En la política no hay coincidencias, al parecer los ataques de Donald Trump en contra del gobierno de la Doctora Claudia Seinbahum buscan incidir en las próximas elecciones intermedias de Estados Unidos con la finalidad de evitar la dimisión del actual presidente gringo a causa de las acusaciones por el caso Jeffrey Epstein.
Suena increíble cómo la sociedad de la primera potencia mundial tuvo la osadía de elegir a un delincuente como presidente. La realidad nos muestra cómo se ha manipulado durante décadas la conciencia del ciudadano común en Estados Unidos donde se les ha hecho creer que su forma de vida es la ideal para su población, aún cuando la violencia y los excesos provocan pérdida de vidas, miseria, abusos, degradación humana…
¿Porque un delincuente, misógino, narcisista maligno, como se le ha diagnosticado, logró llegar a la presidencia del país más poderoso?
¿Será que su perfil es el adecuado para los intereses de la oligarquía que es en realidad quien maneja los destinos de la superpotencia?
De ser así es probable que al presidente Trump ya no les sea útil y solo lo mantengan para fincar la responsabilidad de la debacle de Estados Unidos en un solo personaje. Un chivo expiatorio más, como de manera común se acostumbra en las élites del poder.
El despertar de la sociedad norteamericana sería la fórmula ideal para cambiar el rumbo de la deshumanización en su país, así cómo está sucediendo en México con el proyecto de la Cuarta Transformación impulsada durante la presidencia de Andrés Manuel Lopes Obrador, desafortunadamente el ciudadano gringo no cuenta con la fortaleza humana básica que distingue a la pueblos milenarios.
Es probable que los ataques mediáticos del actual residente de la Casa Blanca en contra de nuestras autoridades continúen y se incrementen tratando de responsabilizar a la administración de la doctora Seinbahum de la actual crisis de adicción que se sufre en la sociedad norteamericana. Esto a sabiendas de que desde el siglo pasado los gobiernos del auto nombrado país de las libertades, impulsan el negocio de las drogas en su país fortalecido con la creación de sus agencias que también se utilizan mediante la amenaza y la infiltración en algunos países para hacerse de sus riquezas en beneficio de la oligarquía que los gobierna sin importar la salud o el bienestar de su población.
La estrategia para desestabilizar nuestro país cuenta con los miembros de la oposición y sus medios de comunicación que a través de la complicidad con las agencias como la CIA y la DEA son quienes provocan llevar la narrativa de un supuesto gobierno vinculado con el crimen organizado.
Narrativa que por sí sola se cae al vincular a los cómplices del Prian con el gobierno norteamericano ya que se cuenta con evidencias de los delitos cometidos por personajes protegidos como Alejandro Moreno, Cabeza de Vaca, Ricardo Anaya, Maru Campos…
Seguramente la élite opositora Prianista les sigue siendo útil pero en algún momento pudieran prescindir de ellos al solo ser utilizados como herramienta para desestabilizar.
Hacemos comunicación al servicio de la Nación y si así no lo hiciéramos, que el chat nos lo demande.

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