La Iglesia católica cuestionó la consulta sobre la regulación de contenidos y advirtió sobre un supuesto riesgo de censura, en una narrativa que coincide con la impulsada por la oposición y los grandes consorcios mediáticos.
La Arquidiócesis Primada de México decidió entrar al debate sobre la reforma en materia de telecomunicaciones y contenidos, repitiendo un discurso que desde hace semanas impulsan el PRIAN, TV Azteca y otros grupos de oposición. A través de un editorial publicado en Desde la Fe, la Iglesia advirtió que cualquier mecanismo para revisar la veracidad de la información podría convertirse en un acto de “censura previa”, pese a que el Gobierno federal mantiene abierta una consulta pública sobre la iniciativa.
En su posicionamiento, la Arquidiócesis sostuvo que ninguna autoridad administrativa debería decidir qué opiniones pueden difundirse, al considerar que ello afectaría la libertad de expresión. También defendió que la diversidad de opiniones fortalece la democracia y llamó a que sean los ciudadanos quienes contrasten la información y formen su propio criterio, en lugar de que exista una supervisión estatal sobre los contenidos.

La postura llama la atención porque coincide casi punto por punto con la narrativa promovida por dirigentes del PRIAN, comentaristas opositores y empresas como TV Azteca, que han presentado la propuesta como un intento de censura, aunque el proceso sigue en discusión pública e incluye temas como el derecho de réplica, la diferenciación entre hechos y opiniones y la protección de las audiencias.
Además de rechazar cualquier mecanismo de revisión previa, la Iglesia propuso fortalecer la autorregulación de los medios mediante códigos de ética, garantizar el derecho de réplica cuando una publicación afecte a terceros y promover una ciudadanía crítica capaz de verificar la información que consume. También pidió que las plataformas digitales y sus algoritmos estén al servicio de las personas y no de intereses ideológicos o comerciales.
El editorial concluye con un llamado a que medios, autoridades, plataformas y ciudadanía compartan la responsabilidad de construir un debate público informado, insistiendo en que la libertad se fortalece con mayor compromiso ético y no con restricciones.
Sin embargo, para muchos observadores resulta llamativo que la Arquidiócesis haya decidido sumarse a una narrativa prácticamente idéntica a la que han encabezado TV Azteca y los partidos del PRIAN, quienes han convertido el debate sobre la reforma en una campaña política contra el Gobierno federal.

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