Un informe presentado este martes ante el Consejo de Derechos Humanos documenta muertes, torturas y violencia sexual contra menores en Gaza y Cisjordania. Israel rechaza el texto.
Más de 21.200 niños han muerto en Gaza desde octubre de 2023. Así lo registra la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, que también contabiliza más de 73.000 palestinos fallecidos en total. La cifra representa casi un tercio de todas las víctimas de la guerra, y sigue creciendo.
Este martes, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU para los Territorios Palestinos presentó un informe de 22 páginas ante el Consejo de Derechos Humanos. El documento acusa a Israel de genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra tanto en Gaza como en Cisjordania.
El presidente de la comisión, Srinivasan Muralidhar, fue directo: los niños palestinos han sido “deliberadamente” atacados y asesinados por las fuerzas de seguridad israelíes. El informe identifica incluso a unidades militares específicas responsables de algunos de esos ataques.
Atacar a los menores, concluye el documento, es “uno de los elementos clave que demuestran la intención genocida” de destruir al pueblo palestino. “Al atacar a los niños, Israel está minando la capacidad del pueblo palestino para existir y determinar su futuro”, afirmó Muralidhar.
Las fuerzas israelíes continuaron usando municiones de alta potencia en zonas residenciales densamente pobladas, aun cuando el número de niños muertos no dejaba de aumentar. La comisión interpreta esa decisión como una señal de que los ataques fueron intencionales. Además, el informe denuncia el uso de violencia sexual contra menores como forma de “humillación colectiva”, así como detenciones arbitrarias, torturas y privación de alimentos en centros de reclusión dentro de Israel.
Otros 265 niños murieron después de que entrara en vigor el alto el fuego de octubre de 2025. Antes de ese momento, ya habían padecido separaciones familiares, desplazamientos forzados, hambre y el colapso de los servicios de salud y educación. Casi todos los menores de Gaza, según el informe, necesitan atención psicológica.
En Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este, los investigadores documentaron un aumento de ataques de colonos israelíes contra niños palestinos. Los menores, especialmente varones, sufrieron desnudamientos forzados, golpizas y privación de alimentos durante detenciones masivas. La ONU califica esas condiciones como crímenes de lesa humanidad.
En paralelo, la colonización israelí en Cisjordania avanza con respaldo del gobierno de Benjamin Netanyahu, que anunció a mediados de junio una inversión de 330 millones de dólares para construir nuevos asentamientos aprobados en los últimos tres años.
Israel respondió de inmediato. El Ministerio de Exteriores calificó el informe como “una pieza de propaganda” y lo rechazó “categóricamente”. El gobierno de Netanyahu sostuvo que el texto busca “señalar y vilipendiar a Israel” en lugar de esclarecer los hechos, y acusó a la ONU de ignorar las atrocidades cometidas por grupos armados como Hamás, incluido el secuestro y asesinato de menores israelíes.
No es la primera vez que organismos internacionales señalan a Israel por genocidio. Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Forensic Architecture y la Asociación Internacional de Académicos sobre el Genocidio ya habían llegado a esa conclusión. En el plano judicial, Sudáfrica presentó una denuncia ante la Corte Internacional de Justicia en diciembre de 2023. Islandia y Países Bajos se sumaron a esa causa en marzo de 2026. (Con información de Reuters y EFE)


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