El presidente de EUA, Donald Trump, afirmó que su país ya ganó la guerra contra Irán y presumió que las fuerzas estadounidenses destruyeron decenas de embarcaciones iraníes. No obstante, aseguró que las operaciones militares continuarán hasta “terminar el trabajo”.
El presidente de EUA, Donald Trump, afirmó este miércoles que su país “ya ganó” la guerra contra Irán, aunque aclaró que las fuerzas estadounidenses continuarán con las operaciones militares hasta completar los objetivos planteados.
Durante un mitin de campaña en Hebrón, Kentucky, el mandatario sostuvo que la victoria se definió prácticamente desde las primeras horas del conflicto y aseguró que las fuerzas de EUA han destruido 58 navíos de guerra iraníes.
Aun así, Trump advirtió que los ataques continuarán, al señalar que EUA no quiere retirarse antes de concluir la misión. Incluso, afirmó que su país “virtualmente destruyó Irán”, al defender la continuidad de la ofensiva militar.
El presidente de EUA, Donald Trump, aseguró que la ofensiva militar contra Irán avanza más rápido de lo previsto y podría terminar pronto. Además, criticó a España por no cooperar con la operación y advirtió que podría suspender el comercio bilateral.
El presidente Donald Trump afirmó que la guerra contra Irán podría concluir pronto, al señalar que “prácticamente no queda nada que atacar” tras la ofensiva emprendida por Estados Unidos e Israel. En entrevista con Axios, el mandatario aseguró que las operaciones militares avanzan más rápido de lo previsto y que los resultados superaron las expectativas iniciales.
La campaña militar, denominada Operación Furia Épica, comenzó el 28 de febrero y, de acuerdo con el gobierno estadounidense, en su primer día provocó la muerte del líder supremo iraní Alí Jameneí, además de varios integrantes de la cúpula militar del país. Desde entonces, Irán ha respondido con ataques aéreos contra Israel y naciones de la región que albergan bases militares de EUA.Trump también acusó a España de no cooperar con la operación militar y advirtió que podría suspender el comercio bilateral si no cambia su postura. La administración estadounidense sostiene que el objetivo de la ofensiva es destruir el programa de misiles iraní y sus capacidades para fabricar armas nucleares, aunque no ha presentado un calendario claro para el fin del conflicto.
La medida busca estabilizar los mercados energéticos tras la caída del suministro mundial provocada por el conflicto en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas petroleras más importantes del planeta.
Los 32 países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) acordaron liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas, con el objetivo de estabilizar el mercado internacional y frenar el alza de precios del crudo provocada por la escalada del conflicto en Oriente Medio.
La decisión fue tomada durante una reunión extraordinaria convocada por la AIE, en la que los gobiernos evaluaron el impacto del conflicto en el suministro global de petróleo, especialmente tras las interrupciones registradas en el Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el comercio energético mundial.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, señaló que los mercados enfrentan “desafíos de una escala sin precedentes”, por lo que una respuesta coordinada internacionalmente resulta indispensable para evitar una crisis energética más profunda. Según explicó, la seguridad energética es uno de los pilares del organismo desde su creación en 1974.
Las reservas liberadas forman parte de los más de 1,200 millones de barriles de petróleo almacenados por los países miembros, además de otros 600 millones de barriles mantenidos por la industria bajo regulación gubernamental. La liberación se realizará gradualmente y conforme a las condiciones nacionales de cada país, acompañada de otras medidas de emergencia para garantizar el abastecimiento.
Esta es la sexta vez en la historia que la AIE recurre a una liberación coordinada de reservas estratégicas. Acciones similares se tomaron en 1991, 2005, 2011 y en dos ocasiones durante 2022, en momentos de fuertes tensiones energéticas a nivel global.
El detonante de la medida fue la guerra en Oriente Medio iniciada el 28 de febrero de 2026, tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán, lo que ha reducido el flujo de crudo que atraviesa el Estrecho de Ormuz a menos del 10% de los niveles previos al conflicto. En condiciones normales, por esta vía circulan alrededor de 20 millones de barriles diarios, equivalentes a cerca del 25% del comercio marítimo mundial de petróleo, lo que explica el fuerte impacto en los mercados internacionales.
Durante casi una hora, los mandatarios de Estados Unidos y Rusia intercambiaron posturas sobre el conflicto en Irán, la guerra en Ucrania y el impacto en el mercado energético internacional.
Los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin sostuvieron una conversación telefónica de casi una hora para abordar la creciente tensión internacional provocada por el conflicto en Irán, así como otros temas estratégicos como la guerra en Ucrania y el equilibrio del mercado petrolero mundial. La llamada se realizó a iniciativa del mandatario estadounidense, según informó el Kremlin.
De acuerdo con Yuri Ushakov, asesor de política exterior del gobierno ruso, ambos líderes mantuvieron un intercambio “constructivo y sincero” sobre la situación internacional. Uno de los puntos centrales fue la escalada del conflicto en Irán tras la operación militar de Estados Unidos e Israel, que ha incrementado la presión geopolítica en Medio Oriente.
Durante la conversación, Putin planteó la necesidad de buscar una salida política y diplomática al conflicto iraní, señalando que Rusia mantiene contactos con líderes del Golfo Pérsico y con el presidente iraní Masoud Pezeshkian, en busca de reducir la tensión en la región. El mandatario ruso también expresó la postura de Moscú sobre el equilibrio estratégico en Medio Oriente.
Por su parte, Trump compartió la evaluación de Washington respecto a la operación militar conjunta con Israel, mientras ambos mandatarios intercambiaron opiniones sobre el impacto regional del conflicto. Según el Kremlin, el diálogo permitió analizar distintos escenarios para evitar una mayor escalada internacional.
Los presidentes también abordaron la guerra en Ucrania, donde Trump expresó interés en lograr un alto el fuego que permita avanzar hacia una solución duradera. Putin, en respuesta, explicó la situación en el frente de combate y aseguró que los avances militares rusos deberían impulsar a Kiev a retomar las negociaciones políticas.
En la conversación también se discutió la situación de Venezuela y el comportamiento del mercado petrolero internacional, temas que influyen directamente en la estabilidad energética global. De acuerdo con Moscú, el diálogo entre ambos mandatarios fue “sustancial y de utilidad práctica”, lo que podría influir en futuras decisiones diplomáticas entre Rusia y Estados Unidos.
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que el conflicto con Irán se encuentra en una etapa avanzada y que las capacidades militares del régimen islámico están muy debilitadas.
El presidente de EUA, Donald Trump, declaró en una entrevista con CBS que la guerra con Irán está “prácticamente terminada”. Según Trump, las fuerzas del régimen islámico sufren grandes pérdidas militares debido a la ofensiva actual.
En su conversación, Trump destacó que Irán ya no cuenta con una armada fuerte, ni con un sistema de comunicaciones efectivo, ni con una fuerza aérea sólida. Mencionó que sus misiles están dispersos y sus drones están siendo destruidos continuamente, lo que ha dejado al país sin prácticamente ningún recurso militar.
Además, Trump advirtió sobre las posibles consecuencias de un cierre en el estrecho de Ormuz. Esta vía marítima es esencial para el paso de petroleros, y su cierre podría disparar aún más los precios de la energía en el mundo. El presidente estadounidense mencionó que considera “tomar el control” de esa zona si es necesario.
Finalmente, Trump se refirió al nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei. Su comentario fue breve y directo: “No tengo ningún mensaje para él. Ninguno, en absoluto”. Esto revela su falta de interés en entablar un diálogo con la nueva dirección del régimen iraní.
La situación sigue evolucionando y el futuro de la región depende de cómo se desarrolle este conflicto.
La Asamblea de Expertos confirmó el nombramiento del hijo de Ali Jamenei como máxima autoridad política y religiosa del país, consolidando su influencia dentro del aparato de seguridad y el poder clerical iraní.
La Asamblea de Expertos de Irán anunció el nombramiento del ayatolá Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo de la República Islámica de Irán, convirtiéndose en el tercer dirigente en ocupar el cargo desde la revolución islámica de 1979. La decisión fue dada a conocer públicamente en la plaza Vanak de Teherán, según reportes de la televisión estatal IRIB y de la agencia Fars.
El nombramiento se produce tras la muerte de su padre, Ali Jamenei, quien dirigió el país durante más de tres décadas y falleció el pasado 28 de febrero en medio de los bombardeos atribuidos a Estados Unidos y Israel. Con esta designación, Mojtaba hereda la máxima autoridad política, religiosa y militar de la nación, un cargo que tiene la última palabra en temas clave como política exterior, seguridad y el programa nuclear iraní.
A lo largo de los últimos años, Mojtaba Jamenei había acumulado una notable influencia tras bambalinas, especialmente por sus vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), una de las instituciones más poderosas del país. Analistas señalan que su cercanía con sectores duros del régimen le ha permitido construir una sólida red de apoyos dentro del aparato de seguridad y entre las generaciones más jóvenes de la estructura militar.
Nacido en 1969 en la ciudad santa de Mashhad, Mojtaba participó durante su juventud en la Guerra Irán-Irak y posteriormente se formó en los seminarios religiosos de Qom, uno de los centros teológicos chiíes más importantes del país. Aunque posee el rango clerical de hojjatoleslam, un nivel inferior al de ayatolá, su papel cercano al poder lo mantuvo durante años como una figura clave dentro del círculo político de su padre.
Su ascenso también ocurre en un contexto de tensión política interna y presión internacional por el programa nuclear iraní. Las potencias occidentales han buscado frenar el desarrollo nuclear del país, mientras Teherán sostiene que sus actividades tienen fines civiles y energéticos.
El nuevo líder supremo enfrenta ahora retos políticos y sociales significativos, incluyendo críticas de sectores que rechazan cualquier señal de sucesión dinástica en la república islámica. En los últimos años, su nombre apareció en protestas ciudadanas que exigían mayores libertades, lo que anticipa un escenario complejo para el inicio de su liderazgo.
Una nube de gases tóxicos cubrió Teherán tras bombardeos de Estados Unidos e Israel contra instalaciones petroleras.
Luego de que las fuerzas de Estados Unidos e Israel bombardearan cinco instalaciones petroleras en Irán, este domingo se generó una espesa capa de humo que cubrió Teherán. Una nube gris que nublaba el camino que, según el gobierno iraní, contenía gases tóxicos para la población.
El ataque a cuatro depósitos de crudo y un sitio logístico dejó al menos seis muertos y 20 heridos, un hecho que el portavoz de la cancillería, Esmaeil Baghaei, calificó como “crímenes de guerra y contra la humanidad”, y que también dañó miles de estructuras civiles.
Además, generó la gigantesca nube de gases que oscureció la capital, por lo que el gobierno instó a los ciudadanos a permanecer resguardados, pues se trata de gases que pueden causar problemas respiratorios e irritar los ojos. La Sociedad de la Media Luna Roja de Irán informó que se trata de “cantidades significativas de hidrocarburos tóxicos, óxidos de azufre y nitrógeno”.
Este domingo marcaba el regreso de los iraníes tras la semana feriada que tuvieron debido al luto por la muerte de su líder, Ali Jamenei, asesinado durante los ataques estadounidenses e israelíes. Sin embargo, amanecieron en oscuridad. Además, se tuvo que interrumpir “temporalmente” la distribución de combustible y se limitó la venta de gasolina a 20 litros por vehículo.
Mientras Teherán define al sucesor del ayatolá Ali Jamenei tras su muerte en ataques militares, el presidente de Estados Unidos advirtió que el próximo líder iraní necesitará el visto bueno de Washington para mantenerse en el poder.
La tensión internacional aumentó luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que el próximo líder supremo de Irán “no durará mucho” si no cuenta con la aprobación de su gobierno. Las declaraciones ocurren en medio de la crisis generada tras la muerte del ayatolá Ali Jamenei, quien falleció el 28 de febrero durante ataques atribuidos a fuerzas de Estados Unidos e Israel.
En una entrevista con la cadena ABC News, Trump fue directo al advertir que el futuro dirigente iraní “tendrá que obtener nuestra aprobación”. El mandatario republicano remató que, de no contar con ese respaldo, “no durará mucho en el cargo”, declaraciones que han generado fuerte polémica a nivel internacional por sugerir una posible injerencia en el proceso político iraní.
El presidente estadounidense también defendió la ofensiva militar lanzada contra Irán, asegurando que su objetivo es evitar que Teherán consolide su influencia en Medio Oriente. Incluso describió al país persa como un “tigre de papel”, al afirmar que las capacidades defensivas iraníes han sido debilitadas tras las recientes operaciones militares.
Mientras tanto, en Teherán, la Asamblea de Expertos de Irán —el órgano clerical encargado de elegir al líder supremo— ya habría realizado la votación para designar al sucesor de Jamenei. Sin embargo, el nombre del nuevo ayatolá aún no ha sido revelado oficialmente, aunque medios estatales aseguran que el anuncio se realizará en las próximas horas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Aragchi, rechazó tajantemente cualquier intento de interferencia extranjera en el proceso de sucesión. En entrevista con NBC News, el diplomático subrayó que la decisión corresponde únicamente a las instituciones de la República Islámica, y que nadie fuera del país tiene derecho a influir en la elección.
En medio de las especulaciones, uno de los nombres que ha circulado como posible sucesor es Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido líder supremo. No obstante, las autoridades iraníes han evitado confirmar candidatos, insistiendo en que la decisión final será anunciada oficialmente por la Asamblea de Expertos, en uno de los momentos políticos más delicados para el país en décadas.
La paralización del tráfico en el estratégico estrecho de Ormuz —por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial— ha encendido las alarmas en los mercados energéticos globales.
El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, que ya involucra a al menos 15 países, provocó un fuerte impacto en los mercados internacionales de energía, impulsando el precio del petróleo por encima de los 90 dólares por barril, un nivel que no se registraba desde 2023. Analistas advierten que la escalada militar está elevando los riesgos de interrupción en el suministro global de crudo.
El Brent del mar del Norte cerró la jornada en 92.69 dólares por barril, con un aumento superior al 8% en un solo día y un salto semanal de 27.88%. Por su parte, el WTI estadounidense terminó en 90.90 dólares, lo que representa un incremento diario de 12.21% y de 35.63% en la semana, reflejando la creciente tensión geopolítica.
En tanto, la mezcla mexicana de exportación se ubicó en 83.64 dólares por barril, con un alza de 11.16% frente a la sesión previa y un avance semanal de 31.79%, impulsada por la incertidumbre que domina el mercado energético internacional.
Especialistas señalan que el repunte responde principalmente a la prima de riesgo geopolítico generada por la guerra. De acuerdo con analistas financieros, el mercado teme posibles interrupciones en el suministro de hidrocarburos, más que una escasez inmediata del recurso.
Uno de los factores clave es la paralización del tráfico en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde transita aproximadamente el 20% de la producción mundial de petróleo. Economistas advierten que el cierre prolongado de esta vía marítima podría tensionar aún más el mercado energético global.
Incluso algunos bancos de inversión prevén que, si el conflicto escala, el precio del Brent podría acercarse a los 120 dólares por barril, e incluso alcanzar niveles extremos de hasta 150 dólares, lo que tendría efectos directos en la inflación mundial y en el costo de los combustibles.
La operación incluye 12 mil carcasas de bombas y apoyo técnico militar, mientras Washington invoca una “emergencia” para evitar la aprobación del Congreso.
El Departamento de Estado de Estados Unidos aprobó una venta de armamento de emergencia a Israel por 151.8 millones de dólares, en medio de la creciente escalada militar en Medio Oriente y el enfrentamiento directo entre Israel e Irán. La autorización contempla la entrega de 12 mil carcasas para bombas de mil libras (unos 470 kilogramos) destinadas a reforzar las capacidades militares del gobierno israelí.
De acuerdo con la oficina de Asuntos Político-Militares del Departamento de Estado, la transacción busca fortalecer la defensa del territorio israelí frente a amenazas actuales y futuras, además de servir como elemento de disuasión ante actores regionales. El paquete también incluye servicios de apoyo técnico, logístico y de ingeniería, proporcionados por el gobierno estadounidense y contratistas del sector defensa.
La operación fue autorizada mediante una dispensa de emergencia emitida por el secretario de Estado, Marco Rubio, lo que permitió evitar el proceso habitual de aprobación del Congreso, mecanismo que normalmente revisa este tipo de ventas de armas al extranjero bajo la Ley de Control de Exportación de Armas.
Según Washington, la medida responde a intereses de seguridad nacional de Estados Unidos, en un contexto de creciente tensión militar en la región tras los primeros ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán.
En paralelo, el presidente Donald Trump aseguró que las principales empresas de defensa estadounidenses acordaron cuadruplicar la producción de armamento avanzado, con el objetivo de abastecer las necesidades militares derivadas del conflicto regional.
La decisión, sin embargo, generó críticas en el Congreso. El legislador demócrata Gregory Meeks, miembro del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, cuestionó que el gobierno haya recurrido a la figura de emergencia para evadir la supervisión legislativa, lo que —dijo— contradice la narrativa oficial de que Washington estaba preparado para el conflicto.