Etiqueta: Nayib Bukele

  • La otra cara de Bukele: represión, censura y reelección indefinida

    La otra cara de Bukele: represión, censura y reelección indefinida

    Una columna publicada en La Nación, firmada por el ex vicepresidente de Nicaragua Sergio Ramírez, cuestiona la imagen de eficiencia y modernidad que el presidente salvadoreño Nayib Bukele proyecta hacia el exterior.

    En la columna de Sergio Ramírez, exvicepresidente de Nicaragua, se señala que Nayib Bukele construyó desde el inicio de su gestión una imagen de líder cool, digital y moderno, pero con el tiempo incorporó también gestos de exhibición de poder, como ceremonias con uniformes militares de gala.

    Destacó su habilidad para responder con ironía a las críticas en redes sociales, lo que suele viralizarse rápidamente, opacando el debate de fondo sobre derechos humanos y controles institucionales.

    Comparó la administración de Nayib Bukele con los regímenes de Venezuela y Nicaragua por promover la reelección indefinida; Bukele contestó enumerando países europeos y Canadá que también permiten la reelección, minimizando así las diferencias con esas democracias parlamentarias, donde los primeros ministros responden ante votos de censura y elecciones periódicas, algo que no ocurre en El Salvador.

    La columna recuerda que El Salvador vive desde marzo de 2022 un estado de excepción que suspende garantías constitucionales como la privacidad de las telecomunicaciones y el debido proceso, lo que ha permitido detenciones masivas, incluidos juicios colectivos en los que se condena a cientos de imputados a la vez.

    También menciona la megacárcel CECOT, convertida en atractivo turístico y político para otros mandatarios interesados en replicar el modelo, pese a los cuestionamientos por el trato a los presos.

    Sergio Ramírez sostiene que frente a las críticas por la situación de los reclusos, Nayib Bukele suele responder con frases que desvían el reclamo, como sugerir que quien proteste “se lleve a un preso a vivir a su casa”, en lugar de abordar el fondo del planteo.

    Con el respaldo de una Asamblea Legislativa bajo su control, se aprobó una reforma constitucional que habilita la reelección presidencial indefinida, lo que permitirá a Nayib Bukele presentarse por tercera vez en las elecciones de febrero de 2027.

    El autor menciona otros casos de perpetuación en el poder alrededor del mundo como Guinea Ecuatorial, República del Congo, Chad, Turkmenistán, Tayikistán y Nicaragua, para argumentar que la concentración de poder y el debilitamiento de las instituciones democráticas trasciende las etiquetas de izquierda o derecha.

  • El “modelo Bukele”: cómo la ultraderecha global convirtió mano dura salvadoreña en bandera política

    El “modelo Bukele”: cómo la ultraderecha global convirtió mano dura salvadoreña en bandera política

    La organización InSight Crime publicó un análisis sobre el llamado “efecto Bukele”. El texto describe cómo Nayib Bukele logró doblegar a las pandillas MS13 y Barrio 18 mediante un régimen de excepción permanente, detenciones masivas, juicios colectivos, suspensión de derechos constitucionales y el funcionamiento de megacárceles como el CECOT, caracterizadas por condiciones extremadamente restrictivas.

    InSight Crime sostiene que, gracias al control casi absoluto del aparato estatal y a la suspensión de garantías constitucionales bajo el régimen de excepción, Nayib Bukele logró doblegar a la Mara Salvatrucha y al Barrio 18 mediante detenciones masivas, cárceles como el CECOT y juicios colectivos.

    La organización contabiliza más de 15 propuestas de megacárceles en la región y al menos 30 estados de emergencia declarados entre 2020 y 2023, además de campañas en Colombia, Perú, Chile, Brasil, Argentina, y Francia que citaron directamente la retórica de “mano dura” de Nayib Bukele.

    Lo que InSight Crime describe en términos neutros (“líderes de toda América Latina”) es un fenómeno concentrado casi por completo en la derecha radical y la ultraderecha, tanto en América Latina como en Europa:

    • Abelardo de la Espriella (Colombia) prometió siete megacárceles inspiradas en el modelo salvadoreño y ha expresado admiración abierta por Nayib Bukele.
    • Keiko Fujimori (Perú) propuso un megapenal “como el CECOT” como eje central de su plataforma de seguridad.
    • José Antonio Kast (Chile) ha anunciado réplicas del esquema penitenciario salvadoreño.
    • Flavio Bolsonaro (Brasil) planteó un régimen carcelario inspirado en Nayib Bukele que incluye castración química y penas ejemplares para menores de edad.
    • Javier Milei (Argentina) se reunió en dos ocasiones con Nayib Bukele para hablar de seguridad.
    • Jordan Bardella, presidente del Rassemblement National francés, partido heredero del Frente Nacional fundado por Jean-Marie Le Pen, citó públicamente el sistema penitenciario salvadoreño como modelo para Francia.

    En Estados Unidos, figuras del entorno trumpista como Tucker Carlson, Donald Trump Jr., Matt Gaetz, quien creó un “Caucus El Salvador” en el Congreso, y empresarios como Elon Musk han celebrado el “bukelismo” como modelo de gobernanza.

    La fórmula de estado de excepción prolongado, detenciones masivas sin debido proceso, espectacularización del castigo y concentración del poder en el Ejecutivo, se vende como prueba de que la democracia liberal, los controles judiciales y los derechos humanos son obstáculos que hay que neutralizar para “recuperar el orden”.

    Esa narrativa ha capturado a candidatos y partidos de la derecha radical en la región, prometiendo resultados visibles y rápidos a cambio de sacrificar garantías básicas.

    Presenta el “efecto Bukele” como un paquete autoritario que combina alta popularidad con erosión del Estado de derecho. Las críticas de organizaciones de derechos humanos por las detenciones arbitrarias, torturas, muertes bajo custodia, ausencia de debido proceso y detención de personas sin vínculo comprobado con pandillas indican que son parte constitutiva del modelo de Nayib Bukele.

  • Bitcoin para remesas: promesa de Bukele solo mueve el 0,7% del dinero que llega a El Salvador

    Bitcoin para remesas: promesa de Bukele solo mueve el 0,7% del dinero que llega a El Salvador

    El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, volvió a presentar al Bitcoin como la solución para las remesas familiares que sostienen a cientos de miles de hogares salvadoreños. Sin embargo, cinco años después de la Ley Bitcoin de 2021, los datos oficiales muestran un fracaso evidente en este uso en concreto. 

    En 2021, Nayib Bukele impulsó la Ley Bitcoin, que convirtió a la cripto-moneda en moneda de curso legal en El Salvador y dio origen a la billetera estatal Chivo, lanzada con un bono de 30 dólares en Bitcoin para incentivar su descarga. El objetivo era revolucionar el envío de remesas y abaratar drásticamente los costos que las familias pagaban a empresas como Western Union.

    Cinco años después, de acuerdo con el Banco Central de Reserva, en el primer semestre de 2026 las remesas enviadas mediante criptomonedas, incluyendo a la Wallet Chivo, apenas sumaron 35,4 millones de dólares. Eso equivale a un 0,7% de los más de 5 mil millones de dólares que el país recibió en remesas durante ese mismo periodo.

    En 2024 el uso del Bitcoin en remesas rondaba por el 1% o menos, en ningún momento se logró superar de forma sostenida el 1,7% registrado en los primeros meses, cuando el entusiasmo inicial y el bono de bienvenida todavía impulsaban el uso de la app.

    Las remesas representan cerca del 24% del PIB salvadoreño y provienen casi en su totalidad de Estados Unidos. La promesa de ahorrar a las familias cientos de millones de dólares anuales en comisiones no se materializó a la escala que el gobierno de Nayib Bukele anunció.

    La Wallet Chivo, fue el pilar operativo de toda la estrategia, hoy atraviesa un proceso de venta o desmantelamiento como parte de las condiciones del acuerdo de 1.400 millones de dólares que El Salvador firmó con el Fondo Monetario Internacional.

    A esto se suma que en 2025 el gobierno de Nayib Bukele eliminó la aceptación obligatoria de la criptomoneda por parte de los comercios y la posibilidad de pagar impuestos en Bitcoin. Es decir, el propio Estado salvadoreño ha ido desmontando, los elementos que en 2021 se presentaron como el corazón de la revolución financiera.

    La mayoría de las personas que descargaron la aplicación gastaron el bono inicial de 30 dólares y no volvieron a usarla de forma habitual.

    Mientras el discurso de Nayib Bukele sigue insistiendo en las ventajas de operar “sin intermediarios” y “sin mínimos”, el gobierno mantiene una política de comprar aproximadamente un Bitcoin diario (con valor de $1,082,326 pesos mexicanos) , acumulando ya más de 7 mil 700 monedas, valoradas en $488,337,503 millones de dólares.

    El relato de Nayib Bukele pasó silenciosamente de “Bitcoin como herramienta cotidiana para el pueblo salvadoreño” a “Bitcoin como reserva estratégica soberana”. Esto sugiere que el experimento ha funcionado más como una operación de marketing internacional dirigida a la comunidad cripto global que como una política pública efectiva para las familias que dependen de las remesas que reciben.

  • Colombia rechaza ayuda internacional pese a la tragedia

    Colombia rechaza ayuda internacional pese a la tragedia

    El gobierno de De la Espriella prioriza el orgullo sobre la urgencia de miles de familias afectadas

    El terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el occidente de Colombia dejó más de 180 muertos y miles de heridos. Ante esa magnitud, el gobierno de Abelardo de la Espriella decidió rechazar la ayuda de rescatistas extranjeros que varios países ofrecieron de inmediato.

    El presidente salvadoreño Nayib Bukele ofreció enviar personal especializado para apoyar las labores de búsqueda. La administración colombiana declinó el ofrecimiento y argumentó que sus propios equipos bastaban para atender la emergencia, incluso mientras las cifras de víctimas seguían en aumento.

    Naciones Unidas confirmó que no ha recibido ninguna solicitud formal de asistencia por parte del gobierno colombiano. El organismo señaló que permanece disponible para intervenir, en caso de que las autoridades reconsideren su postura ante la crisis.

    Sectores de oposición cuestionaron con dureza esta decisión. La exsenadora María José Pizarro exigió al Ejecutivo activar de forma inmediata el llamado de auxilio internacional, mientras 53 carreteras del país permanecen dañadas y miles de personas siguen sin agua ni electricidad.

    Analistas señalan que el nuevo gobierno, apenas días después de asumir el poder, prefirió mostrar autosuficiencia antes que aceptar apoyo externo. Esa postura contrasta con la magnitud del desastre y con las demandas urgentes de comunidades que todavía buscan a sus familiares bajo los escombros.

    El silencio oficial ante los ofrecimientos internacionales alimenta las críticas sobre las prioridades del gobierno entrante. Mientras tanto, las labores de rescate continúan bajo la responsabilidad exclusiva de los equipos colombianos, sin el refuerzo que otros países estaban dispuestos a brindar.

  • 554 muertes en cárceles bajo el régimen de Bukele; 94% de las víctimas no tenían vínculos con pandillas

    554 muertes en cárceles bajo el régimen de Bukele; 94% de las víctimas no tenían vínculos con pandillas

    La organización Socorro Jurídico Humanitario reveló que, desde marzo de 2022, al menos 554 personas han muerto en centros penales salvadoreños bajo el régimen de excepción decretado por Nayib Bukele.

    De acuerdo con la ONG, Socorro Jurídico Humanitario, las muertes deben entenderse como consecuencia directa de la acción estatal, ya que las víctimas fallecieron bajo custodia del gobierno, ya sea por violencia institucional o por negación sistemática de atención médica.

    El 94% de los fallecidos no tenía ningún perfil vinculado a las maras, lo que contradice el discurso de Nayib Bukele de que solo afecta a delincuentes. Socorro Jurídico Humanitario sostiene que muchas de estas personas fueron privadas de libertad sin haber sido condenadas en juicio, y que sus muertes ocurrieron en un contexto de impunidad total.

    Socorro Jurídico Humanitario advierte que el número real de muertes podría superar los mil decesos Socorro Jurídico Humanitario. Ante estas denuncias, el gobierno de Nayib Bukele ha guardado silencio, sin pronunciarse ni responder a la comunidad internacional.

    Lo que se presentó como respuesta a la ola de violencia de marzo de 2022, cuando la Mara Salvatrucha asesinó a 87 personas en un fin de semana, se ha convertido en la plataforma política de Nayib Bukele para sostenerse en el poder mediante una reelección indefinida, pese a las prohibiciones constitucionales.

    Se han registrado más de 6.400 denuncias por violaciones a derechos humanos, incluidas detenciones arbitrarias y torturas, actualmente una de cada 50 personas en El Salvador está privada de libertad, la tasa de encarcelamiento más alta de la región.

    El periodista salvadoreño Óscar Martínez, jefe de redacción de El Faro, fue exiliado por sus investigaciones sobre el gobierno, describió un sistema de juicios masivos y secretos en los que se llega a juzgar a más de 900 personas en una sola sala, sin que los acusados accedan a sus expedientes ni conozcan los cargos en su contra.

    Según su información, al revisar requerimientos fiscales encontró casos donde el único argumento para mantener detenida a una persona era, literalmente, haber mostrado nerviosismo ante los agentes.

    Óscar Martínez denunció que el gobierno destina fondos públicos a construir un aparato mediático propio como medios afines, sobresueldos a periodistas convertidos en voceros oficialistas y una red de operadores digitales financiada con publicidad estatal, que ha ayudado a proyectar la “marca Bukele” hacia otros países de la región, donde dirigentes de derecha buscan replicar el modelo con carácter autoritario.

  • Keiko Fujimori abraza el modelo de Bukele y apuesta por la “mano dura” en Perú

    Keiko Fujimori abraza el modelo de Bukele y apuesta por la “mano dura” en Perú

    La presidenta peruana promete “mucha firmeza” contra la delincuencia y toma como referencia a Nayib Bukele.

    A pocos días de iniciar su gobierno, la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, anunció que seguirá el ejemplo de Nayib Bukele para enfrentar la delincuencia y recuperar el orden. Durante una transmisión en redes sociales, respondió a una ciudadana que le pidió seguir los pasos del mandatario salvadoreño: “Sí, mucha firmeza para recuperar el orden”. Con ello, Fujimori deja claro que pretende apostar por una estrategia de “mano dura” como una de las principales respuestas a la inseguridad.

    El problema es que el llamado modelo Bukele no se limita a combatir a las pandillas. Su estrategia en El Salvador está marcada por el régimen de excepción, detenciones masivas y una fuerte concentración del poder en materia de seguridad. Organizaciones de derechos humanos y críticos del gobierno salvadoreño han advertido sobre detenciones arbitrarias, afectaciones al debido proceso y abusos cometidos durante la aplicación de estas medidas. Por eso, presentar el esquema simplemente como una fórmula de “firmeza” oculta los costos que puede tener.

    Fujimori incluso planteó durante su campaña retomar el control de las fronteras y las cárceles y construir una megacárcel para internos considerados de alta peligrosidad, inspirada en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) de El Salvador. La apuesta refleja una visión de seguridad centrada principalmente en encerrar y endurecer las penas, mientras quedan en segundo plano la prevención del delito, la investigación criminal, el fortalecimiento de las instituciones y las causas sociales de la violencia.

    Así, Keiko Fujimori parece encontrar en Bukele no solo un referente de seguridad, sino también un modelo político que privilegia la imagen de autoridad y el discurso de “orden” por encima del debate sobre los límites del poder. El reto para Perú será evitar que la desesperación legítima de la población por la inseguridad sea utilizada para justificar medidas que debiliten derechos y controles democráticos.

  • Sin competencia interna, Bukele va por un tercer mandato en El Salvador

    Sin competencia interna, Bukele va por un tercer mandato en El Salvador

    El presidente salvadoreño fue ratificado por unanimidad como candidato de Nuevas Ideas, en un escenario donde las reformas constitucionales ya permiten la reelección indefinida y concentran cada vez más el poder.

    El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, fue elegido por unanimidad como candidato presidencial del partido Nuevas Ideas para buscar un tercer mandato consecutivo en las elecciones de febrero de 2027. La fórmula será nuevamente integrada por el vicepresidente Félix Ulloa, sin enfrentar competencia interna, lo que fortalece el control político del oficialismo en el país centroamericano.

    La nueva candidatura es posible gracias a las reformas constitucionales impulsadas por el Congreso, dominado por el oficialismo, que eliminaron las restricciones a la reelección presidencial y permitieron la reelección indefinida. Además, los legisladores modificaron la duración del periodo presidencial, abriendo la puerta para que, si Bukele gana los próximos comicios, permanezca en el poder hasta 2033, acumulando cerca de 14 años consecutivos al frente del Ejecutivo.

    Este modelo ha despertado preocupación entre especialistas y organismos internacionales, quienes advierten que la concentración del poder y la permanencia indefinida en la Presidencia recuerdan a sistemas altamente centralizados, como el de Corea del Norte, donde los cambios constitucionales han servido para garantizar la continuidad del liderazgo político. Aunque ambos países tienen contextos distintos, analistas señalan que la eliminación de límites a la reelección debilita los contrapesos democráticos y favorece la permanencia de un solo grupo en el poder.

    Pese a las críticas, Bukele mantiene elevados niveles de popularidad, impulsados por su estrategia de seguridad basada en el régimen de excepción, vigente desde 2022. El Gobierno asegura que esta política redujo en más de 90 por ciento los homicidios, lo que ha fortalecido el respaldo ciudadano y las expectativas de una nueva victoria electoral.

    De cara a la elección, el mandatario únicamente tendría como principal adversario al candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), partido del que fue expulsado en 2017 y que definirá a su abanderado en las próximas semanas. Todo apunta a que Bukele llegará como amplio favorito a unos comicios que podrían marcar un nuevo capítulo en la transformación del sistema político salvadoreño.

  • Bukele va por dictadura con tercer mandato tras reforma que permite reelección indefinida

    Bukele va por dictadura con tercer mandato tras reforma que permite reelección indefinida

    Nayib Bukele registró su precandidatura presidencial para las elecciones de 2027, con la intención de mantenerse en el poder mediante una reforma constitucional impulsada por su partido que eliminó los límites a la reelección.

    El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, formalizó su precandidatura presidencial ante la Comisión Nacional Electoral de Nuevas Ideas para buscar un tercer mandato consecutivo en los comicios de 2027. La postulación fue posible luego de que el oficialismo modificara la Constitución para permitir la reelección indefinida y despejar los obstáculos legales que antes impedían permanecer en el cargo.

    La reforma constitucional aprobada en 2025 por la Asamblea Legislativa, dominada por el partido de Bukele, fue avalada en una sola jornada y sin debate amplio, además de adelantar las elecciones presidenciales a 2027 y ampliar el periodo presidencial de cinco a seis años, cambios que la oposición y diversos especialistas consideran una concentración de poder.

    Aunque Bukele conserva altos niveles de popularidad por su política de seguridad y el combate a las pandillas, organismos defensores de derechos humanos y sectores críticos han advertido sobre el debilitamiento de los contrapesos institucionales y el creciente control del Ejecutivo sobre las principales instituciones del Estado.

    Hasta ahora, Bukele no ha emitido un mensaje sobre su registro, pero todo apunta a que no enfrentará competencia interna en Nuevas Ideas. De ganar en 2027, consolidaría una permanencia prolongada en el poder, en medio de cuestionamientos por el rumbo democrático de El Salvador y las reformas que hicieron posible su continuidad.

  • La televisora de Salinas Pliego se desvive por Bukele: convierte informe oficial en propaganda

    La televisora de Salinas Pliego se desvive por Bukele: convierte informe oficial en propaganda

    Mientras organizaciones internacionales mantienen cuestionamientos por autoritarismo, censura y violaciones a derechos humanos en El Salvador, TV Azteca optó por presentar una versión casi perfecta del gobierno de Nayib Bukele.

    La televisora de Ricardo Salinas Pliego volvió a demostrar que cuando se trata de gobiernos afines a la derecha, el espíritu crítico puede desaparecer de la pantalla. En un reportaje sobre los siete años de gobierno de Nayib Bukele en El Salvador, TV Azteca destacó los avances en seguridad, salud e infraestructura, pero omitió profundizar en las denuncias de organizaciones nacionales e internacionales que han señalado prácticas autoritarias, restricciones a libertades civiles y una creciente concentración de poder en manos del mandatario salvadoreño.

    Durante la cobertura, la televisora resaltó que miles de salvadoreños afirman sentirse más seguros gracias a la estrategia implementada por Bukele contra las pandillas. También presumió la construcción y modernización del Hospital Nacional Rosales, así como cifras oficiales que aseguran que El Salvador ha acumulado más de 1,200 días sin homicidios en distintos periodos desde 2019. Sin embargo, la narrativa fue presentada prácticamente sin contrastes ni cuestionamientos.

    El reporte incluso reprodujo la estrategia mediática del propio Bukele, quien decidió realizar un recorrido televisado por el hospital en lugar de rendir un informe tradicional ante el Congreso. Para la administración salvadoreña, las obras son la mejor carta de presentación. No obstante, críticos del gobierno sostienen que detrás de la imagen de eficiencia existe un modelo político cada vez más centralizado y con menores contrapesos democráticos.

    Lo llamativo no fue que se informara sobre los logros reportados por el gobierno salvadoreño, sino el tono empleado por la televisora del usurero, que pareció más cercano a un promocional turístico que a un ejercicio periodístico. La cobertura evitó profundizar en las críticas formuladas por organismos de derechos humanos sobre detenciones masivas, restricciones institucionales y el debilitamiento de mecanismos de vigilancia democrática.

    La actitud de TV Azteca resulta aún más paradójica considerando que suele presentarse como defensora de la libertad y crítica de los gobiernos progresistas de América Latina. Sin embargo, cuando se trata de Bukele, la línea editorial parece transformarse en aplausos y elogios. Para muchos observadores, el reportaje terminó evidenciando cómo algunos medios pueden abandonar la distancia crítica cuando el personaje en cuestión coincide con sus afinidades ideológicas.

    Más allá de los resultados en materia de seguridad, que incluso sus detractores reconocen como un factor relevante en la popularidad de Bukele, el debate sigue abierto: ¿es posible combatir la violencia sin debilitar las instituciones democráticas? Esa es la pregunta que TV Azteca prefirió dejar fuera de cuadro mientras convertía un informe gubernamental en una pieza de promoción política.