Etiqueta: UNAM

  • Hooters, Red Lobster y pasteles de cumpleaños: menú que la UNAM le paga a Benito Taibo

    Hooters, Red Lobster y pasteles de cumpleaños: menú que la UNAM le paga a Benito Taibo

    Una revisión de facturas obtenida por El Universal, mediante una solicitud de transparencia a la UNAM, documenta que el director de Radio UNAM, Benito Taibo, ha cargado al presupuesto universitario gastos considerables en restaurantes, supermercados y hasta pasteles de cumpleaños personales.

    Entre enero de 2024 y abril de 2026, periodo del que se revisaron 800 de las aproximadamente 50 mil fojas acumuladas desde que Benito Taibo asumió la dirección en 2016, los gastos de representación en comida y supermercados sumaron alrededor de 175 mil pesos.

    Solo en 2025 el gasto promedio mensual fue de 95 mil pesos y tres meses destacan por gastos cercanos a los 19 mil pesos cada uno: mayo, junio y noviembre.

    Entre los establecimientos visitados con cargo a la UNAM figuran Red Lobster, la Fonda Argentina, Cancino, La Casa Gallega, La Casa Portuguesa, Chili’s y Hooters, además de desayunos recurrentes en Los Bisquets Obregón y Buenas Migas (21 y 12 facturas respectivamente, con más de 30 mil pesos acumulados entre ambos).

    El 31 de mayo de 2024, día de su cumpleaños número 64, se facturaron $4 mil 816.46 en bocadillos, quesos, bebidas y dos pasteles. El 28 de junio de 2024 se registró una comida de 5 mil 975 en la Fonda Argentina.

    Hay facturas emitidas en fines de semana y en horarios nocturnos (hasta las 22:58 horas), así como consumos en supermercados que incluyen vino, flores y enjuague bucal.

    Según el Portal de Transparencia Universitaria, los ingresos mensuales de Benito Taibo, entre sueldo base, compensación por antigüedad, “otros ingresos” y ayuda de despensa, suman 118 mil 685.77 pesos.

    El caso salió a la luz después de que el periodista Zósimo Camacho, del Diario Red, revelara meses atrás las visitas de Benito Taibo al restaurante Hooters con cargo a la UNAM en 2024. Legisladores se han pronunciado señalando que la autonomía universitaria no justifica este tipo de gastos.

  • UNAM detecta 22 intentos de trampa durante examen de control en CDMX

    UNAM detecta 22 intentos de trampa durante examen de control en CDMX

    Los casos incluyen comprobantes de cita alterados, uso de celulares en los baños e intentos por copiar o sacar preguntas de la prueba.

    La UNAM detectó 22 intentos de trampa durante la aplicación del Examen de control en la Ciudad de México, informó el rector Leonardo Lomelí. Los incidentes fueron registrados durante los tres días de aplicación de la prueba, realizada en el Palacio de los Deportes.

    Hasta el momento, alrededor de 34 mil personas han presentado el examen en la capital del país. De acuerdo con Lomelí, los 22 casos representan una proporción menor frente al total de aspirantes, pero la universidad identificó y documentó cada uno de los intentos para evitar irregularidades durante el proceso.

    Entre las conductas detectadas se encuentra la alteración de comprobantes de cita. Algunos aspirantes modificaron documentos descargados previamente para cambiar datos personales o información de la cita y utilizarlos como si fueran originales al momento de presentarse a la evaluación.

    También fueron descubiertos aspirantes que intentaron utilizar teléfonos celulares durante el examen, incluso aprovechando sus visitas a los baños para revisar los dispositivos. La medida busca impedir que los participantes consulten información externa o reciban ayuda durante la aplicación de la prueba.

    Otro de los incidentes ocurrió cuando algunos aspirantes intentaron copiar las preguntas del examen para llevárselas. El rector relató que hubo personas que comenzaron a reproducir los reactivos, aunque en al menos uno de los casos el aspirante no logró completar su cometido.

    La UNAM continúa con la aplicación del examen y mantiene medidas de vigilancia para preservar la integridad del proceso de evaluación. Los resultados de la prueba serán publicados durante el último fin de semana de agosto, por lo que los aspirantes deberán esperar a esa fecha para conocer su situación.

  • Toluca y la UNAM estudiarán hundimientos y fracturas del subsuelo

    Toluca y la UNAM estudiarán hundimientos y fracturas del subsuelo

    El alcalde de Toluca, Ricardo Moreno, presentó un estudio integral del subsuelo que será realizado por especialistas de la UNAM durante siete meses, con el objetivo de identificar las causas de hundimientos y fracturas y fortalecer la prevención en la ciudad.

    Toluca es el único municipio del país que ha solicitado a la UNAM un estudio integral del subsuelo, que utilizará tecnología especializada para conocer la estructura geológica de distintas zonas. Los resultados permitirán identificar áreas de riesgo y generar información científica para mejorar las políticas de construcción y uso de suelo.

    El proyecto incluirá estudios de geología, interferometría satelital, tomografía de resistividad eléctrica e hidrogeología. Con estas herramientas se podrá determinar cuánto se hunde el terreno, dónde ocurre, cómo ha evolucionado y qué relación tiene con factores como la extracción de agua y las características del suelo.

    El alcalde Ricardo Moreno señaló que los resultados fortalecerán el Atlas Municipal de Riesgos y apoyarán el trabajo de Desarrollo Urbano, Protección Civil y Agua y Saneamiento. Además, pidió a la población evitar especulaciones y permitir que los especialistas realicen las mediciones, mientras las zonas donde se instalen equipos serán resguardadas para proteger a ciudadanos y expertos.

    De acuerdo con especialistas de la UNAM, los hundimientos son un fenómeno que se presenta desde hace años y puede estar relacionado con diversos factores geológicos e hídricos. El estudio busca generar una visión integral que permita tomar medidas preventivas y brindar mayor certeza a la población sobre las condiciones del subsuelo de Toluca.

  • UNAM pide auditoría a la ASF por examen de admisión en línea

    UNAM pide auditoría a la ASF por examen de admisión en línea

    La Universidad busca esclarecer la contratación de Territorium Life y detectar posibles fallas o irregularidades en el proceso de selección para licenciatura.

    La UNAM solicitó formalmente a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revisar el contrato con Territorium Life, empresa encargada de desarrollar el examen de admisión en línea para el ciclo escolar 2026-2027/I. La petición fue presentada el 4 de agosto por el rector Leonardo Lomelí Vanegas, quien pidió verificar que la contratación y prestación del servicio se hayan realizado conforme a la normatividad.

    La revisión forma parte de tres auditorías relacionadas con el proceso de ingreso a licenciatura, luego de que los resultados del examen registraran puntajes atípicos en algunas de las carreras más demandadas, distintos a las tendencias observadas durante los cinco años anteriores. La UNAM busca que la fiscalización permita deslindar responsabilidades, en caso de existir, y detectar áreas de mejora en la contratación y ejecución del servicio.

    Además de la revisión solicitada a la ASF, la Contraloría de la UNAM realizará una segunda auditoría interna. La Universidad también acordó con Territorium Life buscar una empresa especializada que lleve a cabo una auditoría tecnológica, con el objetivo de identificar posibles fallas o rutas de operación durante la aplicación del examen, que por primera vez se realizó completamente en línea.

    La UNAM manifestó su disposición para entregar toda la información requerida y pidió celeridad en las investigaciones. El proceso ocurre después de que la Universidad decidió terminar anticipadamente el contrato con Territorium Life, en medio de las anomalías detectadas en los resultados del examen de admisión.

  • Comité de expertos propone evaluar fracking en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas

    Comité de expertos propone evaluar fracking en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas

    El comité científico planteó analizar la viabilidad del gas no convencional en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, pero también recomendó prohibir su explotación en la cuenca Tampico-Misantla por sus riesgos ambientales y sociales.

    El Comité Científico sobre Soberanía Energética y Yacimientos de Gas Natural no Convencional, integrado por 54 especialistas y convocado por el Gobierno de Claudia Sheinbaum, presentó los primeros resultados de su análisis sobre el uso del fracking en México. Entre sus principales recomendaciones destaca evaluar la viabilidad de esta técnica en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, al tiempo que propone prohibir la explotación en la cuenca Tampico-Misantla, al considerar que es social y ambientalmente inviable.

    Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que el objetivo del estudio es avanzar hacia la soberanía energética, reduciendo la fuerte dependencia del gas natural importado desde Estados Unidos. De acuerdo con el comité, México consume alrededor de 9.1 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural, de los cuales 75% proviene del extranjero, principalmente de yacimientos no convencionales ubicados en Texas, extraídos precisamente mediante fracking.

    Los especialistas explicaron que, aun incrementando la producción de gas convencional, reduciendo la quema de hidrocarburos, impulsando energías renovables y mejorando la eficiencia energética, México seguiría dependiendo de las importaciones, por lo que recomendaron analizar el potencial de los yacimientos nacionales de gas no convencional. No obstante, insistieron en que cualquier proyecto deberá cumplir estrictos criterios ambientales, sociales y técnicos.

    Entre las condiciones planteadas se encuentran realizar consultas públicas en las comunidades involucradas, utilizar únicamente agua salada en caso de existir disponibilidad en el subsuelo, proteger los acuíferos y ecosistemas, reciclar el agua utilizada en las operaciones, desarrollar cadenas de proveeduría local y establecer planes de prevención y mitigación de impactos ambientales. Asimismo, el comité pidió descartar de manera definitiva cualquier explotación en la cuenca Tampico-Misantla, debido a su alta sensibilidad ecológica y social.

    Por su parte, Sheinbaum respaldó que toda la información del estudio sea pública y transparente, además de reiterar que no habrá decisiones apresuradas. La mandataria adelantó que las conclusiones del comité serán analizadas y que cualquier eventual aprovechamiento del gas no convencional deberá contar con respaldo científico, consulta ciudadana y garantías de protección ambiental. “Lo que buscamos es reducir la dependencia del exterior sin comprometer el medio ambiente ni el bienestar de las comunidades“, afirmó.

  • UNAM rompe contrato con empresa detrás del examen virtual

    UNAM rompe contrato con empresa detrás del examen virtual

    La universidad busca esclarecer las fallas del proceso de admisión con una auditoría tecnológica independiente.

    La UNAM canceló de forma anticipada su contrato con Territorium Life. Esta empresa operaba la plataforma del examen de ingreso a licenciatura. El anuncio lo hizo Hugo Concha Cantú, abogado general de la institución.

    El proceso de admisión en línea presentó varias irregularidades durante su aplicación. Por eso, la universidad decidió terminar la relación contractual antes de tiempo. Además, designó a una empresa especializada para auditar la tecnología usada.

    El rector Leonardo Lomelí pidió apoyo a la Auditoría Superior de la Federación. Su objetivo es revisar a fondo el contrato firmado con Territorium Life. Concha Cantú explicó que quieren evitar especulaciones sobre lo ocurrido.

    “El interés de la Universidad es sostener el dato con evidencia totalmente cierta”, señaló el funcionario. Añadió que la propia empresa también tiene interés en aclarar los hechos, pues su credibilidad está en juego.

    La auditoría revisará el funcionamiento completo de los servidores. También analizará las salidas de información y sus destinos. Igualmente, se revisarán los discos y la documentación técnica de la plataforma.

    Por otra parte, la UNAM ya definió las fechas para el examen de control presencial. Esta prueba adicional busca revisar los resultados del proceso virtual cuestionado. Se aplicará entre el 12 y el 19 de agosto de 2026.

    Las sedes serán León, Oaxaca, Tijuana y la Ciudad de México. En León se aplicará los días 12 y 13 de agosto. Oaxaca tendrá su fecha única el 13 de agosto.

    Tijuana recibirá a los aspirantes los días 15 y 16 de agosto. Finalmente, la capital del país concentrará las pruebas del 17 al 19 de agosto. Podrán presentarse quienes hicieron el examen original este año.

    También aplica para quienes obtuvieron un puntaje igual o mayor al mínimo requerido entre 2021 y 2026. La universidad habilitó una sección de dudas y aclaraciones para los aspirantes. Sin embargo, no ofreció detalles adicionales sobre las inconformidades recibidas.

  • La UNAM y la cultura del atajo

    La UNAM y la cultura del atajo

    Hay algo más profundo que un fallo técnico en lo que acaba de ocurrir con el examen de ingreso a la Universidad Nacional Autónoma de México. Hay una forma de ser que nos atraviesa como sociedad y que, una vez más, se ha impuesto: la cultura del atajo. Esa lógica que busca el resultado sin recorrer el camino, la ventaja sin el mérito y el lugar sin el esfuerzo. Cuando esa cultura se cuela en el proceso de admisión de la máxima casa de estudios del país, no solo se vulnera un concurso. Se pone a prueba una institución que durante más de un siglo ha representado la idea de que el conocimiento y el esfuerzo son el camino legítimo para transformar la vida de las personas.

    En 2026 la Universidad dio un paso ambicioso. Por primera vez aplicó el examen de admisión a licenciatura de forma completamente en línea. Más de 191 mil personas aspirantes se registraron y alrededor de 158 mil 700 presentaron la prueba desde casa, con supervisión apoyada en inteligencia artificial. Era una apuesta por la modernización y por demostrar que una institución centenaria también podía adaptarse a las tecnologías contemporáneas.

    Los resultados, sin embargo, revelaron una anomalía difícil de explicar únicamente por una mejor preparación. El porcentaje de aspirantes con 100 o más aciertos pasó del 3.5% histórico al 16.3%. La propia UNAM canceló alrededor de tres mil exámenes por irregularidades, presentó una denuncia penal y convocó a un examen presencial de control para cerca de 58 mil personas aspirantes. En redes sociales circularon tutoriales para burlar la supervisión mediante cámaras, dispositivos ocultos, ayuda externa e inteligencia artificial. Como consecuencia de esta crisis, la secretaria general, Patricia Dávila Aranda, dejó el cargo el 31 de julio y fue sustituida por Javier de la Fuente Hernández.

    Estos hechos no son un simple problema administrativo. Son la evidencia de que la tecnología, por sofisticada que sea, no puede sustituir a la ética. La plataforma contratada, el monitoreo humano y los algoritmos detectaron irregularidades, pero no pudieron impedir que miles de personas decidieran aprovechar la oportunidad para hacer trampa. El problema no estuvo únicamente en el diseño del proceso. Estuvo en la cultura del atajo. Porque la verdadera infraestructura de una institución no está en sus edificios, sus plataformas digitales o sus reglamentos. Está en la confianza. Y la confianza solo existe cuando la mayoría decide respetar las reglas, incluso cuando podría obtener una ventaja al incumplirlas.

    Ahí está el verdadero corazón del asunto. Exigimos profesionalismo, honestidad y transparencia a las instituciones públicas. Reclamamos meritocracia y sanciones para quien incumple las reglas. Pero cuando una de las universidades más importantes del mundo intenta innovar, una parte de la sociedad responde con la misma lógica que dice condenar. Preferimos el beneficio inmediato a la construcción de confianza. Preferimos la ventaja individual a la legitimidad colectiva.

    El verdadero riesgo no es que se haya descubierto la trampa. El verdadero riesgo es acostumbrarnos a ella. Si aceptamos que el atajo es una alternativa legítima cuando la tecnología lo permite, no solo ponemos en entredicho un examen de admisión. Debilitamos la idea misma de que el mérito debe seguir siendo el criterio para acceder a las oportunidades. Ninguna innovación, por avanzada que sea, puede sustituir una cultura de integridad.

    Como egresado de esta casa de estudios, estoy convencido de que su legitimidad es un patrimonio nacional. Defenderla implica exigir honestidad a las autoridades, pero también asumir nuestra propia responsabilidad. Porque la confianza es la infraestructura invisible que sostiene a las universidades, a los tribunales, a las elecciones y a todas las instituciones que hacen posible la vida en sociedad. Construirla toma décadas. Perderla puede comenzar el día en que el atajo deja de avergonzarnos.

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  • Académico de la UNAM llama a aspirantes a promover amparos y rechazar examen de control

    Académico de la UNAM llama a aspirantes a promover amparos y rechazar examen de control

    El especialista en Derecho sostiene que la convocatoria original no contemplaba una evaluación adicional y afirma que presentar el nuevo examen podría debilitar una eventual defensa jurídica.

    En medio de la controversia por la anulación de resultados del examen de admisión de la UNAM, el catedrático de la Facultad de Derecho, Rodolfo Martínez, aseguró que los aspirantes afectados pueden promover un amparo indirecto contra la decisión de la universidad y recomendó no presentar el examen de control, al considerar que ello podría interpretarse como una aceptación del acto impugnado.

    Durante la movilización de aspirantes realizada en Ciudad Universitaria, el también abogado señaló que la UNAM, pese a su autonomía, está obligada a respetar los principios constitucionales, entre ellos el debido proceso. Afirmó que la convocatoria de ingreso establecía las reglas para la evaluación y que en ningún apartado contemplaba la aplicación de un examen adicional en caso de dudas sobre los resultados obtenidos.

    El académico sostuvo que la decisión de la máxima casa de estudios carece, hasta ahora, de elementos suficientes para justificar la anulación de los puntajes. Según explicó, la universidad no ha presentado pruebas concretas de fraude cometido por los aspirantes y únicamente ha basado su postura en análisis estadísticos derivados de la comparación con procesos de admisión anteriores.

    Martínez, quien también es socio del despacho Trusan & Roma Abogados, aseguró que su firma ha obtenido resoluciones favorables en litigios relacionados con la UNAM por presuntas irregularidades en procesos académicos. En ese sentido, afirmó que existen antecedentes de decisiones judiciales que han obligado a la institución a corregir actos considerados contrarios a derecho.

    Respecto al nuevo examen anunciado por la universidad, el especialista insistió en que no es conveniente presentarlo si los aspirantes buscan impugnar legalmente la medida. Explicó que aceptar la evaluación extraordinaria podría interpretarse como un consentimiento de la decisión de la UNAM, reduciendo las posibilidades de éxito de un eventual juicio de amparo. Mientras tanto, la polémica por el proceso de admisión continúa generando inconformidad entre cientos de jóvenes que exigen el reconocimiento de sus resultados originales.

  • UNAM pospone el arranque de clases para alumnos de primer ingreso

    UNAM pospone el arranque de clases para alumnos de primer ingreso

    La universidad busca que los más de 51 mil estudiantes que entran por primera vez comiencen su ciclo escolar el 31 de agosto, la misma fecha que marca la SEP.

    El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, confirmó que la institución pospondrá el inicio de clases para los alumnos de nuevo ingreso. La meta es que arranquen el próximo 31 de agosto, en sincronía con el calendario oficial de la SEP.

    Esta medida aplica tanto para quienes ingresan por pase reglamentado como para los que obtuvieron su lugar mediante el concurso de admisión. Todos deberán comenzar el ciclo escolar a más tardar en esa fecha.

    Mañana martes, la UNAM publicará los horarios y las fechas para aplicar el examen de control a los 58 mil aspirantes con los puntajes más altos. También se dará a conocer el procedimiento para convocar a cada uno de ellos.

    Los estudiantes que ya cursan una licenciatura también verán ajustado su calendario. Sus clases reiniciarán el lunes 17 de agosto y no el 10, como estaba planeado originalmente. Esto representa una semana adicional de retraso.

    La universidad explicó en un comunicado que las facultades y escuelas darán indicaciones específicas por sus canales oficiales sobre reinscripciones y otros trámites.

    Durante una reunión con el Colegio de Directoras y Directores de Facultades y Escuelas, Lomelí Vanegas anunció que habilitarán sedes foráneas para aplicar el examen de manera presencial, además de la sede en la Ciudad de México.

    El rector también instruyó al nuevo secretario general, Javier de la Fuente, a mantenerse en sesión permanente con el Colegio de Directoras y Directores. El objetivo es coordinar las reinscripciones y la logística del examen de control.

    Fue la primera reunión de este tipo con De la Fuente en el cargo. Ahí, Lomelí pidió al personal administrativo agilizar los trámites para la entrega de documentos y la inscripción de los alumnos de primer ingreso, una vez aplicado el examen.

    Este examen de control nunca se había realizado antes en la historia de la institución. Su aplicación responde a fallas detectadas en el concurso de selección, que habrían propiciado trampas y actos indebidos con posibles implicaciones penales.

  • Seleccionados de la UNAM rechazan una segunda evaluación

    Seleccionados de la UNAM rechazan una segunda evaluación

    La crisis del proceso de admisión 2026 de la UNAM escaló a un nuevo nivel luego de que miles de aspirantes que sí obtuvieron un lugar rechazaran someterse al “examen de control”, al considerar que la institución pretende corregir sus errores trasladando las consecuencias a quienes cumplieron con las reglas.

    La crisis provocada por el proceso de admisión 2026 a la UNAM sigue exhibiendo una preocupante cadena de decisiones improvisadas. Ahora, miles de aspirantes que fueron aceptados mediante el examen virtual se niegan a presentar una segunda evaluación presencial, argumentando que la universidad pretende poner en duda un resultado que ella misma validó. Su reclamo es sencillo: si ya fueron declarados seleccionados, no corresponde a ellos pagar el costo de las fallas institucionales.

    La polémica estalló después de que la comisión encargada de revisar el proceso recomendara aplicar un examen de control a cerca de 58 mil aspirantes, de los cuales casi 22 mil ya habían sido aceptados. Aunque la Rectoría insiste en que no se trata de un nuevo examen de admisión, sino de un mecanismo para verificar que quienes obtuvieron los mejores resultados realmente realizaron la prueba sin ayuda externa, la medida ha sido interpretada por muchos jóvenes como una descalificación anticipada y una presunción de culpabilidad sin pruebas individuales.

    Lo ocurrido refleja un problema mucho más profundo que un simple error. pues la UNAM terminó atrapada entre dos grupos de aspirantes inconformes: quienes denuncian irregularidades que los dejaron fuera y quienes exigen que se respeten los resultados que ya les otorgaron un lugar. En ambos casos, la universidad proyecta la imagen de una institución incapaz de garantizar un proceso de admisión transparente, confiable y técnicamente sólido, generando incertidumbre para decenas de miles de jóvenes cuyo futuro académico quedó sujeto a decisiones cambiantes.

    Si la máxima casa de estudios no contaba con la certeza de que un examen virtual podía desarrollarse con absoluta integridad, nunca debió convertirlo en el eje de su proceso de admisión. Hoy, en lugar de asumir plenamente las consecuencias de una estrategia que mostró graves debilidades, la solución parece consistir en trasladar la carga a los propios aspirantes, incluso a quienes ya habían sido reconocidos como ganadores del proceso. En una institución que presume excelencia académica, la confianza en sus mecanismos de selección debería ser incuestionable, no un asunto que termine resolviéndose con nuevas pruebas, protestas y un desgaste innecesario para quienes solo buscaban ejercer su derecho a estudiar.