Etiqueta: José García Sánchez

  • MC obligado a la alianza electoral

    MC obligado a la alianza electoral

    Movimiento Ciudadano mantiene un perfil bajo a pesar de la proximidad de las elecciones, sus dos gobernadores son muestra evidente de ser inoperantes en el presente.

    Samuel, incurre en un delito al intentar menospreciar la inteligencia del pueblo que gobierna, al aparentar inocencia en una de sus muchas triangulaciones de capital, con dinero del erario, teniendo como depositario final a su padre; el otro, con una ignorancia supina sobre su propia responsabilidad, Pablo Lemus, cree que todavía se vive en la edad media y exige a sus colaboradores inclinarse ante el rey de España, como sucedía hace más de cinco siglos.

    Ante esta realidad, poco puede decir Movimiento Ciudadano frente a las elecciones, sin candidatos, ni lideres, ni cuadros, sólo esperar la buena voluntad de los ingenuos que todavía creen que pueda haber política joven en las acciones de dicho partido que rescata lo más añejo de la política priista de hace más de medio siglo.

    Además, legisladores del PAN Y PRI denunciaron ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción del Estado y la Unidad de Seguimiento e Investigación de la Auditoría Superior de Nuevo León al gobernador Samuel García y a su esposa, Mariana Rodríguez, por uso de recursos públicos con fines electorales al comprar objetos en beneficio de su imagen.

    Por su parte, Pablo Lemus, gobernador de Jalisco, y la alcaldesa de Guadalajara, Verónica Delgadillo, mostraron su mentalidad discriminadora y añeja, luego de ser denunciados por colectivos de personas con discapacidad, al recomendar que las personas con discapacidad no acudan a las concentraciones públicas, lo cual contradice principios establecidos en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

    Con esa torpeza de sus únicos dos gobernadores, Movimiento Ciudadano se ve atado de manos pro sus propios líderes, que pudieron convertirse en candidatos para puestos superiores y ahora sólo pueden esperar el juicio de la población y, de la justicia.

    Los líderes de MC consideraron que eran genios del manejo mediático, sobre todo en redes sociales y lo que ocurrió fue exactamente lo contrario. Cuando militantes de otros partidos renuncian para afiliarse a Movimiento Ciudadano pagan espacios en los medios, pero cuando hay deserciones en sus filas, tratan de ocultarlo, como la salida de Jorge Portilla Manica, presidente del consejo político de ese partido, lo cual desmembra la militancia en Quintana Roo.

    La fragilidad que se le ha impuesto a MC lo obligará a coaligarse con algún partido político a partir de 2027, la aceptación de esta alianza mostrará su vulnerabilidad, que se ha dedicado a despreciar cualquier sociedad en las urnas, pero si quiere sobrevivir no tiene otra alternativa.

    Un partido que nace en la cárcel, –ideado por Dante Delgado, durante su estancia en la prisión de Pacho Viejo, por actos de corrupción cuando era gobernador de Veracruz, a donde quieren colocar a otro ex presidiario José Manuel del Río Virgen, como candidato a la gubernatura, acusado de asesinato y liberador por exigencia de Ricardo Monreal, y no por ser inocente–, no puede tener otro destino que la extinción.

    Movimiento Ciudadano requiere una revisión, supervisión y auditoría, a fondo y seguramente, más de uno de los actuales dirigentes estaría en prisión.

  • Medios desaparecen madres

    Medios desaparecen madres

    Cada colectivo de madres buscadoras debería manifestarse con nombre y siglas para ser identificadas por la población, incluso por las autoridades. Algunas se afiliaron a Ceci Flores, desde tiempos de la campaña de Xóchitl Gálvez, y tienen en sus filas no sólo a familiares de delincuentes desaparecidos sino que llegan al extremo de vestirse de mujer para hacer frente, de manera violenta, a la policía.

    Una de las razones que le dieron credibilidad a las madres buscadoras en México fue su permanente rechazo a los cargos públicos. Las Madres de la Plaza de Mayo, en Argentina, se ganaron el respeto del mundo por su alejamiento de intereses partidistas y políticos.

    Ahora Somos México irrumpe en la trayectoria ya deteriorada de algunas madres buscadoras y anuncia que las candidaturas de 2027 serán para ellas. Montados en el oportunismo más ruin, con la cotización más baja en las acciones de las madres buscadoras, el partido nuevo que pronto cambiará de nombre y color, muestra la vileza que le caracteriza.

    Desde que Ceci Flores, militante de Somos México desde su conformación, se adhirió a la campaña de Xóchitl Gálvez, la trayectoria de las madres buscadoras empezó a desgastarse, su tragedia fue entregada en charola de plata, a la derecha. En ese momento los medios desaparecieron a las madres verdaderas, quienes se quedaron trabajando con apoyos institucionales, mientras las otras, las de la falsificación burda, desprecian, prefieren los reflectores y la compensación inmediata a resultados reales.

    Las seguidoras de Ceci Flores, se dicen poseedores del certificado de autenticidad de las madres buscadoras, donde las verdaderas, las auténticas, la de verdad, son ellas, a pesar de que ella m isma reconoció que sus hijos formaban parte del crimen organizado.
    A esa parte de las madres les interesan los reflectores de los medios, beneficiarse de los programas de su objetivo, los besos de los aficionados suecos, los patrocinios y los cargos de elección popular.

    Las madres buscadoras que Ricardo Salinas y Claudio X. González falsificaron, también son cobijadas por la Conferencia del Episcopado Mexicano, cuyos voceros señalan: “No escapa a nuestra mirada el esfuerzo de las madres buscadoras por hacer visible durante los eventos del Mundial una herida que sangra en nuestro pueblo: sus hijos desaparecidos”.

    La oposición reconoce que las madres buscadoras llevan varios sexenios en su lucha, pero son incapaces de reconocer que las desapariciones no son por causas represivas del gobierno y quien desaparece ahora es el crimen organizado al que se afiliaron sus hijos.

    Es necesario que las verdaderas madres buscadoras, a quienes no les interesa más que encontrar a sus hijos, den nombres y siglas, colores y consignas que las identifiquen antes de que sean borradas totalmente de la lucha social digna y honesta.

    El clero siempre con su misión de infundir miedo en la sociedad y mantener un frente ante cualquier expresión auténticamente popular, utiliza un problema a pesar del profundo dolor que implica y lo suma a su causa. Si a eso agregamos que la frivolidad alcanzó a un grupo minoritario de madres buscadoras que ahora quieren un cargo de elección popular, encontramos que entre Somos México y el clero utilizan a las madres para llevar agua a su molino, mientras ellas aprovechan los beneficios que esta adhesión les proporcionan.

  • Burdo fraude en Colombia

    Burdo fraude en Colombia

    Basta y sobra con que Trump apoye algo para saber que se trata de un tema de sumisión a su política. Basta y sobra que el ultraderechista, Alejandro Moreno haya asistido a presenciar las elecciones en Colombia para asegurar que hubo un burdo fraude electoral, que según el priista realiza de manera discreta, cuando en realidad hay evidencias muy claras de esa práctica.

    Los empresarios han aprendido que invertir en los fraudes electorales es un buen negocio, por lo que deben planificar su participación y así lo hicieron desde la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, del 29 de mayo, advirtieron a sus empleados que si votaban por Iván Cepeda serían despedidos. Como se sabe a los empresarios no les va mal con la izquierda pero prefieren tratar con la derecha.

    Acoso como éste hubo muchos, la idea de que Iván Cepeda era guerrillero visto ahora, como sinónimo de delincuente común modificó la intención del voto de una clase media temerosa, que olvidó su propia historia, porque no saben o no recuerdan que Simón Bolívar y Francisco de Miranda fueron también guerrilleros y crearon una nación libre con las armas en la mano.

    La megalomanía del mandatario del norte, intenta imponer sus títeres, y por ello apoya al pederasta Abelardo de la Spriella, como se lo dieron a Daniel Novoa, también con un fraude electoral de por medio, la liberación ordenada desde la Casa Blanca de Juan Orlando Hernández, actos aplaudidos por Alejandro Moreno, quien asistió personalmente a las elecciones de Ecuador, Perú y Colombia, donde la opacidad en el proceso electoral imperó.

    Los hilos de Trump imponen presidentes en América Latina, la vuelta al pasado se repite con una similar precisión que muestra el retroceso de la historia, una pausa en la evolución de la especie y un imperdonable regreso al pasado conservador.

    La ultraderecha tiene en la desaparición de la soberanía un gran interés y una de sus consignas ideológicas más severas. La manera en que se llevó a cabo el fraude electoral, no permite consideración alguna para llevar las alteraciones de los resultados a los más altos tribunales del mundo donde no tenga injerencia el delirante mandatario de Estados Unidos. Si se permite que gobierne.

    Es decir, lo que la ultraderecha llama la nueva normalidad implica la imposición del miedo como una manera de vencer, desde lo más profundo del pensamiento latinoamericano, su propia libertad.

    El itinerario de los golpes de Estado con apariencia de fraude electoral lo marcan las fechas de elecciones. Nos e trata de atacar al más débil primero, sino de aprovechar las coyunturas que permiten las elecciones. Esto quiere decir, que con Alito y Trump a la cabeza desde ahora se trata de desarticular la historia de México para que, en julio de 2027, se haya afectado el tejido social e tal manera que desmantele la cohesión que existe alrededor de la Presidenta, diluya la historia nacional y a los principales protagonistas del movimiento que gobierna el país.

    Si se permite el fraude en Colombia, será más fácil hacer lo México con México y luego con Brasil.

  • Los medios no son tribunales

    Los medios no son tribunales

    Lo sucedido contra Israel Vallarta, encarcelado 20 años, sin sentencia, declarado inocente de secuestro, debería ser, por sí solo, un motivo fundamental para la normatividad de los medios con falta de ética y los periodistas carentes de profesionalismo; sin embargo, cualquier modificación a la impunidad en la que viven actualmente los medios es considerado por toda su estructura como un acto de censura y un atentado a la libertad de expresión.

    Es precisamente por esa impunidad que los medios se convirtieron en tribunales y juzgaban en lugar de la Suprema Corte, ordenaban detenciones como si fuesen ministerios públicos, definían la culpabilidad que les dictaban los intereses que los patrocinan. Incluso mostraban con todo descaro, la podredumbre de un Sistema Judicial, que hacía de los delincuentes personas honorables y de éstas unos delincuentes como es el caso de Israel Vallarta.

    El poderío de los medios, con la anuencia del poder político, llegó al extremo de fabricar culpables y se armaron montajes para seguir el juego a una mafia de secuestradores que iniciaba en el Poder Judicial y terminaba en los medios, arrojando un sinnúmero de víctimas que representan una de las peores violaciones a los derechos humanos, con la complicidad de presidentes de empresas de medios y presidentes de la República.

    A lo largo del tiempo, los medios se convirtieron en el campo de batalla ideal de la guerra sucia política. Es decir, los espacios estaban abiertos a cualquier tipo de información sin importar si era verdadera o falsa, bastaba que es espacios fueran recomendados, alquilados o vendido para su difusión. Sin reglas claras en el periodismo la democracia que sustentaría por definición, se convierte en delito fascista.

    Los medios convertidos en depositarios de dimes y diretes que tienen sus espacios propios de debate y discusión y que los sustituye el discurso libre e inconexo de la realidad de la noticia falsa. Marginando así prácticas legislativas que deben realizarse con mayor altura más nivel intelectual, pero que, en los medios cobran la calidad de calumnia.

    La fuera sucia desatada contra la actual gobernadora de Veracruz, consistió en un sinnúmero de reportajes, declaraciones, entrevistas compradas, supuestos testimonios que una serie de medios dieron por hechos consumados, con el objetivo de detener el avance de Rocío Nahle a la gubernatura. A pesar de esa guerra, ella ganó con 28 puntos de ventaja, a su más cercano competidor, un perdedor de varias elecciones, José Yunes Zorrilla.

    La demanda que realizará Israel Vallarta contra Carlos Loret de Mola, –en cuyas declaraciones señala que fueron más conductores de noticias quienes contribuyeron a su encarcelamiento, a sabiendas que se trataba de un montaje, como Ciro Gómez Leyva, Joaquín López Dóriga, Jorge Fernández Menéndez, entre otros–, es una muestra de la necesidad de que haya una reglamentación contra la mentira que muchos medios difunden todos los días, sobre todo en el ámbito político y que sirven de insumo para desgastar personajes, políticos, funcionarios, gobiernos, etc.

    Acostumbrados los medios convencionales a que sus espacios sean utilizados para alcanzar objetivos viles, en una falta de respeto a sí mismo, en urgentemente necesario corregir excesos en favor de la Sociedad, el Pueblo, la Democracia y la Justicia.

  • Buscadoras y sus partidos

    Buscadoras y sus partidos

    La mayoría de las madres buscadoras ha desaparecido. Ahora sólo perduran en los medios los colectivos que se afiliaron a Ceci Flores, quien se sumara a la campaña de Xóchitl Gálvez, ante la supuesta indiferencia del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, a quien trató de convertir en su interlocutor para recuperar a sus hijos.

    Ceci Flores tocó la puerta de Palacio Nacional, luego se vistió de beisbolista y finalmente, ya en las filas del PRIAN, llegó con una pala, para que el presidente contribuyera a la búsqueda de sus tres hijos.

    La cabo de unos meses ya no pudo sostener su mentira y confesó que sus hijos pertenecían al crimen organizado, pero no por ello deja de encabezar a una parte minoritaria de las madres buscadoras, que suelen unirse a movilizaciones de derecha.

    Para los medios convencionales los grupos de madres buscadoras adheridas a Ceci Flores son los únicos que existen, a pesar de que hay muchos más pero los que cuentan como noticia, son las que se unen a la CNTE en las calles y golpean policías de a caballo. Las demás, a pesar de ser mayoría simplemente se diluyen en su desesperada y auténtica lucha por rescatar los cuerpos de sus familiares.

    Llama la atención que de un día para otro se haya borrado cientos de madres buscadoras, cuyo reclamo es tan digno, como el que se une a la derecha pero que ahora los medios convierten en fantasmas. Ante el éxito político que la oposición percibe del desgaste que representa para la presidenta la existencia de madres buscadoras en los medios, Movimiento ciudadano ya se adjudicó la tutoría de un grupo denominado Foro de Padres buscadores, en cuya inauguración asistió Luis Donaldo Colosio Riojas y Laura Ballesteros, con un discurso tan agresivo como contradictorio, donde destaca la descalificación del actual gobierno, de parte de los padres y madres que representan diferentes colectivos con el mismo problema.

    Hay muchos grupos, colectivos, foros, algunos de ellos enfrentados entre sí, a pesar de comulgar con sus objetivos, pero para los medios sólo existen los que se enfrentan al gobierno actual, aunque hayan desaparecido hace 30 años.

    Con la intención de visibilizar su búsqueda y dar a conocer lo que llaman negligencia del gobierno, los colectivos de oposición solicitan a la ONU ayuda para que sus “especialistas” realicen investigaciones en territorio mexicano. Sabiendo, de antemano, que no hay expertos en el vecino país, ni herramientas mejores que las que se utilizan en México. La preocupación por los desaparecidos en Estados Unidos no es un problema ni siquiera para los familiares, y tienen cadáveres apilados en diferencias ciudades por años sin que haya nadie que los reconozca. A pesar de esto, las madres buscadoras encabezadas por Ceci Flores, insisten en que México permita la entrada de los buscadores “profesionales”.

    Las madres buscadoras que no se fueron tras la supuesta visualización de su problema parecieran desaparecidas. Los medios no las toman en cuenta o no saben de ellas o simplemente las convirtieron en seres invisibles de una lucha tan digna como admirable, pero sin consignas de por medio.

  • Oposición, intento fallido

    Oposición, intento fallido

    Quienes detentaron el poder en el pasado no se adaptan a ser minoría y siguen intentando engañar a los mexicanos diciendo que son millones. La fuerza de los partidos la otorgan los votos, la solidez de los medios la determina el público y de las asociaciones, el número de miembros.

    El PAN, por ejemplo, que hace todavía algunos meses era la segunda fuerza electoral del país, no rebasa los 20 militantes que dan la cara a los medios a declarar sus críticas contra acciones de gobierno, decisiones nombramientos sin trascendencia, pero aquí lo importante no es lo que digan sino los espacios que ocupan, sobre todo, dentro de los noticieros de los medios tradicionales que tampoco se resignan reconocer que cada día tienen menos público.

    Desde meses atrás, los cuestionamientos de los líderes y personajes del PRIAN y MC se han limitado a criticas sin sentido. Cuestionaron el mundial futbol a cuya inauguración finalmente asistieron; también las obras de cuya comodidad disfrutaron, y en medio de aparentes contradicciones sólo queda el eco de la desinformación en el ambiente político. Surge la duda la causa real por la que asistieron al estadio.

    El caso es emerger del anonimato de una reducida militancia para dar la impresión de que son muchos. Esta vez de la oscuridad del PAN surge la figura de una diputada federal del PAN, de los 72 que son para señalar que Laura Itzel Castillo, carece de experiencia, como titular de la Secretaría de Mujeres. Ningún cargo público ocupado por panistas tuvo un titular con experiencia, y los resultados lo comprueban. La experiencia no sólo son años acumulados en la misma actividad sino conocimiento.

    El PAN ha mostrado que tiene mucha gente que ocupa las plurinominales desde hace muchos años y no por ello conocen el cargo. Uno d }e esos casos es el de la actual presidenta de la mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, cuyos errores, han mostrado innumerables veces.

    Los gobiernos del PAN no están fuera de las críticas, el discurso de su actual y anterior líderes, nacionales, tienen fallas imperdonables, producto de la ignorancia y la falta de ejercicio político, pero ahora salen en defensa de la experiencia previa en cargos.

    Esto por desgracia para México, también afecta a los medios, los cuales, antes de aceptar su poca audiencia, responsabilizan al gobierno de cooptar la libertad de expresión, porque son incapaces de aceptar que su estilo de ofrecer información no solo es viejo sino falso. Atribuyen su falta de credibilidad a una censura inexistente y piden apoyo económico a su público que es cada vez más reducido.

    Hay medios que se autodenominan disidentes, más cercanos a la comedia que a la verdad, cuyos directivos aseguran que el gobierno presionó a los empresarios para no anunciarse con ellos, cuando lo que sucede es que a nadie les conviene comprar espacios en medios que nadie ve.

    Los partidos de oposición sin votos y los medios sin auditorio, tienen la costumbre de anunciar millones de mexicanos como apoyo sin tenerlo, y sobre esa representación inexistente intentan hacer valer sus juicios sobre la realidad del país.

  • El chayote produce amnesia

    El chayote produce amnesia

    En México ha hecho más daño un periodista corrupto que un narcotraficante, luego de que saquearon el sector Salud en beneficio personal y ahora aseguran que el narcotráfico es el gran problema de México, y, todavía, tienen el cinismo de que es el peor servicio del mundo. Son mercenarios que, inexplicablemente, tienen un público cautivo, desarrollan la idea para coincidir con la oposición y convertir la mentira en verdad. No se trata sólo de hacer de la mentira una verdad luego de repetirla mil veces sino de ofrecer al ciudadanos común, poco ilustrado y peor informado la noticia que ellos quieren escuchar.

    Cuando los cheques del IMSS para los columnistas consentidos por el viejo sistema, éstos nunca se quejaron del servicio que dejaban sin presupuesto, pero dejaron de recibir sus cheques y, en ese momento reclamaron que el sistema de salud era deficiente en México, incluso aseguran todavía que es el peor servicio del mundo. Y entonces, todo conservador tiene una queja por el mal servicio, que no hay sillas, si hay sillas están rotas, no hay medicamentos, no hay buena atención. Llegan a sus clínicas no sólo por un dolor de cabeza sino para tener tema de plática de su aburrida vida clase mediera.

    Esta práctica de sangrar el presupuesto de salud se llevó a cabo por muchos años, ocasionando alargar enfermedades y provocar muertes, tal vez más que el crimen organizado, porque fueron muchos años de saqueo y los chayoteros no eran pocos.

    Incluso más de uno de los muy famosos columnistas de la derecha no sólo mantiene adicciones de drogas sino que tiene buena relación con capos.

    La relación de complicidad con los funcionarios públicos fue permanente con los columnistas quienes recibían información de primera mano para atacar a otros políticos, incluso del mismo partido, y lo exhibían como producto de una investigación periodística que todos adoptaban como veraz. Esta guerra por posiciones políticas tuvo como campo de batalla los medios, y como armas la ingenuidad de los mexicanos que aceptaban, como hechos consumados, lo que decían estos personajes más cercanos al enriquecimiento ilícito que a la verdad.

    Los delitos se miden por sus consecuencias y no por la clasificación que los medios hacen de ellos, porque de ser así, sería un delito repartir programas sociales, a juzgar por la posición de los medios convencionales en México.

    No se trata de hacer del narcotráfico un delito menor, pero sí de vincular las consecuencias de pagos ilegales a los periodistas con dinero del presupuesto público, principalmente en el rubro de la salud, para que los “líderes de opinión” vivan con lujos, una vida muy similar a la de los capos de la droga.

    Si las consecuencias son las muertes, el número de muertos por falta de presupuesto ocasionado por sangrar el presupuesto del sector salud, otorgado por más de medio siglo, destinado a los columnistas es un número desconocido, pero no será una cantidad muy lejana al número de muertos en la lucha por el narcotráfico, ocasionada por los capos, quienes arriesgan sus vidas en el sucio negocio que practican, mientras sus compañeros de lujos y canonjías, sólo arriesgan la credibilidad.

  • La derecha quiere golpe, no liderazgo

    La derecha quiere golpe, no liderazgo

    La polarización originada por la amenaza de un golpe de estado ha reducido las alternativas políticas. Estar contra la Presidenta es estar a favor del golpe de Estado y estar a favor del gobierno de Claudia Sheinbaum, significa alejar esa posibilidad.
    Reducir alternativas no es una elección que fortalezca la democracia; sin embargo, estamos en tiempo de guerra.

    Para la embestida de la ultraderecha con rostro de mujer, con discursos engañabobos, que contrata Salinas Pliego como hostes de importación, Estados Unidos, no es una amenaza para nadie, negando no sólo la historia sino la lucha de los pueblos oprimidos en el mundo entero.

    La visión de los conservadores tiene un faro que terminó por convertirse en mito, el poderío de Estados Unidos. Llaman imperio a un país que sólo porque dice serlo le creen. Ha perdido todas las guerras, su pueblo vive en la miseria, la quinta parte de sus habitantes son adictos y está endeudado con su peor enemigo.

    Con una democracia inexistente, que, con sólo dos partidos dice representar a 338 millones de ciudadanos. La política colonialista del vecino del norte que no pesa ya, ni pisa fuerte. Está en decadencia.

    Al evidenciarse un golpe de Estado en proceso con la presencia de espías de la CIA en México, a quienes abrió la puerta la panista Maru Campos, ahora la derecha tiene la consigna de negar que existe, por lo menos en proceso. En medio de una política externa radical del delirante Trump, y una convulsión mundial por los energéticos, sería muy ingenuo pensar que los espías eran turistas y las armas de juguete.

    A la oposición, los medios y Estados Unidos les urge reducir la aceptación de la Presidenta Claudia Sheinbaum aunque sea de manera artificial, porque en la medida que se reduce su aprobación popular, aumentan las posibilidades de un golpe de Estado. Es esa proporción la que ha detenido, una embestida mayor.

    El nado sincronizado inició con un lapsus de Azucena Uresti, creyendo que el porcentaje de rechazo de Trump era aceptación y tenía mayor popularidad que Claudia Sheinbaum, fue el banderazo de salida para iniciar la batalla por la descalificación de su apoyo popular.

    Después apareció la encuesta de El Universal que difundía una reducción tan rápida como ilógica en la aceptación de Morena y de la Presidenta. Sorprendió a todos menos a la oposición. Después publicó El País y W Radio, una encuesta realizada por Enkoll, con el título tendencioso: “La aprobación de Sheinbaum cae siete puntos tras la crisis de Sinaloa y Chihuahua”.

    Llama poderosamente la atención el hecho de que hayan sido medios de comunicación los que mandaron a elaborar dichas encuestas, en tiempos que no son previos a elecciones.

    Así, la narrativa de los medios ofrece su propia interpretación: “Su respaldo sigue siendo alto (70.1 por ciento), pero buena parte de esa calificación continúa sostenida por los programas sociales”.

    La lectura de los medios muestra el desconocimiento de la asimilación de la población sobre sus derechos, que, desde hace años, sabe que los programas sociales son un derecho, elevados a rango constitucional, no parte de la publicidad electoral. El derecho en México ahora tiene destinatario pero no remitente.

  • CNTE, en busca de la represión perdida

    CNTE, en busca de la represión perdida

    El verdadero enemigo de México es la ultraderecha que viene de visita a injertar conceptos que la propia monarquía rechazaría para su país. Sin embargo, esos productos de exportación de la que son asiduos consumidores los conservadores ahora llegaron envueltos en un discurso que intentó ser incendiario y se redujo a los anecdótico.

    Las acciones de la ultraderecha en México no se limitan a la capital del país y sus alrededores, están donde consideran que está la atención de los medios que ellos mismos mueven, capitaneados por Ricardo Salinas Pliego, a quien le sale más barato un golpe de Estado, que pagar al fisco lo que debe.

    A los profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educción ya se les olvidó cómo se imparten clases. Cuando nace, el 7 de diciembre de 1979, surge como grupo de ultraizquierda, en el periodo de López Portillo, ahora de ultraderecha. Además, es la punta de lanza de un golpe de Estado.

    Los líderes son quienes negocian con los patrocinadores del golpe de Estado. Las mesas de diálogo están abiertas, hay propuestas coherentes y novedosas que deben aprovechar, pero quiere represión para poder abrir las puertas de la intervención.

    Los grupos con integrantes y peticiones individualistas siguen el juego a los supuestos profesores de la CNTE, jubilados con pensiones millonarias, transportistas manejados por el PAN y el PRI, una parte minoritaria de madres buscadoras, entre otros grupos disidentes de sus grupos originales. Es decir, son minorías de minoría.

    La complicidad de los medios desenmascara el origen derechista de las protestas, al afirmar que a ese movimiento lo apoyan 50 organizaciones, pero los investigadores del periodismo chayotero no han nombrado ninguna del medio centenar que dicen integrarse.

    Su mecenas, Salinas Pliego, dice que si no hay cambios en las urnas en 2027 será por la fuerza, considera que la suma de minorías hace una mayoría, apoyando la posibilidad de un golpe.

    Pareciera que buscar la represión es un objetivo de los dueños de los movimientos innecesarios de estos grupos, ninguno de ellos ha quedado al margen de negociaciones, mesas de pláticas y sus exigencias absurdas.

    Las peticiones de la CNTE quedaron atascadas desde sus propias bases, los líderes parecieran radicalizarse ante un gremio que muestra mesura, conducta que los dirigentes califican de tibia, porque son quienes reciben dinero por mantener viva la protesta para que la derecha tenga argumentos de tender puentes hacia la invasión que la derecha segura es imaginaria, para descarrilar al gobierno de Morena.

    Si en realidad la CNTE fuera reivindicadora de los derechos de los profesores porque no ha luchado por afiliar al magisterio que trabaja en escuelas particulares, a quienes les pagan una miseria y carecen de contrato, sin prestaciones y cobran por recibo de honorarios y, por si fuera poco, ellos tienen que pagar los impuestos que le corresponden a los patrones.

    Hay muchas trincheras que podrían, en realidad, adoptar, si de verdad estuvieran dispuestos a defender los derechos laborales del magisterio, pero su lucha no es para reivindicar la dignidad de quienes imparten clases, su lucha es política y lo que es peor, mercenaria.

  • El engaño de ser oposición

    El engaño de ser oposición

    La oposición, tradicionalmente apegada a la religión, busca en las administraciones púbicas que no gobierna, no sólo perfección en las acciones, sino santidad en la burocracia y milagros en el tiempo de resultados.

    Santidad, a través de la pureza en la administración pública, ahí exige que las obras dejen de tener la etiqueta de 4T, porque, de no ser así, interpretan clientelismo electoral, como se hiciera en el pasado.

    Autoridades de todos los niveles reiteran diariamente ante la población, que lo otorgado a través de programas sociales son derechos, es la oposición la que paraliza parte de la convicción popular. Un derecho tiene destinatario, pero no remitente. Los derechos se ganan, no se otorgan.

    En cuanto a la santidad que los conservadores desean que impere en la administración pública, representa la intención de la existencia de un estado ideal que en el pasado estuvo más alejado que ahora de la honestidad. No sólo por la cantidad de hechos, que ha disminuido, sino por la cantidad de dinero que inflaba los niveles de corrupción.

    La desarticulación de conductas corruptos tiene un proceso, se trata de un fenómeno social, no de una máquina que deja de funcionar apretando un botón. Si hay un grupo de médicos egresados de las universidades, con conocimientos nuevos, modernos, actualizados, los cambios empezarán a permear en el sector salud varios años después, lo cual sucede en cualquier actividad.

    De esta manera, si el propósito es combatir la corrupción, arraigada en la mayoría de los rincones de la administración púbica no puede tener efectos positivos de la noche a la mañana, sería un milagro; sin embargo, en la cosmogonía de los conservadores, se da por un hecho que nada ha cambiado, que todo sigue igual, para que, de esta manera, convertirse en organizamos competitivos electoralmente hablando, que contiendan en las urnas entre iguales, a pesar de haber sido desenmascarados.

    Hacer creer que nada cambia, contradice la trayectoria de la especia humana, pero, sobre todo imponer el criterio de que todos los partidos son iguales, los políticos y las políticas también. Ellos quieren convencer de que no hay esperanza de cambio y menos hay lugar para una transformación auténtica, tienen a sus pies a un grupo de medios incondicionales que se esfuerzan en convencer que la luna es de queso y hay quienes le creen.

    Así, decir que el contrincante es tan ratero como ellos, no les resta responsabilidad pero sí desgastan al enemigo para mostrar igualdad de circunstancias y hacer de la lucha electoral una pelea entre iguales, aunque en los hechos, sean ellos quienes irrumpan en la supuesta equidad de fuerzas con su trayectoria sucia y su presente lleno de montajes y delirios.

    La oposición asesina la esperanza de un país mejor, para así ocupar un lugar en el espacio electoral y aparecer como la continuidad de gobiernos que son lo mismo, sin diferencias y con el mismo peso moral todos, pero afirmando sin sonrojarse. “Antes estábamos mejor”, “Nosotros sí sabemos gobernar”, “Somos mejores”.

    Los opositores consideran que, restando méritos al partido en el poder, puede hacerse de algunos atributos, los desenmascara la memoria del pueblo.