Abusos, violencia, condiciones inhumanas y muertes en el mayor centro de detención migrante de EUA

Human Rights Watch (HRW) y la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) denunciaron abusos, violencia, condiciones inhumanas y muertes en el mayor centro de detención migratoria de Estados Unidos, donde exigen una investigación y el cierre de las instalaciones.

Human Rights Watch (HRW) y la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) denunciaron presuntas violaciones sistemáticas a los derechos humanos en Camp East Montana, el mayor centro de detención migratoria de Estados Unidos, ubicado en Fort Bliss, Texas. De acuerdo con un informe conjunto, los migrantes enfrentan golpizas, negligencia médica, aislamiento prolongado y condiciones insalubres, por lo que ambas organizaciones exigieron el cierre inmediato del recinto y una investigación independiente.

El informe documenta el caso del migrante cubano Geraldo Lunas Campos, de 55 años, quien murió tras ser inmovilizado por varios guardias. Según testigos citados por HRW, sus últimas palabras fueron: “No puedo respirar, que Dios me bendiga”. La autopsia concluyó que falleció por asfixia provocada por la compresión del cuello y el torso, y el médico forense clasificó el caso como homicidio. HRW calificó la muerte como una posible “ejecución extrajudicial” conforme al derecho internacional.

Las organizaciones entrevistaron a 71 personas detenidas en el centro, provenientes de 12 países de América Latina y el Caribe. La mayoría aseguró haber sufrido agresiones físicas o presenciado palizas por parte de los guardias, además de denunciar que quienes solicitan atención médica, alimentos o reclaman sus derechos suelen ser objeto de represalias. También describieron instalaciones hacinadas, baños en malas condiciones, falta de productos de higiene y demoras de semanas o meses para recibir atención médica.

El reporte sostiene además que los detenidos reciben alimentos insuficientes o en mal estado, lo que habría provocado pérdidas significativas de peso entre algunos migrantes. HRW y la ACLU advirtieron que las condiciones en Camp East Montana constituyen tratos crueles, inhumanos o degradantes y reiteraron su llamado a las autoridades estadounidenses para cerrar el centro, investigar los abusos denunciados y garantizar la protección de los derechos fundamentales de las personas migrantes.

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