Con el PRI cada vez más reducido electoralmente, su dirigente celebra que Acción Nacional abra la puerta a una alianza para intentar frenar a Morena.
El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, celebró que el PAN esté dispuesto a explorar alianzas rumbo a las elecciones de 2027, en una muestra de que el otrora poderoso tricolor ya no parece confiar en sus propias fuerzas para competir por separado. Moreno planteó incluso construir un “gran frente amplio” contra Morena.
La estrategia resulta llamativa para un partido que durante décadas dominó la política mexicana y que ahora busca pegarse al PAN para conservar espacios. El propio Moreno reconoció que competir unidos permitiría tener mayores posibilidades electorales, mientras ambos partidos analizan cómo enfrentar los comicios del próximo año.

El priista celebró particularmente la apertura de Jorge Romero, dirigente panista, para negociar alianzas estatales. Moreno sostuvo que deben dejar de lado las marcas partidistas y revisar más de 20 mil cargos que estarán en juego en 2027. En otras palabras, el PRI de Alito apuesta por sumar siglas porque por sí solo cada vez tiene menos margen de maniobra.
La paradoja es evidente: Alito habla de un gran frente opositor mientras encabeza un PRI que ha perdido buena parte de su antiguo peso político. Incluso el dirigente ha tenido que defender públicamente la viabilidad del partido frente a quienes sostienen que el tricolor está en decadencia.
Mientras tanto, Moreno mantiene un discurso de confrontación contra Morena y acusa al gobierno de utilizar recursos públicos y fiscalías contra la oposición. También rechazó temer a un eventual desafuero y aseguró que seguirá “defendiendo a México”, pese a la presión política que enfrenta.

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