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  • Hipocresía, ilegalidad e impunidad

    Hipocresía, ilegalidad e impunidad

    Acción Nacional y los gobernadores salidos de sus filas causan vergüenza por su incongruencia entre el discurso anticorrupción que espetan sin decoro y pleno de cinismo.

    Se llenan de dizque patriotismo y respeto a las leyes, juran y protestan cumplirlas, pero en los hechos se enriquecen inexplicablemente , junto con sus familiares y amigos. Luego accidentalmente, son desnudados de cuerpo entero asociados a los peores intereses que pululan en México.

    La CIA y el FBI y solo Dios sabe que otras agencias del imperio son consentidas y aceptadas como si nada por gobiernos panistas y al parecer, también por emecistas. Es vergonzoso que cuando el país avanza en un proyecto de nación capitalista, pero que busca independencia real y desarrollo, estos partidos derechistas y protofascistas pretendan justificar su actuar ilegal y antinacional.

    Lo que más desespera, es que la autoridad federal solo pida explicaciones y no haya una acción directa en contra de estos traidores. ¿Habrá impunidad?

    Así parece y se puede sospechar que el propio gobierno federal acepta estas presencias en secreto. Lo digo porque una Senadora de la República estaba haciendo trabajo de base en Chihuahua y fue frenada por el Poder Ejecutivo Federal de manera estricta. Ahora aparece el fondo del asunto. Habrá impunidad otra vez, igual que con Fox, Calderón, Peña, Zedillo y demás. 

    La intervención estadounidense no ha sido frenada por décadas, desde la “victoria” carrancista; en esos días había amenaza de otra invasión y extrañamente los carranclanes recibieron armas y parque gringos. Simulación como los atentados a Trump y tantas acciones de la 4T, como la reforma laboral, en la que la jornada de trabajo, el patrón y el trabajador y trabajadora, ahora tienen otro nombre y eso permitirá a la patronal cometer más abusos. 

    Las violaciones a la Ley de Seguridad Nacional y a la Constitución son asunto mayor y tienen que ser castigadas, además es imprescindible que se investigue a cada gobierno estatal, incluso a los emanados de MORENA, pero profundizando en aquellos en los que hay entreguismo y deseo de que México sea intervenido, especialmente los de gobiernos emanados del  PAN y del MC en los que el crimen organizado actúa con más constancia y evidencia, léase Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Chihuahua y Querétaro. 

    Sin embargo, todo apunta a una continuidad de la impunidad. El Gobierno Federal no parece confiar en el Poder del Pueblo. 

    Se nos viene el 2027 y esta escalada intervencionista debe ser detenida, la movilización popular es necesaria para derrotar a las organizaciones políticas traidoras, no se puede esperar al voto, es necesario que se haga algo ahora o las consecuencias serán catastróficas. 

    Antes nadie creyó que Trump golpearía como lo ha hecho, decían que era “puro pájaro nalgón”. Ojalá que ahora escuchen. 

  • Se arranca la locomotora

    Se arranca la locomotora

    En política, casi nunca hay silencios inocentes. Cuando empiezan a circular versiones sobre movimientos en la dirigencia, ajustes internos y reacomodos de operación, lo que realmente se escucha no es el ruido de la crisis, sino el arranque de la maquinaria electoral. Eso parece estar ocurriendo hoy: Morena ya abrió una nueva fase de organización rumbo a 2027 con el nombramiento de Citlalli Hernández al frente de su Comisión Nacional de Elecciones, mientras medios nacionales reportan que también se perfila una transición en la dirigencia partidista. Más que un accidente, parece el anuncio de una nueva etapa. Y, como era de esperarse, la oposición ya comenzó a echarle carbón al fogón.

    En ese contexto, vuelven también los viejos apellidos, los expedientes reciclados y las acusaciones de temporada. En Veracruz, donde la memoria política es larga pero la reconciliación pública casi nunca termina de llegar, los Yunes regresan una y otra vez al ojo del huracán mediático. Ahí conviene poner pausa. Una cosa es que existan cuestionamientos históricos sobre patrimonio, poder y redes de influencia; otra, muy distinta, es convertir el pasado en una condena perpetua útil para cada nuevo ciclo electoral.

    En la política mexicana, muchas veces no se investiga para esclarecer, sino para administrar el daño, dosificar el escándalo y reactivar antagonismos cuando más conviene. Eso no fortalece la rendición de cuentas; apenas alimenta el espectáculo. Sobre ese terreno, Veracruz sabe demasiado.

    También es cierto que toda contienda necesita villanos, símbolos y distractores. Por eso no sorprende que, a medida que se acerca el calendario electoral, resurjan figuras, apellidos y pleitos de otra época. Lo interesante no es sólo quién reaparece, sino para qué reaparece. En el fondo, la oposición intenta instalar la idea de desgaste, fractura y relevo forzado en Morena; mientras el oficialismo busca presentar sus cambios como parte natural de una reorganización con disciplina, método y continuidad. Lo que está en disputa no es solamente el control interno de un partido, sino la narrativa de estabilidad rumbo a la sucesión intermedia.

    En medio de ese tablero, una declaración reciente del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, volvió a poner un tema incómodo sobre la mesa: corrupción y soborno. Johnson dijo que vienen acciones importantes en el marco del T-MEC para castigar esas prácticas y recordó que el tratado obliga a los tres países a criminalizar el cohecho y fortalecer las medidas anticorrupción. No es un tema nuevo, pero sí una señal política fuerte. La diferencia entre el discurso anticorrupción y su aplicación real ha sido, durante años, uno de los grandes vacíos de nuestro sistema público. En México, casi todos condenan la corrupción; muy pocos la investigan hasta el fondo, y menos todavía pagan costos judiciales o políticos por ella.

    Ahí está uno de los puntos centrales del momento: México no enfrenta solamente una presión electoral interna, sino también un escrutinio externo cada vez más directo sobre la calidad institucional del Estado. Si Washington eleva el tono en corrupción dentro del marco comercial regional, no lo hace por filantropía democrática. Lo hace porque la corrupción altera mercados, distorsiona inversiones, rompe condiciones de competencia y se cruza, cada vez más, con seguridad, tráfico ilícito y captura de instituciones. Cuando el vecino del norte habla de soborno en la conversación del T-MEC, está hablando también de gobernabilidad.

    Otro episodio reciente ilustra esa tensión: la polémica en torno a los agentes estadounidenses fallecidos en Chihuahua. La discusión pública se encendió porque primero hubo negaciones, luego matices y finalmente reconocimiento de algún nivel de coordinación con autoridades mexicanas, aunque con versiones encontradas sobre el papel exacto de los estadounidenses. Reuters reportó que el gobierno de Claudia Sheinbaum ordenó revisar si hubo violaciones a la ley de seguridad nacional; AP documentó las contradicciones oficiales y el malestar que el caso generó por los límites de la participación extranjera en operativos ligados al combate al narcotráfico.

    La lección es delicada: la cooperación bilateral existe, seguirá existiendo y en muchos casos es necesaria; pero en México cualquier ambigüedad sobre soberanía, inteligencia y presencia extranjera tiene un costo político inmediato.

    No hay que caer tampoco en alarmismos de sobremesa. La soberanía nacional no se pierde por reconocer cooperación técnica o de inteligencia, siempre que ésta ocurra dentro de la ley y bajo conducción del Estado mexicano. Lo que sí la debilita es la opacidad. Cuando los gobiernos comunican mal, se contradicen o permiten zonas grises en asuntos de seguridad, abren la puerta a la sospecha, al uso partidista del tema y a la narrativa de subordinación. En un asunto tan sensible como la colaboración con Estados Unidos contra el narcotráfico, la forma de explicar también es fondo.

    Y ya que en redes sociales algunos reclaman hablar más del “fundamentalismo” contra la educación STEM, vale la pena decirlo con claridad: sí, ese tema importa, y mucho. En el nuevo orden económico, la soberanía también se mide por la capacidad de formar ingenieros, científicos, programadores y talento técnico de alto nivel. La OCDE advirtió en su Encuesta Económica de México 2026 que ampliar la formación técnica y las oportunidades en áreas STEM es crucial para aumentar el número de profesionales con habilidades digitales avanzadas. IMCO, por su parte, ha insistido en que los empleos del futuro se concentran justamente en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, y que México sigue corto en ese frente. Debilitar el rigor en esas áreas no produce justicia social: produce dependencia tecnológica.

    Por eso la locomotora ya se escucha. No sólo arrancó la electoral, también la geopolítica. Morena entra a una fase de ajuste y disciplina interna; la oposición busca instalar la idea de desgaste; Estados Unidos aprieta sobre corrupción y seguridad; y, entre tanto ruido, México sigue obligado a resolver una pregunta de fondo: si quiere administrar el poder del presente o construir las capacidades del futuro. Porque sin Estado de derecho no habrá confianza, sin claridad en seguridad no habrá soberanía firme, y sin educación de alto nivel incluida la STEM no habrá competitividad real en el mundo que ya llegó.

    Lo demás, como siempre en política mexicana, será narrativa. Pero el país ya no está para vivir sólo de ella

  • La CIA en México

    La CIA en México

    Ahora la CIA está operando en México, en estados de oposición, en los mismos, que siempre han pedido la intervención gringa; de no ser por desafortunado accidente, donde 2 agentes de la CIA perdieron la vida, nunca hubiéramos sabido con la certeza de que operan en México, y menos sin la audacia de Canayín, no hubiéramos sabido que son al menos 4 agentes de la CIA que operan en México o en Chihuahua, aunque quieran seguir disfrazando de agentes de la DEA o del FBI, que ni la CIA, ni el FBI, y menos la DEA, deben de operar en México.

    Y casi al mismo tiempo pasa lo de la persona que se puso a disparar en plenas pirámides de Teotihuacán, y resulto que fue un “disparador solitario”, y por alguna extraña coincidencia, hablaba como extranjero, pero si era mexicano.

    Y lo mejor de todo este complot, salió un video de extranjero o pocho – parece- que grabo al individuo desde que subió a la pirámide, lo siguió con la cámara, hasta que se posicionó en el lugar donde empezó a disparar, y por otra extraña casualidad momentos antes de que empezarán los tiros, el dichoso camarógrafo empezó a bajarse de la pirámide, y el pretexto de que grabó a la persona esta, lo haya seguido hasta el lugar donde iniciará los tiros, fue que es una cámara 360, cuantas coincidencias, ¿no?

    Y no, una cámara 360 no sigue a una persona al “azar”, en todo caso, graba todo lo que está enfrente de la cámara no sigue los pasos de alguien al “azar”, aunque en las redes sociales donde ese video fue publicado, todos son expertos en cámaras 360 y todos tienen una, y estos mismos son los que echan la culpa al gobierno de este suceso, otra gran coincidencia.

    No importa que haya salido a la luz, que en la embajada gringa paguen a “influencers” por seguirle la corriente y promocionar la derecha gringa.

    Y hablando de la embajada, es momento de que el gobierno mexicano exija al embajador gringo, una explicación del por qué había agentes de la CIA o de la DEA o del FBI operando en México. Y por supuesto se exige al gobierno un castigo ejemplar para la gobernadora de Chihuahua, que traicionó a la Patria, y el fiscal chihuahuense, también saldrá salpicado.

    Ya suficiente tenemos con que alguien quiera venderle, en el mejor de los casos, toda la infraestructura de México a sus patrones de BlackRock, como puertos, fracking, agua, etc.

    En Chihuahua ya se expuso de la intervención gringa, en el Estado de México, como guión de película gringa, pasó lo de las pirámides, se rumora que, en Nuevo León, también hay agentes gringos, ¿en cuáles más estados habrá agentes gringos trabajando con la venía de los gobiernos locales? ¿en cuáles estados trabajan sin que nadie sepa?

    Ahora, eso de que nadie supo, fue falla de inteligencia del gobierno de México, falla de la inteligencia de la Secretaria de Seguridad Ciudadana (García Harfuch), falla del ejército mexicano/marina o alguien no aviso.

    No se les olvide, este texto está plagado de opiniones, cuestionamientos personales, algunos hechos reales y chunga.

    Gracias.

    • BLOG: https://chimpando.blogspot.com/
  • La dejadez y los años

    La dejadez y los años

    Siempre es joven en los viejos la capacidad de aprender bien.
    Esquilo, Agamenón.

    Conforme a los resultados de la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM), levantada por el INEGI en diciembre de 2024, algunas de las enfermedades más comunes entre la población de 50 años y más son la artritis y los problemas cardiacos, tanto para mujeres como para hombres: de ellas, 13.7% reporta padecer artritis y 6.1% problemas cardiacos; mientras que entre los varones los porcentajes son de 5.3% y 5.8%, respectivamente. Artritis y problemas cardiacos, claro… Digo “algunas de las más comunes” y no las más comunes porque, claro, en primerísimo lugar se encuentran la diabetes y la hipertensión arterial, ambas clasificadas formalmente por la OMS como Enfermedades Crónicas No Transmisibles. He ahí los grandes males de la población entrada en años.

    Los datos que arroja la ENASEM muestran que, en 2024, 41.5% de las personas de 50 años y más tenía diagnóstico de hipertensión: 47.9% correspondió a mujeres y 34.3%, a hombres. Esos datos son fundamentales para entender la carga de morbilidad en nuestro país, y apenas son la punta estadística del iceberg.

    En epidemiología, la diferencia entre quienes saben que tienen una enfermedad y quienes realmente la padecen se conoce como la brecha de diagnóstico o subdiagnóstico. Para estimar qué tan grande es esa población invisible, los especialistas suelen contrastar encuestas de autorreporte, como la ENASEM, con encuestas que incluyen mediciones clínicas y biométricas, como la ENSANUT. Se estima que, en México, aproximadamente 44 de cada 100 adultos que padecen hipertensión lo ignoran. Si aplicamos esta tasa de desconocimiento a la población de 50 años y más, la prevalencia real (quienes lo saben + quienes no) podría escalar fácilmente por encima del 65% en este grupo de edad. O sea: la gran mayoría de la población mayor es hipertensa. Aunque las mujeres reportan un mayor diagnóstico, esto suele deberse a que tienen una mayor frecuencia de contacto con los servicios de salud. En otras palabras, entre los hombres, el subdiagnóstico suele ser mayor debido a una menor cultura de prevención…, lo que mi abuela solía llamar dejadez

    En el caso de la diabetes, la brecha de diagnóstico suele ser un poco menor que en la hipertensión, pero sigue siendo significativa. Los análisis de la ENSANUT sugieren que cerca de 1 de cada 3 personas con diabetes en México no sabe que la tiene. Si la ENASEM 2024 indica que el 25.5% de los mayores de 50 años está diagnosticado, la población total afectada podría rondar el 37% de ese grupo demográfico si sumamos a los no diagnosticados.

    Redondeando, si 65% y 37% de la población de 50 años y más en México tiene hipertensión y diabetes, respectivamente, ¿cómo se muestra esta condición de salud pública respecto a otros países del mundo? ¿Es tan alta la prevalencia de estos padecimientos en otras naciones latinoamericanas? ¿Cómo se presentan las cosas en Estados Unidos y en Europa, por ejemplo, Alemania y en Francia? ¿Qué decir de los dos países más poblados del planeta, India y China?

    Los datos anteriores colocan a México en una posición de excepcionalidad epidemiológica, particularmente en lo que respecta a la diabetes.

    Mientras que la hipertensión parece seguir una tendencia global asociada al envejecimiento biológico, la prevalencia de diabetes en la población mexicana de 50 años y más supera significativamente los promedios de la mayoría de las economías avanzadas y de otros gigantes poblacionales. En el ámbito latinoamericano, México lidera en prevalencia de diabetes. En países con transiciones demográficas similares como Brasil o Argentina, la prevalencia de diabetes en adultos mayores suele rondar el 18% al 22% diagnosticados. Si sumamos el subdiagnóstico, podrían alcanzar un 28-30%, una cifra alta pero aún por debajo del 37% estimado para México. En cuanto a la hipertensión, la región es un poco más homogénea: en casi todo el Cono Sur más del 60% de los mayores de 65 años padece esta condición.

    Desafortunadamente, Estados Unidos es el país que más se acerca al perfil metabólico mexicano, y sospecho que eso se debe a la dieta y a la invasión de ultraprocesados. Del otro lado del Bravo, entre los mayores de 65 años la prevalencia de la diabetes, incluyendo no diagnosticados, es de aproximadamente 33%, mientras que alrededor del 70% de este grupo tiene presión arterial elevada.

    En Europa, el sistema de salud y la dieta marcan una diferencia notable en la diabetes, aunque no tanto en la hipertensión: por ejemplo, la población de 50 años y más diagnosticada con diabetes en Alemania es de 21% y en Francia de aproximadamente el 16.5%, en ambos casos, muy lejos del 37% que se estima para el caso de México.

    Resulta difícil evadir la conclusión: México presenta un fenómeno demográfico de “envejecimiento con enfermedad”. La dejadez de por sí es mala, pero si es colectiva resulta pésima.

  • Por favor, tratadnos como a viles imbéciles

    Por favor, tratadnos como a viles imbéciles

    Se agradece como agradecidamente se agradece cuando a uno lo tratan como imbécil, que los aparatos de control nos traten como se trata a un imbécil. Es loable que nuestra dirigida clase dirigente no solo se responsabilice de inventar realidades irreales, sino que también cargue con el pesado peso de convencernos de la realidad de lo irreal. Las últimas semanas dieron muestras de ello. Desde el bloqueo al bloqueo del estrecho de Ormuz, hasta la nada ridícula y peninsular forma de hablar del imitador teotihuacano de Columbine, pasando por el fracking del pueblo.

    Y es que si salvarnos de lidiar con la realidad es noble, hacerlo de manera que podamos imaginar que vivimos en una caricatura, una película con doblaje barato o una novela de Televisa, es ir más allá del más allá.

    Ahí está Doña Claudia Sheinbaum hablando de nuevas técnicas de fracturación con “bajo impacto ambiental” para extraer gas natural, una suerte de fracking sustentable, fracking bueno, fracking que benéficamente agrave el estrés hídrico, contamine suelo y aguas, libere metano a la atmósfera, erosione la tierra e induzca sismos, por enlistar algunas de sus virtudes. Ahí está la presidenta hablando de un fracking que fracture la idea misma del fracking.

    Igual que Don Donald Trump, inaugurando, con el bloqueo el bloqueo del estrecho de Ormuz, una sucesión de bloqueos donde no quede nada sin bloquear que no hubiera sido previa bloqueado por otro bloqueo a la espera de ser bloqueado. La madre de todos los bloqueos bloqueada por un bloqueo venidero. Sintetizando, en un bloqueo absoluto, aquella máxima de la derecha, que no se cansa de despreciar al otro por bien del otro, que reza que el pobre es pobre porque quiere, en un sencillo bloqueo que está bloqueado porque no bloquea.

    Entrados en gastos

    Resulta imposible cerrar esta breve antología, donde imbécilmente se agradece ser tratados como imbéciles, sin mencionar el burdo y melodramático, que no por burdo y melodramático es menos lamentable, atentado estilo preparatoria gringa a la teotihuacana. Una mala copia de una realidad tan irreal como insultante, donde el más decadente híbrido de Hernán Cortés y Travis Bickle, amenazó, a quienes tenía amagados, con frases como: “Y vosotros, y mierda, que habéis venido desde la puta Europa, no vais a regresar”, y “Si os movéis os sacrifico, esto se construyó para sacrificar, cabrones, no para que vengáis a hacer la puta fotito de mierda”, siguiendo un guión más kitsch, trillado y de mal gusto que la actuación más kitsch, trillada y de mal gusto de Laura Zapata en su peor telenovela, dejando claro que somos producto de una cultura tan carente de respuestas como de imaginación y alternativas que permitan algo diferente a ser tratados como se trata a un imbécil que no entiende que no entiende.

    • Carlos Bortoni es escritor. Su última novela es Historia mínima del desempleo.
  • Perú en vilo: la izquierda vuelve a escena

    Perú en vilo: la izquierda vuelve a escena

    La reciente elección presidencial en primera vuelta en Perú ha reconfigurado el mapa político del país y reavivado el debate sobre un posible retorno de la izquierda al poder. En un contexto marcado por la fragmentación partidista, el descontento social y la desconfianza en las instituciones, los resultados reflejan no sólo preferencias electorales, sino también un profundo malestar acumulado en amplios sectores de la población.

    Uno de los elementos más notorios de esta jornada electoral es la dispersión del voto. A diferencia de procesos anteriores donde dos o tres fuerzas concentraban la mayor parte del apoyo ciudadano, en esta ocasión múltiples candidaturas lograron porcentajes significativos, evidenciando una crisis de representación. Este fenómeno no es nuevo en Perú, pero se ha intensificado tras años de inestabilidad política, incluyendo la sucesión de presidentes, escándalos de corrupción y enfrentamientos constantes entre el Ejecutivo y el Legislativo.

    En medio de este escenario, las candidaturas de izquierda han logrado posicionarse con fuerza relativa. Aunque no necesariamente con mayorías contundentes, sí han captado el voto de sectores históricamente marginados, particularmente en regiones rurales y zonas urbanas periféricas. Este respaldo responde a una narrativa centrada en la desigualdad, la redistribución de la riqueza y el cuestionamiento al modelo económico predominante, el cual, si bien ha generado crecimiento macroeconómico en décadas recientes, no ha logrado traducirse en bienestar equitativo para toda la población.

    El posible regreso de la izquierda en Perú no puede entenderse sin analizar el contexto regional. En los últimos años, América Latina ha experimentado un nuevo ciclo político donde diversas fuerzas progresistas han recuperado espacios de poder. Este fenómeno, en ocasiones denominado como una “segunda ola progresista”, ha tenido expresiones en países como Chile, Colombia y Brasil, donde el electorado ha optado por proyectos políticos que prometen mayor justicia social y reformas estructurales.

    Sin embargo, el caso peruano presenta particularidades importantes. A diferencia de otros países donde los partidos de izquierda cuentan con estructuras más consolidadas, en Perú estas fuerzas suelen ser más débiles institucionalmente y dependen en gran medida del liderazgo personal de sus candidatos. Esto plantea interrogantes sobre la gobernabilidad en caso de que una opción de izquierda llegue al poder, especialmente considerando la fragmentación del Congreso y la posibilidad de conflictos políticos recurrentes.

    Otro factor clave es el discurso antisistema que ha acompañado a varias candidaturas. Más allá de la ideología tradicional de izquierda, muchos candidatos han canalizado el hartazgo ciudadano frente a la clase política tradicional. Este discurso, que combina propuestas de cambio estructural con críticas a las élites, ha resultado atractivo para un electorado que percibe que el sistema actual no responde a sus necesidades.

    No obstante, el avance de la izquierda también enfrenta resistencias. Sectores empresariales, grupos conservadores y parte de la clase media expresan preocupación por posibles cambios en las reglas económicas, temiendo impactos negativos en la inversión y la estabilidad. Estas tensiones podrían intensificarse de cara a una eventual segunda vuelta, donde el debate se polarizará entre continuidad y cambio.

    En este sentido, la elección en primera vuelta no solo define quiénes competirán en la etapa final, sino que también marca el tono del debate político en los próximos meses. La capacidad de las candidaturas de izquierda para ampliar su base de apoyo, moderar su discurso o construir alianzas será determinante para sus posibilidades de triunfo.

    En conclusión, la elección de primera vuelta en Perú evidencia un país en búsqueda de rumbo. El posible regreso de la izquierda no es únicamente una cuestión ideológica, sino el reflejo de demandas sociales profundas que han sido postergadas por años. El desenlace del proceso electoral dependerá de la capacidad de los actores políticos para interpretar estas demandas y ofrecer respuestas viables en un contexto de alta incertidumbre.

  • Claudia Sheinbaum: Una advertencia política

    Claudia Sheinbaum: Una advertencia política

    La presencia de Claudia Sheinbaum en Barcelona es de destacarse dado que no hace más sino confirmar que México vuelve a tener voz en espacios donde durante años habló en tono bajo, sumiso o, peor aún, repitiendo guiones ajenos muy distantes a nuestra destacada postura internacionalista del siglo pasado. Hoy no, nuevamente hay interlocución, hay posicionamiento y, sobre todo, hay dirección política.

    Hay que decirlo con mucha claridad, el hecho de que algunos medios internacionales la coloquen entre las figuras más influyentes del mundo no es en lo absoluto producto de la casualidad, sino un indicador de que la presidenta mexicana tiene la capacidad de incidir en la conversación global a partir de una agenda propia que la ha permitido construir un liderazgo incuestionable especialmente en el terreno de la democracia.

    Por esa razón, la narrativa que emplea en el viejo continente viene a dejar en claro que la verdadera Cuarta Transformación posee un significado más profundo: la acumulación histórica de luchas, la transformación del acceso al poder y la resignificación del Estado como instrumento de justicia social con todo y las vicisitudes, ya sea internas o externas que se enfrentan a diario.

    Pero como en todo, hay un problema: Claudia Sheinbaum cuenta con la aprobación y respaldo de un número importante de ciudadanos, su liderazgo se ha ganado el reconocimiento en el ámbito internacional, el problema es que ese mismo liderazgo deja al descubierto una tensión que comienza a ser inocultable: la situación interna en MORENA.

    No hay por qué negarlo, en más de un momento el proyecto que encabeza la presidenta Sheinbaum parece ir por delante de su propio partido y no porque ese instituto político carezca de base social o de capacidad electoral, sino porque en su interior persisten inercias, disputas y visiones que no terminan de comprender la dimensión del momento político y mucho menos lo que reamente está en juego para el país. Pero bueno, no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante y, como todo apunta (como los movimientos en MORENA y los cambios en el gabinete) el movimiento de la 4T entrará a un nuevo proceso que probablemente logre resarcir la principal carencia de su partido más visible: la institucionalidad.

    Claro está que la apuesta es mayor y se ve muy cuesta arriba, precisamente por esas inercias y vicios de los que hablamos y que pudieran significar una desventaja, pero aquí, lo interesante es que al movimiento y a la propia presidenta, le quedan muchos cuadro valiosos y leales que tienen la capacidad probada para recomponer el rumbo, pero además de imprimir los valores que algunos liderazgos han abandonado a conveniencia.

    Por esa razón, los ajustes son más que necesarios y corresponden a una decisión estratégica dada la próxima contienda electoral y ante la postura cuestionable de los aliados, ya que significaría romper con la inercia que se carga donde muchos velan por sus intereses y pocos se ajustan al proyecto de transformación; así que la discusión de fondo radica en comprender si el movimiento en el que confiamos, incluso si las estructuras que lo rodean (gobierno y partido) serán capaces de acompañar el liderazgo que hoy demuestra nuestra presidenta a nivel internacional o si, por el contrario, terminarán confirmando que el proyecto les queda grande.

    Y esa, más que una crítica, es una advertencia política.

    Luis Tovar
    Secretario General de la Fundación
    para la Defensa del Medio Ambiente. FUDEMAH

  • Evaluación de la Ley General de Educación Superior 

    Evaluación de la Ley General de Educación Superior 

    Se cumplen cinco años de la promulgación de la Ley General de Educación Superior (LGES) y la UAM Xochimilco, el Departamento de Investigaciones Educativas del Cincestav, el Instituto de Investigaciones Sobre Universidad y Educación (IISUE) de la UNAM y la Universidad Autónoma de Baja California; reunieron 22 investigaciones que serán publicadas en un volumen especial que saldrá en próximas fechas. Para discutir esos trabajos, del 21 al 23 de abril se lleva a cabo un seminario en torno a estos trabajos para discutir y reflexionar alrededor de temas como gobernanza, financiamiento, internacionalización, educación superior privada, equidad, inclusión, evaluación de la educación superior, ciencia, tecnología e innovación y carrera académica. 

    Cada análisis presentado es interesante en términos de los estudios específicos que se realizan. Economistas, educadores, investigadores, asesores del sector educativo, rectores o profesores que han fungido como tomadores de decisiones en las universidades, analizan desde su marco de acción la forma en que la LGES se aplica en las Instituciones de Educación Supeior (IES).

    El punto compartido por los trabajos que he escuchado hasta ayer miércoles 22 de abril de 2026 ha sido la falta de presupuesto para lograr los principios promulgados en la ley. 

    Es posible tener acceso a las grabaciones de todos los trabajos presentados para el 21 de abril a través de

    las presentaciones del 22 de abril en

    y el evento del día de hoy podremos encontrarlo en el canal oficial de YouTube del IISUE de la UNAM. Escuchar a los expertos en educación superior es interesante pues sus estudios destacan problemáticas que permiten abrir líneas de acción entre los diferentes temas que se han tocado. Desde la mirada de la implementación de la política pública. 

    Más allá de la forma en que se analizan estos datos, es importante observar las conclusiones que se obtienen a partir de la aplicación de elementos conceptuales que los especialistas colocan para cada temática. Si conseguimos complementar el diálogo de esta colección de datos con estos procesos legislativos, podríamos olvidarnos de necesidades externas puestas en la educación superior para revisar las internas, desde los actores de primera mano y resolver paulatinamente los problemas que aquejan la vida  cotidiana de las Instituciones de Educación Superior. 

    El diseño y puesta en práctica de las leyes necesitan estar cerca de los espacios sociales en donde se aplican, si las evaluaciones de los académicos son erradas habrá que complementar la información. Yo aplaudo a los estudiantes de diferentes posgrados que han realizado sus trabajos y los han presentado en el evento; sus investigaciones nos dan muestra de la formación científica que nos brindan los diferentes posgrados en educación del país. Espero que al igual que yo, los interesados en el tema disfruten del análisis de cada trabajo presentado y que hoy puedan seguir el evento para tener un panorama amplio sobre las problemáticas de la educación superior.

  • Zacatecas

    Zacatecas

    La campaña de Morena en Zacatecas tendrá como principal contrincante la herencia de una secuela de vicios arraigados por varias administraciones anteriores.

    La estrategia de Morena en la candidatura de Zacatecas debe ser seleccionada desde las bases, diseñada con la precisión quirúrgica de un médico.

    El estado exige una reconstrucción del tejido social, y conocer la manera de solucionarlos problemas no sólo entenderlos, hay que actuar con decisión aunque se trastoquen intereses políticos y económicos, para lo que se requiere la sensibilidad de una persona del pueblo.

    Imposible depositar la confianza en empresarios o a egresados de escuelas del extranjero que han mostrado que sólo alejan o aplazan soluciones urgentes a los grandes problemas de la entidad y del país. Tampoco en ex funcionarios públicos que sólo dejaron denuncias penales a su paso.

    Ya México vivió la pesadilla de la corrupta tecnocracia que ocasionó la debacle de la economía por actos, desde el sexenio de Miguel de la Madrid, los egresados de otros países consideraron que su paso por las aulas de universidades extranjeras y hablar inglés les ayudarían a entender problemas muy concretos y de urgente solución.

    A nadie le interesa conocer la tecnología de punta de la agricultura, sin los campesinos en Zacatecas añoran una yunta primitiva para poder trabajar. De nada sirve conocer la cotización en bolsa de productos del campo si el precio de garantía mata de hambre a los campesinos.

    Hay líderes frijoleros que pueden dar a conocer, con precisión matemática la situación del campo en Zacatecas, desde luego hay otros que se dicen líderes frijoleros que sólo quieren alcanzar cargos públicos.

    Hay líderes frijoleros como Fernando Galván, ex perredista, con denuncias penales por desviar subsidios agrícolas y cerrar acopios. Es señalado por agricultores de apropiarse de subsidios gestionados por ellos y ahora quiere ser presidente municipal de Río Grande, amparado en las siglas de Morena.

    José Narro Céspedes, diputado federal por Zacatecas, ha recorrido el estado no sólo haciendo política estrechando manos y mirando a los ojos a los habitantes del campo sino prestando servicios de salud, desde hace muchos años, advirtió que los problemas en el campo zacatecano persisten, pese a los ajustes en los programas federales, señaló que los mecanismos actuales de comercialización del frijol están generando distorsiones que afectan directamente a los productores.

    Narro Céspedes sostuvo que el precio planteado actualmente no cubre los costos reales de producción, por lo que planteó que el kilogramo de frijol debería ubicarse entre los 22 y 23 pesos, a fin de garantizar un margen de ganancia digno, porque los 16 pesos que ahora se pagan están por debajo de los costos de producción y en la desesperación llegan a venderlo a 8 pesos.

    Narro denunció a intermediarios que se benefician del esquema actual, al comprar el producto a precios bajos para posteriormente venderlo a costos más elevados, lo que impacta negativamente en los productores.

    Propone auditorías que garantices la efectividad del esquema de los programas que apoyan ala campo, porque en la entidad hay una serie de viejos vicios que nadie ha podido erradicar.

    Zacatecas cruza la puerta que divide el pasado con el futuro y seguramente conocerá la mejor manera de designar a su candidato y a su gobernador.

  • Barcelona y Madrid: dos reuniones, dos proyectos de mundo

    Barcelona y Madrid: dos reuniones, dos proyectos de mundo

    Este fin de semana, Barcelona fue sede de una reunión de líderes progresistas que articuló respuestas comunes frente a los grandes desafíos de nuestro tiempo: desigualdad, crisis climática, avance autoritario y debilitamiento democrático. No es solo un encuentro político. Es también un contraste inevitable con otra postal reciente: la reunión de sectores de derecha realizada en Madrid, donde coincidieron figuras como María Corina Machado y otros referentes del conservadurismo iberoamericano.

    Lo que se ve constantemente en Madrid es la consolidación de una internacional reaccionaria que ha entendido algo con claridad: el miedo moviliza. Por eso su discurso gira en torno a enemigos permanentes —migrantes, feminismo, izquierda, Estado social, movimientos populares, socialismo— y a la promesa de restaurar un orden supuestamente perdido. Es una política que se alimenta de la nostalgia y de la confrontación.

    No es casual que muchas de esas expresiones compartan una retórica agresiva, militarizada y profundamente elitista. Hablan de libertad mientras defienden privilegios. Invocan la democracia mientras relativizan resultados electorales cuando no les favorecen. Se presentan como antisistema mientras protegen las jerarquías económicas de siempre.

    En cambio, lo que representó el encuentro en Barcelona es otra tradición política. Una que parte de la idea de que la política debe servir para ampliar derechos, reducir desigualdades y construir comunidad. Una visión que entiende que la seguridad no nace del odio, sino de la justicia social; que la paz no se impone con amenazas, sino con condiciones dignas de vida; que la libertad no consiste en abandonar a las mayorías al mercado, sino en garantizarles posibilidades reales de desarrollo.

    Por supuesto, el progresismo no está exento de contradicciones ni errores. Ningún proyecto político serio lo está. Pero hay una diferencia de fondo entre los valores que se ponen en juego.

    De un lado, la lógica del sálvese quien pueda.

    Del otro, la convicción de que nadie se salva solo.

    De un lado, la política del resentimiento convertida en espectáculo.

    Del otro, la apuesta por la solidaridad como principio público.

    De un lado, quienes normalizan la guerra cultural permanente y convierten cada diferencia en enemigo.

    Del otro, quienes insisten en que la diversidad social puede ser una fortaleza democrática.

    Madrid reunió a voces que suelen mirar hacia atrás, idealizando jerarquías del pasado y proponiendo recetas conocidas: mano dura, privatización, exclusión y concentración de poder.

    Barcelona convocó a quienes, con distintas tonalidades, buscan mirar hacia adelante: transición ecológica, bienestar social, cooperación internacional y ampliación de derechos.

    En el fondo, la pregunta es sencilla.

    ¿Queremos una política fundada en el miedo o una fundada en la esperanza?

    ¿Una sociedad organizada desde el privilegio o desde la dignidad compartida?

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