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  • La democracia y el Minotauro: el laberinto latinoamericano

    La democracia y el Minotauro: el laberinto latinoamericano

    La democracia, al igual que los héroes griegos, parece condenada a librar una y otra vez batallas contra monstruos que creíamos extinguidos. La única diferencia es que, en nuestro tiempo, los monstruos suelen presentarse a elecciones.

    Si Zeus gobernara en América Latina, habría arrasado en las urnas prometiendo bajar el precio del néctar, barrer con la corrupción del Olimpo y devolverles la gloria a los dioses. Pero ya con la banda presidencial en el pecho, descubriría pronto la realidad: que la ley es un estorbo imperdonable, que el Congreso está repleto de traidores y que cualquier sentencia judicial que le ponga un alto no es justicia, sino un complot orquestado por Poseidón.

    Por fortuna, en la antigua Atenas comprendieron a tiempo una verdad demoledora: poner el destino de un pueblo en manos de seres caprichosos y soberbios, por más divinos que se proclamen, siempre termina en desastre. De ese recelo visceral hacia el poder absoluto nació la democracia: el mandato innegociable de que nadie está por encima de las leyes y de que la voluntad de un solo hombre jamás puede dictar el destino de todos.

    Veinticinco siglos después, seguimos atrapados en la misma trampa. La única diferencia es que hoy no consultamos al oráculo de Delfos, sino al algoritmo de las redes sociales; y los rayos fulminantes de Zeus fueron reemplazados por decretos a la medida, juicios sumarios en ruedas de prensa y amenazas escritas enteramente con mayúsculas.

    El asalto a los tres poderes en Brasil, ocurrido el 8 de enero de 2023 tras una elección auditada y legítima, retrató con nitidez este drama continental. Reveló una confusión peligrosa: creer que la democracia solo es válida cuando gana nuestro candidato. Cuando se asume esa lógica, el voto deja de ser un pacto pacífico para procesar las diferencias y se convierte en una liturgia cuyo resultado debe coincidir, por mandato forzoso, con nuestras simpatías personales.

    Aquí es donde aparece el Minotauro.

    En el mito clásico, la bestia devoraba a sus víctimas dentro de un laberinto diseñado para que nadie encontrara la salida. Nuestro laberinto contemporáneo está construido con desinformación, polarización artificial y miles de ciudadanos convencidos de poseer la verdad absoluta tras consumir un video de treinta segundos.

    En este laberinto, caemos en una trampa peligrosa que envenena la justicia: si una institución frena un capricho popular, la tachamos de corrupta; si un periodista saca a la luz verdades incómodas, lo linchamos como enemigo público; y a los jueces no se les evalúa por apegarse a la Constitución con pruebas y rigor, sino que se les aplaude como héroes o se les condena como villanos dependiendo únicamente de si su sentencia favoreció a nuestro bando o perjudicó a nuestro adversario. En esa lógica ciega, la ley deja de importar: lo único que cuenta es la revancha.

    Para entender la salida, hay que recordar el mito: el joven príncipe Teseo entró a la guarida del Minotauro a matar a la bestia, pero sabía que la fuerza bruta no bastaba; sin una guía, moriría atrapado para siempre en la oscuridad. Fue la princesa Ariadna quien le entregó un hilo dorado para ir desenrollándolo en el camino y encontrar el regreso a la luz. En la vida diaria de cualquier ciudadano, ese hilo protector no es magia: son las leyes claras, los juicios limpios y los jueces que resuelven sin miedo al poder ni al clamor de las redes. No basta con proclamar que nuestra causa es justa si para defenderla pisoteamos el proceso legal. Porque el día en que aceptemos saltarnos las reglas para castigar al enemigo, le habremos dado permiso al poder para aplastarnos a nosotros mañana sin darnos oportunidad de defensa.

    Aquí radica el papel central de la judicatura frente a las y los ciudadanos. Los jueces no estamos para complacer a mayorías momentáneas, buscar aplausos fáciles, ni someternos a la voluntad de los gobiernos. La función judicial consiste en ser el contrapeso que garantiza que la Constitución y los derechos humanos se apliquen por igual, sobre todo cuando hacerlo resulta impopular y muchas veces el justiciable no logre comprender el alcance de la determinación, porque no conoce las circunstancias del caso en concreto, ni las constancias, ni nada realmente sobre él. Solo repiten y creen aquello que dicen los medios controlando la narrativa.

    El debido proceso no es un capricho técnico: es la única garantía de que el día de mañana el poder público no atropelle a cualquiera de nosotros, sin derecho a defensa. Par que las autoridades o cualquiera abuse y vulnere nuestros derechos.

    Cuando la democracia se torna lenta y no resuelve con prontitud la deuda histórica de desigualdad, seguridad y justicia, comienzan a escucharse los cantos de las sirenas. En la Odisea, Ulises se ató al mástil para no arrojarse al mar ante promesas seductoras que conducían al naufragio. En América Latina, esas sirenas prometen atajos: orden inmediato, mano dura y prosperidad instantánea, siempre y cuando aceptemos dejar de incomodar con leyes, derechos y tribunales independientes.

    El autoritarismo siempre seduce porque ofrece la ilusión de un líder providencial que sabe exactamente qué hacer. Lo que nunca explica es qué herramientas nos quedarán para ponerle un límite cuando descubramos su error o su abuso.

    Defender la democracia en nuestra región no significa defender ideologías de turno ni a gobernantes transitorios. Significa cuidar un sistema donde las libertades no sean limosnas que nos regala el poder, sino frenos infranqueables que la ciudadanía impone al poder. Una Constitución no es adorno retórico para ceremonias cívicas; es el pacto vinculante que nos protege a todos.

    Nuestra historia se parece al castigo de Sísifo: subir una piedra pesada hasta la cima, solo para verla caer al barranco una y otra vez. En América Latina llevamos generaciones empujando esa roca frente a crisis, fraudes y políticos que se creen salvadores. Pero nosotros no estamos condenados a perder: la gente sí puede frenar la caída. Cada derecho que se defiende, cada juicio limpio y cada sentencia valiente que le pone un alto al abuso del gobierno es una traba firme para no regresar al hoyo.

    La democracia nunca será perfecta porque la hacemos personas de carne y hueso, no dioses. La libertad de verdad no es esperar a un iluminado que prometa arreglar la vida a cambio de que nos callemos y obedezcamos; la libertad es tener leyes tan fuertes que nadie pueda pasar por encima de ti. Si el precio de no agachar la cabeza es seguir empujando esa piedra todos los días, la vamos a empujar; pero que le quede muy claro al poder: los ciudadanos no somos sirvientes, la justicia no se vende, y esta montaña no tiene dueño.

  • El fantasma del comunismo

    El fantasma del comunismo

    La idea de que Estados Unidos agita el fantasma del comunismo para proteger los intereses de su clase dominante no es nueva, pero adquiere una relevancia distinta en el contexto geopolítico actual, marcado por el ascenso económico de China y el relativo estancamiento del modelo estadounidense. Durante décadas, el anticomunismo funcionó como un pegamento ideológico capaz de unificar a sectores sociales muy diversos bajo una misma bandera: la defensa de la “libertad” frente a un enemigo que se presentaba como monolítico y amenazante.

    Sin embargo, un análisis crítico de esta narrativa sugiere que su función real ha sido menos defender valores democráticos que blindar un sistema de acumulación de capital cada vez más concentrado en pocas manos.

    El argumento central de quienes sostienen esta tesis es que la retórica anticomunista cumple una función de contención ideológica interna. Al presentar cualquier propuesta de redistribución, regulación económica o fortalecimiento del Estado social como un paso hacia el totalitarismo, se logra desactivar el debate antes de que este pueda cuestionar la estructura misma de la propiedad y la riqueza. En este sentido, el miedo al comunismo no operaría tanto contra una potencia extranjera como contra la posibilidad de que la propia ciudadanía estadounidense desarrolle una conciencia crítica sobre la desigualdad que genera su propio sistema económico.

    Paralelamente, el ascenso de China como potencia industrial, tecnológica y comercial ha puesto en evidencia las limitaciones del modelo estadounidense basado en la financiarización, la desindustrialización y la proyección de poder militar como herramienta de control geoeconómico. Mientras Washington ha invertido enormes recursos en gasto militar y en el mantenimiento de una red global de bases y alianzas, Pekín ha concentrado buena parte de su esfuerzo en infraestructura, manufactura avanzada, energías renovables e inversión en cadenas de suministro globales, como lo demuestra la iniciativa de la Franja y la Ruta. Esta diferencia de estrategias ha permitido a China consolidarse como el principal socio comercial de gran parte del mundo, incluyendo regiones tradicionalmente bajo la órbita de influencia estadounidense.

    Desde esta perspectiva, la insistencia en calificar a China de “amenaza comunista” cumpliría una doble función: por un lado, deslegitimar su modelo de desarrollo estatal-capitalista ante la opinión pública occidental, evitando que se analice seriamente como una alternativa viable; por otro, desviar la atención de las propias contradicciones internas del capitalismo estadounidense, como el aumento de la desigualdad, el deterioro de la infraestructura pública, la crisis de vivienda o el endeudamiento estructural de amplias capas de la población.

    Resulta significativo que buena parte del discurso político estadounidense contemporáneo evite un análisis riguroso de por qué China ha logrado sacar a cientos de millones de personas de la pobreza en pocas décadas, prefiriendo en cambio reducir el debate a categorías ideológicas simplificadas.

  • Alarma: aumenta pobreza en el mundo

    Alarma: aumenta pobreza en el mundo

    La pobreza no es únicamente la ausencia de monedas en el bolsillo o un ingreso mensual por debajo de una línea determinada. Desde hace más de una década y media, la medición de las condiciones de vida ha experimentado una revolución metodológica encaminada a capturar la realidad en todas sus aristas. Esta perspectiva proviene directamente del informe especial Avances y retrocesos, publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en colaboración con la Iniciativa sobre Pobreza y Desarrollo Humano de la Universidad de Oxford. Dicho informe presenta los resultados actualizados del Índice de Pobreza Multidimensional (IPM). El reporte analiza las condiciones de vida de 6.3 mil millones de personas distribuidas en 108 países en desarrollo, abarcando así al 78% de la población mundial. El hallazgo central es tan contundente como preocupante: por primera vez desde que comenzó la medición del IPM en 2010, el número total de personas que viven en pobreza multidimensional aguda ha aumentado a nivel global.

    ¿Pobreza multidimensional?

    Para entender el alcance del dato, van unas notas sobre qué mide exactamente el IPM. A diferencia de las mediciones tradicionales centradas sólo en el ingreso monetario, el IPM examina diez indicadores clave distribuidos de manera equitativa en tres grandes dimensiones esenciales de la vida humana:

    1. Salud: Evalúa la nutrición (si algún miembro del hogar padece desnutrición) y la mortalidad infantil (si ha fallecido algún niño en los últimos cinco años).
    2. Educación: considera los años de escolaridad (si ningún integrante de 10 años o más ha completado seis años de estudio) y la asistencia escolar (si hay niños en edad escolar fuera del sistema educativo).
    3. Nivel de vida: examina seis servicios y bienes básicos (cada uno con un valor de 1/18): acceso a combustible limpio para cocinar, saneamiento adecuado, agua potable, electricidad, vivienda con materiales duraderos y bienes básicos (como vehículo, teléfono o refrigerador).

    Hambre, escuela truncada, agua lejana y casa precaria no son males separados. Con esta metodología, se considera que una persona vive en situación de pobreza multidimensional cuando su hogar sufre privaciones combinadas en un tercio o más de estos diez indicadores ponderados. Si la acumulación de carencias alcanza el 50%, la situación se clasifica como pobreza severa.

    1,200 millones en pobreza aguda

    El balance general arroja que casi 1.2 mil millones de personas viven en situación de pobreza multidimensional aguda. Esto representa un incremento de 51.5 millones de personas en comparación con el informe previo. A esta cifra se suman 952 millones de personas adicionales que se encuentran al borde del abismo, en situación de vulnerabilidad alta ante la pobreza.

    Las privaciones que componen este diagnóstico reflejan brechas severas en derechos humanos fundamentales:

    • 737 millones de personas en situación de pobreza habitan en hogares con al menos una persona desnutrida.
    • 583 millones de personas viven en hogares donde nadie ha completado seis años de educación básica.
    • 545 millones de personas carecen de acceso a agua potable a menos de 30 minutos de caminata de sus viviendas.

    Geografía y demografía de la pobreza

    El informe del PNUD detalla una marcada concentración de la pobreza multidimensional:

    • Distribución regional: África Subsahariana encabeza la cifra absoluta con 616 millones de personas pobres multidimensionales, seguida de Asia Meridional con 393 millones. En Asia Oriental y el Pacífico viven 104 millones; en los Estados Árabes, 51 millones; en América Latina y el Caribe, 33 millones; y en Europa y Asia Central, 1,2 millones.
    • La brecha rural-urbana: La pobreza sigue siendo predominantemente rural. El 83 % de todas las personas en situación de pobreza multidimensional habita en zonas rurales, frente a un 17 % en áreas urbanas.
    • El rostro infantil de la pobreza: La disparidad por edades es uno de los descubrimientos más alarmantes. Más de la mitad de las personas pobres del mundo son menores de 18 años. En términos globales, mientras 1 de cada 7 adultos vive en pobreza multidimensional, la proporción se dispara a 1 de cada 3 niños.

    Causas del retroceso: demografía, conflictos y desaceleración

    ¿Por qué se ha producido este repunte tras más de un decenio de avances continuos? El análisis de la ONU señala una combinación de factores estructurales y de coyuntura:

    1. Impacto demográfico: en varios países (como Angola o Zambia), aunque las proporciones de personas pobres disminuyeron, la alta tasa de crecimiento poblacional superó el ritmo de reducción de la pobreza, incrementando el número total absoluto de personas necesitadas.
    2. Conflictos y crisis alimentarias: guerras como la de Sudán o la inestabilidad en diversas regiones (Europa del este, Medio Oriente) han provocado retrocesos severos y un aumento repentino de la desnutrición.
    3. Inversión de tendencias: en países como Nigeria, los importantes avances logrados durante la década de 2010 se han revertido drásticamente en la década de 2020, acumulando aumentos tanto en la tasa de incidencia como en el número absoluto de afectados.

    ¿Hay esperanza?

    A pesar de este repunte global, los datos de la ONU reafirman que la pobreza no es una fatalidad inevitable y que la meta 1.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (reducir la pobreza multidimensional al menos a la mitad para 2030) sigue siendo alcanzable si se actúa con determinación. De los 89 países evaluados con datos históricos comparables, 33 lograron reducir su IPM a la mitad en menos de 15 años. Entre ellos se encuentran seis naciones de África Subsahariana (como Eswatini, que bajó su tasa de pobreza del 38,7 % al 8,0 % en 15 años). Asimismo, casos emblemáticos como el de China (que redujo su IPM a la mitad en sólo cuatro años) y Viet Nam (que lo hizo en siete) demuestran la eficacia de abordar las privaciones de forma integral y no aislada.

    México

    En nuestro país, la pobreza multidimensional aguda ha mostrado una trayectoria de mejora general. Según el IPM global 2026, la incidencia bajó de 6.0% en 2012 a 4.5% en 2024, y el valor del IPM pasó de 0.025 a 0.017. En 2024, unos 5.9 millones de personas vivían en pobreza multidimensional.

    @gcastroibarra

  • Por una hispánica hispanidad que nos hispanice hispánicamente

    Por una hispánica hispanidad que nos hispanice hispánicamente

    a mis compatriotas y familiares con nacionalidad española por opción.

    Vivimos tiempos acomplejados en los que las buenas costumbres y el deber ser generan vergüenza en lugar de orgullo. En los que los mayores logros históricos se ven opacados por minucias como el bienestar ajeno. Por fortuna, siempre tendremos voces como la de Fernando Savater —otrora antifranquista y republicano, cada vez más cercano al conservadurismo simplón— que defienden la libertad de oprimir al otro, de blandir la espada, aniquilar civilizaciones enteras y vanagloriarse por ello (Savater, F. (2025, 12 de octubre). ¿Por qué no la Hispanidad? The Objective)*.

    El que la ‘Fiesta de la Hispanidad’ se celebre tímidamente rebautizada como Fiesta Nacional de España, y que en muchos países —México entre ellos— ni siquiera sea motivo de descanso obligatorio, habla de lo mal que están las cosas ¿En qué momento la “hazaña de hombres admirables” dejó de ser una hazaña admirable de una pandilla de saqueadores imperialistas? ¿En qué momento los pueblos originarios, “no especialmente merecedores de alabanzas.”, esos que ya vivían en el territorio que los españoles ‘descubrieron’, cobraron más importancia que la que merecen los europeos?

    La promoción de la mediocridad llega a tal grado que, como dice Savater en su nada vulgar escrito, negamos que los nativos “aprovecharon el acontecimiento para desarrollar su potencial paralizado de renovación”, Por acontecimiento hay que entender pérdida masiva de vidas, violaciones, epidemias, trabajo forzado, subordinación cultural, etc. Lejos de reconocerlo, hablamos de “matanzas, colonialismo esclavista [y extractivista], desprecio a los «vencidos»”. ¿Cuál desprecio si los que no murieron por viruela o cocoliztli tuvieron libertad de elegir entre morir por la espada o renunciar a su identidad? Tendríamos que reprochar a los conquistadores no el que llegaran, sino el que se fueran, expulsados por las hordas independentistas, y nos dejaran a expensas de nosotros mismos.

    Entrados en gastos

    Urge desterrar el resentimiento que rechaza ”la modernidad que llegó con las carabelas”, la modernidad del cristianismo más rancio. Urge dejar de lamentar la pérdida de “cultos tribales”. De este lado no había civilizaciones complejas, ciudades planificadas, reinos, sistemas fiscales e imperios capaces de organizar grandes poblaciones y vastos territorios; no había desarrollo de ingeniería hidráulica, agricultura intensiva, matemáticas, astronomía, metalurgia, administración y medicina; es más, no había seres humanos con la derecho a definir su destino; había, para utilizar la desafortunada analogía del peor Savater, señoritas que, aquellos que cruzaron el Atlántico, encontraron tomando el sol en la playa, señoritas con las que luego se casaron. Y por ello deberíamos gritar agachonamente, ¡Viva el Rey!

    * Los entrecomillados pertenecen a Savater.

    • Carlos Bortoni es escritor. Su último libro es Polvo, publicado por Casa Editorial Abismos.
  • Renuncia Lemus o MC desaparece

    Renuncia Lemus o MC desaparece

    La represión de Pablo Lemus recordó a Díaz Ordaz en 1968, no sólo por las acciones que rememoran el pasado más salvaje del priismo, sino por la justificación a la violencia que hace el novato político en los medios. Lo cual no extraña en un militante de un partido nacido en la cárcel y creado por un ex priista acusado de corrupción.

    Al saber de la manifestación masiva la decisión de Lemus fue una estrategia dividida en dos partes: la primera dejar de ensuciar el agua desde el río Santiago, y reprimir primero a los medios que no le son afines.

    La imperdonable represión, y la impunidad que le acompaña no se detuvo ahí. Tan grave como la agresión física es el atentado contra la verdad que se difundió al día siguiente por medios como Radio Fórmula, a través de Azucena Uresti, quien dijo que Morena había infiltrado un grupo de choque para tratar de penetrar en la casa del gobernador. Le siguieron Latinus, Milenio y Tv Azteca.

    Hubo una subasta de la verdad que costó millones de pesos del erario de Jalisco y fueron pagados, en la mayoría de los casos sin factura por Pablo Lemus a los medios convencionales. Al no haber factura los políticos corruptos pueden negar la entrega de dinero al medio de información, y, además, el medio deja de pagar impuestos por las cantidades recibidas por debajo del agua.

    Los medios difunden la realidad que el dinero les dicta, a pesar de que hay testigos de lo contrario. Acostumbrados a que, por muchos años, la prensa, el radio y la televisión dictaban la historia de México y sus “historiadores” del micrófono eran admirados y hasta idolatraos por un público al que el gobierno alejó del conocimiento con el propósito de perpetuarse en el poder, los medios ahora repiten lo que en estos momentos carece de aceptación popular.

    Los medios convencionales mienten, y un delito adicional es que lo hacen por dinero. Esto es los que defienden los medios cuando se trata de regular la información y prohibir la mentira. Se dice agredidos y acusan violación a la libertad de expresión. Tienen la piel muy delgada y no permiten un cambio mínimo a la reglamentación de medios, a pesar de que los verdaderos propietarios e las concesiones es el estado mexicano.

    Es decir, que el dueño de una casa que quiere hacer mejoras a su vivienda, en beneficio de todos, es impedida por los inquilinos porque se sienten agredidos. Lo absurdo llega a niveles de exceso de tolerancia, aunque el término parezca absurdo, pero así de absurda es la información que emana de esos medios que, inexplicablemente tiene público, desde luego, con coeficiente intelectual muy bajo.

    La renuncia del gobernador es lo único que puede deslindar a Movimiento Ciudadano de los excesos de poder del gobernador, pero como hay muchos negocios pendientes en jalisco, donde saldrán beneficiados los integrantes de su cúpula ese partido prefiere dejar a Pablo Lemus aunque desaparezca su registro en las próximas elecciones. La lana es primero.

  • Fracking: el espejismo que México no puede pagar

    Fracking: el espejismo que México no puede pagar

    México enfrenta una tentación recurrente: replicar el modelo estadounidense de gas de lutitas mediante la fracturación hidráulica, o fracking. Sobre el papel suena atractivo, pues promete autosuficiencia energética y empleos. Pero cuando se examinan la ciencia, el territorio y la sociedad mexicana, la apuesta resulta frágil e injustificable.

    El problema del agua

    El fracking consume volúmenes enormes de agua. Un solo pozo puede requerir entre 10 y 30 millones de litros, y en la práctica se perforan decenas de pozos por zona. Las cuencas con mayor potencial de gas de lutitas, como la de Burgos y Sabinas en el norte, se ubican en regiones áridas y semiáridas donde el agua ya escasea. Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas viven sequías prolongadas y acuíferos sobreexplotados. Destinar agua a inyectarla en el subsuelo significa quitársela a comunidades, agricultura y ganadería.

    Además, el agua que regresa a la superficie no sirve para nada: sale mezclada con químicos, metales pesados, sales y, a veces, material radiactivo natural del subsuelo. Tratarla es costoso y complejo, y su mal manejo contamina suelos y ríos.

    Riesgos geológicos y de contaminación

    La técnica consiste en inyectar a alta presión agua, arena y aditivos químicos para romper la roca y liberar el gas atrapado. Los pozos atraviesan los acuíferos antes de llegar a la lutita, y cualquier falla en el cementado o en el revestimiento puede provocar fugas hacia el agua subterránea. Los estudios en Estados Unidos han documentado casos de contaminación por metano y otras sustancias, y la tasa de fallas en pozos envejecidos es considerable.

    También existe sismicidad inducida. La inyección de aguas residuales en pozos de disposición ha generado temblores en Oklahoma y Texas, antes casi inexistentes. México es un país sísmicamente activo, con infraestructura vulnerable, y no necesita añadir un factor de riesgo provocado por el ser humano.

    Un golpe al clima

    Se vende al gas como “combustible puente”, pero el metano, su componente principal, tiene un poder de calentamiento unas 80 veces superior al del dióxido de carbono en un horizonte de 20 años. Las fugas en pozos, ductos y compresores son frecuentes y difíciles de medir. Con ellas, la ventaja climática del gas frente al carbón se reduce o desaparece. Apostar por una nueva infraestructura fósil contradice los compromisos climáticos de México y lo ata a décadas de emisiones.

    Costos sociales y desigualdad

    Las zonas de extracción suelen ser rurales, con comunidades campesinas e indígenas que tienen poco poder de decisión. El fracking implica tránsito pesado, ruido, polvo, ocupación de tierras y presión sobre servicios básicos. Los empleos son temporales y muy especializados, y rara vez benefician a la población local. Cuando termina el auge, quedan pozos abandonados, pasivos ambientales y comunidades con salud y economía deterioradas.

    Existe, además, un riesgo de conflicto social. La falta de consulta previa, libre e informada, derecho reconocido en el marco internacional, ha detonado resistencias en distintos países, y varios de ellos, como Francia, Alemania y Bulgaria, optaron por prohibirlo o frenarlo.

    La economía tampoco cuadra

    Los pozos de lutitas se agotan rápido: su producción puede caer más de 60% en los primeros dos años, lo que obliga a perforar sin parar para mantener el volumen. Es un modelo que exige capital constante, tecnología importada y precios altos del gas. México carece de la infraestructura, el agua y el entorno regulatorio para sostenerlo, y el costo de remediar daños recaería en el erario público.

    Hay otros caminos

    México posee uno de los mejores recursos solares del planeta, un enorme potencial eólico y geotérmico, y amplias oportunidades de eficiencia energética. Estas alternativas generan empleo, no compiten por agua y reducen la dependencia de combustibles importados.

    Apostarle al fracking sería hipotecar el agua, el territorio y el clima por una ganancia de corto plazo. La verdadera seguridad energética está en diversificar con fuentes limpias, no en perforar más profundo en el mismo callejón sin salida.

  • Del ataque en Torreón a la regulación digital

    Del ataque en Torreón a la regulación digital

    ¿Puede un decreto impedir que la violencia que circula en internet termine cruzando la puerta de una escuela? En Torreón, la pregunta dejó de ser abstracta. El 1 de octubre, dos hermanos de 18 años y exalumnos de una secundaria atacaron a personal educativo y estudiantes. Una subdirectora murió y cuatro personas resultaron heridas. Las autoridades señalaron que una línea de investigación apunta a la exposición de los presuntos agresores a foros y comunidades digitales que glorifican ataques escolares. La investigación deberá esclarecer los hechos; la tragedia ya obliga a examinar el vínculo entre violencia, entornos digitales y prevención.

    Al día siguiente, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la creación de un grupo interinstitucional coordinado por la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal e integrado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de Educación Pública, la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, el Centro Nacional de Inteligencia, instituciones académicas como la UNAM y el IPN, y especialistas. Su objetivo es preparar un decreto para que las plataformas detecten, reporten y retiren oportunamente contenidos que inciten directamente a la violencia. La presidenta también anunció el fortalecimiento de ABC de las emociones, buzones confidenciales en escuelas y acciones para involucrar a madres y padres. Harfuch añadió que el CNI reforzaría el monitoreo de redes, mensajería y foros para identificar amenazas concretas y posibles llamados a la violencia. Según lo informado, el grupo comenzaría a trabajar la semana siguiente; no se precisó una periodicidad para evaluar el decreto.

    La propuesta presidencial busca reducir la exposición de niñas, niños y adolescentes a mensajes que exaltan ataques o convocan a agredir, y acelerar la respuesta ante amenazas identificables. Europa ofrece evidencia de que la regulación puede ayudar, aunque no resolver el problema por sí sola. En Alemania, un estudio sobre la ley NetzDG encontró una reducción de publicaciones de odio y un descenso en ciertos delitos de odio contra personas refugiadas. En la Unión Europea, la Ley de Servicios Digitales combina obligaciones para las plataformas con el derecho de los usuarios a apelar decisiones de moderación. Cerca de 50 millones de decisiones fueron revertidas tras reclamaciones internas. El aprendizaje es doble: las reglas pueden limitar la circulación de contenidos dañinos, pero deben permitir corregir retiros injustificados.

    Trasladar esos modelos a México exige cautela. Una definición ambigua de “incitación a la violencia” podría llevar a las plataformas a retirar críticas, sátiras o expresiones que no constituyen amenazas. Además, empresas globales como Meta, TikTok, X y Google operan con algoritmos y protocolos que suelen aplicarse en distintos países. Una regulación nacional puede tener un alcance limitado para modificar sistemas diseñados a escala mundial. Por eso, como complemento de la iniciativa presidencial, propondría que México impulse acuerdos con países de América Latina: una posición regional podría dar mayor fuerza a la solicitud de adaptar las respuestas de las plataformas a los riesgos locales.

    La moderación en plataformas abiertas tampoco elimina todos los canales de circulación. Si se retiran publicaciones de redes sociales, parte del contenido podría trasladarse a grupos privados de Telegram o WhatsApp. En estos servicios, el cifrado de extremo a extremo dificulta que la propia plataforma revise el contenido de los mensajes; aplicar ahí el mismo tipo de detección plantearía riesgos para la privacidad. La respuesta no puede ser una vigilancia generalizada. Como complemento, propondría informes públicos cada seis meses sobre reportes, retiros, tiempos de respuesta y apelaciones, además de una revisión de resultados después de 18 meses. También propongo canales prioritarios de alerta para autoridades educativas, fiscalías y especialistas. Conviene fortalecer la detección de amenazas concretas, con protocolos y supervisión que protejan derechos, y valorar reformas legales con sanciones proporcionales y vías independientes de apelación.

    Nada de esto sustituye el trabajo cotidiano en hogares y escuelas. Los buzones confidenciales y ABC de las emociones solo serán útiles si hay personal preparado para escuchar y atender lo que reciben; las familias necesitan orientación para conversar sobre lo que sus hijas e hijos encuentran en línea. La regulación presidencial puede ser el primer paso. Para que se convierta en una política eficaz, propongo complementarla con evaluación pública, cooperación regional y prevención cercana a los jóvenes. La tecnología puede retirar una publicación; evitar la tragedia exige que, antes, alguien reconozca la señal y sepa qué hacer.

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  • Desbandada de Morena en Zacatecas

    Desbandada de Morena en Zacatecas

    Los zacatecanos rechazan a todos los Monreal, y les hacen falta medios para dar a conocer su inconformidad, una de ellas es el cambio de partido de morenistas afiliados a ese partido que se fueron nada menos que el PAN para mostrar que la decisión de aceptar que compitiera Verónica Díaz estaba equivocada.

    Si bien el artículo 41 ampara a los mexicanos a afiliarse, la selección de coordinadores de Defensa de la Transformación, es un proceso interno del partido, que bien podría tener filtros muy precisos sin coartar la libertad de afiliación, en el momento de la selección. La proximidad de la ley que prohíbe el nepotismo era suficiente para negarle a Verónica Díaz concursar, independientemente de la mala fama que tienen todos los Monreal.

    Zacatecas no ha crecido en los últimos años, es decir, mientras la familia ha gobernado existe una parálisis que impide turismo, inversión y hasta residencia en la entidad.

    Cuando aparece Zacatecas en los medios es debido a la violencia inseguridad. Si el filtro no era suficiente para impedir el acceso de los Monreal a más espacios de poder, está el sentido común y si no hay sentido común está la voluntad del pueblo a la que dice la cúpula de Morena conocer muy bien. Todas estas percepciones partidistas fallaron con los resultados que ahora se muestran en la entidad.

    Las minas de Zacatecas tienen más de 500 años de ser saqueadas por extranjeros, es su única riqueza, la cual no le ha costado ningún trabajo a los gobernantes fortalecer, simplemente dejan correr los abusos de las mineras canadienses para ver cuánto les toca de propina.

    La tasa nacional de riesgo en accidentes en la minería es de 1.83 por cada 100 trabajadores en el país, en Zacatecas, de 1.33%; la entidad se ubica entre las entidades con mayor incidencia. El primer lugar lo ocupa Coahuila, seguido de Chihuahua, Durango y Zacatecas. Es decir, en los estados mineros que casualmente pertenecen a gobiernos de la oposición.

    Tan sólo este año murieron tres mineros en accidentes de trabajo en Zacatecas, mientras se observa que el único estado con alta incidencia de accidentes en las minas, es gobernado por en Zacatecas.

    Si esto no implica una lectura seria y profesional de la política y la economía de la entidad entonces es que equivocó la vocación la cúpula de Morena.

    La miseria en voluntad política de los Monreal se muestra todos los días en la mediocridad y traición disfrazada de armonía interpartidista, conciliación partidista, reconciliación con las bases, o simplemente ser buena onda con el contrincante que horas antes insulta a la presidenta.

    Ahora el PAN adopta a los morenistas cuya paciencia llegó al límite y ahora no sólo quiere que se vayan los Monreal de Zacatecas sino que pierda Morena, ante la imposibilidad de que el partido advierta el rechazo generalizado a esa familia.

    Por un lado, los morenistas afirman que el PAN está en decadencia y que vive sólo una larga agonía, y por otro lado, le fortalecen regalándole militancia producto de sus malas decisiones que han provocado una serie de inconformidades dentro y fuera del partido en el poder.

  • De uniformados y sus empresas

    De uniformados y sus empresas

    Personalmente creo que los militares formados por los revolucionarios eran muy diferentes a los que encumbró el Estado a partir de la muerte del General Lázaro Cárdenas, él nunca estuvo de acuerdo con la represión vivida en el sexenio de López Mateos y menos con el uso del Ejército en 1968. El prestigio del Ejército Mexicano y de sus mandos se perdió con el uso que el Estado hizo de ellos, al igual que la ideología que les inculcó; los hizo enemigos del Pueblo o de cualquier movimiento que buscara cambiar al gobierno por uno de izquierda radical y no social demócrata como el actual.

    El Ejército Mexicano nació en el Pueblo y del Pueblo, pero lo convirtieron en fuerza represiva contra el Pueblo, porque sus altos mandos emanan del elitista Colegio Militar y su Universidad, no del barrio, del pueblo o de la ranchería y su Comandante General, salvo muy raras excepciones, es efectivamente, extracto del Pueblo.

    Por otro lado, la derecha teme al Ejército bajo el mando de civiles que no tienen su postura política, ni su ideología, lo que solo ha ocurrido solo una vez con el Lic. Andrés Manuel López Obrador, que hace un intento real de convertir a esa institución armada en digna defensora del Pueblo y la trata de poner a su servicio. Lo mismo intentó al desaparecer a la PF y crear la Guardia Nacional, cuyo actuar va ganando confianza en la gente, aunque existan elementos con actitudes absolutamente reprobables.

    Estratégicamente la participación de las Fuerzas Armadas en la seguridad y en la administración pública con la 4T, ha permitido que ésta tenga una fortaleza mucho más amplia frente a los opositores, a los delincuentes de todo tipo y a la oposición ultraderechista, la que por cierto, habría tenido mucho más posibilidades de avanzar si los tuvieran de aliados, porque saben que en éstas fuerzas hay agentes del imperio infiltrados, por eso buscan esas alianzas fuera de México, tanto en EEUU, como en Europa, no tienen otra forma de ganar espacios, desprecian al Pueblo y esa es su debilidad porque las Fuerzas Armadas fueron reivindicadas como Pueblo por AMLO y les dio espacios de lucimiento en la estructura de construcción de la 4T, más allá de construir el ferrocarril, o puertos, han constituido empresas que empiezan a ser rentables y que le dan recursos a sus organizaciones y al país.

    Es preferible eso, que empresas privadas que solamente van a perseguir sus ganancias sin importarles nada más y son abiertamente explotadoras del trabajo y persiguen beneficios del erario público, porque existen reducciones de impuestos como motivación para invertir, aunque esto esté proscrito desde la Constitución.

    La expectativa de éxito económico, de servicio y de empleo bien remunerado que se tiene de estas empresas es muy alta, con el tiempo sabremos si esto ocurre o solo fue un espejismo. Por lo pronto, en ninguna de las empresas de las Fuerzas Armadas existe un sindicato y la forma de contratación de sus empleados, es pública, a través de medios electrónicos y convocatorias similares, sin embargo, se trata de empresas que son PROPIEDAD DEL PUEBLO con procesos de contratación individual, que en el caso de Mexicana, son eventuales por 3 meses renovables, sin poder contar con una plaza definitiva, a pesar de lo que establece la LFT.

    La contratación en el Tren Maya, los trabajadores son agremiados al STFRM, sin que hasta hoy, se sepa que haya elección de sus comités en la que hayan participado los asalariados de esa empresa, pero al mismo tiempo, la empresa Mundo Maya, contrata bajo el esquema de la Administración Pública Federal y, ya que son parte de una estructura administrada por las Fuerzas Armadas de México, no cuentan con un sindicato civil o gremial independiente, lo que tanto en lo colectivo, como en lo individual, los mantiene en completa indefensión ante la patronal, que finalmente es una institución pública, lo que será todo un galimatías a la hora de defender sus derechos laborales, que los tienen por el solo hecho de ser asalariados.

    Tanta beligerancia a las fuerzas armadas en la administración de empresas públicas, llámense aeropuertos, puertos, ferrocarriles, aerolíneas o lo que sea, permite que los derechos laborales sean nulificados en función de su propia estructura al margen de la LFT y de la protección que la Constitución otorga a todos los asalariados del país.

    Se entiende que esa participación, tiene un valor estratégico muy importante, que supone evitar la privatización de estas empresas y la garantía de cumplimiento de sus metas en los plazos establecidos en su creación, sin embargo, se hace sin considerar los derechos de sus trabajadores y sujetándolos a una disciplina militarizada que está muy alejada de la realidad civil de estos trabajadores y trabajadoras.

    La tendencia tendría que ser que la administración y operación de esas empresas se convirtiera en COMPLETAMENTE CIVIL, generando candados legales que eviten su privatización por la vía constitucional y partiendo de la base de que la inversión para su construcción y creación ha sido hecha desde el erario público y, por tanto, con recursos económicos que vienen de las contribuciones del Pueblo, así evitando su privatización.

    Valdría mucho la pena actualizar también a estas condiciones, a PEMEX, CFE y a cada “paraestatal”, convirtiéndolas legalmente en verdaderas empresas de las que el único dueño real no es el Gobierno Federal, sino el Pueblo Mexicano y solo están para ser administradas por quien el gobierno decida, sin que por ello se conculque ningún derecho laboral de sus trabajadoras y trabajadores. Predicar con el ejemplo propiciando que esta fuerza laboral tenga los mejores salarios y prestaciones posibles y el respeto absoluto de su integridad como asalariados. ¿Será posible con la 4T que muchas veces parece 4ª simulación?

  • Nos toca resistir

    Nos toca resistir

    Nadie hubiera pensado, en los albores del siglo XX, siquiera en la posibilidad de que México realmente transitara a la izquierda. Cualquiera se hubiera reído si se le hubiera dicho que nuestro país sería una isla rodeada, ya no de regímenes neoliberales, sino de franca ultraderecha. A lo más que se llegó en el año 2000 fue a aquella farsa llamada alternancia, en la que la cúpula se propuso hacer campaña negra contra el PRI y decantarse por Vicente Fox y el PAN, con su respectiva cuota de ultra conservadurismo que llegó a instalarse en el poder, aunque afortunadamente no se pudo afianzar. La perenne labor de AMLO haciendo territorio y despertando conciencias fue a la postre el antídoto ideológico, aparte de que realmente eran pésimos para gobernar.

    Me tocó crecer en el México post fraude electoral de 1988. La década de los 90 vio consolidarse el matrimonio entre el poder político neoliberal, encabezado por Salinas de Gortari y Zedillo, y las televisoras. El contenido basura y manipulador floreció con gran abundancia. La intención de voto, los miedos, las pasiones, las modas, los prejuicios y hasta la fe religiosa de la población, se fabricaban y manipulaban a través de las pantallas de Televisa y TV Azteca.

    Desde la distancia veíamos cómo fluctuaba el poder en el resto de Latinoamérica. La televisión mexicana era muy cauta al hablar de Pinochet, de lo que había sido su dictadura o del juicio que el otrora golpista enfrentaba. Se miraba con malos ojos a los gobiernos de izquierda que lograban instaurarse en Chile, Uruguay o Argentina. El motivo principal es que siempre se temió no solo alguna llamada en el famoso ‘teléfono rojo’ de Gobernación, sino también hacer enojar a los inversionistas, anunciantes o socios comerciales estadounidenses. En cambio, a la hora de hablar de regímenes como el de Hussein, Gadafi y otros enemigos declarados de Washington, la cobertura tenía ese mismo tono propagandista que imprimían las cadenas estadounidenses.

    Sobrevino el desgaste del régimen neoliberal en México. Y después de muchos avatares, en los que nunca estuvo solo, Andrés Manuel López Obrador, después de dar por perdido al traicionero PRD y fundar desde cero a Morena, logró hacerse con el triunfo en 2018. Cambió la política exterior al trazar puentes más sólidos con los gobiernos de izquierda de la región. El episodio más representativo de ello fue el rescate de Evo Morales en noviembre de 2019 por parte de efectivos del ejército mexicano para librarlo del destino incierto que le deparaba el haber sufrido un golpe de Estado.

    El grueso de la población mexicana llegó a normalizar vivir bajo un régimen de izquierda. Y para muestra, la abrumadora cantidad de votos con la que Claudia Sheinbaum ascendió al poder en 2024. Sin embargo, a nuestro alrededor, el mundo estaba cambiando. Donald Trump volvió al poder en enero de 2025. Y en este contexto de revancha de su movimiento, la ultraderecha global se reorganizó y redobló sus esfuerzos para apoyar e implantar regímenes antiderechos en prácticamente toda la América Latina.

    El pasado domingo 4 de octubre, Lula Da Silva cayó en la primera vuelta de las elecciones con 45% de los votos contra un 47% fe Flávio Bolsonaro. El 25 de octubre se viene la segunda vuelta. Ya que los candidatos minoritarios de la primera vuelta ya no participarán y todos eran de derecha, se avizora una decantación de toda esa intención de voto hacia Bolsonaro.

    Así, no ya la ultraderecha, sino el trumpismo, una corriente más básica, cínica y pasional, se va apoderando poco a poco de Latinoamérica. Ecuador, Colombia, Chile, El Salvador, Perú y Bolivia, pasan por su momento más oscuro en lo que a soberanía se refiere, y sus mandatarios prácticamente sirven a Washington. Lo peor es que la gente votó por esos regímenes. Nuevamente tendremos que esperar a que toquen fondo y recapaciten. Solo espero que no sea demasiado tarde.

    Mientras tanto, la famosa batalla cultural se centrará en México, somos el bastión de la izquierda, ya no regional, sino mundial. Debemos tomar parte activamente para defender lo construido hasta ahora, así como nuestros recursos y territorio. Nos atacarán con todo. Pero, como dijo Andrés Manuel, «el pueblo de México es mucha pieza».