Tania Larios tiene un costoso equipo de asesores que sólo han presentado 10 iniciativas legislativas, de ellas, ninguna ha sido aprobada; entre sus cercanos figura su paisano tlaxcalteca y expanista José Alberto Palestino, quien cobra más de 41 pesos mensuales; la diputada ha usado su agenda para promover la violencia de género, algo de lo que ha acusado en al menos cinco ocasiones a distintos oponentes.
Por Ricardo Sevilla
La diputada y coordinadora del grupo parlamentario del PRI en el Congreso de la CDMX, Tania Larios, ha mantenido a costa del erario a un grupo de nueve asesores que, al año, cuestan 3 millones 277 mil 116 pesos y que sólo han presentado 10 iniciativas, de las cuales, hasta el momento, ninguna se ha aprobado.

Entre sus asesores destacan personajes como el expanista José Alberto Moreno Palestino, exaspirante del PAN a diputado local por el distrito IV de Apizaco y exdirector de obras públicas del mismo distrito, o Daniela Rubio Rojas, una misteriosa asesora que en 2024 recibió recursos públicos de la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar Benito Juárez y que hoy por hoy es la persona mejor pagada en el equipo de Tania.
Ambos, tanto Moreno Palestino —quien es originario de Tlaxcala, al igual que Tania y su familia— como Rubio Rojas, son los asesores más caros en el equipo de la priista. Moreno percibe 41 mil 772 pesos mensuales, mientras que el sueldo de Rubio se dispara hasta los 65 mil 100 pesos.

El resto de su equipo está compuesto por personas sin carrera política pública visible.
Sin embargo, el equipo de asesores de la diputada no ha dado grandes resultados, pues de las 10 iniciativas que han presentado en el Congreso local, ninguna ha sido aprobada.
Por el contrario, Tania Larios ha aprovechado la luz de los reflectores en el Congreso para participar en zafarranchos que nada tienen que ver con su trabajo legislativo, el cual, según la propia diputada, ha estado plagado de intimidaciones y sesgos por parte de sus compañeros varones, que atribuye a una presunta violencia de género.
La fiel seguidora del Grupo Atlacomulco asegura haber sido víctima de esta “violencia” machista y sistemática en al menos cinco ocasiones.
Por ejemplo, en 2023 acusó al exalcalde de Cuajimalpa, Adrián Ruvalcaba, de orquestar una agresión contra “jóvenes militantes” del PRI. En ese momento, Tania Larios era una incipiente secretaria general en el PRI, que rápidamente escalaba posiciones dentro del fracturado partido.
El conflicto con Ruvalcaba escaló y en 2024, la diputada interpuso una denuncia en contra del político por “violencia y amenazas”.
Tras impulsar una agenda en el Congreso local enfocada en erradicar la “violencia de género” e iniciativas relacionadas con el horario del transporte público en eventos masivos o el desecho de grasas a través del drenaje, la diputada volvió a acusar “violencia e intimidación” por parte de diputados de Morena. Asegurando que este grupo había organizado la actuación del Bloque Negro contra los participantes de la marcha de la Generación Z y refrendó su apoyo a Alejandro Moreno, asegurando que “no se doblaría”.
En febrero de 2026, Tania nuevamente acusó, sin dar detalles, de ser víctima de violencia. Esta vez por parte de un hombre, identificado como Erik “N”, que “la agredió sexualmente” a las afueras del Congreso de la CDMX. El hombre fue detenido y enfrenta un proceso judicial por acoso sexual.
El último señalamiento por parte de la diputada ha sido en contra del periodista Manuel Pedrero, al que señaló de “violencia política debido a género” luego de que este la acusara de trabajar para Alejandro Moreno y le pidiera guardar silencio mientras él hablaba.
La diputada aseguró que los comentarios buscaban desacreditar su trabajo legislativo, uno en el cual ha brillado no por sus iniciativas sino por su participación en zafarranchos.
Como el ocurrido en diciembre de 2025 a propósito de la desaparición de InfoCDMX, donde la diputada trepó un balcón para dañar un equipo de sonido y así impedir el debate público de la medida.
En ese momento, la priista tlaxcalteca también acusó “violencia por parte de Morena, que había enviado un Bloque Negro al Congreso”.

Los datos revelan que la publicista oficial de José Antonio Meade, como ella misma se autodenominó en una entrevista con Milenio en agosto de 2021, es víctima constante de violencia política y de género por parte de aquellos interlocutores que no coinciden con ella.
Entre 2012 y 2018, cuando gobernó el priista Enrique Peña Nieto, organizaciones independientes registraron cerca de 3 mil 50 feminicidios; de ellos, sólo 739 fueron procesados con condenas, 105 absueltos y 2 mil 206 quedaron impunes.
El feminicidio comenzó a medirse en cifras a partir de 2015, cuando el aumento de delitos contra mujeres comenzó a visibilizarse como una violencia específica de género.
Aun así, Tania Larios, quien dice luchar por los derechos de las mujeres, afirmó que Peña Nieto, bajo cuyo gobierno más de 2 mil feminicidios quedaron impunes, era un referente del buen gobierno.

En distintas ocasiones, Tania también ha mostrado su apoyo a Alejandro Moreno, a quien se le escuchó decir en un audio filtrado por Layda Sansores que a “los periodistas no había que matarlos a los balazos, sino de hambre”.
Apenas en febrero de 2026, Tania Larios viajó junto a Raúl Torres Guerrero para participar en la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC), donde ultras de Estados Unidos promueven la vida, la propiedad privada, la contrainmigración y políticas conservadoras, tal como lo detalla una minuta del diputado Alberto Martínez Urincho.

Todos, puntos de un movimiento que atenta contra la libertad e igualdad de los seres humanos, pero que a la diputada le parecen la trinchera desde donde construir la sociedad mexicana.

Tal parece que a la diputada lo que menos le importan son los derechos civiles o de género; lo que realmente busca es preservar la estructura política que la ha ayudado a crecer.

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