Aunque aseguró una y otra vez que no trabajaba para ningún partido político y retó a que presentaran pruebas, una investigación de Los Reporteros MX revela documentos oficiales e imágenes que la ubican como colaboradora del senador panista Agustín Dorantes.
Por Manuel Pedrero
Después de que Natalia Torres, abogada y profesora de Derecho Constitucional de la Universidad Panamericana, desatara una ola de críticas por afirmar que no todos los mexicanos merecen votar, intentó desmarcarse de cualquier vínculo con el PAN.
En entrevistas con diversos medios aseguró que no trabajaba para ningún partido político, que nadie le pagaba y que quienes la acusaban de ser panista no tenían una sola prueba. Incluso, en redes sociales respondió a un usuario que la llamó “otra en la nómina del PAN” con un contundente: “Nadie tiene pruebas porque no tengo chambas con ningún partido político”.

Pues bien, las pruebas sí existen.
Los Reporteros MX obtuvo un documento oficial del Senado de la República, membretado por el despacho del senador panista Agustín Dorantes Lambarri, en el que el legislador solicita que se otorgue acceso al recinto legislativo durante un mes a diversas personas para participar en “reuniones de trabajo de este despacho”.
Entre los nombres enlistados aparece Natalia Torres Salim. Sí, la misma Natalia Torres que aseguró públicamente no tener relación alguna con el PAN.

El documento, lejos de ser una simple coincidencia, desmonta el discurso de la autodenominada “ciudadana apartidista”. Si acudía a reuniones oficiales del despacho de un senador del PAN como parte del equipo autorizado por el propio legislador, difícilmente puede sostener que no colaboraba con él.
Pero eso apenas es el inicio.
Además del documento, Los Reporteros MX tuvo acceso a fotografías y videos donde se observa a Natalia Torres acompañando de manera permanente a Agustín Dorantes durante giras, eventos y actividades públicas. En las imágenes no aparece como una simple asistente o espectadora: coordina al equipo de comunicación, da instrucciones para las grabaciones, organiza la logística mediática y hasta reparte propaganda con el logotipo del PAN y la imagen del senador.

En otras palabras, es la sombra de Agustín Dorantes.

Fuentes consultadas por este medio dentro del PAN Querétaro aseguran que Natalia Torres es la jefa de comunicación del senador, encargada de elaborar discursos, coordinar entrevistas y gestionar su presencia en medios de comunicación. De acuerdo con estas versiones, sería una pieza clave para que Dorantes aparezca en espacios como TV Azteca y Milenio, donde, casualmente, la propia Natalia también participa.

Las mismas fuentes agregan otro detalle que pinta de cuerpo entero la cercanía entre ambos: cuando Agustín Dorantes no puede impartir clases en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), quien presuntamente lo sustituye como profesora adjunta es precisamente Natalia Torres.
¿Y cómo llegó toda esta información a Los Reporteros MX? La respuesta también tiene su dosis de ironía.
No fueron morenistas, ni simpatizantes de otro partido. Fueron panistas. Militantes del PAN en Querétaro, inconformes con Agustín Dorantes y alineados con el grupo del alcalde Felifer Macías, quien también busca convertirse en candidato panista a la gubernatura del estado. Al parecer, la guerra interna en Acción Nacional está dejando más filtraciones que acuerdos.
El caso recuerda inevitablemente al de Edson Andrade, otro personaje que durante meses insistió en presentarse como un ciudadano independiente mientras negaba cualquier relación laboral con el PAN, hasta que diversas evidencias demostraron lo contrario. Ahora, la historia parece repetirse con Natalia Torres.
Lo curioso es que el patrón comienza a repetirse: cada vez que alguien cercano al PAN es señalado por operar políticamente para ese partido, la respuesta inicial suele ser la misma: “yo no trabajo para el PAN”. Después aparecen documentos, fotografías, videos… y el discurso termina por derrumbarse solo.
Eso sí, hay un punto que Los Reporteros MX deja claro. Fuentes del PAN Querétaro afirman que Natalia Torres presuntamente no cobra mediante la nómina del Senado, sino que recibiría un pago directo por parte del senador Agustín Dorantes, el cual rondaría los 100 mil pesos mensuales. Sobre ese monto no existen documentos que lo acrediten, por lo que permanece como una versión proporcionada por las fuentes consultadas.
Por ello, sería deseable que tanto Natalia Torres como Agustín Dorantes respondieran una pregunta muy sencilla: si no existía relación laboral, ¿por qué aparecía oficialmente integrada al equipo del despacho del senador? Y, de existir dicha colaboración, ¿cuál es exactamente el monto que recibe y de dónde provienen los recursos para cubrir ese pago?
Porque una cosa es presumirse como “ciudadana apartidista”, y otra muy distinta es aparecer en documentos oficiales, coordinar campañas, organizar la comunicación de un senador panista y después asegurar, mirando a la cámara, que “nadie tiene pruebas”.
Pues resulta que sí las había.

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