El Congreso local de Chihuahua se echó para atrás a la hora de ratificar el acuerdo de juicio político contra la gobernadora panista Maru Campos. No reiteraron su petición a tiempo, y ahora el recurso de desafuero está en mano de la Fiscalía General de la República, que podría solicitarlo; sin embargo, no siempre lo justo, es lo adecuado en política y la visión desde ahora, del partido en el poder, debe considerar que una contrincante como Maru Campos para la presidencia de la República, podría vencerla cualquiera.
Sería una especie de deja vú de la política nacional, con una continuidad de una comedia en dos actos, teniendo como antecedente la participación política de Xóchitl Gálvez.
La solicitud de juicio político contra la Gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, quedó sin efecto porque los promoventes no ratificaron en el plazo establecido, informó la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, quien explicó que los solicitantes tenían tres días y no lo hicieron.
Dejarla viva hasta 2030, garantizaría, con su postulación, un triunfo electoral de Morena aplastante, con lo cual garantizaría no sólo la Presidencia de la República sino la mayoría absoluta. La torpeza de la gobernadora mostrada en los medios, sería mayor con la presión de una campaña política que haría añicos su propia imagen. Pero como para la visión de la Casa Blanca, sería la ideal, los panistas las estarán protegiendo.
El hecho de que los dos expresidentes panistas hayan acudido a estos actos de apoyo a la gobernadora de Chihuahua, no sólo mancha aún más su imagen sino que muestra el desconocimiento de su lugar en el espacio político ante la población. Si ni siquiera dentro del panismo tienen simpatías Fox y Calderón debieron imaginar que sus figuras no atraen votos ni atención de la población, podrían ser héroes, pero sólo lo son para los panistas y no para todos ellos.
México le debe a Maru Campos haber descubierto el nivel de injerencia de Estados Unidos. Es decir, mostró en qué parte del proceso del golpe de Estado se encontraba su asonada, planeada desde la llegada de Morena al poder.
La torpeza de los espías, nada tuvo que ver con la audacia y agilidad mental mostrada en películas, no descubrieron la intención sino la ubicación de la estrategia de la injerencia. Estados Unidos no choca con la Presidenta sino con su política energética, que desde el sexenio pasado coloca diques de contención a las ambiciones de Trump.
La negativa de los partidos de oposición para crear una alianza electoral, le permite a Estados Unidos colocar sus piezas en cada uno de los tres partidos donde tiene injerencia: Samuel García por Movimiento Ciudadano y Alejandro Moreno por el PRI, y desde luego, Maru Campos, su consentida, por el PAN. Todos ellos más cercanos a Estados Unidos que a México. No fue una decisión difícil los elementos estaban a la vista, en el aparador de la traición a la patria.
A Morena le interesa más que al PAN proteger a Maru Campos para que llegue con bien ala la contienda electoral y pueda ocupar el lugar de Xóchitl Gálvez. Y otra vez tendremos mucha diversión y poca, muy poca política o lo que el PAN entiende por campaña electoral.
Hacemos comunicación al servicio de la Nación y si así no lo hiciéramos, que el chat nos lo demande.

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