El litro de V Power llega a 42 pesos en California, mientras en la capital mexicana cuesta 29.39. La política energética de Sheinbaum marca la diferencia.
Llenar el tanque cuesta cada vez más en Estados Unidos. En California, el litro de gasolina V Power de Shell alcanza los 42 pesos mexicanos. Ese precio supera por mucho los 29.39 pesos que cuesta el mismo combustible en la Ciudad de México.
La diferencia entre ambos países no es menor. Un automovilista californiano paga casi el doble por cargar gasolina que uno capitalino. Esta brecha pone en perspectiva el manejo económico que ha tenido México en los últimos meses.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido una política de estímulos fiscales a los combustibles. Gracias a esa estrategia, el precio de la gasolina no dispara el bolsillo de las familias mexicanas. Los subsidios aplicados a través del IEPS y los acuerdos con gasolineras han logrado contener los aumentos.
En Estados Unidos, la historia es distinta. Los precios de la gasolina responden casi sin freno a la volatilidad del mercado internacional. California, además, arrastra impuestos estatales elevados que encarecen todavía más cada litro.
Esta comparación deja una lectura clara para el consumidor mexicano. Mientras el vecino del norte enfrenta tarifas más altas, México ofrece condiciones más accesibles para conducir. El trabajo del gobierno federal en materia energética empieza a notarse en el gasto diario de los ciudadanos.
Los especialistas coinciden en que mantener esta estabilidad no será sencillo. El tipo de cambio y los precios internacionales del petróleo seguirán siendo factores de presión. Por ahora, el resultado favorece claramente a los automovilistas mexicanos.


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