Autor: Los Reporteros Mx

  • Política S.A. de C.V.: entre la imagen y la realidad

    Política S.A. de C.V.: entre la imagen y la realidad

    Hoy en día, la política mexicana atraviesa una transformación silenciosa pero profundamente visible: la conversión de sus figuras públicas en auténticos generadores de contenido. Diputados, senadores, alcaldes y aspirantes han adoptado dinámicas propias de las redes sociales reels, historias, transmisiones en vivo donde proyectan no solo su agenda política, sino también su estilo de vida, su imagen personal y, en muchos casos, una narrativa aspiracional.

    No hay nada reprochable en el éxito. Al contrario, es legítimo que quien ha trabajado, invertido o emprendido pueda reflejar los frutos de su esfuerzo. Sin embargo, el problema surge cuando esa vitrina de éxito contrasta de manera brutal con la realidad de los territorios que representan.

    Porque mientras en redes vemos viajes, ropa de marca, restaurantes exclusivos y discursos cuidadosamente producidos, en muchos municipios del país persisten condiciones de pobreza estructural. Según datos recientes del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), más del 36% de la población en México continúa en situación de pobreza, y una proporción importante enfrenta carencias básicas como alimentación, vivienda digna o acceso a servicios de salud.

    Es ahí donde surge la pregunta inevitable: ¿existe una desconexión entre la clase política y la ciudadanía?

    La historia parece repetirse. Como en las monarquías de antaño, hay momentos específicos en los que el poder “desciende” al pueblo: las campañas electorales. Es entonces cuando aparecen los recorridos casa por casa, los apoyos temporales, las promesas renovadas. Pero fuera de ese ciclo, la percepción generalizada expresada constantemente en la opinión pública es que el contacto se diluye.

    Paralelamente, otro fenómeno ha tomado fuerza en la conversación social: la relación entre programas sociales y cultura laboral. Hay quienes sostienen que los apoyos gubernamentales han desincentivado el trabajo; otros argumentan que lo que realmente está ocurriendo es un reajuste en la conciencia laboral.

    Hoy, gracias a la globalización digital, el trabajador promedio ya no vive aislado en su contexto local. A través de plataformas sociales observa condiciones laborales en otros países: jornadas reguladas, pago de horas extras, espacios de trabajo dignos. Ese contraste ha elevado las expectativas, no por ambición desmedida, sino por una creciente noción de derechos.

    De acuerdo con información de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la tendencia global apunta hacia mejores condiciones laborales, mayor regulación de jornadas y fortalecimiento de derechos del trabajador. México, aunque ha avanzado en reformas recientes como el incremento al salario mínimo y cambios en la subcontratación, aún enfrenta retos importantes en materia de equidad laboral.

    Esto nos lleva a otro punto sensible: la desigualdad dentro del propio aparato productivo. Mientras algunos empresarios logran expandir sus negocios, viajar y acumular patrimonio, muchos trabajadores siguen enfrentando condiciones precarias. La discusión no es si el empresario debe ganar por supuesto que sí, sino si ese crecimiento también se traduce en bienestar para quienes sostienen la operación día a día.

    Ese mismo principio debería aplicar con mayor rigor en la política.

    El servicio público, en esencia, implica una responsabilidad ética superior: mejorar las condiciones de vida de la población. No se trata únicamente de administrar recursos o ejecutar programas, sino de reducir brechas, generar oportunidades reales y construir entornos donde el desarrollo no sea privilegio de unos cuantos.

    Por ello, la creciente “estetización” de la política centrada en imagen, presencia digital y narrativa personal debe ir acompañada de resultados tangibles. De lo contrario, corre el riesgo de convertirse en una simulación bien producida. México no necesita políticos influencers. Necesita servidores públicos efectivos.

    Y si bien la comunicación moderna es una herramienta poderosa capaz de acercar, informar y movilizar, nunca debe sustituir la esencia del cargo: servir.

    Porque al final, más allá de los likes, las vistas o los seguidores, la verdadera evaluación sigue estando en la calle. En la mesa de quien no tiene suficiente para comer. En el trabajador que busca condiciones dignas. En la familia que espera oportunidades.

    Ahí es donde realmente se mide el éxito de cualquier gobierno.

  • God bless the World

    God bless the World

    Como seguramente se han enterado, figuras como Joan Baez, Jane Fonda, Bruce Springsteen y un incansable Robert De Niro alzaron la voz en la reciente manifestación nacional contra Donald Trump. El mensaje de De Niro fue fulminante: “Tenemos que sacarlo, va a arruinar al país”.

    Sin embargo, el problema ya no es solo la devastación interna de Estados Unidos. El actor Sean Penn fue más allá al sugerir que Trump podría intentar destruir el mundo entero bajo una lógica de solipsismo perverso: si él no puede controlar el planeta, nadie podrá, al diablo con el mundo. Y no parece una exageración; Trump ya es el responsable directo del desmantelamiento del llamado “orden internacional”.

    El desmantelamiento del tablero global

    Siguiendo el análisis de la historiadora Heather Cox Richardson, el orden establecido tras la Segunda Guerra Mundial —basado en el libre comercio, alianzas defensivas y el impulso de democracias liberales— ha sido dinamitado. En este segundo mandato, Trump ha sustituido la diplomacia por un caos de aranceles y el abandono de aliados estratégicos.

    • Ruptura de alianzas: Ha retirado el apoyo a Ucrania, presionándola para ceder territorio a Rusia, mientras levanta sanciones a Putin.
    • Aislamiento: Se aleja de Francia e Inglaterra para acercarse a figuras como Orbán y Lukashenko.
    • Ataque unilateral: El pasado 28 de febrero, ordenó un ataque contra Irán sin consultar al Congreso ni a sus aliados, al parecer atendiendo únicamente las presiones de Israel.

    La novedad del día: En un giro típico de su estilo errático, Trump declaró hoy que las tropas estadounidenses “saldrán pronto de Irán”. Tras incendiar la región, cerrar el estrecho de Ormuz y disparar los precios de la energía, ahora pretende retirarse dejando un vacío de poder y un conflicto prolongado que ya ha herido de muerte la estabilidad global. ¿Será? ¿O estará ocultando un inminente ataque por vía terrestre a Irán? A saber…

    King Donald I

    Durante la jornada del “No Kings Day”, Robert De Niro redujo su retórica a lo esencial para denunciar lo que considera una monarquía de facto. En Nueva York, ante miles de manifestantes, sentenció: “Hace 250 años, los estadounidenses decidieron que no querían vivir bajo el mando del Rey Jorge III. Hoy tenemos a un aspirante a monarca que quiere arrebatarnos la democracia: el Rey Donald Primero. Es una amenaza existencial para nuestras libertades y nuestra seguridad; debe ser detenido ahora antes de que siga masacrando inocentes en guerras innecesarias”.

    La devastación en datos: ¿insolvencia funcional?

    La gestión de Trump no es sólo un problema ideológico; es un desastre concreto, mesurable. Los datos muestran una devastación en marcha que afecta directamente el bolsillo de los ciudadanos norteamericanos:

    IndicadorEstado Actual
    Inflación prevista4.2% (debido al encarecimiento de fertilizantes y energía).
    Deuda nacional$39 billones de dólares (Récord histórico).
    Costo de la deudaConsume el 17% del presupuesto federal.
    Gasto militarSupera los $1,000 millones de dólares diarios.

    El cierre del estrecho de Ormuz, provocado por su agresividad militar, ha bloqueado el paso del 20% del petróleo mundial. Mientras tanto, el Tesoro advierte que los fondos de la Seguridad Social están cerca del agotamiento. Trump evita llamar “guerra” a sus operaciones para saltarse al Congreso, actuando sistemáticamente como un autócrata que gobierna por decreto.

    ¿Llegaremos a las urnas?

    Faltan 950 días para las elecciones federales del 7 de noviembre de 2028. Es tiempo más que suficiente para que el Mega-anómalo termine de vaciar el Tesoro y quemar las alianzas restantes. Me parece de una enorme ingenuidad apostar a que, tras este nivel de destrucción, la solución sea simplemente un mensaje pregrabado de De Niro o una marcha con carteles ingeniosos. ¿Quedará algo parecido a una democracia para entonces? ¿Quedará mundo?

    God bless the World.

  • El ocaso de un imperio en manos de la demencia: Trump y la resistencia soberana de México

    El ocaso de un imperio en manos de la demencia: Trump y la resistencia soberana de México

    El panorama geopolítico actual se encuentra ante una de sus mayores encrucijadas históricas, marcada no solo por la decadencia estructural de la hegemonía estadounidense, sino por la alarmante inestabilidad de quien controla el timón de ese imperio en descomposición. No hace falta poseer un título en psicología para diagnosticar que Donald Trump exhibe rasgos propios de trastornos mentales profundos que comprometen la seguridad global.

    La acumulación de diagnósticos informales emitidos por expertos —que van desde la hipomanía y el narcisismo hasta la demencia frontotemporal y la psicopatía— no es un mero ejercicio de retórica política, sino una advertencia urgente sobre la peligrosidad de un individuo que tiene bajo su control el botón nuclear y al ejército más poderoso del mundo.

    Este escenario es de una gravedad máxima, pues la combinación de un ego desmedido con un evidente deterioro cognitivo y rasgos paranoides crea un cóctel explosivo en un contexto de presiones internacionales crecientes. El “monstruo” que describen los analistas se alimenta del fracaso y del rechazo; cuando figuras así se ven acorraladas por el gran desgaste de su imagen o por el aislamiento frente a aliados históricos, su respuesta natural es la irracionalidad. Estamos ante la figura de un matón que, al sentir que su coerción pierde efectividad incluso dentro de su propia base política en el movimiento MAGA —donde ya se escuchan ecos de traición y locura—, buscará desesperadamente víctimas para reafirmar su menguante poder.

    El comportamiento de Trump es el síntoma de un imperio decadente que se niega a aceptar su nuevo lugar en un mundo multipolar. La táctica del matón es siempre la misma: desquitarse con aquellos que percibe como más débiles para proyectar una fuerza que ya no posee de manera absoluta. En este sentido, México y Cuba se encuentran en la mira de un líder que disfruta rodeándose de perdedores para inflar sus propios logros -según sus declaraciones más recientes-, una dinámica de humillación que busca perpetuar la estructura de subordinación colonial. Sin embargo, la historia nos enseña que la única forma de enfrentar al “rey” de un imperio en ruinas es a través de la unidad internacional y la firmeza soberana. El mundo debe actuar conjuntamente para detener la deriva de un hombre cuya inestabilidad emocional y falta de control puede acarrear acciones inesperadas y catastróficas. La resistencia no es solo una opción política, sino una necesidad de supervivencia frente a un actor que ya no respeta las reglas mínimas de la diplomacia ni del derecho internacional.

    En este complejo tablero, México emerge como un bastión de dignidad y pragmatismo frente a la soberbia del norte. Mientras algunos mandatarios regionales optan por comportamientos cipayos y vasallos, deleitándose en una sumisión que sabe a bota —figuras como Milei, Noboa o Bukele, que se arrodillan ante los intereses de Washington—, existen ejemplos de liderazgo que han sabido lidiar con la bestia desde la inteligencia y la autonomía. El caso de México es ejemplar, posicionándose junto a figuras como Xi Jinping o Putin, quienes han demostrado que se puede interactuar con el poder estadounidense sin entregar la soberanía nacional. México no debe ni puede ser el patio trasero de un hombre que utiliza el conflicto en Irán o las protestas internas como combustible para su propia paranoia. La posición mexicana debe ser la de una nación que se sabe clave en el equilibrio regional y que no está dispuesta a pagar los platos rotos de la decadencia interna de su vecino. La fortaleza de México reside en su capacidad para resistir la coerción y en su llamado a un orden mundial donde el derecho internacional prevalezca sobre el capricho de un líder con rasgos delirantes.

    Se avecinan tiempos duros, ciertamente, pues el matón herido es el más peligroso. Trump ha dejado claro que su estilo de gobierno se basa en la presión y el desprecio por la verdad, lo que ha erosionado sistemáticamente su credibilidad. Ante este panorama, la estrategia debe ser la de la firmeza inquebrantable. La decadencia del imperio estadounidense es un proceso histórico inevitable, y el hecho de que su representante más visible sea un individuo con poco control emocional y rasgos de demencia es solo la prueba final de un sistema que ha perdido su brújula moral y operativa. México, con su historia de resistencia y su presente de transformación soberana, está llamado a ser el muro real —no el de hormigón, sino el de la dignidad— contra el cual se estrellen las ambiciones irracionales de un líder que confunde la gobernanza con el delirio de grandeza. La unidad con el resto del mundo es la clave para neutralizar al tirano y asegurar que el ocaso del imperio no arrastre consigo la paz de la región.

  • Entre el sol y las asoleadas

    Entre el sol y las asoleadas

    En medio de una conversación pública cada vez más acelerada y, en ocasiones, superficial, recientemente circuló información sobre una mujer que decidió exponerse al sol como parte de una práctica cada vez más común: buscar beneficios en la salud a través de la exposición solar. Lejos del juicio inmediato que suele dominar las redes, vale la pena poner contexto: especialistas en salud coinciden en que una exposición moderada al sol contribuye a la producción de vitamina D, un nutriente que hoy en día presenta niveles deficientes en una parte importante de la población.

    El problema no es la acción en sí, sino la narrativa que se construye alrededor. En una sociedad donde prácticamente todo puede ser capturado y difundido en segundos, cualquier acto cotidiano puede convertirse en tema de debate público. Más que cuestionar a la persona, habría que reflexionar sobre la delgada línea entre lo privado y lo expuesto, y cómo se construyen juicios a partir de fragmentos de realidad.

    Y ya que hablamos de sol, también hay quienes lo intentan aunque no siempre con éxito. El director ejecutivo de Internet, Carlos del Valle, quiso recientemente asolearse en un balcón, pero la escena quedó en intento: apenas se asomó. Seguramente pronto lo veremos lograrlo en mejores condiciones, quizá en alguna playa y, como debe ser, acompañado de sus amigos, especialmente Toño. Un abrazo para ambos.

    En otro frente, mucho más estructural y de mayor impacto, se han registrado movimientos en el sistema de aduanas en México. Esto ocurre después de operativos relevantes en la frontera relacionados con el decomiso de combustible, así como de reportajes periodísticos que han puesto bajo la lupa el tránsito irregular de pipas. Como resultado, se han dado ajustes en posiciones clave dentro de la administración pública, incluyendo la reubicación de funcionarios hacia otras responsabilidades.

    El tema no es menor. Las aduanas representan un punto neurálgico para el país: son puerta de entrada y salida de mercancías, pero también un espacio crítico en materia de seguridad nacional. Cualquier deficiencia en su operación no solo impacta la recaudación fiscal, sino que abre la puerta a prácticas ilícitas que afectan directamente la economía formal. Por ello, más allá de los cambios administrativos, lo relevante será observar si estos se traducen en controles más eficientes, mayor transparencia y resultados medibles.

    Finalmente, hay una problemática que, aunque menos visible en medios nacionales, afecta directamente a millones de mexicanos en el extranjero: la dificultad para obtener citas en consulados para trámites esenciales, como el pasaporte.

    Recientemente, un residente en San Antonio, Texas, compartía su experiencia al intentar agendar una cita sin éxito, reflejando una situación que no es aislada.

    La saturación de los sistemas de citas y la limitada capacidad de atención consular se han convertido en un obstáculo recurrente. Este no es un tema menor: para quienes viven fuera del país, contar con documentación oficial no solo es un trámite administrativo, sino una necesidad básica para acceder a derechos, servicios y movilidad. La Secretaría de Relaciones Exteriores enfrenta aquí un reto claro: modernizar y fortalecer sus plataformas y capacidad operativa para responder a una demanda creciente.

    Entre lo cotidiano que se vuelve viral, los ajustes en estructuras clave del Estado y las fallas en servicios esenciales, queda claro que no todo lo que se discute públicamente tiene el mismo peso, pero todo refleja, de alguna manera, el momento que vivimos: uno donde la información circula rápido, pero la atención debe mantenerse en lo verdaderamente importante.

  • Veracruz sin medios

    Veracruz sin medios

    Para conocer las actividades que realiza el gobierno del estado de Veracruz, debe acudirse a los medios nacionales, debido a que pareciera que se trata de hacer un hueco informativo en la entidad.

    La intensidad de las críticas desde los medios se convierte en la continuación de la guerra sucia que trataba de impedir el triunfo de Rocío Nahle hacia la gubernatura.

    Desde luego cualquier hecho que pueda afectar la imagen de la gobernadora son contenidos de primeras planas y espacios destacados en los medios que aúllan por un convenio de publicidad con el gobierno como sucedía en los regímenes priistas.

    Recordemos aquellas agresiones contra el gobierno estatal producto de montajes que realizaban los medios estatales coordinados por TV Azteca, medio en decadencia que todavía insiste en desgastar con mentiras al gobierno del estado, con gente que decía que al gobernadora no había visitado sus parajes, colonias o pueblos cuando las lluvias afectar el norte de la entidad. El contrato de chamacos priistas que enfrentaban no sólo a la gobernadora sino a la Presidenta misma para, supuestamente, reclamar atención.

    Ahora dicho espectáculo se repite contratando personas que, disfrazados de pescadores, insisten en que debe ir personalmente la gobernadora a escucharlos, cuando en realidad la atención no la ofrece la gobernadora sino los encargados de dar apoyo a los damnificados por el derrame. Lo que quieren es una presencia política contra la cual puedan actuar los supuestos colonos, para dar a conocer su reclamo en los medios.

    Los veracruzanos saben de sobra que los medios de la entidad sólo quieren subsidio inmerecido y que su información respecto al gobierno del estado es relativa, por decir lo menos. Sin embargo, están los que quieren que este gobierno termine, que van desde los caciques hasta los misóginos, pasando por una oposición que desde su mínima expresión hacen comparsa a los medios y muchas veces les dan línea.

    Los medios en ese estado se acostumbraron a cobrar por hablar bien del gobierno. Los gobiernos priistas fueron muy generosos con los comunicadores y los medios. Fidel Herrera dio de alta a todo aquel que trabajaba en un medio, como periodista titulado, aunque no hubiera terminado la primaria y los beneficiarios se la creyeron. Ahora, con todo y su analfabetismo, hasta presumen premios nacionales de periodismo.

    La inversión en Veracruz por 1,186 millones de dólares, de 17 empresas que generarán 22 mil empleos en agro industria, acero, comercio, energéticos, fue omitida por los medios estatales como muestra de una guerra que no termina, y que es la expresión más clara del odio que mantienen vivo por la derrota de quienes hubieran querido revivir al PRI en las elecciones pasadas.

    Lo importante para los medios son las noticias que intentan desgastar al gobierno para que ya no gane más espacios en las urnas de Veracruz y pueda renacer el chayote para los medios, cuyos propietarios se hicieron millonarios alabando a los priistas, con mentiras, desde luego.

    Así, se comprueba la adicción a la mentira que es un modelo que han seguido puntualmente la mayoría de los periodistas de la entidad con mucha ortodoxia.

  • Reconocimiento de las investigaciones modulares

    Reconocimiento de las investigaciones modulares

    El pasado martes 31 de marzo y miércoles 1° de abril se llevó a cabo el Coloquio de 5° Trimestre de la licenciatura en psicología, en las instalaciones de la UAM Xochimilco. En el evento los estudiantes de dos grupos del Módulo titulado “Sujeto y cultura”, presentaron sus trabajos de investigación formativa que realizan los estudiantes en cada uno de sus trimestres.

    El Modelo Xochimilco de la UAM, tiene como uno de sus pilares esenciales a la investigación formativa, ya que se centra en una educación social apegada a los “problemas socialmente relevantes”, en donde cada trimestre el objeto de transformación social  se cuestiona y se transforma a través de los proyectos de investigación de los estudiantes.

    Este trimestre me invitaron de la Coordinación de la Licenciatura en Psicología a realizar un coloquio de fin de trimestre para que nuestros futuros psicólogos vivieran la experiencia de participar en un evento académico. Me pareció una buena oportunidad para los y las estudiantes, así que lo organicé. El primer día se presentaron temas como: los mandatos de género en la decisión de la elección de carrera, los mandatos de masculinidad que definen la expresión emocional de los hombres, construcción de los roles de género en la familia nuclear, el proceso de angustia que desarrollan los estudiantes foráneos al tener que estudiar lejos de su hogar, la performatividad en los hombres transgénero y el uso de lencería en el deseo femenino. Para el segundo día los temas que se tocaron fueron: significados de las relaciones de pareja en las experiencias de las madres solteras, el discurso familiar heteroparental de los hombres gays, el noviazgo en mujeres bisexuales y el acoso homofóbico en estudiantes de la UAM Xochimilco.

    El evento lo organicé en menos de una semana, me apoyaron muchísimo los prestadores de servicio social de la coordinación, lo cual agradezco infinitamente en esta entrega. El miércoles llegamos al auditorio donde sería el evento y nos esperaban una reportera y un fotógrafo de la Rectoría General de la UAM. Quienes nos dijeron que estaban interesados en hacer un reportaje sobre uno de los temas que tocarían los estudiantes y que más tarde llegaría otro equipo de reporteros para otro tema, ya que la UAM realizaría semanarios enfocados en esos tópicos y cada reportaje era responsabilidad de un equipo diferente.

    El suceso me llamó mucho la atención. Durante mi periodo de trabajo en la ayudantía de investigación, cada trimestre se realizaban eventos académicos y nunca llegaron a realizar reportajes, esos coloquios o congresos se publicaban con semanas de anticipación, imprimíamos carteles y compartíamos las imágenes con los demás departamentos y áreas. Sin embargo, este evento que se organizó en menos de una semana, hice y publicaron el cartel un par de días antes del evento y se dio a conocer de inmediato.

    Me parece muy interesante que la Rectoría de la UAM se interese por los eventos académicos que realiza su propia comunidad universitaria. También me pareció muy bueno que les realizaran una entrevista a los equipos que investigaron los temas que se van a tratar en los semanarios. Finalmente, me da mucho gusto que volteen a mirar el trabajo de los estudiantes de licenciatura, porque es por nuestros estudiantes que la UAM se llena de sentido y para nuestros estudiantes será un gran incentivo seguir procurando llevar a cabo investigaciones de gran valor social que sean retomadas por su propia institución.

  • No kings!

    No kings!

    Las calles volvieron a hablar. Y cuando lo hacen al unísono, millones de voces se convierten en una sola verdad imposible de ignorar: la democracia no es un trámite, es una lucha constante. El pasado fin de semana, más de ocho millones de personas salieron a marchar en distintas ciudades bajo la consigna de “No Kings”, un grito que no solo rechaza a un personaje, sino a toda una lógica de poder que pretende colocarse por encima de las instituciones, de la ley y, sobre todo, de la voluntad popular.

    El blanco de la protesta fue el fascista Donald Trump, figura central de una corriente política que ha hecho del autoritarismo una estrategia y del odio una herramienta electoral. No es casual que la consigna “No Kings” remita a una idea profundamente arraigada en la historia política de Estados Unidos: el rechazo a cualquier forma de monarquía o concentración absoluta de poder. Lo que millones de personas dijeron en las calles es que esa amenaza no es abstracta, tiene nombre, discurso y proyecto.

    Hablar de una “dictadura naranja” puede parecer, para algunos, una exageración retórica. Pero basta observar los hechos: el cuestionamiento sistemático a los resultados electorales, acciones recurrentes extra legales, el pisotear la constitución, la presión sobre instituciones judiciales, la normalización del discurso racista y la promoción abierta de la violencia política. No estamos frente a una anomalía aislada, sino ante una forma de hacer política que erosiona desde dentro los cimientos democráticos.

    Las movilizaciones de “No Kings” son también una respuesta a la normalización del autoritarismo en el discurso público. Durante años, sectores mediáticos y políticos han minimizado los riesgos, reduciendo el fenómeno a una simple polarización o a un estilo “controversial”. Sin embargo, lo que se está disputando es mucho más profundo: el sentido mismo de la democracia en el siglo XXI.

    Hay algo muy potente en estas marchas: su carácter diverso. No se trata de una sola causa, sino de muchas convergiendo en una misma indignación. Mujeres, jóvenes, comunidades racializadas, trabajadores, migrantes. Todos ellos han sido, en distintos momentos, blanco de políticas o discursos que los excluyen, los criminalizan o los invisibilizan. La calle se convirtió en el punto de encuentro de esas resistencias.

    Pero más allá de la cifra —ocho millones no son poca cosa—, lo relevante es el mensaje político: existe un límite. Y ese límite es la sociedad organizada. Frente a la tentación autoritaria, la respuesta no vino de las élites ni de las instituciones por sí solas, sino de la ciudadanía movilizada. Esa es, quizá, la lección más importante.

    Las marchas de “No Kings” nos recuerdan que la democracia no se defiende únicamente en las urnas, sino también en las calles. Que frente a quienes se asumen como dueños del poder, la respuesta debe ser colectiva, organizada y persistente. Y que, al final del día, ningún proyecto autoritario es invencible cuando millones de personas deciden enfrentarlo.

    Redes sociales

  • Hormuz, Taiwán y el nuevo mapa del poder mundial

    Hormuz, Taiwán y el nuevo mapa del poder mundial

    En estos días se estaría confirmando algo que cambia la forma en que entendemos el mundo: las guerras ya no se quedan donde empiezan. El conflicto con Irán, que en apariencia podría verse como un episodio más en Medio Oriente, habría escalado hasta afectar energía, comercio y decisiones estratégicas de las grandes potencias. La señal es clara: cuando se cierra una ruta clave como el estrecho de Hormuz, no solo se detiene el petróleo, se mueve todo el tablero global.

    El punto de partida es sencillo de entender. Hormuz es uno de los pasos más importantes del mundo para el transporte de energía. Cuando ese flujo se ve amenazado, los precios suben, el transporte se encarece y las cadenas de suministro se tensan. Lo que parecía un conflicto lejano termina impactando en costos, producción y estabilidad económica en distintos países. Así, una guerra regional deja de ser regional porque sus efectos alcanzan a quienes ni siquiera participan en ella.

    Pero el impacto no es solo económico. Esta crisis también revive una idea que durante años se quiso minimizar: la geografía sigue siendo poder. En un mundo que presume digitalización, el funcionamiento real depende de rutas físicas muy específicas. No son muchas, pero son críticas. Quien puede bloquearlas, influye en todos. Hormuz es una de ellas, pero no es la única. Hay otros puntos en el mundo donde se concentra el comercio, la energía y la tecnología. Y ahí es donde se está jugando la nueva disputa global.

    En ese contexto, también se vuelve visible algo que pocas veces se dice con claridad: incluso una potencia como Estados Unidos tiene límites. Su capacidad es enorme, pero no infinita. Atender un conflicto implica recursos, atención política y desgaste. Cuando esos recursos se concentran en un frente, inevitablemente se reducen en otros. No es una señal de debilidad inmediata, pero sí un dato clave: el poder también consiste en decidir dónde sí y dónde no se puede estar al mismo tiempo.

    Esa es justamente la variable que otros actores observan. China, por ejemplo, no necesita intervenir para beneficiarse del momento. Le basta con analizar cómo se mueve su principal rival bajo presión. No se trata de actuar de inmediato, sino de entender cuándo sería más conveniente hacerlo. El tema de Taiwán no cambia por una decisión repentina, cambia porque el entorno se modifica. Y en esa modificación, el desgaste del otro se convierte en oportunidad propia.

    Aquí aparece otro elemento fundamental: la competencia global ya no se define solo por lo militar. Hoy se juega en tres niveles que operan al mismo tiempo. El tecnológico, donde la inteligencia artificial y el talento marcan diferencia. El industrial, donde se decide quién produce y con qué nivel de autonomía. Y el logístico, donde se asegura que todo eso llegue a donde tiene que llegar. Estos tres factores están conectados. No se pueden separar. Y quien logre integrarlos, tendrá ventaja en el largo plazo.

    Frente a este escenario, México no está fuera del tablero. Al contrario, está en una posición que podría ser estratégica. La reconfiguración de las cadenas productivas abre una oportunidad para atraer inversión y fortalecer la economía. Pero esa oportunidad no se materializa sola. Depende de condiciones internas: infraestructura, certidumbre y capacidad de ejecución. El país tiene la ubicación y el acceso a mercados. La diferencia estará en qué tan rápido y qué tan bien se traduzca eso en resultados.

    La lección es tan simple como contundente: en el mundo actual, ninguna crisis es aislada y ninguna decisión ocurre en un solo frente. Lo que comenzó en Hormuz ya alteró el equilibrio en Asia, el cálculo de las potencias y las oportunidades de economías como México. La geopolítica dejó de ser una suma de conflictos para convertirse en un sistema interconectado donde el desgaste de uno redefine la estrategia de todos. Y en ese nuevo mapa del poder, no gana quien reacciona más rápido, sino quien entiende antes cómo se está moviendo el tablero.

  • Feria Matemática: una iniciativa cultural e inclusiva en Campeche

    Feria Matemática: una iniciativa cultural e inclusiva en Campeche

    “Lo que se nombra existe, y lo que no, no existe”.

    Dra. Claudia Sheinbaum Pardo
    Presidenta de México

    En correspondencia con la celebración del 14 de marzo Día Internacional de las Matemáticas, la Primera Feria Matemática de Campeche 2026 buscó socializar las matemáticas e identificarlas en todas y cada una de las cosas que nos rodean, jugar con ellas, encontrar la belleza y el arte que están detrás de los números, las figuras, la pintura, la arquitectura y la historia. Esta iniciativa de la Biblioteca Pública Central “Lic. Francisco Sosa Escalante” y el Instituto Rojo A.C., permitió reunir a niños, niñas y jóvenes de todas las edades para asistir a museos, disfrutar de exposiciones artísticas, hacer lecturas matemáticas, divertirse con películas y comics, comer y compartir la famosa “Tarta de Pi”.

    En el Día 1. Arte y Matemáticas, visitamos dos exposiciones de pintura, la exposición “Yo soy Frida Kahlo” y la exposición “Picasso: aún sorprendo”, los asistentes y Miembros del Club de Matemáticas pudieron disfrutar de una experiencia inmersiva y del arte de los principales exponentes del cubismo, identificaron formas y figuras geométricas en sus trazos, y se deleitaron con la arquitectura de la Biblioteca Campeche y con la majestuosidad y la historia del ex templo de San José del Instituto Campechano.

    En el Día 2. Celebración del Día Pi, partimos la “Tarta de Pi” y lo compartimos en convivencia con los niños, niñas y adolescentes en situación de riesgo y/o vulnerabilidad del albergue Centro Asistencial “María Palmira Lavalle” con quienes también, en el Día 3. Cine y Matemáticas, pudimos disfrutar de la proyección de la película “El Pato Donald en el Mundo de las Matemáticas” (Donald in Mathmagic Land), el cortometraje educativo más famoso de Disney que nos introdujo al mundo de las matemáticas de una forma divertida e interesante desde los dibujos animados. En el Día 4. Matemáticas en la Calle, realizamos un Rally Matemático, construimos figuras geométricas en papel, disfrutamos de juegos matemáticos, de lectura y de una extraordinaria celebración en comunidad.

    La Primera Feria Matemática de Campeche 2026 sin duda fortaleció la vinculación institucional e impulsó el uso de los espacios culturales para colocar a las matemáticas como parte de una cultura de inclusión en el estado. En esta iniciativa participaron organizaciones y escuelas del sector público como el Centro Autoexpresivo Infantil Paxis A.C., y la Escuela Primaria Justo Sierra Méndez. Esto no habría sido posible sin el apoyo del Instituto de Cultura y Artes de Campeche y el poder de convocatoria del Gobierno del Estado y de la Sociedad Matemática Mexicana de la que actualmente formo parte como miembro activo. Una mención especial merece la Dra. Norma Elena Lladó Zetina directora de la Biblioteca Pública Central “Lic. Francisco Sosa Escalante” por todo su apoyo y por siempre impulsar acciones a favor de la inclusión.

  • Derrame de petróleo en Veracruz: una crisis ambiental que revela fallas estructurales

    Derrame de petróleo en Veracruz: una crisis ambiental que revela fallas estructurales

    El derrame de petróleo registrado en marzo de 2026 en las costas de Veracruz constituye uno de los episodios más relevantes en materia ambiental y energética de los últimos años en México. Más allá de su dimensión inmediata —marcada por la contaminación de cientos de kilómetros de litoral—, este evento expone con claridad problemas estructurales en la gestión de riesgos, el mantenimiento de infraestructura y la gobernanza ambiental del sector hidrocarburos.

    Desde una perspectiva técnica, la dispersión del crudo a lo largo del litoral del Golfo de México respondió a una combinación de factores oceanográficos: corrientes superficiales, vientos dominantes y la propia composición del hidrocarburo. Este tipo de derrames, particularmente cuando no se contienen en las primeras 24 a 48 horas, tienden a expandirse de manera exponencial, lo que complica significativamente su control y amplifica sus impactos.

    Aunque el origen del derrame ha sido objeto de controversia, los indicios apuntan a una posible falla en infraestructura asociada a Petróleos Mexicanos, ya sea en ductos submarinos, plataformas o actividades de mantenimiento. Este tipo de incidentes no es aislado: responde a un patrón donde el envejecimiento de instalaciones, la presión por mantener niveles de producción y la limitada inversión en mantenimiento preventivo convergen en escenarios de alto riesgo.

    Impacto ambiental: efectos de corto y largo plazo

    El impacto ambiental de un derrame de esta magnitud no se limita a la superficie visible del crudo. A nivel ecológico, se generan afectaciones en múltiples capas del ecosistema. En el corto plazo, la fauna marina —particularmente especies como tortugas, aves y peces— sufre intoxicación, pérdida de hábitat y alteraciones en sus ciclos reproductivos. Los manglares, que funcionan como barreras naturales y zonas de crianza, son especialmente vulnerables debido a su capacidad de retener contaminantes.

    En el mediano y largo plazo, los efectos pueden ser aún más complejos. El hidrocarburo que se deposita en sedimentos marinos puede permanecer durante años, afectando cadenas tróficas completas. Además, existe evidencia de que estos eventos reducen la resiliencia de los ecosistemas, haciéndolos más susceptibles a otros factores de estrés como el cambio climático.

    Impacto socioeconómico: comunidades en vulnerabilidad

    Desde un enfoque de política pública, el derrame evidenció la alta vulnerabilidad de las comunidades costeras. Miles de pescadores y prestadores de servicios turísticos vieron interrumpidas sus actividades económicas, lo que generó pérdidas inmediatas y un deterioro en sus condiciones de vida.

    Este tipo de crisis revela una falla recurrente: la ausencia de mecanismos robustos de aseguramiento ambiental y social. En economías altamente dependientes de recursos naturales, como las zonas costeras de Veracruz, la falta de esquemas preventivos —seguros, fondos contingentes suficientes y protocolos claros de compensación— agrava el impacto de estos eventos.

    Respuesta institucional y reparación del daño

    La respuesta de Petróleos Mexicanos y del gobierno de México se centró en tres ejes: contención, limpieza y compensación. En términos operativos, se desplegaron barreras flotantes, brigadas de recolección y técnicas de dispersión, logrando recuperar una parte significativa del hidrocarburo en las primeras semanas.

    Sin embargo, desde una perspectiva experta, estas acciones suelen ser insuficientes si no se acompañan de una estrategia integral de restauración ecológica. La limpieza superficial no elimina los impactos en sedimentos ni garantiza la recuperación de los ecosistemas afectados.

    En cuanto a la reparación del daño, se implementaron apoyos económicos directos a comunidades afectadas, así como programas emergentes para reactivar la pesca y el turismo. No obstante, el monto de los recursos y su alcance han sido cuestionados, ya que no corresponden plenamente con la magnitud del daño económico ni con los costos ambientales de largo plazo.

    Una reparación adecuada debe considerar tres componentes fundamentales: compensación económica justa, restauración ambiental basada en evidencia científica y garantías de no repetición. Este último punto es crucial y suele ser el más débil en la práctica institucional.

    Reflexión estructural: energía, regulación y sostenibilidad

    Este derrame debe analizarse como un síntoma de un modelo energético en tensión. La dependencia de los hidrocarburos, combinada con limitaciones regulatorias y presupuestales, genera un entorno donde los riesgos ambientales son sistemáticamente subestimados.

    Para evitar futuros eventos, es indispensable fortalecer la supervisión técnica, incrementar la inversión en mantenimiento y adoptar tecnologías de monitoreo en tiempo real. Asimismo, se requiere una transición progresiva hacia energías más limpias, no solo como una estrategia climática, sino como una política de reducción de riesgos ambientales.

    En conclusión, el derrame de marzo de 2026 no solo representa una crisis ambiental, sino una llamada de atención sobre la necesidad de replantear la relación entre desarrollo energético, responsabilidad ambiental y bienestar social en México.