempre está rebasada de pendientes nuestra ciudad: con todo y los mejores deseos de las autoridades locales. Llueve y se inundan las grandes avenidas, y las que están debajo de los puentes (son punto y aparte) automóviles que se echan a perder al quedar atrapados por el agua y las alcantarilla tapadas.

Y si hablamos de los baches: parece que no hay “bachetón” que alcance. Será que ¿hay mala calidad en los materiales? Pues así cómo los tapan se vuelven a hacer.

Uno de verdad, de corazón, quisiera decir que todo está bien, y apoyar a este gobierno por el que votamos: parecía que Clara era la opción más clara, pues gobernó Iztapalapa bien. Claro que no es lo mismo gobernar una Alcaldía (por muy grande que sea) que  una ciudad de por lo menos 21 millones de habitantes…Y las lluvias y el reciente mundial lo evidenciaron. Porque las prioridades parece que se trastocaron y no se hizo un trabajo de desazolve prudente y eficaz, pero si se llenaron de pintura morada, importantes arterias viales; cuando los colores amarillo y blanco son los reglamentarios, no por capricho: si no por convención visual de expertos en vialidad. Hubo lugares donde tuvieron que volver a pintar de amarillo y blanco (dejarlo como estaba) por obvias razones.

Luego se pintaron vagones del tren ligero, y algunas paredes externas del metro de la línea azul con unos enormes ajolotes (que siguen en peligro de extinción en Xochimilco) porque su hábitat chinampero no cuenta con lo mínimo indispensable (no hay suficientes recursos para su continuidad)  

Sin embargo si gastó bastante en pintar todo el sur: taxqueña, metro, metrobús, muchas bardas desde San Antonio Abad y ballenas que sostienen los puentes del segundo piso hasta toda la zona del Estadio Azteca. Con murales de futbolistas.  Todo eso, seguro por una buena cantidad.

Pero dicen que no hay recursos, cuando en la mayoría de las colonias se batalla para el mantenimiento de luminarias, asfaltar las calles principales, bacheo (como ya dije) nomenclaturas de las calles, limpieza de coladeras, cambió de tuberías de la red primaria…Pero eso si se hizo una ciclovía que prácticamente nadie ocupa. Las condiciones de la Ciudad de México por desgracia no dan para andar con tranquilidad en bicicleta. No estamos en Holanda, Bélgica o Alemania, y no es malinchismo, solo condiciones de vida muy diferentes. Y en nuestra ciudad: Solo redujo drásticamente la calz. de Tlalpan al quitarle un carril. Y en la que se gastó una millonada.

Y qué decir del Jardín Colgante que se lleva el premio por caro e innecesario (varios millones) en una ciudad en la que se dice siempre que hay austeridad, por ejemplo en el metro que siempre están arreglando y siempre sobre todo en época de lluvia tiene goteras.

Y para rematar: se permite desde ya hace años (después de Mancera que exageró por lo contrario) que la gente se estacioné en doble y triple fila en muchas avenidas principales y prácticamente en toda la ciudad. Y se necesita orden, no solo votos.

No es lo mismo gobernar la Ciudad de México que gobernar Iztapalapa.

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