Un coordinador técnico administrativo del Poder Judicial fue inhabilitado por tres años tras sustraer el salario de un compañero.
El Tribunal de Disciplina Judicial ha hecho un llamado claro: quien traiciona la confianza en el servicio público enfrentará consecuencias. Así lo afirmó el magistrado Rufino H. León Tovar, presidente de la Comisión de Disciplina. Este mensaje cobra importancia tras la reciente sanción a un funcionario que robó el salario de un compañero.
El caso se originó en un juzgado federal, donde un coordinador técnico administrativo cambió de manera indebida la CLABE interbancaria de su colega. Este acto no solo fue una falta de ética, sino también un abuso de sus funciones. La suma robada fue recuperada por otras personas que, tras recibirla, la entregaron al funcionario sancionado.
La investigación comenzó el 7 de abril de 2025. Durante el proceso, se aplicaron protocolos y pruebas técnicas. Estas medidas permitieron identificar al responsable del cambio irregular en la CLABE. Además, se demostró que el salario del compañero afectado terminó en cuentas bancarias de terceros.
En la sesión del 19 de mayo de 2026, la Comisión de Disciplina determinó la responsabilidad del coordinador. Por esta razón, decidió imponer una inhabilitación de tres años. Esta sanción le impide desempeñar cualquier cargo en el servicio público durante ese tiempo.
El magistrado León Tovar reafirmó su compromiso de actuar con firmeza y rápida en casos de corrupción. Para él, mantener la integridad en el Poder Judicial es primordial. La disciplina y la justicia son principios que no se deben negociar.


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