El conductor de Latinus, Carlos Loret de Mola, admitió que recibe dinero y línea de la embajada de Estados Unidos y minimizó sus reuniones con representantes estadounidenses, defendiendo públicamente los apoyos que recibe y rodean su proyecto mediático.
Mientras millones de mexicanos cuestionan la influencia extranjera en los medios nacionales, Carlos Loret de Mola, mejor conocido como “Lord Montajes”, decidió admitir todo en vivo en su noticiero. Respondió con arrogancia un “¿Qué tiene de malo”, como si recibir línea política desde otro país fuera un asunto menor y no algo que golpea la credibilidad del periodismo.
El proyecto Latinus arrastra señalamientos por el dinero y figuras que están detrás. Entre los nombres aparecen Roberto Madrazo y Miguel Alonso Olamendi, personajes ligados políticamente al entorno del exgobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, actualmente prófugo de la justicia.
Su defensa, en tono de burla, terminó siendo una confesión abierta: sí existen esas reuniones y sí existe cercanía, aunque hasta el momento quiera disfrazar de algo normal con intenciones de atacar al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Sus palabras terminaron por hundir su imagen y discurso de “periodista y crítico independiente”. Cuando alguien reacciona con soberbia ante este tipo de cuestionamientos y reduce todo a un “no es delito”, exhibe un problema moral para la audiencia que merece saber quién está detrás de quien todos los días pretende influir y controlar el debate público del país.

Deja un comentario