Guanajuato registra violencia sin precedentes en mayo 2026

La gobernadora Libia Dennise García repite cifras de reducción de homicidios mientras mayo dejó una niña de 7 años baleada, una masacre en el centro de Salamanca y a una madre buscadora asesinada junto a su hija el Día de las Madres. El estado sigue siendo el más violento de México.

Las autoridades estatales presumen una reducción del 68% en homicidios desde febrero de 2025 hasta mayo de 2026. La gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo la repite ante cada micrófono, ante cada cámara, ante cada pregunta. Lo que no repite es que Guanajuato sigue siendo el estado más violento de México, y mayo de 2026 así lo confirmó.

Durante la primera semana del mes, el estado encabezó las cifras nacionales de homicidios con 32 asesinatos registrados, más que cualquier otra entidad del país. En la tercera semana repitió el primer lugar con 25 muertes violentas, con un pico de seis homicidios en un solo día. Y para cerrar el mes: una niña de siete años muerta por una bala que no iba para ella, una masacre de cinco personas en pleno centro de Salamanca, un padre y su hijo ejecutados mientras vendían carnitas un domingo por la mañana, y un hombre asesinado dentro de una barbería en León.

“Justicia para Valentina”: la bala que partió a Irapuato en dos

El martes 26 de mayo, a las cuatro de la tarde, en la colonia 18 de Agosto de Irapuato, un grupo armado persiguió a un hombre que logró escapar. Los disparos no lo alcanzaron a él, sino a Valentina, de siete años, que estaba ahí, en su colonia, disfrutando de la tarde. Cuatro días después, su familia la enterró el día que habría sido su cumpleaños número ocho.

La reacción de la gobernadora ante el caso fue predecible: promesas de justicia, acompañamiento a la familia, énfasis en la reducción del 68% de los homicidios. “La tarea no está acabada”, fue lo único que se le ocurrió agregar.

El Día de las Madres más cruel: ejecutaron a una buscadora y a su hija

El 9 de mayo golpeó con una crueldad que Guanajuato debería llevar como marca permanente de vergüenza.

Horas antes de la marcha del Día de las Madres, Patricia Acosta Rangel y su hija Katia Citlalli Jáuregui Acosta fueron interceptadas en su motocicleta en Salamanca. Hombres armados dispararon a corta distancia, y ambas murieron ahí, en la calle, en la esquina de Estado de México y Estado de Durango, en la colonia 18 de Marzo.

Ambas eran integrantes del colectivo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos, y buscaban a su hijo y hermano, Miguel Ángel, desaparecido en febrero de 2024, a quien encontraron en una fosa clandestina. Siguieron en el colectivo para acompañar a otras familias que aún buscaban, un gesto de solidaridad que les costó la vida.

Cabe recalcar que este es el tercer asesinato de mujeres buscadoras del mismo colectivo en lo que va de 2026, y el gobierno de Libia Dennise no ha presentado una sola respuesta contundente, ni detenciones, ni desmantelamiento de las estructuras criminales que terminan con la vida de quienes hacen el trabajo que el Estado debería hacer.

Salamanca, el municipio que no descansa

El 29 de mayo, cinco personas fueron asesinadas en un ataque en la zona centro de Salamanca, dos más resultaron heridas y una fue secuestrada. Era la decimocuarta semana del año con hechos de alto impacto en ese municipio, que para el 30 de mayo ya acumulaba 123 homicidios solo en 2026.

Salamanca lleva años siendo el epicentro de la disputa territorial entre el Cártel de Santa Rosa de Lima y el CJNG. El Índice de Paz México 2026 lo colocó, junto a otros cinco municipios de Guanajuato, en el Top 20 nacional de mayor tasa de homicidio doloso.

Los números que el gobierno no presume

Mientras la gobernadora habla de reducción del 68%, las familias guanajuatenses destinan casi una quinta parte de sus ingresos a pagar el costo de vivir en un estado en guerra. Desde 2018 hasta abril de 2026, las cifras de personas desaparecidas en el estado pasaron de 621 a más de 5 mil 600. 

La respuesta de la gobernadora: insuficiente

Ante todo lo anterior, Libia Dennise García ha respondido con el manual de siempre: cifras de reducción, declaraciones de intención y frases que ya se escucharon bajo gobernadores anteriores. “La tarea no está acabada.” “No habrá impunidad.” “Irapuato es prioridad operativa.” Tal parece que la brecha entre el discurso y la realidad seguirá siendo tan amplia, y tan letal, como siempre.

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *