Etiqueta: Maru Campos

  • En el medio al que le paga, Maru Campos admite que sabía del operativo de la CIA

    En el medio al que le paga, Maru Campos admite que sabía del operativo de la CIA

    “Yo tenía conocimiento del operativo en Pinal.” La gobernadora de Chihuahua María Eugenia Campos confirmó ante las cámaras de Radio Fórmula, medio al que le paga 33 millones de pesos,  su conocimiento del operativo donde participaron dos agentes de la CIA,  sus propias palabras la contradicen.

    En una entrevista con Ciro Gómez Leyva, la gobernadora de Chihuahua María Eugenia Campos fue cuestionada sobre varios asuntos de relevancia nacional.

    La entrevista, concedida al medio que recibe 33 millones de pesos del gobierno de Chihuahua, tenía el propósito de controlar el daño, pero el resultado fue lo opuesto.

    Le preguntaron, se dice que todos en Chihuahua sabían de los agentes de la CIA, ¿qué es lo que sabías y lo que no sabías?

    Lo que dijo: No sabía que había agentes norteamericanos en Chihuahua. Yo sabía sobre el operativo en Chihuahua, me enteré de la presencia de agentes norteamericanos hasta que ocurrió el accidente

    Lo que la delata: Anteriormente afirmó: “No tenía conocimiento del operativo”

    Lo que dijo: Los hechos ocurrieron el 19 de marzo, domingo.

    Lo que la delata: El 19 de marzo de 2026 fue jueves. Una mentira verificable en cualquier calendario. Los hechos fueron el domingo 19 de abril.

    Lo que dijo: No me llamaron a Palacio Nacional, ni tengo citatorio de la Fiscalía General de la República.

    Lo que la delata: La entrevista surgió en medio de una presión federal directa, incluyendo un posible desafuero.

    Todo puede indicar a encubrimiento de parte del gobierno de Chihuahua, el titular de la Agencia de Investigación Criminal de Chihuahua transportaba en su camioneta a dos agentes norteamericanos. Maru Campos dijo que Román Oseguera Cervantes era el único que sabía, pero ella hoy confirmó “tenía conocimiento del operativo“.

    La presidenta Claudia Sheinbaum llamó por teléfono rojo a la gobernadora de Chihuahua cuándo ocurrió el accidente. Maru Campos respondió que “no estaba en la oficina”.

    La presidenta declaró públicamente que no le había querido contestar, acusación que Maru Campos calificó de “completa mentira“. César Jáuregui dejó el cargo. La justificación de Maru Campos: “se fue para que las investigaciones fluyan con transparencia.” Admitió que nunca le confirmó al entonces Fiscal General del Estado de Chihuahua, César Jáuregui si sabía o no de la presencia de los agentes norteamericanos, contradiciendo su narrativa de que fue el único responsable.

    La pregunta ya no es si sabía o no sabía, pues ella misma lo dijo, por lo que ahora la pregunta es qué decidió hacer y qué decidió no hacer con esa información, mientras el operativo donde participaron agentes de la CIA se desarrollaba en su territorio.

    Terminó desafiando al gobierno federal mexicano: “nadie nos va a parar, así nos manden a llamar a Palacio Nacional“.

  • Maru Campos viaja a CDMX con recursos públicos para una entrevista que pudo ser en línea

    Maru Campos viaja a CDMX con recursos públicos para una entrevista que pudo ser en línea

    La gobernadora panista viajó desde Chihuahua hasta los estudios de Grupo Fórmula para “limpiar” su imagen, aunque Ciro Gómez Leyva ni siquiera estaba en México y la entrevista se realizó a distancia desde España.

    La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia “Maru” Campos, volvió a colocarse en el centro de las críticas tras utilizar recursos públicos para viajar a la Ciudad de México y conceder una entrevista que perfectamente pudo realizar desde su oficina. La mandataria panista acudió a los estudios de Grupo Fórmula, medio que además recibe más de 33 millones de pesos de su gobierno en contratos de publicidad oficial, en un intento por contener la crisis política que enfrenta.

    Lo más absurdo del episodio es que su entrevistador, Ciro Gómez Leyva, ni siquiera se encontraba en el país. Él transmitió desde España, por lo que usuarios en redes sociales cuestionaron el innecesario traslado de la gobernadora, quien gastó dinero público en vuelos, logística y viáticos para una conversación que pudo resolverse con una videollamada, como millones de personas hacen todos los días.

    La entrevista se centró en el escándalo por la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua y las presiones políticas que enfrenta la mandataria tras la movilización de Morena para solicitar un juicio de desafuero. Campos aprovechó el espacio para declararse “firme” en el cargo y victimizarse, asegurando que seguirá “luchando contra corriente”, mientras lanzaba ataques contra el movimiento guinda y se burlaba incluso del Senado de la República.

    Sin embargo, más allá de sus declaraciones, el hecho que terminó llamando la atención fue el contraste entre el discurso de austeridad y la práctica cotidiana del gobierno panista. Mientras Chihuahua enfrenta problemas de inseguridad, crisis hídrica y reclamos ciudadanos por abandono, Maru Campos parece más preocupada por tomarse la foto en medios nacionales y construir una narrativa favorable en espacios financiados por ella misma.

    La escena terminó siendo una metáfora perfecta del actual gobierno estatal: mucho espectáculo, mucha propaganda y poca sensibilidad sobre el uso del dinero de las y los chihuahuenses. Porque mientras la ciudadanía resuelve reuniones importantes desde una laptop o un celular, en Palacio de Gobierno todavía creen que viajar cientos de kilómetros para una entrevista remota es una “prioridad institucional”.

  • ¿Por qué Latinus defiende tanto a Maru Campos? Porque su gobierno le paga 17 millones de pesos

    ¿Por qué Latinus defiende tanto a Maru Campos? Porque su gobierno le paga 17 millones de pesos

    La gobernadora panista entregó 17 millones de pesos a empresas ligadas a Latinus, medio que evita hablar de corrupción en Chihuahua.

    Ahora resulta más fácil entender por qué en Latinus jamás aparece una investigación seria contra María Eugenia “Maru” Campos. Mientras el estado de Chihuahua enfrenta denuncias por corrupción, abandono de la Sierra Tarahumara e injerencia extranjera, el portal de Roberto Madrazo, cuyo trabajador es Carlos Loret de Mola, prefiere mirar hacia otro lado, y no precisamente gratis.

    De acuerdo con diversas investigaciones de Zona Free, el gobierno de Maru Campos otorgó el contrato SH/ADE/080/2024 por 12 millones 760 mil pesos a la empresa BCG Limited Consulting S.A. de C.V., una de las firmas vinculadas a la facturación de Latinus. El acuerdo fue firmado el 25 de abril de 2024 mediante la Coordinación de Comunicación Social del gobierno estatal, bajo el argumento de “prestación de espacios publicitarios en medios digitales”. Traducido del panista al español: pagar para que hablen bonito de ella y golpeteen a sus rivales.

    Pero el cariño entre Maru y Latinus no terminó ahí. El 10 de enero de 2025 se firmó un convenio modificatorio que añadió 3 millones 828 mil pesos más, elevando la cifra total a casi 17 millones de pesos. Y claro, después de semejante depósito, no sorprende que Carlos Loret de Mola trate a la gobernadora como clienta VIP y no como funcionaria pública obligada a rendir cuentas.

    Mientras Latinus dedica horas enteras a atacar al Gobierno Federal y fabricar escándalos contra la 4T, convenientemente ha guardado silencio sobre los contratos por 316 millones de pesos otorgados al difunto esposo de Maru Campos, Víctor Cruz Russek. Tampoco hablan de la escasa obra pública en Chihuahua, las constantes ausencias de la mandataria o el abandono que padecen comunidades enteras en la Sierra Tarahumara. Para eso no alcanzó el presupuesto… o quizá sí, pero para callarlo.

    La estrategia no ha sido barata. Entre septiembre de 2021 y diciembre de 2024, el gobierno de Maru Campos gastó más de mil 637 millones de pesos en comunicación social, publicidad y manejo de imagen. Una verdadera fábrica de propaganda donde algunos medios dejaron de hacer periodismo para convertirse en departamentos de relaciones públicas con micrófono y teleprompter.

    Y así, entre contratos millonarios, entrevistas cómodas y silencios cuidadosamente administrados, Latinus sigue confirmando que no informa: factura.

  • Chinga tu Maru

    Chinga tu Maru

    Lo ocurrido recientemente en Chihuahua ha vuelto a colocar sobre la mesa una discusión incómoda pero necesaria: ¿hasta dónde puede llegar la colaboración entre gobiernos locales mexicanos y agencias extranjeras sin vulnerar la soberanía nacional y el marco constitucional?

    Las revelaciones sobre operaciones encubiertas vinculadas a agentes estadounidenses en territorio chihuahuense han generado preocupación legítima. Más aún cuando distintos sectores políticos y sociales denuncian que existieron mecanismos de coordinación opacos y fuera de los canales institucionales establecidos por la federación.

    Porque cuando actores extranjeros realizan tareas de inteligencia, seguridad o vigilancia dentro de México, la pregunta no es solo jurídica: es profundamente política. Y en medio de esta polémica, el gobierno de María Eugenia Campos Galván aparece cada vez más cuestionado por su relación con estas dinámicas.

    La gobernadora de Chihuahua ya arrastra una larga sombra de señalamientos por corrupción y vínculos con viejas estructuras de poder político en el estado. Su administración ha sido criticada por la cercanía con grupos empresariales y por una estrategia de seguridad que muchos consideran subordinada a agendas externas antes que a una política nacional soberana.

    Pero hay otro elemento preocupante: el clima de hostilidad política que se ha construido frente a movilizaciones y expresiones vinculadas al Morena y sectores afines a la Cuarta Transformación.

    En distintos momentos, simpatizantes y manifestantes han denunciado vigilancia excesiva, campañas de criminalización y narrativas que buscan presentar cualquier protesta social como amenaza o desestabilización. Ese lenguaje no es inocente. Históricamente, en América Latina, el discurso de “seguridad” ha sido utilizado para justificar espionaje político, represión y persecución ideológica.

    México tiene una historia larga de intervención extranjera y operaciones de inteligencia ligadas a la CIA durante el siglo XX. La Guerra Fría dejó cicatrices profundas en la región: espionaje, infiltración, manipulación política y colaboración con estructuras autoritarias bajo el argumento de combatir enemigos internos.

    Por eso preocupa la normalización de esquemas donde agencias extranjeras parecen operar con márgenes ambiguos dentro del país, especialmente cuando gobiernos estatales muestran disposición a construir relaciones paralelas al margen del debate público y la supervisión democrática.

    El problema no es la cooperación internacional en sí misma. Ningún país puede enfrentar fenómenos complejos de manera aislada. El problema surge cuando la cooperación se convierte en subordinación, cuando la seguridad se usa para justificar opacidad y cuando la lógica de “enemigo interno” empieza a colocarse sobre actores políticos o movimientos sociales.

    La soberanía no se defiende únicamente con discursos patrióticos. También se defiende garantizando que ningún poder externo actúe por encima de la Constitución y que ningún gobierno local convierta la seguridad en un espacio de acuerdos oscuros.

    Chihuahua hoy representa una alerta sobre ese riesgo. Y frente a ello, la discusión no debería centrarse en proteger gobiernos o intereses partidistas, sino en algo mucho más importante: preservar la legalidad, la transparencia y el derecho del pueblo mexicano a decidir sobre su propio territorio sin tutelajes externos.

    Porque la historia ya enseñó demasiado sobre lo que ocurre cuando la injerencia extranjera se normaliza en nombre del orden. Y las consecuencias nunca terminan favoreciendo a los pueblos.

    Redes sociales

  • Ya son más de 100 mil chihuahuenses que firmaron para que Maru Campos deje el cargo

    Ya son más de 100 mil chihuahuenses que firmaron para que Maru Campos deje el cargo

    La presión contra la gobernadora de Chihuahua sigue creciendo mientras ciudadanos cuestionan la presunta injerencia de agencias extranjeras en tareas de seguridad estatal y el papel de la polémica Torre Centinela.

    La crisis política de la gobernadora panista Maru Campos continúa escalando y ya rebasó las redes sociales para convertirse en un fuerte reclamo ciudadano. Una petición publicada en Change.org ya acumula más de 100 mil firmas de chihuahuenses que exigen su separación del cargo, en medio de la controversia conocida como el “CIAGate”, relacionada con presuntos vínculos y colaboración con agencias de seguridad de Estados Unidos.

    El descontento creció tras los señalamientos sobre la supuesta presencia de agentes extranjeros en operativos e instalaciones estatales de seguridad, particularmente alrededor de la llamada Plataforma Centinela y la polémica Torre Centinela, proyecto multimillonario que el gobierno estatal presentó como la gran apuesta tecnológica contra la inseguridad, pero que ahora muchos ciudadanos observan más como un monumento al derroche y a la opacidad.

    Quienes respaldan la petición demandan que la mandataria explique públicamente cuál fue el alcance de la colaboración con autoridades estadounidenses y si existió intercambio de información sensible o participación extranjera en tareas que corresponden al Estado mexicano. Para miles de ciudadanos, el tema dejó de parecer cooperación internacional y comenzó a verse como una preocupante subordinación política disfrazada de estrategia de seguridad.

    Mientras tanto, desde el gobierno estatal y sectores cercanos al PAN intentan contener la crisis asegurando que no existe una resolución judicial en contra de Campos Galván. Sin embargo, el desgaste político es evidente y cada nueva revelación alimenta la inconformidad social. Lo que vendieron como modernización de la seguridad pública terminó convertido en un escándalo nacional que sigue acumulando críticas.

    En redes sociales, las burlas contra la administración estatal tampoco se han hecho esperar. Usuarios ironizan que la gobernadora parece más preocupada por quedar bien con intereses extranjeros que por resolver los problemas de violencia, agua, transporte y salud que enfrentan diariamente las familias chihuahuenses. Otros incluso califican a la Torre Centinela como “el Big Brother más caro del norte”, mientras las cifras de inseguridad continúan golpeando al estado.

    Aunque la petición de Change.org no tiene efectos legales inmediatos, sí refleja el tamaño del descontento ciudadano que enfrenta la mandataria panista. Y mientras las firmas siguen aumentando, en Palacio de Gobierno cada vez resulta más complicado fingir que el escándalo no está pasando factura política a Maru Campos y a su administración.

  • Maru golpea a Trump

    Maru golpea a Trump

    A Maru Campos nunca le preocupó que en las maquilas de Chihuahua se ensamblaran misiles, equipo de transmisión militar, o aparatos para el espionaje, ahora se preocupa porque hay laboratorios que producen drogas, en los cuatro casos misiles, transmisores, aparatos de espionaje y drogas, no tienen como destino los mexicanos, nada de eso se consume en México. 

    En México no se consumen este tipo de cosas, se ensamblan solamente, se elaboran para el consumo de otros países, principalmente Estados Unidos, de tal manera que Maru no salvó a un solo chihuahuense de las drogas, pero afirma que ella y su gente desmantelaron un laboratorio con reactores necesarios y precursores suficientes para fabricar drogas. El operativo fue realizado por autoridades federales, pero los panistas afirman que fue su gobernadora, quien salvó de las adicciones a muchas familias de Chihuahua, lo cual es mentira.

    Las personas que consumen drogas en ese estado, no aumentan porque hay un laboratorio en su campo, si tienen adicción la llevan a cabo furtivamente y algunos son atendidos en granjas, a diferencia de Estados Unidos donde no hay instancias de gobierno que intenten acabar con las adicciones de sus más 50 millones de enfermos.

    El PAN hace de las mentiras consignas que después se convierten en el único insumo de sus discursos, su plataforma electoral y su línea política ante la falta de propuestas profundas y proyectos estructurados por gente pensante.

    La derecha visita el mundo sin conocerlo, está deslumbrada con Estados Unidos como si ese país fuera el resto del mundo, y lo demás sólo lo conformaran paraísos fiscales sin ley ni autoridad. Mientras más conservadores son, mayor admiración sienten por Estados Unidos, en una ecuación que asusta por su simplismo, desde luego, con explicaciones complejas y profundas, pero al final, el resultado de la operación es esa proporción que no puede ocultarse.

    Maru Campos debió decir, en caso de que su equipo hubiera localizado y desmantelado el laboratorio, que salvó de consumir drogas a los adictos de Estados Unidos, para estar acorde con el discurso de Trump, de otra manera lo deja sin argumentos porque esa es la esencia de la retórica de su exigencia, que radica en que México traslada droga para los inocentes veteranos de guerra que ante la masacre que ocasionan en otros países contra mujeres y niños, refugian su salvajismo en la evasión de las drogas.

    Lo mismo debieron decir los panistas, porque si la droga que supuestamente se elabora en México se consume en nuestro país, la queja de Trump queda sin sustento. Entonces se quedaría sin pretexto para presionar a la presidenta y amenazar con invadir. Por lo que la ingenuidad, por decir lo menos, de Maru Campos, atenta contra la política exterior estadounidense de manera vital.

    Sólo la estulticia puede hacer creer que salvó a alguien de la adicción la gobernadora de Chihuahua, sin embargo, los panistas parecen dirigirse regularmente a este tipo de personas, que ya no les creen, pero como son la única opción, y representan a la oposición, votan por ellos. Más valdría una abstención.

  • Más de 80 mil chihuahuenses firman en Change.org para pedir salida de Maru Campos

    Más de 80 mil chihuahuenses firman en Change.org para pedir salida de Maru Campos

    La presión contra la gobernadora de Chihuahua crece en redes y plataformas digitales, donde miles de ciudadanos exigen su separación del cargo por la polémica sobre presuntos vínculos con agencias extranjeras.

    La crisis política de la panista María Eugenia Campos Galván sigue escalando y ya alcanzó niveles que ni sus campañas de control de daños logran contener. Una petición difundida en Change.org superó las 80 mil firmas ciudadanas para exigir la separación del cargo de la mandataria estatal, en medio del escándalo conocido como “CIAGate”.

    La solicitud surge tras las revelaciones y señalamientos sobre la presunta presencia y colaboración de agentes extranjeros dentro de operativos e instalaciones de seguridad en Chihuahua, particularmente en torno a la polémica Plataforma Centinela y la llamada Torre Centinela, convertida ya en símbolo de opacidad, derroche y controversia política.

    Quienes respaldan la petición sostienen que Maru Campos debe aclarar públicamente cuál es el verdadero alcance de la relación de su gobierno con agencias estadounidenses y explicar si hubo intercambio de información sensible o participación extranjera en tareas que corresponden exclusivamente al Estado mexicano. Para muchos ciudadanos, el caso ya dejó de parecer cooperación internacional y comenzó a oler más a subordinación disfrazada de estrategia de seguridad.

    Mientras tanto, desde el gobierno estatal y sectores cercanos al PAN intentan minimizar la polémica argumentando que no existe una resolución legal definitiva contra la gobernadora. Sin embargo, el desgaste político es cada vez más evidente. Lo que comenzó como un discurso de “modernización” en seguridad terminó convertido en una tormenta de críticas, sospechas y señalamientos que hoy tienen al panismo chihuahuense tratando de tapar el sol con conferencias y boletines.

    La indignación ciudadana también refleja el creciente descontento con la administración panista, golpeada por acusaciones de corrupción, opacidad y megaproyectos multimillonarios cuestionados. En redes sociales, usuarios ironizan que Maru Campos ya no gobierna Chihuahua, sino una sucursal VIP de agencias extranjeras con cargo al erario público.

    Aunque la petición en Change.org no tiene efectos legales inmediatos, sí evidencia el tamaño del desgaste político que enfrenta la gobernadora. Y mientras las firmas siguen aumentando, en Palacio de Gobierno cada vez resulta más difícil fingir que aquí no pasa nada.