Autor: Los Reporteros Mx

  • Silvio Rodríguez: la guitarra, la historia y la congruencia

    Silvio Rodríguez: la guitarra, la historia y la congruencia

    En tiempos donde la corrección política suele domesticar la palabra y donde muchos prefieren la ambigüedad antes que el compromiso, escuchar a Silvio Rodríguez decir que, si fuera necesario, volvería a empuñar su fusil en defensa de la Revolución Cubana, no es una provocación: es una declaración de coherencia.

    Porque Silvio no es solo un trovador. Su historia no comienza en los grandes escenarios, sino en el proceso mismo de construcción de la revolución. Fue parte de una generación que creció al calor de la transformación impulsada tras 1959, y que entendió el arte no como un refugio individual, sino como una herramienta colectiva.

    Antes de convertirse en una de las voces más importantes de la canción latinoamericana, Silvio vivió la revolución desde dentro. No como espectador, sino como participante.

    Formó parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, y su paso por la vida militar no fue simbólico. En los años sesenta, integró misiones internacionalistas vinculadas al apoyo que Cuba brindó a procesos de liberación en África, particularmente en países como Angola y Guinea-Bissau, donde la isla caribeña acompañó luchas anticoloniales contra potencias europeas.

    Ahí, lejos de los reflectores, Silvio no era el cantautor que hoy conocemos, sino un joven comprometido con una idea que trascendía fronteras: la de la solidaridad internacional.

    Cuando años después emergió como figura central de la Nueva Trova, junto a otros músicos, su discurso no era una pose estética. Era la continuidad de una vivencia política. Canciones como La era está pariendo un corazón o Playa Girón no pueden entenderse sin ese contexto de compromiso, de historia vivida, de contradicciones asumidas.

    Por eso, cuando hoy reafirma su defensa de la revolución, no está repitiendo un eslogan. Está sosteniendo una trayectoria. En un mundo donde muchas figuras públicas cambian de postura según la coyuntura, Silvio ha optado por algo cada vez más raro: la congruencia. Ha sido crítico en distintos momentos, sí, pero nunca ha renegado del proceso que ayudó a construir.

    Y eso es lo que incomoda. Porque su figura rompe con la narrativa simplista que reduce la Revolución Cubana a caricaturas. Silvio es prueba de que existen sujetos que, incluso con matices y críticas, siguen defendiendo un proyecto político desde la convicción y la memoria.

    Decir que “empuñaría su AKM” no es una apología de la violencia; es una forma de decir que hay causas que no se abandonan cuando vienen los momentos difíciles.

    Hoy, cuando el debate sobre Cuba suele reducirse a consignas vacías o ataques automáticos, la voz de Silvio Rodríguez recuerda algo fundamental: que la historia no se construye desde la comodidad, sino desde la toma de posición. Y que hay quienes, incluso décadas después, siguen dispuestos a defender lo que consideran justo.

    Redes sociales

  • El descarado Moreno

    El descarado Moreno

    Qué fuerte es ver a un hombre que parece inteligente que parece capaz, pero que nada más es violento, acusar sin bases, gritar sin conocimiento, enfurecerse a la menor provocación, sin ningún indicio de que haya detrás inteligencia o capacidad de razonamiento fuerte y seria, sin que se le vean bases políticas reales, sino nada más capacidad porril, violencia, falta de ingenio y de creatividad.

    Un político así, vive de amenazar, de demostrar poder por la vía de la fuerza física, por la vía de la amenaza, por la vía de poner al otro contra la pared usando los puños no usando la inteligencia, no usando la razón, no usando argumentos sino solamente siendo violento, amenazador y comportarse como un individuo que pretende imponer su pensamiento y su voluntad a los demás por la fuerza. ¡Cómo se parece a Donald Trump!

    Esos individuos en política son peligrosos y deben de ser anulados, deben de ser quitados de cualquier poder, no pueden tener facultades políticas o legales para tomar decisiones que afectan a todo un partido político, aunque este esté en vías de desaparecer; en franca extinción producto exactamente de individuos como ese dirigente, que por la vía de la fuerza por y no de la inteligencia han llegado a donde están, personajes sin integridad.

    Encima, este individuo trata de acusar de cualquier cosa a periodistas rectos y honestos, limpios con conocimiento, que investigan, que buscan y encuentran información y hechos concretos que van denunciando, de frente a ciertos poderes, todo aquello que debe ser denunciado y detenido, que representan una fuerza combativa en favor de la democracia, en favor de la verdad, en favor de la libertad de expresión, en favor del pueblo.

    Pudimos o no estar de acuerdo con con las concepciones de estos periodistas, pero no podemos, de ninguna manera, permitir que sean callados. 

    Cualquiera que tenga una voz en libertad y que en ese ejercicio se atreva contra el poderoso, contra los dueños del dinero, contra los grandes capitales, contra los mentirosos, contra los tramposos y corruptos, no puede ser callado. Al contrario, debe ser escuchado y su voz debe convertirse en estridente para que todos escuchemos, para que todos veamos, para que todos cobremos conciencia y nada ni nadie tiene derecho a callarnos.

    En México se están dando muchas luchas constantemente; aquellos que luchan contra reformas legales con las que no están de acuerdo, porque efectivamente, van en contra de sus intereses como los compañeros de #YoPorLas40Horas, o los trabajadores de Tornel, o los Telefonistas, que ya no quieren reelección en su sindicato, o todos aquellos que pelean y luchan denunciando contra el outsourcing que todavía existe, incluso en el gobierno de la Ciudad de México, o quienes no se detienen para tratar de evitar que se siga desalojando a gente de sus hogares para convertirlos en airbn,  o para que sean rentados durante el Mundial del despojo y así, los dueños rentistas obtengan mejores rendimientos rentas e ingresos.

    Todos estos luchadores sociales que se enfrentan a un modo de producción explotador y esclavizante, no se detienen y no se detendrán. Parece que MORENA y sus aliados no tienen conciencia y no quieren ver que ellos existen y que se debe también trabajar para ellos porque son una parte importante de la fuerza que mueve este país.

    Todos los partidos políticos parecen haber olvidado Cuáles son los verdaderos intereses del pueblo y solamente parecen velar por sus propios intereses y sus ingresos por su dinero eso es lo que los mueve y eso los hace actuar igualito que a los llamados neoliberales que se dice son del pasado pero que siguen vivos y enquistados en el poder, en el Congreso de La Unión, en la Suprema Corte de Justicia, en todo el Poder Judicial, y por supuesto, en el Poder Ejecutivo Federal.

    Se mira con tristeza, pero parece que el legado de Andrés Manuel López Obrador empieza a perderse en la neblina del tiempo y de la falta de conciencia y de valentía para caminar en verdad con el Pueblo.

    Ya ni siquiera estamos entregando petróleo a Cuba sujetos a la amenaza de Donald Trump. Cómo quisiera ver que se tuviera, desde el Estado, el valor enorme, la valentía que tuvo Lázaro Cárdenas o que tuvo López Mateos o qué tuvo Emiliano Zapata y el mismísimo Madero. Ellos fueron valientes porque tenían el apoyo del pueblo y hoy el gobierno tiene el apoyo de la mayoría del pueblo de una mayoría abrumadora que no tiene casi antecedentes en el pasado de nuestro país y que seguramente sería íntegro si se hicieran las cosas enfrentando a Trump sin miedo. Cómo diría el ilustre y siempre extrañado Tomás Mojarro, ¿Hasta cuándo mis valedores?

  • El internet no está́ en la nube. está en el fondo del mar

    El internet no está́ en la nube. está en el fondo del mar

    En estos años en que se habla de inteligencia artificial, de nube y de conectividad global como si todo ocurriera en un espacio invisible, convendría detenernos un momento y mirar con mayor precisión. Porque detrás de esa aparente inmaterialidad existe algo mucho más concreto: una infraestructura física que sostiene cada dato que enviamos, cada transacción que realizamos y buena parte de las decisiones que hoy definen nuestra vida cotidiana.

    La inteligencia artificial, la nube y la conectividad global no viven en un espacio intangible, sino en una infraestructura estratégica, costosa y cada vez más concentrada en manos de grandes corporaciones tecnológicas. Quien construye y controla esos cables, rutas y centros de datos no solo transporta información: está definiendo la nueva geopolítica del poder digital.

    Durante años se instaló una idea cómoda, pero engañosa: la nube como sinónimo de lo etéreo. Sin embargo, basta observar con atención para entender que el internet es una red profundamente material. Está hecho de cables submarinos, centros de datos, estaciones de aterrizaje y nodos de interconexión distribuidos en todo el planeta. Lo que para el usuario parece inmediato -un mensaje, una transferencia, una videollamada- es, en realidad, el resultado de un recorrido complejo que puede atravesar miles de kilómetros bajo el océano. Más del 95% del tráfico internacional viaja por cables submarinos. Eso significa que un corte en esa infraestructura no es un evento técnico menor: puede afectar desde la calidad de una conexión hasta la operación de sistemas financieros enteros.

    Con el paso del tiempo, esa red se volvió más compleja. Los cables submarinos se integraron con redes terrestres, centros de datos y sistemas de procesamiento que hoy conocemos como “la nube”. Pero la nube no es otra cosa que una red física distribuida que requiere energía, territorio y mantenimiento constante. El crecimiento del consumo digital, de las plataformas y de la inteligencia artificial ha disparado la demanda de datos. Y eso se traduce en algo muy concreto: más infraestructura, más inversión y mayor dependencia de esos sistemas. De ahí que la velocidad del internet, el costo de los servicios digitales y la calidad de las plataformas que usamos todos los días dependan directamente de esa base material.

    En los últimos años, además, se ha producido un cambio relevante. Las grandes empresas tecnológicas han dejado de ser solo usuarias de la red para convertirse en sus principales arquitectas. Proyectos como Waterworth, impulsado por Meta, buscan desplegar cables de escala global, con más de 50 mil kilómetros de extensión. No es un detalle técnico: es una señal de época. La infraestructura que sostiene la conectividad ya no se diseña únicamente desde las telecomunicaciones tradicionales, sino desde las plataformas que procesan y distribuyen datos a nivel mundial. Y eso responde, en buena medida, al crecimiento de la inteligencia artificial, que exige volúmenes de información cada vez mayores.

    Así se configura una nueva dimensión del poder. Las grandes tecnológicas no solo ofrecen servicios; integran infraestructura, datos y plataformas en un mismo ecosistema. Eso les permite optimizar costos, reducir dependencias y, sobre todo, influir en la forma en que circula la información. La conectividad deja de ser un servicio y se convierte en un instrumento estratégico. Quien controla las rutas de datos tiene ventajas económicas y políticas que terminan reflejándose en el acceso a servicios, en la competencia entre países y en las oportunidades de desarrollo.

    Al final, la discusión es tecnológica, pero sus implicaciones son profundamente políticas. El internet no vive en la nube, sino en una infraestructura física con ubicación, costo y control. Y es ahí donde se está reconfigurando el poder. No se trata de que los Estados desaparezcan ni de que las corporaciones dominen por completo, sino de entender cómo evoluciona el equilibrio entre ambos en un mundo cada vez más digital. Porque quien diseña y opera la conectividad no solo transporta datos: influye en la forma en que se organiza la economía, circula la información y se ejerce la capacidad de decisión de los países. Entender esa infraestructura es, hoy, entender el poder.

  • Bobby Pulido: una voz latina que quiere dar el salto

    Bobby Pulido: una voz latina que quiere dar el salto

    La posible candidatura de Bobby Pulido no se siente como la de un político tradicional, y justo ahí está su fuerza. Es alguien que viene de la cultura, de la gente, de una historia que muchos latinos en Estados Unidos reconocen como propia.

    Durante años, Pulido ha sido más que un cantante. Su carrera lo convirtió en un símbolo para la comunidad mexicoamericana, conectando generaciones a través de la música y reforzando una identidad que muchas veces ha tenido que abrirse paso en contextos difíciles. Ese vínculo no es menor: es capital social real, construido con credibilidad y cercanía.

    Pero más allá del escenario, también ha mostrado interés genuino en lo público. Ha participado en iniciativas comunitarias, ha promovido la participación cívica y ha alzado la voz en temas que importan a la comunidad latina, como la educación, la inclusión y los derechos de los migrantes. No es improvisado: es alguien que ha ido entendiendo el peso de su influencia.

    En un momento donde muchos latinos en Estados Unidos buscan representación auténtica, perfiles como el suyo pueden marcar diferencia. No se trata solo de popularidad, sino de conexión. Pulido tiene algo que muchos políticos no logran: la capacidad de hablarle a la gente sin filtros, desde la experiencia compartida.

    Su posible candidatura también refleja algo más grande: el crecimiento del poder latino en Estados Unidos. Hoy, esta comunidad no solo es clave en lo demográfico, sino también en lo electoral. Y para que ese poder se traduzca en cambios reales, se necesitan figuras que motiven, representen y movilicen.

    Apoyar a Bobby Pulido es, en el fondo, apostar por una política más cercana, más humana y más conectada con la realidad de millones de latinos. Porque a veces, las mejores voces no vienen de la política… vienen de la vida misma.

  • Querida Cuba

    Querida Cuba

    “Tú me recuerdas el prado de los soñadores. El muro que nos separa del mar si es de noche…tú me recuerdas sentada, ciertos sentimientos que nunca se sabe que traen en las alas, si vivos o muertos”.

    Así dice la canción: “Esto no es una elegía del cantautor Silvio Rodríguez”, y sí que los que seguimos prendados de ese sueño de libertad, pertenecemos al prado de los soñadores. De los idealistas que no aceptamos el colonialismo; la bota europea o yanqui que destruye a nuestros pueblos y que los arrasa con la mayor de las barbaries: bloquearlos. Condenarlos a un sistema Autárquico (cerrado). Modelo económico de autosuficiencia, donde una nación busca abastecerse exclusivamente con sus propios recursos, rechazando el comercio internacional. 

    Pero este aislamiento no ha sido buscado por Cuba ha sido impuesto por Estados Unidos que no respeta tener con Cuba una interdependencia política y económica, y ha resultado en un estancamiento económico, escasez de bienes y tecnología e ineficiencia industrial. Pues ha impuesto y exigido a todos los países que tienen relación con este poderoso país un brutal bloqueo económico hacia la isla, que ya lleva más 60 años así, y que se ha recrudecido desde que entró al poder Donald Trump. Quién ha trazado además una ofensiva mediática, al vender al mundo la historia de que Cuba no funciona y que eso se debe a que sus gobiernos no han hecho nada bien, y por ser un extremo: no es posible que sea totalmente verdad, es pura lógica. 

    Los E.U nunca han demostrado querer ayudar a ningún pueblo. No son para nada almas caritativas, el capitalismo salvaje que representan ha destruido lo que tocan. Para ejemplo: Vietnam. La mitad del territorio en México, y la explotación y pobreza en Puerto Rico. El genocidio en Gaza, con sus compinches de Israel. Después siguió Venezuela con el secuestro de su presidente en funciones. Y ahora le toca a Cuba. Y como dicen cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar.

    Querida Cuba

    De mis recuerdos entrañables, cuando estando en la Universidad. La revolución Cubana, representaba ese sueño, de ganarle alguna vez a los colonialismos e imperialismos que convirtieron a América Latina, en su patio trasero. Eran tantas las esperanzas y veíamos con orgullo a un país que avanzaba y abatía entre otros temas el analfabetismo, el hambre y la salud. Se desarrollaron grandes médicos cubanos y gran investigación científica. Iban de varios países a curarse pues la medicina cubana iba a la vanguardia. Han pasado 65 años, que cumplió este enero de 2026, cuando el movimiento lidereado por Fidel Castro, y el Che Guevara derrocaron a la dictadura de Fulgencio Batista, marcando el inicio de un gobierno socialista que ha perdurado hasta la actualidad.

    Solo los que viven allá, saben con mayor precisión lo qué fue sucediendo. Considero que incluso para los que viven o vivieron en sus tierras, hay varias percepciones de Cuba. Realmente decir que existe una única, sería irresponsable. Y seguro que hay grietas políticas: autoridades que viven con privilegios al contrario que la mayoría del pueblo. El agua de su hermoso mar caribe, junto con la falta de mantenimiento y el bloque formó grietas y más grietas no solo en las viejas construcciones, o en los balcones que de tan viejos amenazan con caerse. Grietas por las que se cuelan los aires colonialistas de un imperio en decadencia: Gringolandia que ha decidido montar un show de guerra más radical, sin importar las consecuencias, ni el deterioro de su imagen a nivel mundial. Su idea es infundir miedo. 

    Si han sido capaces de matar todo lo que se mueve en Palestina. Son capaces de todo. La ONU es de ellos. La Unión Europea, con excepciones como España, la manejan a su antojo. Rusia ya no es la URSS y de alguna manera ayuda todavía de manera material y energética, aunque ya no tanto será por la lejanía y también porque (tienen una larga cola que le pisen en Ucrania) y a pesar de que China ayuda de manera activa igual que Rusia a la Habana, con arroz y paneles solares y tecnología en general. También están bastante lejos. Y de alguna manera, no dicha – tejen demasiado fino – ante los ojos siempre atentos y voraces del imperio yanqui. En fin que: No es suficiente. Ante el bloqueo brutal de los Estados Unidos. Y el temor de tantos países, incluso de nuestra América que se alinean a lo que quieran los yanquis con Excepción de Colombia con Gustavo Petro y Venezuela. Por eso resalta México con su solidaridad y su apoyo a Cuba, que se han hecho tradicionales. Con la colecta de medicinas y perecederos y petróleo a la isla.        

    Querida Cuba

    Como dijo bien el cantautor emblemático de tu revolución el poeta Silvio Rodríguez, en la lírica de su canción: “Te doy una canción”

    “Te doy una canción y hago un discurso. Sobre mi derecho a hablar. Te doy una canción con mis dos manos, con las mismas de matar. Te doy una canción y digo: “patria” Y sigo hablando para ti. Te doy una canción como un disparo. Como un libro, una palabra, una guerrilla. Como doy el amor”.

    Y ya lo volvió a decir Silvio que me den el fusil AKM para defender a Cuba si es agredida… y ya lo recibió del gobierno de su país. En Total congruencia con quién es.

  • La muina de la derecha

    La muina de la derecha

    A los medios nunca les pareció una noticia importante los actos de corrupción hasta que fueron los funcionarios de la 4T, quienes las perpetraban. Anteriormente, a pesar de que eran más continuas y de cantidades superiores simplemente se escondían en los rincones de los medios o no se publicaban, a veces, incluso se justificaban.

    Ahora, dichas noticias cobran espacios destacados como si desde la perspectiva periodística fuesen los principales problemas del país. Desde luego lo son desde la perspectiva de la oposición, lo que quiere decir que los medios convencionales están en la trinchera disidente contra el gobierno establecido.

    Los miembros de la derecha, principalmente en los medios nunca habían perdido la calma al aire hasta que llegó la 4T y los hizo parecer carne de manicomio. Desde Ciro hasta el Dóriga, pasando por TV Azteca que pasan de la carcajada sarcástica hasta el llanto, han perdido la tranquilidad que les caracterizaba y les daba credibilidad.

    Ahora Marín, Micha, Brozo, Loret, Azucena, pegan en el escritorio y gritan desesperados ante la imposibilidad de volver a cobrar un subsidio otorgado para mentir. La desesperación patológica, sicótica, se contagia a los políticos de derecha que pierden el equilibrio.

    Vemos a Alito Moreno con la calma extraviada, su compañera de hazañas corruptas Carolina Viggiano, al panista Jorge Romero, al sin partido Emilio Álvarez, a la ultraderechista Ayuso, a la candidata sin país María Corina, a la emecista Ballesteros, a la priista Larios entre otros y otras, que llegan al extremo de culpar de violencia política de género, ante la imposibilidad de debatir en los diálogos con congruencia y conocimiento.

    En el mundo los miembros de la derecha parecen haberse escapado de un manicomio, su conducta acusa desequilibrios mentales graves, con sólo mencionar a Milei y a Trump, podemos ver que la ayuda profesional hace falta, esto sin contar al genocida de Netanyahu, que no aparece más que en imágenes de Inteligencia artificial con dedos de más.

    La política es apasionante, una ejercicio para mentes lúcidas e inteligencias desarrolladas en el culto al conocimiento, esto no quiere decir que deban desbordarse los ánimos en su ejercicio más elemental que es el diálogo, menos aún llegar al criminal extremos de la guerra, cuando la realidad no corresponde a los deseos la frustración es tal que se convierte en rabia, y empiezan algunos a asemejarse más a las bestias que encuentran en la agresión la única manera de expresarse de acuerdo con lo llevan dentro.

    La política no es un tema optativo en la vida de las personas sino algo inherente a su destino; sin embargo, la imposición de criterios en el pasado obligó a algunos a pensar que es aburrida, sucia, repetitiva, delictiva. Nadie dice que la medicina o la abogacía sean actividades negativas, aunque haya tantas razones para afirmarlo a través de la historia como a la política.

    La mayoría de estos personajes vivieron de la mentira ya sea inventando un imperio que nunca existió, informando sobre un país que sólo alucinaban a través del chayote, o creyendo que eran perfectos a la ahora de gobernar. La derecha sufre un duro golpe de realidad en México y el mundo que requiere atención.

  • El verdadero periodismo y la verdad en tiempos de ruido

    El verdadero periodismo y la verdad en tiempos de ruido

    En los últimos días, la opinión pública ha sido testigo de un nuevo episodio que pone sobre la mesa una discusión fundamental: ¿qué es el verdadero periodismo y quién está diciendo la verdad?

    El caso del periodista Manuel Pedrero y la diputada Tania Larios ha escalado más allá de un intercambio de posturas, convirtiéndose en un ejemplo claro de cómo, en medio de los llamados “dimes y diretes”, las pruebas y el rigor informativo deben ser el eje central del debate público.

    Más allá de simpatías o posturas políticas, lo relevante es que cuando el periodismo se ejerce con responsabilidad, sustento y evidencia, inevitablemente incomoda.

    El reciente reconocimiento otorgado a Pedrero por una de las agencias periodísticas más prestigiosas del país no solo valida su trabajo, sino que envía un mensaje más amplio: el periodismo que investiga, contrasta y publica con sustento sigue teniendo valor. Y más aún, sigue siendo necesario.

    El verdadero periodismo no responde a intereses políticos ni económicos. No es un instrumento de propaganda ni un negocio de conveniencia. Es, ante todo, un ejercicio de responsabilidad social. Decir la verdad aunque incomode es su esencia.

    Sin embargo, este ideal convive hoy con una realidad más compleja. La proliferación de desinformación, rumores y narrativas sin sustento ha contaminado el ecosistema mediático. Ejemplo de ello son versiones que circulan sin evidencia, como supuestos acuerdos políticos de alto nivel que, sin pruebas, buscan generar incertidumbre y desestabilizar a la opinión pública.

    En un contexto preelectoral, este fenómeno se intensifica. Las noticias falsas, los rumores y las filtraciones sin verificación se vuelven herramientas de manipulación. Se construyen narrativas que apelan más a la emoción que a los hechos, y que encuentran eco en una audiencia cada vez más saturada de información.

    Por ello, hoy más que nunca, el papel del periodismo serio es fundamental. No solo para informar, sino para filtrar, contextualizar y dar sentido a los hechos. La sociedad requiere medios que no amplifiquen el ruido, sino que lo ordenen.

    México atraviesa, además, un momento complejo en materia de seguridad. Las decisiones gubernamentales en este ámbito, acertadas o no, requieren análisis profundo, no especulación. La lucha contra estructuras criminales no es sencilla: implica estrategia, inteligencia y, sobre todo, responsabilidad institucional. Las reacciones pueden ser intensas, como sucede cuando se altera un sistema que durante años operó con cierto equilibrio, aunque fuera ilegal.

    En paralelo, existe otra realidad que pocas veces se aborda con suficiente profundidad: la contradicción social frente al fenómeno de las adicciones y el crimen. Mientras por un lado se promueven esfuerzos de rehabilitación, por otro persisten redes económicas que se benefician directa o indirectamente de estas problemáticas. Esta dualidad refleja un desafío estructural que va más allá del ámbito gubernamental.

    México no sólo necesita mejores políticas públicas; necesita también una transformación en la forma en que entendemos la legalidad, la responsabilidad social y la ética, tanto en el sector público como en el privado.

    El periodismo tiene un papel central en ese proceso. No como juez, sino como espejo. Un espejo que incomoda, que cuestiona, pero que también orienta.

    Ojalá que el periodismo en México continúe avanzando hacia ese ideal: uno donde la verdad no sea negociable, donde la evidencia prevalezca sobre la opinión, y donde informar con rigor sea la regla, no la excepción.

    Porque al final, en medio del ruido, la verdad sigue siendo el activo más valioso

  • El encuentro

    El encuentro

    El pasado 20 de marzo de 2026 tuve la oportunidad de asistir al segundo encuentro de comunicadores independientes que llevó por nombre Informar es Liberar, y se realizó en Palacio Nacional sin la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum. Para mí fue una experiencia gratificante, porque tuve algunos encuentros y reencuentros muy entrañables con personas que me guardan cariño y respeto, y también con otras que al menos son conscientes de mi existencia.

    Mi camino en este rubro ha sido un tanto atípico. Dado que estudié periodismo como segunda carrera y mi actividad principal ha sido la docencia, dentro de mi plaza del IMSS y en algunas instituciones privadas, no he podido ejercer de tiempo completo la noble profesión a la que le tengo tanto cariño. Me he tenido que ir creando los espacios de tiempo para poder escribir, hacer reportajes y entrevistas, así como ser, tanto contertulio como conductor en mesas de análisis, algunas de buen nivel y otras no tanto.

    Actualmente se habla de una falta de cohesión en el rubro de los comunicadores independientes y también de lucha de egos. Todo eso es lamentablemente cierto. Incluso, dentro del espectro de quienes apostaron por esta lucha informativa sin necesariamente tener estudios, percibo una buena cuota de resentimiento social, que los hace tratar de forma hostil a quienes tenemos recorrido académico. Un ejemplo que me tocó muy de cerca fue la ruptura entre quienes durante un tiempo fueron exitosos youtuberos de calle, entre sí, pero sobre todo con un compañero que tiene formación como cineasta e historiador. Él nunca se metió con nadie, pero su perfil le pasó factura y lo terminaron calificando de ‘fifí’.

    Si puede haber una crítica al movimiento de politización que hubo desde la llegada de AMLO, según mi parecer, sería que se privilegió el escuchar a los llamados comunicadores independientes, y muy poca gente se hizo al hábito de profundizar en la información por vías que no sean las audiovisuales. Es más, aún más pocas personas le tomaron la palabra a AMLO en sus recomendaciones literarias, que fueron muchas y muy variadas a lo largo de sus invaluables mañaneras. Asimismo, muy pocos de los comunicadores con un perfil meramente popular, invirtieron en su propia formación una vez que tuvieron un ingreso constante.

    Otros casos en esferas de exposición más altas se han dado por motivos de audiencia, o bien, simplemente de dinero. Aunque formamos parte de un movimiento que dice repudiar la vulgar ambición, la verdad es que ésta siempre termina aflorando cuando hay grandes sumas involucradas. Asimismo, ha llegado a haber campañas negras y peleas por audiencia. No hay lado correcto, no hay buenos ni malos; sino seres humanos sucumbiendo a bajas pasiones y haciendo de carne fresca para los intereses rupturistas de la derecha.

    Pues bien, volviendo a la citada jornada, empezamos bastante mal, pues el ingreso fue media hora tarde, debido a que comerciantes del centro de la ciudad clausuraron simbólicamente el acceso a Palacio Nacional para protestar contra el gobierno por el bloqueo de la calle Moneda con fines de resguardar el recinto, ante el plantón de la CNTE.

    Ya estando dentro, se vivían emociones a flor de piel, por el gusto que a muchos les producía ingresar por primera vez al salón tesorería. Algunos transmitían en vivo, otros se tomaban fotos con los personajes más prominentes. Con mi perfil más discreto, mientras pasaba junto al flamante premio nacional de periodismo, el compañero me gritó: «¡Maestro!» Ahí pobremente, sin presumir, como diría el buen Andrelo.

    No soy fan del mixiote de pollo, pero el hambre apretaba y algunos certeros pellizcos sí que le propiné al platillo que nos fue amablemente ofrecido por Jesús Ramírez Cuevas. En la sobremesa se entrecruzaban los planteamientos de una secretaría que nos agremie y financie a los comunicadores independientes, y las airadas protestas por lo que calificaban como un desdén (dicho en palabras amables) de la presidenta al no estar presente ni siquiera a través de un mensaje en video.

    Siguieron los talleres, las mesas y luego más abrazos y selfies. Linda experiencia. Veremos si el próximo año sí llegamos a algo.

  • Un festival de derechos: La primera UTOPÍA metropolitana en la Mixiuhca

    Un festival de derechos: La primera UTOPÍA metropolitana en la Mixiuhca

    Hay domingos que marcan un parteaguas en la historia de una ciudad, y la capital atestiguó uno de ellos. La inauguración de la UTOPÍA Mixiuhca no es un evento protocolario más ni una simple obra pública; es la materialización de un modelo de Estado a escala metropolitana. Lo que nació como un milagro territorial, hoy se consagra como el estándar definitivo de transformación para toda la Ciudad de México.

    ​Hoy se respira un ambiente de auténtica fiesta en la capital. El verdadero ejercicio del gobierno de Clara Brugada se celebra en las calles, recuperando el espacio público con alegría, visión de futuro y resultados tangibles. Más que un acto de infraestructura, lo que vivimos hoy es un festival de derechos garantizados donde las familias vuelven a adueñarse de su entorno con total plenitud con todos sus servicios totalmente gratuitos.

    ​Hablamos de una intervención monumental de 120,000 metros cuadrados en su totalidad. Esta inauguración marca la entrega de la primera UTOPÍA, de dos que se construirán en la Magdalena Mixiuhca, otorgando desde ya 80,000 m² de dignidad, divididos en 60 nuevos espacios para el goce de la comunidad y la generación de 7,000 empleos que dinamizan nuestra ciudad.

    ​Como testigos de la operación territorial, sabemos que los muros no cambian vidas si no hay un tejido social que los sostenga. Como bien lo definió hoy nuestra Jefa de Gobierno: “Las Utopías no son solo espacios públicos nuevos, es una ruptura en la forma tradicional de pensar la ciudad. Hoy estamos resignificando el urbanismo desde la vida cotidiana y la comunidad”.

    ​Ese urbanismo social se despliega en 11 ejes estratégicos que no dejan a nadie atrás. El Sistema Público de Cuidados revolucionará el día a día con una lavandería popular, un comedor, el Centro Colibrí para prevención de adicciones, una Casa de día para el adulto mayor y hasta un Temazcal. Esto, sumado al Eje de Género que alberga la Casa de las Siemprevivas y el espacio Biguidi para la diversidad, convierte lo que antes era trabajo no remunerado o invisibilización, en derechos plenos e infraestructura.

    ​La justicia territorial abarca cada necesidad. El Eje de Salud integra desde mastógrafos y la Estación Condesa, hasta albercas de hidromasaje y terapias sensoriales y de lenguaje. El Eje de Cultura y Educación presume un auditorio para 426 personas, salones de cine, teatro, danza, una biblioteca digital y la cabina de RadioUtopía. Incluso la economía social tiene su espacio con una Agencia de Empleo, una tortillería popular y una tienda de comercio justo.

    ​Para las juventudes y las familias, el despliegue es histórico. El Eje Deportivo y Recreativo entrega una alberca semiolímpica, jaulas de bateo, canchas de pádel, minigolf, pistas de pump track y un espectacular Kartódromo de más de 3,300 m² con 20 go-karts. Los más pequeños disfrutarán de 37 juegos infantiles y la refrescante “Isla del agua”. Todo esto enmarcado en un Eje Ambiental de 48,500 m² de áreas verdes, con 55,500 plantas de ornato, 213 nuevos árboles, jardines polinizadores y biozanjas sustentables.

    “Donde la justicia territorial se hace realidad, el acceso al deporte, a la cultura y al bienestar ya no depende solo del lugar donde se vive”, sentenció Brugada en un discurso que resonó en toda la Mixiuhca.

    ​Hoy queda claro que la capital ya no acepta retrocesos. La inauguración de hoy es un laboratorio del futuro donde se ensaya y materializa el derecho a la ciudad. Gobernar desde el territorio es la firma irrenunciable de esta administración, y la Ciudad de México ya es, oficialmente, un territorio de Utopías.

  • Solos, tristes y enredados

    Solos, tristes y enredados

    Estudios y encuestas robustas y a largo plazo muestran que, desde 2010, la salud mental y el bienestar autorreportado de los adolescentes y jóvenes han empeorado de manera importante en muchos países occidentales. O sea, es una tendencia que se reporta desde antes de la pandemia. “Por ejemplo, entre 2015 y 2018, la satisfacción vital de los jóvenes de 15 años cayó casi universalmente, de acuerdo con datos del Programa para la Evaluación de Estudiantes Internacionales (PISA). De 47 países con datos, 40 mostraron una caída estadísticamente significativa, 6 un resultado no significativo y apenas en uno —Corea del Sur— se dio un aumento significativo. Estas caídas fueron fuertes y universales, tanto para mujeres como para hombres. Además, la misma fuente indica que la soledad escolar entre adolescentes aumentó casi universalmente entre 2012 y 2018 (aumentos en 34 de 35 países). Cada vez más conectados y cada vez más solos.

    En Norteamérica y Europa occidental, los jóvenes declaran sentirse mucho menos felices que hace 15 años, según se lee en el World Happiness Report 2026. Este declive coincide con el fuerte aumento en el uso de redes sociales. Muchos analistas atribuyen esta caída en la felicidad a dicha práctica.

    Algunos estudios revelan que más de 7 horas diarias de uso de redes sociales se correlacionan directamente con menor bienestar, especialmente en el caso de mujeres jóvenes de Europa Occidental y plataformas con feeds algorítmicos o influencers. Fuera del mundo anglosajón, los vínculos son más positivos o neutros. El informe concluye que el uso intensivo contribuye parcialmente al declive en esas regiones.

    En las universidades norteamericanas, la mayoría de los estudiantes desearía que las redes no existieran, ¡y sin embargo las usan… porque todos lo hacen! Fuera del mundo angloparlante y Europa del oeste, también ocurre lo mismo, aunque dependiendo de la app: en Latinoamérica, las de feeds algorítmicos e influencers impactan negativamente la satisfacción vital, aunque no pasa lo mismo con las aplicaciones de chat. En Medio Oriente y Norte de África, aunque la felicidad no cayó pese al uso intenso de redes sociales, se reporta más depresión y estrés por scroll pasivo, visual y de comparación con influencers. Quienes pasan mucho tiempo en las redes sociales arriesgan su equilibrio emocional. Si bien las redes no explican totalmente el abatimiento anímico que cunde por el continente, sí conforman una parte muy relevante del fenómeno.

    Los países nórdicos siguen lidereando el ranking de felicidad mundial. Finlandia se mantiene imbatible en el primer lugar, seguida por Islandia, Dinamarca y Costa Rica (el mejor puesto histórico de un latinoamericano, en cuarto). Suecia, Noruega, Países Bajos, Israel, Luxemburgo y Suiza cierran el top 10. Claro, Uno de estos diez países seguramente no aparecerá entre los más felices en el próximo reporte, y no me refiero ni al americano ni a los europeos.

    De 2006-2010 a 2023-2025, entre 136 evaluados, casi el doble de países (79) subieron su felicidad respecto a los que bajaron (41). Los mayores avances (+1 punto o más en escala 0-10) están en Europa Central y del Este; las peores caídas (-1 punto o más) en zonas de conflicto. El reporte indica que, en general, la mayoría de los países industriales occidentales están ahora menos felices que hace 15 años. Quince de ellos han tenido bajadas importantes, mientras que solo cuatro han subido de forma significativa.

    Los países industriales occidentales en general están menos felices que antes: 15 bajaron significativamente, solo 4 subieron. Entre menores de 25 años, Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda rankean bajísimo (122-133 de 136). El bienestar juvenil 8cayó en Nueva Zelanda y Europa Occidental, tanto en absoluto como comparado con adultos; en las otras 8 regiones globales (90% de la población), los jóvenes están mejor ahora que hace 15-20 años.

    Las emociones negativas se están volviendo más comunes en todas las regiones del mundo. En Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda aumentó significativamente la tristeza en comparación con otras zonas. La preocupación creció más entre los jóvenes en general, mientras que la ira bajó en todas partes, tanto para jóvenes como para mayores.

    El World Happiness Report 2026 señala claramente algo una correlación sencilla: la satisfacción vital es mayor con poco uso de redes sociales y baja cuando se usan mucho, según datos PISA de estudiantes de 15 años en 47 países. Las actividades en internet se dividen en dos: comunicación, noticias, aprendizaje y creación de contenido suben la felicidad; redes sociales, juegos y navegación por diversión la bajan.

    Otra obviedad que la estadística ayuda a respaldar: considerando sus efectos en la felicidad, en internet hay dos bandos claros: actividades que suman puntos: charlar y conectarse con otros, leer noticias útiles, aprender cosas nuevas y crear contenido propio; actividades que restan puntos (y muchos): redes sociales, videojuegos, scrollear por hastío sin rumbo… Simple: crear levanta, perder el tiempo hunde.

    Claro, todas las actividades en internet perjudican la satisfacción si se usan en exceso. De hecho, eso mismo pasa en la vida en línea y en la vida real. Nada nuevo: la idea de que el veneno está en la dosis, o más precisamente de que la dosis hace el veneno, se atribuye a Paracelso, el médico, alquimista y filósofo suizo del siglo XVI (1493-1541), cuyo nombre real era Theophrastus Bombastus von Hohenheim. Su axioma original era algo así como: “Todo es veneno, nada es veneno; sólo la dosis hace que una cosa sea veneno”. Es un principio fundamental de la toxicología moderna… y debería ser parte de nuestras brújulas para navegar el día a día, porque, como bien lo dicta el sentido común, incluso lo bueno en demasía… harta.